Anfield imbatible

En el mítico Anfield estaba todo dado para recibir a Liverpool de Jürgen Klopp y a Burnley de Sean Dyche, con la promesa de buen fútbol, los primeros en su afán de no dejar más puntos en el camino y no ceder más diferencia con el City. Por el lado de la visita, la premisa era recuperarse de las últimas dos derrotas sufridas a mano de Newcastle y Palace respectivamente.

Los “Reds” saltaban al campo con el ya reconocido 1-4-3-3, con un solo cambio respecto al encuentro anterior, y fue Lallana por Henderson en el sector izquierdo. En el banco la buena noticia es que volvió a ser citado Lovren después de recuperarse de una lesión.

“The Clarets” en su paseo por Anfield llegaban con los mismos once que habían caído ante el Crystal Palace. Otra fórmula conocida la que nos muestra Sean Dyche, 1-4-4-2 con su defensa estática y sus dos buenos delanteros Barnes y Wood.

Las jugadas iniciales del Burnley en ofensiva en principio se crearon siempre con balón parado. De allí llega su gol al inicio del encuentro, olímpico de Westwood, en lo que entendemos había previa falta sobre Alisson. Lo cierto es que la pegada fué perfecta y poco le importó a la visita que se puso en ventaja a los 6 minutos del inicio.

Tal vez, esa ventaja no fue lo mejor que le pasó al Burnley, cedió campo y balón al Liverpool, con todo el riesgo que eso acarrea. Vamos a destacar a Wijnaldum comenzando con la presión alta que plasmaba a la defensa de los de Dyche, esto fue el principio de la constante del primer tiempo. De él nace el inicio de la jugada por derecha con Salah y una pared que no pudo descifrar la defensa del Burnley, falla de Keaton junto a Tarkowski que aprovecha Firminho por el medio. El brasileño vuelve a marcar tras 9 encuentros con sequía de gol.

Fue tan clara la presión alta que ejerció el conjunto de Klopp que tras una dubitativa salida del fondo nuevamente es interceptada y tras dos rebotes Mané aprovecha la jugada, mandándola al fondo de la red. El dato de color sobre Sadio Mané es que marcó en los últimos 6 encuentros jugados en Anfield, igualando a un tal Michel Owen y su compañero Mohamed Salah.

Lallana, Fabinho y Wijnaldum, entienden a la perfección el rol que cumplen sus marcadores de punta en ataque. Tanto Robertson como Alexander Arnold, con subidas constantes son imprescindibles a la hora de herir al rival, así la constante fue tanto por izquierda como derecha, indistintamente. Al descanso se fueron 2-1.

Poco para contar por el lado de los “Clarets” alguna incursión por izquierda de McNeil ( este talentoso jugador de 19 años que se ganó la titularidad a base de buenas actuaciones, dejando afuera del once inicial al experimentado Gudmundsson, el internacional Islandés) en  solitario que siempre finalizan en centro al área para Barnes y Wood. Lo que sí se destaca es el juego en largo y aéreo.

Burnley promedia 76 jugadas en largo por encuentro, eso explica su falta de juego y asociación entre el mediocampo y su delantera.

En el comienzo de los segundos 45, nos mostró ahora sí un adelantado Burnley, pero eso duró solo 8 minutos, nuevamente Liverpool tomó la iniciativa y se adueñó del juego.

Promediaba el segundo tiempo, y si bien siempre el local era más, otra vez Keaton sorprende con un nuevo error, garrafal error que saliendo desde abajo le regala el balón a Salah, finalizando en gol de Firminho. Inentendible que suceda este tipo de situaciones en este nivel de competencia.

Ante tanta insistencia de los de Dyche por jugar en largo, la pregunta que tendrian que hacerse es, si teniendo a Peter Crouch en el banco, la suerte podría ser mejor con el en campo, sacrificar un medio, y con 3 arriba, una manera de obligar al rival a siempre dejar más defensores atrás.

Lo cierto es que solo jugó 12 minutos cuando claramente, puede generar más en ofensiva, si decididamente el juego característico del equipo sea el balón en largo.

El resto de los minutos en cancha fueron de complemento, los ingresos de Vydra, Crouch y Gudmundsson para la visita, Henderson, Keita y Sturridge para el local.

El amor propio del Burnley hizo esperanzar a sus aficionados con el gol de Gudmundsson, y cuando las dudas iban a comenzar inesperadamente a surgir, Sadio Mané puso el punto final, y los de Klopp festejaron.

Final, 4-2 para los “Reds” que ya piensan en la UCL. Los de Dyche quedan a dos puntos del descenso, alarmante situación, pero tristemente merecida.

35 partidos sin conocer la derrota para Liverpool en Anfield, imbatible.

Las claves de la jornada 28

Comenzamos pidiendo disculpas, por qué esta vez no serán 5 las claves, es que a medida que pasan las fechas hay más que hablar en Premier, por eso vamos con lo más destacable, ya!

  • Ganó Huddersfield! Y es noticia, nada más y nada menos que al Wolves de Nuno! 1-0 de local, cortando la racha positiva de “Los Lobos” 5 sin perder, que ya son historia. Los “Terriers” hacía 14 partidos que no ganaban! Y saben ante quien fué? Si, si, ante el “Wolves” allá por la fecha 13, increíble. Se cortó la maldición de una vez por todas aunque ya sea tarde para intentar salvarse. Los jugadores del Huddersfield al finalizar el partido no sabían si tenían que festejar o que hacer. De locos!

  • Se caen a pedazos, es la impresión que nos dan cuando hablamos del Bournemouth, y no es por desmerecer a Arsenal, que fue claro vencedor, pero no deja de llamar la atención estos “Cherries” que de coquetear con las copas internacionales, termina mirando de reojo de la mitad de tabla para abajo. 14 derrotas en lo que va del torneo. Los “Gunners” ya suman 3 victorias consecutivas y se mantienen en el 4to puesto, clasificando a UCL hasta el momento.

  • Clase de Jerarquía, fue la que demostró el United a un Palace que si no aprovechó está oportunidad para ganarle, ya no le gana más. 8 lesionados para los “Diablos” un equipo armado a como se pueda por Solskjaer, pero le bastó para no despeinarse ante un local que nunca lo incomodó al visitante, Pogba jugó a placer y fue el quien manejó los hilos para que se luzca Lukaku con sus dos goles. 1-3 al final. Hay que avisarle a Hodgson que si sustituye un lateral alguien tiene que tomar su lugar, sigan durmiendo.

  • El clásico bajo cero, Chelsea y Tottenham jugaban por ver quién no pasaba vergüenza, más aún de la que ya vienen pasando, uno pierde la final de la Carabao Cup y el otro derrota contra el Burnley. En fin, Pedro le daba la victoria a los “Blues” y para redondear la cifra Trippier les regala el 2do. Los Poche boys vienen haciendo lo posible para quedarse fuera de las copas. Los de Sarri intentan llegar a UEL, con nuestro querido amigo Kepa sentado en el banco de suplentes, llévate una almohada pibe.

  • Las cosas como son, Liverpool puso las cosas en su lugar y le pegó terrible paseo al Watford, que venían creyéndose grandes después de su victoria abultada ante el pobre Cardiff, pero les abrieron los ojos a la realidad de un solo cachetazo. 5-0 para los “Reds” que mantienen la punta y no dan el brazo a torcer, líderes sin dejar dudas, por el momento. Mané nos tiene acostumbrados, pero dos goles de V. Dijk es mucho, hasta Origi hizo uno, claro mensaje de maldición, comienza la racha negativa?

  • El robo del siglo, todos queremos un mano a mano entre Liverpool y Manchester City, pero si lo van a ayudar, busquen otra manera por favor, el penal que le regalan a los “Citizen” es digno de una película de Hollywood, un robo a mano armada. La escena cinematográfica de Bernando Silva en cámara lenta, es propia de un actor que pelea por ganar un Oscar, poco le importó al Kun Agüero que lo cambió por gol. Pellegrini se quejará con Pep como lo hizo con Klopp? Digo, por qué había dicho que el alemán siempre le ganaba con trampa. Qué dira ahora del español? 1-0 y a casa.

  • La Zona C (Championship), cayó Cardiff con Everton 0-3 y logró llegar en la zona más temida, tengan cuidado. Por su lado bienvenidos Brighton a la charla, tras su derrota ante Leicester quedaron a solo 2 puntos y se le llena la cabeza de preguntas. Newcastle le gana a Burnley y el manotazo de abogado logra tirarlo para abajo a los de Dyche. En el partido ardiente del descenso, Soton destrozó al Fulham, los de Ranieri tendrían que probar manejando Karting, que al final no lo hicieron por el seguro tan costoso, pero para lo que juegan podrían lesionarse tranquilamente, nadie va a notar su ausencia.

Pasó la 28 y nos da para hablar, como siempre en la mejor liga del mundo, La Premier League.

Sin brillo

El sábado en el Amex Stadium, Brighton recibía al puntero de la Premier League, el gran Liverpool de Jürgen Klopp.

En principio, las expectativas al ver este encuentro eran grandes, donde dos equipos con realidades totalmente distintas se encontraban en la fecha 22. Por el lado de los locales, venían de un empate dolorosos ante el West Ham de Manuel Pellegrini (ganaban 0-2 y terminaron empatando en dos), quedando a mitad de tabla con 26 puntos. La visita intentaba redimirse tras la dura derrota ante el Manchester City, que le costó el invicto del torneo y a su vez, permitió a los de Pep, reducir a solo 4 unidades la diferencia entre líder y escolta.

Sinceramente la curiosidad por ver la reacción de los “Reds” tras la derrota era grande. Sabemos que los dirigidos por el alemán no iban a cambiar, ni planteo, ni intensidad a la hora de jugar. Pero anímicamente sabíamos que era imposible que no se sientan “tocados”.

Así fue, sin ser estrictamente detallistas en el encuentro, se observó a un Liverpool excesivamente errático, sobre todo con el abuso sistemático de los envíos a larga distancia, principalmente en el primer tiempo. El claro ejemplo fue la búsqueda en largo a Shaqiri (y en alto) en varias ocasiones por parte de Fabinho y Van Dijk, que lograban así, simplemente facilitar el trabajo de la defensa local, por cuestiones obvias de estatura, es imposible pretender que un jugador de 1,69 mts. (Shaqiri) de altura gane en la disputa del balón contra centrales que miden 1,92 (Dunk) y 1,93 (Duffy) irrisorio. Esto le permitió a los locales finalizar el primer tiempo con un empate, que no le divisaba del todo.

En Liverpool la intensidad y la velocidad del equipo está claro que la aplica el tridente Mané-Firminho-Salah y son el sustento principal de este Liverpool, pero que sufre horrores cuando estos tres no se encuentran en el campo, ni en juego, ni en velocidad.

Por el lado del Brighton, hay poco para destacar en ofensiva, terminaron con ningún disparo al arco, y solo tres intentos durante el partido que ni siquiera llegaron a las manos de Alisson, una clara demostración de intensiones. Finalizando con un 29% de posesión del balón. En defensa todo salió bien, a excepción del penal, dudoso por cierto, pero que fue suficiente ayuda para la visita, en su afán de robarse los tres puntos que fue a buscar.

Cuatro en el fondo (Arnold, Fabinho, Van Dijk, Robertson) dos en la contención (Wijnaldum y Henderson)  tres media punta (Shaqiri, Firmino y Mané) mas Salah como punta, fue la disposición táctica de la visita, quedando un esquema 1-4-2-3-1, cambiando del 1-4-3-3 de la fecha anterior. Dónde comenzó jugando Milner por izquierda en el mediocampo, pero esta vez ocupó un lugar en el banco de suplentes.

Así, la imagen de la máquina roja queda desdibujada, por qué las estadísticas dirán que ganó el encuentro, pero la sensación que deja en el aire, es que en la derrota contra el City se perdieron más que tres puntos, se perdió fútbol, ojalá nos equivoquemos, pero hay algo que dejó de brillar.

 

Klopp y Emery, a gusto.

A priori, este era el partido más importante de la fecha, y no defraudó, un encuentro con muchas emociones, varias situaciones para analizar desde lo táctico y, por supuesto, goles.

Arsenal, llegaba al encuentro luego de empatar en condición de visitante ante Crystal Palace por Premier League y posteriormente haber derrotado a Blackpool en dieciseisavos de Carabao Cup.
Liverpool por su parte, afrontaba el duelo luego de vencer en Anfield a Cardiff City por 4-1.

Para los dirigidos por Unai Emery, este fue el tercer encuentro ante rivales del Big Six, los dos partidos anteriores ante estos rivales fueron derrotas ante Manchester City y Chelsea, en la primera y segunda jornada respectivamente. Como vemos, ha pasado mucho tiempo desde aquellos encuentros y ahora mismo, los Gunners son un equipo mucho más sólido y más familiarizado con lo que quiere el entrenador de origen vasco. Arsenal antes del partido acumulaba 22 puntos, esto lo posicionaba en la cuarta posición liguera.

Para Liverpool sería el cuarto enfrentamiento ante equipos integrantes del Big Six, los antecedentes de esta temporada fueron: Victoria frente a Tottenham en la quinta fecha, empate frente a Chelsea en la séptima jornada, y otro empate enfrentando a Manchester City en la octava fecha. Además, el equipo de Klopp iniciaba la fecha como líder, junto a Manchester City, ambos con 26 unidades.

La oncena que escogió Emery para este partido fue: Leno; Bellerin, Mustafi, Holding, Kolasinac; Torreira, Xhaka, Ozil, Mkhitaryan, Aubameyang; Lacazette.
Por parte de Liverpool, la oncena fue: Alisson; Arnold, Gomez, Van Dijk, Robertson; Fabinho, Milner, Wijnaldum; Salah, Firmino y Mané.

La primera mitad fue pareja en cuanto a situaciones de gol, pero se vio un juego más fluido por parte de Arsenal, las situaciones del equipo locatario fueron en consecuencia de lo que producían con balón y la mayoría del equipo de Klopp fueron por jugadas puntuales, ya sean distracciones de la defensa de Arsenal, o pelotas paradas.
Sabemos que Arsenal no se caracteriza por ser un equipo que priorice la posesión de balón, pero hoy sucedió, ya que el estilo de Liverpool vertical y de ritmo alto, te puede llevar a eso.
Esta primera mitad fue bastante entretenida y se vio el partidazo que todos esperábamos en la previa.

Hubo algunos rendimientos altos en esa primera mitad, por el lado de Arsenal destacar a Mustafi que anticipó  en reiteradas ocasiones a Firmino, no dejándolo influir en el juego, se mostró muy firme y además cubrió de forma aceptable la espalda de Bellerin. Destacar además a Torreira, que se mostró como siempre, bien posicionado y a disposición de sus compañeros tanto en la salida de balón, en coberturas o a la hora de presionar, tuvo un rendimiento destacado sobre todo si lo comparamos con Fabinho, que no tuvo su mejor noche y fue uno de los rendimientos bajos del equipo visitante.

Por el lado de Liverpool, los rendimientos destacados de esa primera mitad fueron Milner y Van Dijk, el incansable mediocampista inglés es el típico Box to Box que defiende, conduce el balón, recupera muchas pelotas y además tiene llegada al área rival, llegadas al área que le permitieron rematar y convertir el único gol del equipo visitante. El central holandés se mostró nuevamente superior a todos en el juego aéreo, tanto en el apartado defensivo como en el ofensivo, lo que ya es una constante en su carrera.

En la segunda mitad la diferencia de posesión de balón se acentuó a favor de Arsenal, en parte porque en el minuto 61 Milner pone en ventaja al equipo visitante tras un error de Leno en una salida con los puños, en lo que significó la única llegada clara que había tenido Liverpool en ese segundo tiempo, y en parte porque Klopp realizó una variante posicional, cambiando a un 4-4-2 dejando a Salah y Firmino como delanteros y retrasando a la línea de volantes a Mané, esto lo hizo porque en el primer tiempo el equipo local aprovechó que el egipcio Salah no siente tanto el retroceso para atacar principalmente por esa banda.
El gol de Liverpool obligó a Emery a arriesgar un poco más y buscar soluciones, las decisiones que tomó fueron, sustituir a Mkhitaryan para darle ingreso a Iwobi (minuto 68), darle cancha a Aaron Ramsey en lugar de Aubameyang (minuto 73), y por ultimo quitar a Kolasinac para que ingrese Welbeck (minuto 81). Estos cambios fueron pensando en el arco rival y buscando revulsivos, ya que ni Mkhitaryan ni Aubameyang tuvieron su mejor partido, podríamos decir que su mayor acierto fue la inclusión del nigeriano Iwobi ya que es el que habilita a Lacazette con un pase filtrado para que este último defina de manera excelente luego de eludir a Alisson en el minuto 82.
En los minutos posteriores al gol, el equipo que más se animó continuó siendo Arsenal, las intenciones de los 2 equipos se pueden explicar desde los cambios, Klopp minutos antes del empate por parte del delantero francés había sustituido a Firmino dándole lugar a Shaqiri y en el minuto 90 quita a Salah para que ingrese el central Matip.

Hay que destacar que ninguno de los 2 goleros estuvieron en un rendimiento aceptable y que algunas chances claras llegaron por errores de ellos, es curioso ya que son de los arqueros que mejor rendimiento han tenido hasta ahora en Premier League.

Las conclusiones que pueden sacar los entrenadores son buenas en general, Emery vio que su equipo está a la altura de sus rivales por entrar en Europa y que es posible hacerles frente, pero también debe tener cuidado ya que los errores ante estos equipos se pagan caro, como fue el caso en el gol de Liverpool.
Klopp debería irse, al igual que Emery, con conclusiones de los 2 tipos, positivas porque el equipo ya tiene una idea clara de juego y están familiarizados, pero imagino que le preocuparán los tramos en donde el equipo no pudo construir contraataques de manera constante y eso generó que no tuvieran tantas chances de gol como a él le gustaría.

Lo próximo para Arsenal es recibir a Sporting Club de Portugal por Uefa Europa League y luego hacer lo mismo ante Wolverhampton por Premier League.
Para Liverpool lo más cercano de cara al futuro es visitar a Estrella Roja por Uefa Champions League y recibir a Fulham por Premier League.

La sorpresa de la fecha

Es evidente que el partido a disputarse en Stamford Bridge se llevaba todos los ojos y tenía sabor a revancha para el Liverpool que venía de ser eliminado de la Carabao Cup, justamente, a manos del Chelsea, y por si fuera poco, en su casa.

Existen muchos y muy distintos tipos de entrenadores. No todos suelen lograr hacer ver su mano en sus jugadores dentro de las líneas de cal. Pero si hay algo que estoy seguro, es que a pesar de sus diferencias, tanto Klopp como Sarri cumplen con esa enmienda y el partido del sábado, no fue la excepción, desde el minuto cero comenzó a observarse.

La presión alta y asfixiante de Liverpool fue padecida por Chelsea. Los constantes cambios entre Firmino y Salah, más las retrasadas de Firmino para las diagonales de Mané y el citado egipcio fueron una constante, más aún sobre los primeros ´20 minutos de juego que fue cuando los reds se sintieron más cómodos, creando varias chances, pero sin poder concretarlas. Tal fue la exigencia a la media y última línea blue que vi, un hecho casi inédito, un error defensivo de Kanté.

Pero hasta la chita más veloz del mundo, se cansa, y los muchachos de Klopp bajaron un poco esa adrenalina y vehemencia sobre los ´20 minutos de juego. Ese fue el pie para que Sarri contraargumentara y diera su diálogo. A través de su mejor herramienta, el balón, SarriPotter hizo magia. Sacó a relucir sus mayores virtudes con un Jorginho descomunal, siendo el reflejo del entrenador dentro del verde, si no tenía el balón, indicaba qué hacer a los suyos.

No es en vano el equipo con más pases correctos, ni tiene a cuatro de los cinco mejores pasadores de la Premier League porque sí, a partir de allí, Chelsea tomó el mando, cinco minutos más tarde, tras marca registrada del italiano, llegó otro -cuando no- bellísimo gol de Hazard. Tras él, calma. Paciencia.

Así se fue el primer tiempo, con un comienzo frenético de LIverpool pero que pudo sobrellevar Chelsea. Luego un dominio blue donde en la segunda llegada cayó el gol. Para finalizarlo, control calmo de Chelsea. Sarri ya había hecho su magia, el partido nunca estuvo fuera de su control.

La segunda mitad, terminó como se fue la primera. Chelsea controlando, cuidando el balón cuando lo tenía y sin enloquecerse cuando era propiedad del rival. Un arma interesante, justamente, para conseguirlo, fue un movimiento táctico donde los extremos se retrasaban un poco y Kovacic -o Barkley cuando ingresó-, ahogaba en un presión a Gómez y a Van Dijk junto con el centrodelantero -Giroud o luego Morata-. En ocasiones logró robar el balón y en otras obligó al pelotazo.

Al mismo tiempo, el Liverpool en la búsqueda incansable por el gol, no estaba fino en la zona de tres cuartos, donde suele ser letal; en parte, gracias al trabajo de Kanté-Jorginho-Kovacic, que no dejaban espacios a sus espaldas

Por momentos, la presión del equipo no capitalino, fue contrarrestada por exquisitas conexiones largas, pero no vacías de contenido, entre David Luiz y Willian. Liverpool empezó a tener cada vez más el balón (pasando de una posesión de 51% en el primer tiempo a casi 65% en el segundo), mas no el partido. Queda esto evidenciado en las situaciones de gol durante ese tramo, que fueron superiores a favor del equipo londinense a pesar de tener menos el balón.

El partido se iba, Hazard daba sensación de peligro cada vez que tomaba el balón, pero entre Alisson, Gómez y Van Dijk controlaron que el segundo gol, que hubiese sido lapidario, jamás llegara. Liverpool siguió intentando, Mané y Firmino cambiaron constantemente ya con Shaqiri en cancha y amén de contadas ocasiones, el gol parecía estar cada vez más lejos.

Pero, a los ´86, como manotazo de ahogado, Klopp mandó a Sturridge al campo, sacó a Milner -de gran labor, por cierto-, y propuso un 1-4-2-4. Y he aquí la elocuencia del título, ninguno de las millones de personas que nos pusimos a ver Chelsea vs Liverpool el sábado, esperamos que las cámaras al final del partido de quedaran con Sturridge, pero así fue.

Minuto ´88, golazo del inglés, 1 a 1. Liverpool primero -pero junto con el City-, Chelsea segundo y fin de la historia.

Soñar con los pies sobre la tierra

En el fútbol de hoy, es cada vez más difícil, cumplir con lo que es lógico que suceda. Por eso la gente de las apuestas y las pencas gana tanto dinero, por eso durante la Copa de Mundo muchos nos agarrábamos los pelos porque los resultados que creíamos iban a darse no acontecían.

Por todo esto, es que hay que dimensionar el buen arranque de temporada que ha tenido el Liverpool de Jürgen Klopp. Más aún al enfrentarse a rivales a priori más débiles, como lo fueron el West Ham (4-0), el Crystal Palace (2-0), el Brighton (1-0) y el Leicester (2-1).

Yendo a lo que es su juego, la mejor arma de Klopp ha sido el mantener prácticamente todo lo bueno que había mostrado la temporada anterior. Tanto en ataque como en generación de juego y mejorando, sí, aspectos claves en el triángulo final. 

Sin duda lo mejor que me ha quedado tras estas cuatro fechas es el fondo de armario que ha encontrado el alemán para esta temporada. Las incorporaciones tanto de Alisson, como de Keita y Shaqiri han sentado como anillo al dedo en los reds y aún queda por ver qué podrá dar Fabinho cuando tenga más minutos. Henderson y Milner, que parecen estar en el ocaso de su carrera en la élite, siguen teniendo rendimientos muy elevados y quitan espacio a quienes vienen de atrás, que son varios y muy buenos.

Alisson, ha traído seguridad a Anfield, a un puesto muy diezmado. A congeniado bien con la zaga donde Van Dijk y Joe Gómez vienen haciendo un gran trabajo, y sobretodo este último ha dejado muy buenas sensaciones, desempeñándose como zaguero en el primer equipo por primera vez en este arranque -a pesar de que así lo hacía en el filial-, mostrando velocidad, buen timing, y buen juego para la salida limpia.

Keita ha alterando, pero cuando a ingresado lo hemos visto eléctrico y “rockanrolero” como su entrenador. Siendo un pac-man en el mediocampo y siendo un buen conductor para jugadas ofensivas.

El tridente está intacto, siete goles en los primeros cuatro partidos. Números que de mantenerse -como lo hicieron la temporada anterior- serán un empujón grandísimo hacia grandes logros. Pero por si fuera poco, a pesar de que no ha marcado aún, Shaqiri ha demostrado a lo que vino, y cada vez que le tocó actuar vimos que está a nivel y que perfectamente puede ser una pieza de rotación para cuando la doble, o triple competencia se acreciente.

No hay nada negativo, generalizado, en las cuatro fechas hasta el momento jugadas. Obviamente no es que tuvo un juego perfecto, pero los errores han sido distintos en las distintas fechas. Por momentos le faltó efectividad y resolución de las jugadas, otras veces se descansó y sufrió más de la cuenta por ello. Pero a grandes rasgos, cuatro partidos, cuatro victorias, nueve goles a favor, el arranque fue como debía ser y el Liverpool encabeza la tabla junto con el Chelsea de Sarri y el sorprendente Watford de Javi Gracia.

Este comienzo le permite al Liverpool soñar con la anhelada Premier League que jamás -desde su cambio de nombre- a podido ganar, pero manteniendo siempre, los pies sobre la tierra.

Liverpool: ganar administrando recursos

El Liverpool de Klopp fue la sensación de la temporada pasada, le costó tomar vuelo al principio del torneo y eso le ha restado camino en la Premier League, sin embargo, logró la final de la UEFA Champions League en un gran estado futbolístico.

En esta temporada, Kloop busca consolidar su estilo desde el día uno. Y lo está demostrando, ya lleva cuatro victorias pasadas las cuatro jornadas de la Premier League. Le ha ganado con cierta holgura al West Ham (4-0), al Crystal Palace (2-0) y al Brighton (1-0); el pasado fin de semana ha enfrentado al Leicester City y nos detenemos para hacer el análisis del juego.

El Liverpool entiende de sus limitaciones y ha optado para mantener su regularidad el administrar los recursos y los ritmos. El “Liverpool rock and roll” caracterizado por lo vertiginoso ya no se ve durante todos los minutos del juego, buscando amplitud de espacios, sino que sólo ataca cuando los momentos están dados. Tal fue el partido ante el Leicester, logrando un gol tempranero a los 10’ por parte de Mané y al final del primer tiempo con Roberto Firmino sellando el 2-0. Durante esos dos períodos temporales, el Liverpool ha tenido chances de gol concretas, producto de su gran movilidad (sobre todo de Mané, Firmino y Milner), pero recién las concretó en momentos psicológicos muy difíciles para el rival.

Nos centraremos en la movilidad de los jugadores del Liverpool. En el 1-4-3-3 de Klopp nada se mantiene fijo, el rol de Wijnaldum ha sido fundamental para posicionarse por momentos por delante de un Mané que baja a crearle espacios; lo mismo ha sucedido por el otro costado, con Milner atacando y llegando de centrodelantero ocupando inteligentemente el sector de Salah para que éste ataque a Maguire con diferencias notables en la velocidad. Milner y Wijnaldum rotan constantemente, cubriendo los espacios de los laterales o llegando en posiciones de gol.

1

Es muy loable el trabajo que hace Firmino saliendo a jugar como un volante más. Podemos notar cómo el Liverpool hace hincapié en liberar la “zona 14” (zona de gestación de las jugadas) para tener jugadores que luego lleguen ahí.  Sin embargo Klopp sabe que ante un equipo compacto, que cierre más las líneas que el Leicester, disponer jugadores en esa zona es un problema, por lo cual ha optado por fichar a Shaqiri con ese propósito: ubicarse para crear juego.

2

Pero el Liverpool ha sufrido en ciertos momentos del juego, sobre todo en el segundo tiempo. El regular la adrenalina ofensiva es algo que viene practicando Klopp desde la pretemporada, y en éste partido se vio en el segundo tiempo. El Liverpool la pasó mal en el mediocampo con Madison (#10 de Leicester) ubicándose bien encima de Henderson, no dejándolo pisar. Pero tampoco ha sido un asedio ofensivo del equipo local, el Liverpool lo bloqueó muy bien con Gómez y Van Dijk, éste último en un gran nivel de anticipos y solidez.

El Leicester no ha profundizado por la misma solidez de la última línea del equipo de Klopp, aunque disponía de superioridad numérica en el centro. Esto también ha sido producto a la ausencia del goleador, Vardy, suspendido por su expulsión en el partido anterior ante Wolves.

3

El gol de Leicester ha sido producto de la suerte: una mala salida de Alisson Becker. No ha mostrado aceleración en la útlima línea de ataque y se ha quedado sin ideas a medida que pasaron los minutos.

Esperemos ver el cómo el equipo de Klopp sigue con puntaje ideal, administrando recursos y sumando recursos (dándole más minutos a Shaqiri, cambiando la manera de atacar), para lograr sacar todo su arsenal frente a los mejores equipos de ésta dura Premier League.

Por un lugar en Kiev

Hace exactamente diez años que el Liverpool no llegaba a una instancia tan avanzada en la UEFA Champions League, aquella vez cayendo a manos de un poderoso Chelsea que perdería la final por penales con un temible Manchester United liderado futbolísticamente por un joven Cristiano Ronaldo. Tras faltar a la máxima cita europea por varios años, la curta posposición obtenida en la pasada Premier, lo dejó en los Play-off, donde sin despeinarse sorteó a un pobre Hoffenheim; allí arrancaba la conocida historia que deja a los de Klopp en semifinales, dejando rivales al costado de gran talla, como el campeón inglés. La pregunta más importante que nos hacemos es cómo y por qué logró el equipo del seleccionador alemán llegar al lugar de privilegio donde se encuentra hoy.

Hace no tanto, hablábamos de un desequilibrio en el equipo red, desde aquel día, al día de hoy el equipo inglés a trabajado y mucho en ese aspecto y si bien sigue siendo el punto más flaco del equipo se nota una gran mejoría, principalmente con la contratación del espigado zaguero central Virgil van Dijk.

De atrás para delante el equipo formaría así el día martes en el mítico estadio de Anfield con su gente, nunca solo:

Loris Karius, quien le ganó la pulseada a Simon Mignolet, llegó para ser el titular pero errores puntales los llevaron a la banca, jugaba solo por Copa y rápidamente quedaron afuera, ante un bajón del belga volvió a tener oportunidad y esta vez no la desaprovechó; el joven alemán tiene una gran salida en corto con los pies -en UCL tiene un promedio de 12 pases cortos acertados y 0 desacertados-, y bajó palos es un gran portero, le flaquea un poco la salida a cortar centros y los pases largos. Por el lateral derecho -a pesar de la recuperación de Clyne- seguramente diga presente el joven ex-filial Trent Arnold quien viene de muy buenas performances, si bien su punto alto es la subida, últimamente se lo ve mucho más concentrado y preciso en la marca. Por la otra banda aparecerá el joven escocés Andrew Robertson, quien llegó del Hull City para pelearle el puesto a Alberto Moreno y ante la lesión de este se adueñó del carril yendo de menos más y teniendo hoy día un nivel muy alto y siendo una fija en la defensa de Klopp. Los zagueros serán van Dijk y Lovren, el capitán de la absoluta neerlandesa llegó para ser la referencia defensiva más importante del equipo y desde que llegó lo ha salido, le aporta la equipo salida con pelota limpia continua, muy buen juego aéreo -que le hacía mucha falta- y gran nivel para intersecciones de balón; a su lado estará Lovren quien se gana el puesto ante la lesión del germano-camerunés Joel Matip quien a priori sería el compañero de zaga del defensa más caro del mundo, el croata a cuajado bien en el equipo, es un zaguero que si bien no es de elite al costado de Virgil ha sabido congeniar y tener correctas actuaciones.

En el medio el sub capitán y el capitán, Milner y Henderson respectivamente son fijas; el primero es el líder de asistencias en esta Champions con 7, este dato demuestra que no solo marca sino que juga y hace jugar, muy agresivo en la marca y muy criterioso con el trato del balón; Henderson, sin embargo no brilla tanto en el ataque y hace todo el trabajo sucio, se mete entre los zagueros si es necesario, intenta llenar el espacio a espaladas de los pivotes y delante de los zagueros para no permitir que el equipo rival lastime en la zona central; a su vez, ambos tienen la difícil pero clásica tarea de un pivote: tapar agujeros. Si el lateral demora en bajar, lo cubren, si el zaguero se va arriba y no baja, lo cubren, si el zaguero se va a ocupar el espacio del lateral, lo cubren. En fin, dos tan grandísimos como experimentes pivotes, claves en el equipo. Ante la lesión de Emre Can, quien los acompañe sea tal vez la única duda, pero con la llave que hizo Chamerlain ante del City será muy difícil sacarlo del equipo, a pesar de que Georgino Wijnaldum atraviesa también un gran momento. El inglés puede llegar como media punta por detrás del 9 o bien tirarse a la banda para enganchar al medio, es un gran asistidor y creemos es por quien se decantará Klopp. Georgino, sin embargo, aporta mucha más marca pero quita juego, a pesar de que no es ningún negado con el balón tiene menos virtudes ofensivas que el ex Arsenal.

Arriba no en vano es el equipo más goleador del torneo con 33 goles. Mané-Firmino-Salah, 7, 8 y 8 goles respectivamente, es decir casi el 70% de goles del equipo repartidos en tres jugadores, tal vez estemos ante una de las tripletas más temibles de la historia, desde la MSN que protagonizaron Messi-Suárez-Neymar no se veía algo similar. Se entienden tanto que todo el tiempo intercambian posiciones, en principio va Mané por izquierda, Firmino por el centro y Salah por derecha, pero Salah queda de 9 gran parte del tiempo, Firmino se tira a la banda sin dificultad alguna y Mané es capaz de hacer un recorrido brutal pudiendo ser extremo, volante o carrilero. Salah es el número uno en carrera por la bota de oro, 31 goles en 33 partidos, datos que asustan a cualquier rival.

El esquema planteado por Klopp será sin duda un 4-3-3 pero que durante el partido pueda cambiar a un 3-3-1-3 o incluso a un 4-4-2 según las circunstancias del cotejo. En el sector donde deberá cuidarse más es en el juego aéreo, pues Roma es el equipo con más promedio de duelos aéreos ganados por partido (59,6%) y puede hacerle mucho daño si los reds no están 100% concentrados. La motivación es mucha para ambos lados y el lugar de privilegio en Kiev es el anhelo de todos.

El debut soñado

El espigado Virgil van Dijk, se ha convertido hace pocos días en el defensor más caro en la historia, costándole al Liverpool –como todos sabemos- la exorbitante cifra de 75 millones de libras.

El día de ayer hizo su debut y realmente comenzó a hacer valer esos millones metiendo a los reds en la 4ta ronda de la FA Cup.

Sin lugar a dudas, en el partido disputado en Anfield el defensa central neerlandés se lució,  pudiendo ser catalogado como la figura de la cancha sin ningún reproche posible; primero siendo un bastión en juego aéreo, si bien Everton no tuvo tantas chances de pelota quieta jugó gran parte del partido a saltearse la mitad del campo con balones largos de sus defensas o el mismo portero, allí, en varias oportunidades Virgil contribuyó con su cabeza para rápidamente neutralizar los desordenados intentos de ataques de los blues. En segunda instancia tuvo un correcto desempeño defendiendo con sus extremidades inferiores, fue poco inquietado, pero cuando fue llamado a la acción reaccionó acertadamente, el gol de Everton, fue una contra perfecta que nada pudieron hacer los defensores reds que lograron regresar. Por último, tenemos que hablar de su juego, no fue demasiado exigido ya que Everton no presionó con demasiada intensidad y profundidad, pero aun así jugó de forma correcta con el balón, sin arriesgar demasiado, haciendo lo más simple en muchas ocasiones -algo que no es tan fácil como parece-, pero también animándose poco a poco a algún pase largo que ejecutó muy bien también. Y el mismo van Dijk fue, quien a la postre, definió un partido muy cerrado y mezquino con un cabezazo certero que le dio la victoria y el pasaje al Liverpool a la 4ta ronda de la Copa.

 

Es evidente que este refuerzo era el que el Liverpool necesitaba hace mucho ante la falta de jerarquía en esa zona del campo. Además, si bien no tiene la velocidad de un Varane o Marquinhos (por ejemplificar con defensores rápidos) tampoco es para nada lento, y si lo comparamos con cualquiera de los otros tres zagueros que el club tiene es velocísimo. La dupla con Matip, funcionó perfectamente, ambos fueron muy seguros, sensación que no nos transmitía el Liverpool desde hace años. No solo es un salto de calidad para la zaga –que lo necesitaba- sino que también es un salto de calidad para el equipo. También los números denotan, que el esbelto defensa ex Celtic –entre otros- pasa a ser el primer pase en la salida por abajo del equipo de Klopp, algo que también necesitaba el equipo, ya que ninguna de las tres opciones que tenía podía hacerlo.

No cualquiera, en su debut marca un gol, siendo zaguero. No cualquiera en su debut es quien más tira al arco, siendo zaguero. No cualquiera en su debut es quién da más pases -cortos y largos (en Liverpool)-, siendo zaguero. Si el más caro del mundo. Virgil van Dijk.

Puel y su Southampton

Los días lunes son para mí días largos de trabajo, en mi profesión tengo distinta carga horaria por día de la semana, pero los lunes son los más cargados. Por lo general parte de la rutina es mirar algún partido de fútbol que no pude ver el fin de semana a la noche, cenando algo, o directamente disfrutando de un café.

En este primer día de la semana me propuse ver a dos de los tres equipos que más me han gustado en esta temporada en Premier League. Southampton vs Liverpool en St. Mary, sabía que era un 0-0 y qué no iba a disfrutar de una fiesta de goles, pero si me pude sorprender con una fiesta de fútbol, al menos para mí.

El objetivo de ver ese partido era visionar nuevamente al Liverpool del Klopp en esta temporada y poder escribir algo sobre un equipo que me ha causado excelentes sensaciones. Pero me veo en la necesidad de hablar sobre algunos aspectos, pero de su rival.

El Southampton de Claude Puel me ha dejado grandes sensaciones, y me generó la necesidad de una vez finalizada la visualización del encuentro, tomar mis notas y comenzar a escribir.

Puel ha llegado a este club para sustituir a Ronald Koeman, una empresa sumamente dificultosa, pero ha podido llevar adelante al menos desde el juego, no así desde el resultado esa tarea tan complicada.

Sabemos que los Saints están a diez lejanos puntos de puestos de Europa League, pero debemos decir que ya enfrentó a Manchester United, Chelsea, Liverpool, Leicester City, Arsenal y Manchester City, esto en tan solo doce jornadas, por lo que esperemos que en lo que queda de la primera rueda pueda sumar de a tres con mayor asiduidad.

Pero quiero destacar dos puntos clave de este equipo de Puel que me han llamado mucho la atención en esta temporada.

virgil-van-dijk-cropped_npmqy9e1q6lc1ruthgv65ckh8

  1. La re-valorización de la línea de cuatro final.

Ryan Bertrand en una banda, Cédric Soares en la otra, y en el medio de la saga Virgil Van Dijk y José Fonte. ¿Por qué la re-valorización? Porque en realidad son cuatro jugadores que en realidad en el mercado futbolístico no tienen un valor muy alto, y en este club han encontrado un lugar en donde han crecido –siempre en base a excelentes actuaciones- en su valor de mercado y en su calidad como jugadores claramente.

Los laterales tienen el criterio necesario para poder atacar cuando se necesita, y son claros dominantes en sus bandas. Obviamente el pistón de salida más usado es Ryan Bertrand, ya que tiene mucha más vocación ofensiva que Cédric. Más allá de esto, el portugués tiene la capacidad de salir también, pero lo veo mucho más cómodo formando la línea de tres en el fondo cuando sale el canterano del Chelsea en sus incursiones ofensivas.

Asimismo, el punto alto de la defensa del Soton está en el centro de la defensa. En primer lugar, José Fonte, quien, si bien se revaloriza en base a este equipo, tuvo un mojón importantísimo en su carrera y fue la Eurocopa en Francia. Pero llegó a jugar en la selección gracias a grandes actuaciones aquí por lo que se han retroalimentado club y selección. Y por último y no menos importante Virgil Van Dijk, el ex Celtic se está marcando la mejor temporada en su carrera con un nivel increíble, que le puede dar el pase (tal vez a Manchester United) en el próximo verano europeo.

El nivel presentado por el holandés en el fondo del equipo da confianza al resto, su portento físico lo hace inexpugnable en el juego aéreo, pero además le aporta velocidad gracias a una gran zancada que le permite cerrar a tiempo muchas veces cuando parece que no va a llegar. Además, le entrega a Puel una salida limpia desde el fondo con un primer pase que por lo general se dirige a Bertrand u Oriol Romeu.

 

  1. La capacidad para pasar bien el balón en el mediocampo.

Esto parece algo evidente para cualquier equipo, pero en Southampton, un equipo que intenta siempre sacar el balón jugando desde el fondo para poder tirar pases filtrados es sumamente importante el tener una buena capacidad para pasarle el balón a tus compañeros y no al rival.

Y esto no está dicho en base a una simple precepción observando al Soton, sino que si uno se dirige a cualquier web de estadísticas llega a ver cifras que son incontrastables. Ward-Prowse, Hojberg, Romeu, Clasie y Davis, todos tienen entre 83% y 87% de efectividad en pases. Esto lleva a que el equipo del francés Puel tenga un tránsito sumamente fluido por la mitad del campo, lo cual genera no solo que Tadic, Redmond, Long o Austin tengan abastecimiento constante, sino que además las transiciones en velocidad se hacen con precisión lo que genera muchos problemas en el equipo rival.

 

Si bien en este artículo se señalan solamente dos puntos sobre el equipo de Southampton, quedan muchas cosas por hablar del mismo, ya que Oriol Romeu ha vuelto a ser el jugador que en un momento llegó a Chelsea e incluso mejor. Si bien se lo ve sufrir cuando lo dejan en solitario y el equipo rival ataca, por un tema entendible de velocidad, siempre se lo ve bien posicionado, y realmente es un pivote como los de antes, por lo que se espera un renacer en su carrera. Otro aspecto importante por ejemplo sería la delantera, los cambios que se producen y las variantes al entrar Tadic o Boufal, o cuando utiliza a Long o Austin, y que le aportan Redmond y Jay Rodriguez.

Lo que queda claro es que Southampton no ha sumado los puntos que se corresponden a su juego, pero queda mucha temporada por delante. Espero poder llegar a escribir nuevamente sobre este buen equipo.