Vardy asalta Goodison Park

Everton buscaba reponerse de la derrota sufrida días atrás ante un equipo, a priori, inferior como lo es Brighton, pero lo más importante, buscaba encontrar su mejor versión y a partir de ahí encadenar buenos resultados.
La verdad es que el equipo de Merseyside no está en su mejor momento de la temporada, recibe goles en la mayoría de los partidos (ha recibido al menos 1 gol en los últimos 8 encuentros) lo que lo ha llevado a obtener 5 de los últimos 24 puntos en juego, un porcentaje bajísimo para un equipo que busca entrar en competiciones  europeas o, al menos, para eso se  reforzó.

Por su parte, Leicester ha estado rindiendo a un buen nivel, colocándose en la séptima posición, aunque con un andar un poco irregular, ganándole a equipos del Big Six como lo son Chelsea y Manchester City (en partidos consecutivos) pero luego sufriendo derrotas ante equipos como Crystal Palace o Cardiff. Aun así, la temporada está siendo positiva para los Foxes.

En la primera mitad vimos a un Everton con la iniciativa, que buscaba a partir de la presión recuperar rápido la posesión y volver a atacar, para eso Marco Silva optó por usar una 4-2-3-1  con un mediocampo formado por André Gomes e Idrissa Gueye, este último se posicionaba entre los centrales para genera superioridad en el inicio de la jugada y así progresar con balón dominado, André Gomes no estuvo muy fino con sus pases en el primer tiempo, pero sí dejó algunos movimientos interesantes volcándose a banda para apoyar al lateral y extremo a proyectarse con facilidad, esto lo hizo principalmente en banda izquierda, donde el lateral es Digne y el extremo, Richarlison.

Leicester inició con un 4-3-3 en el que Ricardo Pereira y Ghezzal eran los extremos, ambos, al replegarse cuando el conjunto local se adelantaba, conformaban una línea de 5 junto a los 3 mediocampistas centrales que colocó Claude Puel. El equipo dirigido por el francés se vio sometido ante la buena presión del local y nunca pudo progresar de forma cómoda, tanto Mendy como Ndidi eran exigidos a jugar a una velocidad y precisión altísima, eso provocaba muchos fallos en el inicio de las jugadas y hacía sistemática la perdida de balones.  A pesar de esto, el conjunto dirigido por Marco Silva no tuvo demasiadas situaciones claras de gol más allá de un disparo que dio en el travesaño por parte de Kenny, aunque si era el dominador del encuentro.

Los Foxes entendieron muy bien la situación que se les planteó y para el segundo tiempo salieron dispuestos a presionar, al menos en los primeros minutos, luego terminaron replegándose pero con la diferencia de que ya no intentaban progresar en corto, sino que lo hacían en largo y al espacio, principalmente con Maguire y Mendy como lanzadores y con un Ricardo Pereira excelso, cargándose el equipo al hombro desde la banda izquierda junto al siempre cumplidor Ben Chilwell. A partir de ese cambio, Jamie Vardy entró más en juego, fue tomando confianza hasta que en el minuto 58 y tras un mal control de Michael Keane, recibe un pase de Ricardo Pereira, conduce y cruza un remate bajo con pierna zurda para vencer a Pickford para darle la ventaja a su equipo y firmar su gol número 69 en 159 partidos por Premier League.

A partir de ese momento y con los ingresos de Cenk Tosun y Bernard en lugar de Walcott y André Gomes respectivamente, el equipo local en busca de  la igualdad acumuló más gente en el área y comenzó a utilizar principalmente a Bernard para colocar centros y desnivelar en el uno contra uno, pero a pesar del buen rendimiento del ex Shakhtar Donetsk y el aumento de protagonismo y participaciones del Islandés Gylfi Sigurðsson, Schmeichel se mostró sólido y mantuvo su portería a cero dándole la victoria al equipo visitante.
Everton tuvo varios puntos altos que explican el resultado, la eficacia de Jamie Vardy, que tuvo una sola ocasión y logró capitalizarla, el sacrificio y talento de Ricardo Pereira, que cubrió toda la banda y se dio el lujo de comandar a su  equipo en el apartado ofensivo asociándose con Chilwell, y por último, Harry Maguire, el central fue muy importante ganando constantemente en los duelos aéreos pero también fue preciso con sus pases largos que permitieron al equipo tener una alternativa más a la hora de atacar y crear jugadas.

Lo siguiente para Leicester es enfrentar a Newport County por la tercera ronda de la FA Cup y luego recibir a Southampton por la jornada 22 de Premier League.

Everton tendrá que intentar cortar con la racha de partidos sin ganar como local rápidamente, porque enfrentará a Lincoln City por la tercera ronda  de la FA Cup y se verá las caras con Bournemouth por la jornada 22 de Premier League, ambos encuentros serán en Goodison Park.

 

Análisis de un viejo conocido argentino

No hay fundamentaciones para garantizar que, futbolísticamente, Argentina se merece clasificar, sin embargo, el fútbol es enormemente gratificante y nos da una oportunidad más: vencer al equipo que más ha enfrentado Argentina en fase de grupos: Nigeria.

Partiendo de un prejuicio podemos suponer que Nigeria es un equipo físico, rápido, sin tantos buenos componentes técnicos y desordenados en defensa. Y la verdad es que ésta Nigeria se caracteriza por tener mucho mejor ataque que defensa, partiendo de esa base, podemos establecer algunas secuencias en su formación.

Éste mundial se está caracterizando por ser un campeonato jugado de una manera muy parecida y dinámica, quien no entienda esa situación de transición y manejo veloz por el medio campo está condenado a no obtener resultados inmediatos (veamos Argentina con Mascherano y Enzo Pérez vs Croacia). No son pocos los equipos que plantean un 5-3-2 en defensa cómo lo hace Nigeria, también lo hizo Polonia y hasta Uruguay.

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Se puede prever que esa va ser una “disciplina” defensiva de Nigeria, sin embargo se observa a simple vista su incapacidad para cerrar espacios internos con facilidad: Nigeria busca agrupar hombres, no ejercer una función de recuperación.

Contra Islandia esta línea defensiva se ve menos consolidada por el hecho de que Islandia evita atacar escalonado, pero Nigeria se planteó en medio campo de una misma manera: 3-2-3-2 en ofensiva:

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Nigeria tiene un motor: Etebo. Sin dudas será el jugador a marcar para el medio argentino, Etebo es fundamental para que la pelota le llegue a un Musa que está en un momento dulce. Sin embargo, no es el único recurso que tiene Nigeria, ambos laterales suben para posibilitarse a Mikel o Ndidi un pelotazo cruzado para abrir una defensa. Nigeria es un equipo que intenta jugar bien.

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La amplitud en el campo será algo curiosa en caso de intentarla hacer con Argentina, Nigeria es capaz de hacerla pero no a través de ataques escalonados sino de transiciones, pero es interesante ver el cómo se parará Nigeria para intentar romper la espalda de Mascherano: Etebo estará pisándole los talones al momento de atacar y buscará conectar a Musa, aquí será importante que el defensor central que vaya a marcarlo esté en una buena condición porque –como vimos y alentamos vs Islandia— se vuelve de momentos incontrolable e indetectable por su libertad de juego. Etebo juega para Musa porque Nigeria juega para Musa. Acá podemos ver mejor la amplitud de su juego, tal cómo se viene jugando por varios equipos durante toda la Copa del Mundo:

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Para ir definiendo, Mikel y Ndidi son fundamentales para darle una estructura al motor de Etebo y la conexión con Musa. Idowu y Moses liberan los laterales para atacar directamente, el trabajo de ellos dos será fundamental para que las transiciones nigerianas generen un poco de riesgo.

En la disciplina táctica, Nigeria es muy pasivo para defender si no tiene la iniciativa, tal como se vio contra Croacia, contra Argentina agrupará hombres e intentará que Mikel y Ndidi colaboren lo más posible en la recuperación, pero no será el rol principal de un equipo dispuesto a la recuperación.

Argentina tiene una oportunidad única, la última, no dio respuestas para merecer clasificar, pero el merecimiento no es la única circunstancia para definir una clasificación. Argentina, está viva.

Nigeria: Recambio para ser una sorpresa

Hasta Estados Unidos 1994, el fútbol nigeriano era una incógnita. Pero tras su primera aparición mundialista las Súper Águilas se han vuelto en habituales en la máxima cita del fútbol mundial. De aquel Mundial a la fecha solamente se ausentaron en Alemania 2006 y en Rusia tendrán su participación número 6, quedando a sola una de Camerún que es el africano con más presencias.

Cuando Nigeria conoció el grupo que tendría que superar para estar en Rusia seguramente no habrá sido lindo saber que pugnaría por su lugar ante Argelia, Camerún y Zambia. Más cuando en la ronda previa a los grupos, con Sunday Oliseh en el banquillo, habían dejado en el camino a Swazilandia con un estrecho 2-0 global (0-0 en la ida y 2-0 en Port Harcourt). Pero en octubre de 2016, ya con el actual entrenador Gernot Rohr al mando, la renovación dio su primer paso. Iwobi e Iheanacho convirtieron en Ndola para el 2-1 como visitantes de Zambia por la fecha 1 del Grupo B. La campaña siguió con un 3-1 sobre Argelia, 4-0 y 1-1 ante Camerún, 1-0 recibiendo a Zambia y cerró con una igualdad visitando a los Zorros del Desierto. Cuatro triunfos y dos empates para sortear el Grupo de la Muerte.

La palabra renovación aparece cuando comparamos el plantel que estará en Rusia con el que estuvo en Brasil. De los 23 convocados por Rohr, solamente repetirán la experiencia mundialista cinco hombres: Ahmed Musa, Obi Mikel, Víctor Moses, Ogenyi Onazi y Kenneth Omeruo. Además, será una de las plantillas más jóvenes y más de la mitad del plantel nació a partir del año 1990.

Gracias a este cambio generacional y la sangre joven en el plantel, Rohr propone una idea de juego dinámico para aprovechar la velocidad y habilidad de sus hombres de ataque. Su sistema favorito es el 4-5-1 que puede parecer conservador pero deja de serlo cuando los extremos que completan la línea de medios son Víctor Moses e Iwobi.

Yendo a los nombres propios línea por línea, en el arco parecía que Ezenwa -del Enyimba y único representante de la liga doméstica- se quedaba con el puesto, pero en los últimos amistoso el joven Francis Uzoho se calzó los guantes y pelean palmo a palmo. En defensa, no hay dudas con los centrales (Balogun y Troost-Ekong), Echiejilé -estuvo en la lista para Brasil y se lesionó- se ubicaría en el lateral izquierdo y Shehu por la derecha. Para el doble cinco hay varias alternativas pero arrancarían Ndidi y Onazi. Mientras que el capitán Obi Mikel sería un cinco más adelantado con retroceso cuando haya que defender para juntarse con los dos anteriores.

Por la banda izquierda Víctor Moses es una fija aunque también ha jugado por el otro costado, donde tuvo una muy buena temporada. El otro extremo sería Iwobi, otro con interesante presente en la Premier con el Arsenal. Mientras que el delantero centro natural es Odion Ighalo aunque Kelechi Iheanacho también se podría colar entre los once titulares.

Si nos guíamos por la última clasificación del ranking FIFA, las Súper Águilas buscarán el pase a los octavos de final ante tres selecciones superiores como Argentina (número 5 del mundo), Croacia (18) e Islandia (22). Los de Rohr, hoy en el escalafón 47, van por la clasificación como ya lo hicieron sus antecesores en Estados Unidos 94, Francia 1998 y Brasil 2014. “Queremos jugar bien, aprender y sorprender un poco”, sostuvo Rohr en una reciente entrevista. “No está prohibido soñar”, concluyó cuando le preguntaron si se veía como uno de los dos mejores del Grupo D.