Anfield imbatible

En el mítico Anfield estaba todo dado para recibir a Liverpool de Jürgen Klopp y a Burnley de Sean Dyche, con la promesa de buen fútbol, los primeros en su afán de no dejar más puntos en el camino y no ceder más diferencia con el City. Por el lado de la visita, la premisa era recuperarse de las últimas dos derrotas sufridas a mano de Newcastle y Palace respectivamente.

Los “Reds” saltaban al campo con el ya reconocido 1-4-3-3, con un solo cambio respecto al encuentro anterior, y fue Lallana por Henderson en el sector izquierdo. En el banco la buena noticia es que volvió a ser citado Lovren después de recuperarse de una lesión.

“The Clarets” en su paseo por Anfield llegaban con los mismos once que habían caído ante el Crystal Palace. Otra fórmula conocida la que nos muestra Sean Dyche, 1-4-4-2 con su defensa estática y sus dos buenos delanteros Barnes y Wood.

Las jugadas iniciales del Burnley en ofensiva en principio se crearon siempre con balón parado. De allí llega su gol al inicio del encuentro, olímpico de Westwood, en lo que entendemos había previa falta sobre Alisson. Lo cierto es que la pegada fué perfecta y poco le importó a la visita que se puso en ventaja a los 6 minutos del inicio.

Tal vez, esa ventaja no fue lo mejor que le pasó al Burnley, cedió campo y balón al Liverpool, con todo el riesgo que eso acarrea. Vamos a destacar a Wijnaldum comenzando con la presión alta que plasmaba a la defensa de los de Dyche, esto fue el principio de la constante del primer tiempo. De él nace el inicio de la jugada por derecha con Salah y una pared que no pudo descifrar la defensa del Burnley, falla de Keaton junto a Tarkowski que aprovecha Firminho por el medio. El brasileño vuelve a marcar tras 9 encuentros con sequía de gol.

Fue tan clara la presión alta que ejerció el conjunto de Klopp que tras una dubitativa salida del fondo nuevamente es interceptada y tras dos rebotes Mané aprovecha la jugada, mandándola al fondo de la red. El dato de color sobre Sadio Mané es que marcó en los últimos 6 encuentros jugados en Anfield, igualando a un tal Michel Owen y su compañero Mohamed Salah.

Lallana, Fabinho y Wijnaldum, entienden a la perfección el rol que cumplen sus marcadores de punta en ataque. Tanto Robertson como Alexander Arnold, con subidas constantes son imprescindibles a la hora de herir al rival, así la constante fue tanto por izquierda como derecha, indistintamente. Al descanso se fueron 2-1.

Poco para contar por el lado de los “Clarets” alguna incursión por izquierda de McNeil ( este talentoso jugador de 19 años que se ganó la titularidad a base de buenas actuaciones, dejando afuera del once inicial al experimentado Gudmundsson, el internacional Islandés) en  solitario que siempre finalizan en centro al área para Barnes y Wood. Lo que sí se destaca es el juego en largo y aéreo.

Burnley promedia 76 jugadas en largo por encuentro, eso explica su falta de juego y asociación entre el mediocampo y su delantera.

En el comienzo de los segundos 45, nos mostró ahora sí un adelantado Burnley, pero eso duró solo 8 minutos, nuevamente Liverpool tomó la iniciativa y se adueñó del juego.

Promediaba el segundo tiempo, y si bien siempre el local era más, otra vez Keaton sorprende con un nuevo error, garrafal error que saliendo desde abajo le regala el balón a Salah, finalizando en gol de Firminho. Inentendible que suceda este tipo de situaciones en este nivel de competencia.

Ante tanta insistencia de los de Dyche por jugar en largo, la pregunta que tendrian que hacerse es, si teniendo a Peter Crouch en el banco, la suerte podría ser mejor con el en campo, sacrificar un medio, y con 3 arriba, una manera de obligar al rival a siempre dejar más defensores atrás.

Lo cierto es que solo jugó 12 minutos cuando claramente, puede generar más en ofensiva, si decididamente el juego característico del equipo sea el balón en largo.

El resto de los minutos en cancha fueron de complemento, los ingresos de Vydra, Crouch y Gudmundsson para la visita, Henderson, Keita y Sturridge para el local.

El amor propio del Burnley hizo esperanzar a sus aficionados con el gol de Gudmundsson, y cuando las dudas iban a comenzar inesperadamente a surgir, Sadio Mané puso el punto final, y los de Klopp festejaron.

Final, 4-2 para los “Reds” que ya piensan en la UCL. Los de Dyche quedan a dos puntos del descenso, alarmante situación, pero tristemente merecida.

35 partidos sin conocer la derrota para Liverpool en Anfield, imbatible.

Lo bueno de saber esperar

Por la fecha 29 de Premier, se enfrentaban dos rivales con más necesidades que sobras, principalmente teniendo en cuenta la ubicación que ocupan en la tabla de posiciones, que no llega a ser de alto riesgo, pero si debe ser de gran cuidado, sobre todo si se cae en uno o dos encuentros, ya el semblante podría ser otro, de jugadores, técnicos y ni hablar de los aficionados de cada club.

Burnley, que venía de caer ante el Newcastle de Rafa Benítez, recibía en su casa al Crystal Palace de Roy Hodgson, quién en igualdad de condiciones había caído ante el United de Solskjaer, en Shelhurst Park, su propia casa.

Para esto, los locales no saldrían con grandes modificaciones para el choque, con un sistema táctico ya conocido por todos es el que presenta Sean Dyche, su infalible e inamovible 1-4-4-2, con una sola variante con respecto al encuentro anterior, el ingreso de Hendrick por Gudmundsson, en la posición de volante por el sector derecho.

Del lado del Palace, la caída ante el United no cayó del todo bien, con lo cual Hodgson metió mano en el once inicial, realizando 5 cambios con respecto a ese último cotejo, estas fueron las variantes, Hennessey por Guaita, Aarón Wan-Bisakka por Ward, Kelly por Dann, Kouyate por Townsend y Meyer por McArthur. Esto infirió en el esquema que venía manteniendo su técnico, el anterior 1-4-3-3, se transformó en 1-4-4-2, y parece haber dado sus frutos cambiar.

El inicio del primer tiempo fue prácticamente todo del Burnley, inyectando una agresividad ofensiva digna de un equipo de Élite que sale a comerse al rival literalmente. Las asociaciones entre Westwood, Hendrick y Barnes principalmente por el sector derecho de ataque e izquierdo de la defensa del Palace, fue la zona predilecta a la hora de atacar, intentando llegar con juego asociado o centros al área en busca de Wood. Van Aanholt sufrió las embestidas de manera considerable por parte de los “Clarets”.

Pero si hay algo que aprendió el Palace con Roy Hodgson, es esperar, tomarse su tiempo, y estar agazapado para atacar cuando el rival menos lo espere, y así fue como llega el primer gol de la visita. Salida rápida de Milivojevic, Kouyaté, Zaha, Schlupp y mala fortuna para el defensa Bardsley que termina la jugada cometiendo el gol en contra.

Al inicio del segundo tiempo, golpea nuevamente Palace con lo que sería ya un denominador común en los goles de la visita, tanto Kouyaté como Zaha son participes sobresalientes en los tres goles de su equipo. En el segundo gol marcado por Batshuayi inician ambos la jugada que finaliza por el sector derecho con AWB. Para redondear en el tercero la destreza personal de Zaha fue demasiado para una defensa del Burnley que bailaba al compás del Marfileño.

Ya con más amor propio que fútbol los locales fueron en busca del descuento que llega a través de Barnes, y la complicidad de Hennessey quién no termina de salir a cortar el centro, ni tampoco se ubica en su posición bajo los tres palos. En el ocaso del encuentro el ingreso de Crouch generó una jugada de riesgo, bien resuelta por el portero visitante.

Tal vez la falta de finalización de las jugadas que realizó el Burnley, fue el principal motivo por el cual el marcador no fue más ajustado, los intentos de los locales fueron superiores, 18 disparos al arco pero solo 4 tuvieron destino de riesgo. El Palace logró la misma cantidad de disparos efectivos al arco y marcó en 3 situaciones de 4 realizadas. La diferencia se basó en la puntería y efectividad de sus delanteros.

La situación no es del todo cómoda para Burnley, quedando a 5 puntos del tercer puesto de descenso. Con esta victoria el Crystal Palace se aleja a 8 puntos del Cardiff quién hasta hoy sería el último descendido.

El panorama no es alentador para “The Clarets” quienes visitaran al segundo del torneo, el Liverpool de Klopp en Anfield. En Shelhurst Park, se disputará un encuentro de alto nivel de ebullición, teniendo en cuenta la gran rivalidad existente entre la afición del Palace y Brighton (quienes tampoco están del todo cómodos con el descenso, a pesar de lograr una victoria ante Huddersfield)

Lo bueno de saber esperar.

Con el amuleto de la suerte

Hoy en St. James’ Park finalizaban la jornada de Premier del día martes los locales Newcastle United Football Club ante un estimulado Burnley F.C. por la fecha 28 de la temporada 18/19.

Decimos estimulados a la visita, por qué llegaban a la casa de las “Urracas” con el estandarte de no conocer la derrota en los últimos 8 encuentros por Premier, número mas que envidiable para cualquier equipo fuera del famoso “Top six”.

Ahora bien, los locales dirigidos por Rafa Benítez, saltaron al campo de juego conun 1-5-4-1 (estático) que se transforma inmediatamente en 1-3-4-3 cuando pasan a ofensiva, con Almirón por izquierda y Pérez por derecha, finalizando como extremos las jugadas, siempre con tendencia a cerrarse en los últimos 25 metros para dejar paso a los “Laterales” que terminan siendo quienes abren campo en sendos ataques, y son quienes por lo general terminan la jugada en centro siempre en busca de Rondón, Ritchie por izquierda y Manquillo por derecha para ser más específicos.

“The Clarets” dirigidos por el ya conocido Sean Dyche, propone su característico 1-4-4-2, por demás efectivo hasta el momento, con sus dos delanteros estrellas, tanto Barnes como Cook, son buscados permanentemente, en largo, por su gran entrega física, y tendencias a ganar en el combate con los defensores rivales, y este partido no fue la excepción.

En el desarollo del encuentro la tendencia del Newcastle fue siempre buscar por el sector izquierdo, con la asociación Ritchie-Almirón, que siempre insinuaron peligro por su banda sobre las marcas de Gudmundsson-Bardsley, siempre en busca de la finalización de jugada por Salomón Rondón como centro delantero sumadas a las llegadas de Longstaff y Hayden de frente al arco rival. De hecho sendos goles vienen de izquierda finalizando por el medio, es el caso del primer gol de Schär, y en el segundo de Longstaff (jugador de las inferiores del club).

Burnley por su lado, tiene bien claro su juego, se toma tal vez 5-10 minutos para acoplarse al juego y adaptarse al rival, en base a eso comienza lentamente a generar su juego, donde siempre cuenta con una o dos situaciones claras, tal es así que en la primer jugada se luce el arquero local en un mano a mano inmejorable. Y en la segunda de peligro Tarkowski abajo del arco desperdicia una situación clara de gol, al intentar una especie de tijera, mal ejecutada por la posición del cuerpo, y el disparo se va desviado muy lejos del arco defendido por Dubravka.

Toda racha llega a su fin, y así Burnley se despide de 8 encuentros sin perder, que le permitió despegarse de la zona de descenso, generando esa confianza positiva generada por la mentalidad con la que salen a disputar, sabiendo sus virtudes y defectos, entendiendo desde donde atacar y como hacerlo.

Newcastle por su lado con la llegada de  Miguel Almirón pareciera estar gozando una especie romance con su nueva súper estrella, y esto no es recaer sobre el jugador Paraguayo, que dicho sea de paso genera y brinda un vértigo con su velocidad que posiblemente sea lo que necesitaba el equipo de “Rafa”, pero es la impresión de que se respira otro aire en St James’Park, y eso nos llevó a llamarlo el amuleto de la suerte del Newcastle, dónde vamos a agregar que no perdió desde que él llegó a su nuevo hogar.

Realidades parecidas para ambos, solo 1 punto de diferencia en esta jornada 28 de nuestra querida Premier League.

Comienzan a volar

El sábado en Selhurst Park se enfrentaban el Crystal Palace de Roy Hodgson, contra el Burnley de Sean Dyche. Un duelo de necesitados, ya que ambos se florean cerca de los puestos de descensos, lo cual sería de vital importancia para ambos conseguir los tres puntos, para despegarse de la zona roja, y hundir más aun a su rival de turno. Y así fue.

“The Eagles” sin cambios con respecto a sus actuaciones pasadas, un ya conocido 1-4-4-2, y sin cambios en los nombres iniciales. Por su parte “The Clarets” siguen realizando cambios en la formación, tras el partido con Newcastle salió a disputar el encuentro con un tradicional 1-4-4-2, pero en el encuentro con el Palace pasó a un -1-4-4-1-1, con dos nombres distintos, Brady por Lennon, y Gudmundsson por Wood, dejandonos en claro Sean que no logra encajar con el equipo ideal, ya que los combios son una constante en sus formaciones partidos tras partidos.

El Crystal Palace con su juego asociado en el mediocampo con Meyer, McArthur, sumado a Milivojevic y kouyaté funcionó en buena forma para alimentar tanto a Townsend como a Zaha. En el arco y la defensa no se presentan variaciones, si tenemos que resaltar el poderío ofensivo de sus laterales tanto el de los países Bajos P.V. Aanholt sumado al Ingles Wan-Bissaka. ambos con una gran proyección a futuro con sendas carreras prometedoras. Sumada a la gran actuación del alemán Max Meyer.

De tales asociaciones y sobre todo por el sector derecho del ataque del Palace, nacieron las jugadas de dichos goles, terminando siempre de derecha al centro. McArthur en una ocasión tras pase de Townsend, y en el segundo gol, un pase a distancia de Kouyaté para Andros Townsend que finalizó con un excelente disparo de media distancia en el fondo de la red del Burnley.

“The Clarets” presentan una realidad alarmante, posiblemente mayor a la del Palace, vienen en caída libre, teniendo en cuenta que la última vez que ganaron fue allá por la fecha 7 cuando enfrentaron al Cardiff City, desde ahí sumaron solo 2 puntos de 21 posibles, cosechando 2 empates y 5 derrotas. Números verdaderamente alarmantes para los oriundos de Lancashire. Decididamente necesitan un cambio de dirección muy grande, o nuevos aires si quieren de manera fehaciente dar vuelta la historia, y no terminar en “Championship” la temporada siguiente.

Sin tiempo para festejos ni lamentos, ambos tienen encuentro entre semana por Premier League, Crystal Palace visita a Brighton And Hove en Stadium Falmer. Por su parte el diezmado Burnley recibirá en Turf Moor nada más ni nada menos que al Liverpool de Klopp.

Futuros inciertos para los dos, es hora de comenzar a volar.