Detalles que hacen historia

La selección croata se metió en la final del torneo deportivo más importante del mundo. Una selección que participó por primera vez de un mundial en el 1998, y vaya debut que quedó tercera. Hoy, 20 años más tarde, en su quinta participación rompe su propia meta.

Yendo a lo que fue el partido en sí dejó mucho por analizar, tuvimos un partido digno de una semifinal del mundo.

Considero el título elocuente a lo visto, en pos de que este partido -como los son todos a este nivel de competencia- se definió por detalles. El gol inglés vino desde el vestuario, cayó a los 5´ minutos gracias a una brutal pegada del lateral/volante del Tottenham Trippier. Sin embargo, el foul que genera el tiro libre pudo haberse evitado, fue un detalle, un error que se suele cometer pero que en partidos de esta índole pueden cambiar la historia.

A partir de allí el partido estaba servido en bandeja para Inglaterra podía hacer el fútbol que más le gusta sin ninguna presión, pues el resultado lo tenían. No es fácil controlar lo que es a entender de quien escribe el mejor mediocampo del mundo -hoy por hoy-.  Sin embargo, Inglaterra pudo hacerlo 67´ minutos. Modric no podía hacer contacto con el balón, Rakitic parecía no estar, Perišić creíamos era el mismo de toda la Copa, sin gravitar, Rebic intentaba, pero estaba solo, Mandžukić muy lejos, no se veía por ningún lado algo que pudiera cambiar el trámite del partido.

Así se fue el primer tiempo, con el equipo de los tres leones cómodo, dominando, sin pasar zozobras atrás, con los laterales en un nivel brutal, con los tres zagueros muy enchufados y con un Henderson superlativo, ayudado por un Dele Alli cada vez más lejos del arco, pero siendo un sostén en la “sala de máquinas”.

El partido parecía ir por la misma senda en la segunda mitad, pero a los ´68 el gol de Perišić iba a cambiar la historia. Nuevamente el gol se define por un detalle, un error conjunto de los zagueros británicos de partido de 10 puntos hasta ese momento -vale aclarar con un estupendo centro de Vrsaljko, de gran segundo tiempo a pesar de llegar con lo justo físicamente al partido-. Entonados anímicamente por el gol y liderados por Perišić comenzó la revolución croata, haciendo del sudamericano que falta en estas semifinales, sacando resto físico de donde no había, parecía que se había bajado una palanca y los croatas resurgian de las cenizas, con mucha entrega y actitud, pero menos juego que en otras oportunidades, Modric volvió a ser el de siempre, redobló esfuerzos y lideró lo orquesta junto con el extremo del Inter.

Se fueron los primeros 90´ minutos de juego nuevamente en empate, tercer 1 a 1 consecutivo y de atrás que lograba Croacia. Inglaterra se fue al descanso pre alargue desencajada, aún golpeada por el gol y con un solo tiro entre los tres palos: el gol de Trippier. Sin embargo, el primer tiempo extra Croacia no tuvo otra opción que resguardarse, sus jugadores estaban extenuados. Otra vez Vrsaljko se vistió de héroe y salvó una pelota en la línea luego de un córner y posterior cabezazo que con el diario del lunes valió un gol. Pickford hizo lo suyo y le tapó un mano a mano al “Loco Mario” que más tarde tendría su revancha.

Para el segundo chico, Croacia se puso en modo sudamericano si ya estaba destruida físicamente en los ´90 ahora las piernas y la pelota pesaban el doble; sin embargo, fue, quiso, intentó, demostró un poco más y nuevamente, con más ganas que fútbol, encontró el gol de Mario, cuando no un detalle cambió la historia, Perišić cabecea, la defensa de duerme en los laureles, Mandžukić se acomoda, volea de zurda y a sacar del medio. Croacia acariciaba la gloria. Si el primer gol croata golpeó a los ingleses, este los terminó de aniquilar. El tiempo se escurrió como en un reloj de arena y Croacia a la final por dos detalles. ¿Errores o virtudes? No lo sé. Simplemente detalles.

Croacia: Una victoria bien interpretada

Durante un partido de fútbol pueden pasar diferentes momentos donde puede hacer cambios el transcurso del mismo para tratar de inclinarlos a tu favor o pueden ocurrir acciones que te llevan a perder el partido. Croacia, supo interpretar los respectivos momentos que fueron ocurriendo durante su partido ante Argentina y pudo obtener una victoria clara y que lo lleva a los octavos del final.

Zlatko Dalić, realizó cambios en la formación con respecto al partido anterior ante Nigeria. Saco a Andrej Kramaric del equipo y en su posición de mediapunta lo puso a Luka Modric y en el lugar de Luka, el entrenador puso a Marcelo Brozovic. Durante el primer tiempo, Croacia no logro hacer un gran juego. Brozovic no podía ser el primer pase para el ataque y eso hacía ver que tanto Rakitic como Modric no lograban tener las actuaciones que conocemos. Pero el negocio de Croacia no era el mediocampo, sino era atacar por las bandas. Ante el rival que tenía dudas en su línea de 3 en el fondo, aposto mayoritariamente por las bandas. Perisic tuvo la primera ocasión con disparo cruzado que logro tapar el arquero rival. Además la subida de Vrsaljko por la banda derecha también traía dudas a la defensa rival, donde en una de sus subidas tiro un centro cruzado a las espaldas de la defensa donde llego Mandžukić pero no logro definir bien.

A pesar de esas llegadas Croacia no pudo lograr crear más. Sin embargo, ¿Quién tenía la necesidad de ganar? Ante esto Dalić pensó que sería mejor contrarrestar el juego del rival antes que anteponer el suyo. La entrada de Brozovic no genera juego pero sumado a Vida lograban dejar fuera de participación a la mayor amenaza del rival, Lionel Messi. Además, el mediocampo croata presionaba en una presión hombre a hombre donde lo que hacía era retroceder el balón al rival a sus defensores centrales como también a su arquero. Croacia entendía que su rival era el más necesitado de ganar por lo que les cortaba los caminos hacia el arco de Subasic.

El plan defensivo funcionó bien pero ha veces las desconcentraciones del fondo pudo haberle traído dolores de cabeza sobre todo cuando Lovren y Subasic no se entendieron en una presión de un rival y que Enzo Perez desperdicio su oportunidad y Croacia por poco no se traía un dolor de cabeza. A pesar de no tener mucho volumen de juego, Croacia si su tuvo mejores jugadas de peligro y se iba al vestuario tranquilo viendo que el plan pensado daba sus frutos.

El segundo tiempo siguió teniendo la misma tónica pero Caballero pifiaba un pase que se le cedió el balón a Rebic y este último no dudo y de volea convirtió el primer gol del partido y este fue el punto de inflexión del partido. Ante un equipo quebrado en el mediocampo y golpeado psicológicamente no tuvo problemas en imponer la jerarquía de sus grandes talentos para terminar sellando una victoria bien trabajada primero con un gran gol de Luka Modric fuera del área y después una contra encabezada por Ivan Rakitic cuando se culminaba el segundo tiempo en un segundo tiempo donde no sufrió muchos ataques argentinos.

Croacia supo interpretar los momentos del partido para inclinarlo a su favor y aprovecharlos para alcanzar la victoria para su clasificación a octavos de final. Donde tuvo un gran trabajo donde pudo cortar los avances del rival y que si haber logrado un gran volumen de juego tuvo ocasiones claras para romper el partido y lo deja  tranquilo ya clasificado y pensando en lo que va a venir.