¿Alguien pidió un ingeniero?

Los presentes de West Ham y Manchester United no podían ser mas dispares a la hora de jugar este partido. 3 partidos invictos marcaban un renacer futbolístico y resultadista para los Hammers, con victorias ante Everton y Macclesfield (goleada 8-0 por Carabao Cup) y un valiosísimo empate ante Chelsea. Los Red Devils, por el contrario, llegaban bajos anímica y futbolísticamente. Las ultimas semanas mostraban empates contra Wolverhampton, una dura caída por penales contra Derby County, fuertes declaraciones de Mourinho sobre Pogba y la figura de Zinedine Zidane haciendo ruido cada vez mas fuerte sobre Old Trafford.

En los locales, Pellegrini volvía a contar con Marko Arnautovic y alineaba los mismos 11 que lograran los primeros tres puntos de la temporada contra Everton. Mourinho alineaba en el centro de campo a Pogba, McTominay y Fellaini en el centro de campo y Lukaku acompañado por Anthony Martial en el frente de ataque. Matic acompanaba a Smalling y Lindelof en la defensa, con Shaw y Young en los carriles.

Con tan solo leer los interpretes y las posiciones de ambas formaciones, se podían anticipar dos cuestiones: Pellegrini planteaba las duplas Yarmolenko-Zabaleta y Masuaku-Anderson para atacar a los desprotegidos Shaw y Young, quienes serian los encargados de enviar centros venenosos para el delantero belga y su acompañante francés. Sin haber comenzado el partido, el Ingeniero ya comenzaba ganando la batalla táctica a The Special One.

Y en el resultado, la victoria real comenzaba a los cinco minutos. Zabaleta, como en sus mejores anos, aparecía como una flecha por derecha para centrar y que Anderson, con una gran definición de taco, venciera a De Gea para poner el 1-0 parcial. Mou acusaba, en conferencia de prensa, la ausencia del VAR como culpable del gol. Y no está tan equivocado: cualquiera de los árbitros que utilizan esta herramienta hubieran defendido esa jugada mejor que sus centrales.

El equipo visitante encontraba sus mejores jugadas a centros de Ashley Young, con un cabezazo fallado por Martial y uno de Lukaku que se estrellaba en el palo. El partido era parejo, hasta que a los 43 minutos, los dirigidos por José recibían un baldazo de agua fría: Yarmolenko, luego de un centro desde la izquierda, contaba con todo el tiempo del mundo para parar la pelota, acomodarse dos veces y perfilarse para su zurda. ¿El resultado? 2-0 y knock-out a las esperanzas de un empate que ni los de Manchester esperaban.

Segundo tiempo en marcha y, en 25 minutos, Mourinho introducía dos cambios para cambiar el resultado: Rashford por Lindelof y Fred por Pogba, quien no saludaba a su entrenador al salir del campo, buscaban imprimir dinamismo y velocidad a un lento equipo que, excepto por un cabezazo de Fellaini salvado por Fabianski, no lograba inquietar a la defensa local.

Sin embargo, a los 70 minutos, Shaw enviaba un córner al área que Rashford, con una buena definición, lograba vencer en el primer palo al arquero polaco y brindar una luz de esperanza a su equipo. Pero sus compañeros no veían la misma luz: casi 4 minutos después del 2-1, Noble se paseaba como por su casa en la medular del equipo rival y asistía de gran manera a Arnautovic que, mano a mano con De Gea, sentenciaba el 3-1 final.

Aplausos para el Ingeniero Pellegrini, que en dos meses pudo encontrar su 11 ideal, un estilo de juego y una cadena de buenos resultados. Abucheos para Mourinho, que, casi dos años y muchos millones gastados, no ha podido encontrar un equipo ideal. En la próxima fecha, West Ham visitará a Brighton en busca de estirar su gran momento. Los de Manchester, por su parte, recibirán a Newcastle por Premier, en dos partidos clave para definir la permanencia de su DT.

El mejor regalo de cumpleaños posible

Everton – West Ham, Pellegrini vs Marco Silva. Dos estilos distantes pero bien marcados, por actualidad y por la trayectoria de sus entrenadores. El joven DT luso intenta imponer un futbol de posesión, con mucha fluidez y gran despliegue, desde la subida de sus laterales hasta la movilidad de sus atacantes. El equipo del Ingeniero, quien festejaba su cumpleaños 65, sumido en una crisis deportiva (4 derrotas al hilo, con 10 goles en contra y tan solo dos goles a favor) buscaba obtener su primera valla invicta y, de ser posible, sus primeros 3 puntos. La mesa estaba servida para una buena jornada futbolística, con el conjunto Toffee como favorito, pero Arnautovic y compañía querían dar un golpe de autoridad.

En Everton se ausentaban Baines, Coleman, Tom Davies y el suspendido Richarlison, figura y goleador del equipo. Los reemplazaban Digne, Kenny, Gueye y Dominic Calvert-Lewin.

Por su parte, Pellegrini realizaba seis cambios luego de la derrota en el último suspiro frente a Wolverhampton: salían Fredericks, Creswell, Wilshere, Sanchez (apuntado como el responsable del gol de Adama Traore en London Stadium), Snodgrass y Antonio; ingresaban Zabaleta, Masuaku, Rice, Obiang, Noble y Andriy Yarmolenko, quien seria clave en el desarrollo del encuentro.

Los primeros minutos obedecieron la lógica de como llegaban ambos elencos, con un Everton ofensivo, abriendo la cancha para las embestidas de Calvert-Lewin y Walcott y las punzantes subidas de Lucas Digne, punto alto a rescatar, y de Kenny. A la hora de defender, West Ham paraba a sus cuatro defensores con Rice un poco mas adelantado, oficiando de libero en una firme línea de 5, tanto con la pelota por arriba como jugada por abajo. Obiang era el encargado de despegar del doble pívot conformado con Noble, ya fuera para conducir un contrataque o lanzar un balón largo a los tres rápidos atacantes, quienes ejercían poca presión en la salida, permitiendo que Zouma y Holgate manejaran la salida para tomar en defensa a los receptores.

Fiel a su libreto, el conjunto londinense esperaba y buscaba salir rápido, y fue así como, luego de un buen anticipo del paraguayo Balbuena a Tosun, el balón queda en los pies de Pedro Obiang. Ahí, de un pelotazo, pone a correr a Arnautovic y este, al entrar al área, decide asistir a su compañero Yarmolenko para que anote el primero del partido y de su cuenta personal, en lo que fue su primera aparición como titular.

Los minutos pasaban, Everton intentaba y West Ham seguía firme en defensa y muy simple pero efectivo en ataque, con Felipe Anderson regateando a cuanto rival se le cruzara y descansando mucho en Arnautovic, de gran partido. El siguiente grito llegaba en el minuto 31, cuando Pickford cometia un error en salida con los pies, Noble presionaba a Digne y la pelota le quedaba a Yarmolenko, quien, luego de acomodarse con dos rivales encima, realizaba un potente disparo con zurda para marcar un golazo y  poner el 2-0 a favor de West Ham.

A los 43 minutos, salía lesionado Morgan Schneiderlin, siendo reemplazado por el ágil Bernard, el cual se ubicaba en la banda izquierda, permitiendo a Calvert-Lewin apoyar a Tosun. Pero dos minutos después, cuando todos se preparaban para oír el pitazo del árbitro, Idrissa Gueye se las ingeniaba para sacarse de encima a dos rivales en la puerta del área y abrir el balón hacia la derecha Ahi se encontraba Jonjoe Kenny, quien asistía  con un gran centro a Gylfi Sigurdsson, que se anticipaba a Balbuena y marcaba el 2-1 que depositaba esperanzas de empatar el partido en el segundo tiempo. Mas allá de la importancia de dicha anotación, el habilidoso 10 islandes cerraba un mal primer tiempo, siendo poco buscado por sus compañeros en cada ataque (lo cual denotaba un sistema de ataque muy directo por parte de Everton) e influyendo poco cuando entraba en acción.

Asi, el PT finalizaba con un 62% de posesión para el local y 229 pases completos, contra 136 del visitante. El conjunto dirigido por Marco Silva contaba con la posesión, pero la circulación no era lo suficientemente rápida ni peligrosa para llegar al arco defendido por Fabianski.

El desarrollo del segundo tiempo fue tal cual Pellegrino lo planifico entre semana. Rice en la posición de libero colaboraba con Diop y Balbuena para neutralizar cualquier intento por el centro, mientras que Anderson protegía el carril izquierdo con un correcto Masuaku. En el local, se notaba un buen ingreso de Bernard, tratando de desnivelar por la izquierda.

Con el pasar de los minutos, la inofensividad de Everton aumentaba y todo indicaba que West Ham de contra podía liquidar el pleito. A los 63 minutos, cuando Obiang, luego de una buena aparición por el lado derecho, relizaba una pared con Arnautovic, quien remataba cayéndose al piso para vencer a Pickford y poner cifras definitivas al partido. Participación directa numero 16 para el austriaco (9 goles, 7 asistencias) en 2018, solo superado por Salah en dicho aspecto.

Primer y gran triunfo de West Ham en la temporada, cortando el invicto del local, quien deberá corregir falencias defensivas si quiere competir por posiciones de competencia europea. Por parte de los Hammers, Pellegrini seguro haya pedido como uno de sus deseos de cumpleaños mantener el nivel mostrado en Goodison Park, ya que se avecinan Chelsea y Manchester United.

Más dudas que certezas

Para concluir la fecha 20o de la Premier League, se dio un choque entre dos equipos similares en cuanto a tácticas, pero que dieron rendimientos muy diferentes, uno de gran manera, y el otro decepcionando a su afición. Este partido fue muestra de ello, y en esta ocasión, analizaremos las razones futbolísticas de la superioridad del Tottenham sobre el West Ham, dadas en el emblemático estadio Wembley.

Puesto que en la temporada anterior, el conjunto dirigido por Pochettino logró un segundo lugar, llevó a conservar la estructura base del equipo, efectuando apenas un cambio en el lateral, con la llegada de Aurier para suplir la salida de Walker, y la llegada de la joven promesa Davinson Sánchez, para suplir el lugar de Alderweireld. En la ofensiva, la joven dupla inglesa Kane y Dele Alli, junto a Eriksen dio mucho de qué hablar, siendo revelación e incluso teniendo a Harry como máximo goleador de la temporada. Se construía un equipo digno de dar pelea en la doble competencia, la Premier League y la UEFA Champions League.

Por el lado de los “Hammers”, se propusieron “romper la chanchita”, para conformar un equipo competitivo, y llegar a puestos de competiciones europeas. Se dieron llegadas como las del “Chicharito” Hernández, Marko Arnautovic y Zabaleta entre otros, para formar un plantel temible de cara a la nueva temporada.

Pero los del Norte de Londres fueron los que cumplieron con las expectativas. En Champions League lograron avanzar primeros en el grupo, superando al Real Madrid y al Borussia Dortmund, y en la competición doméstica disputan los puestos para las copas europeas, mientras que los vecinos apenas sacan una mínima ventaja en los puestos de descenso, sin encontrar la forma de estructurar correctamente el equipo.

Ambos equipos confían en alinear normalmente un equipo más técnico que velocista. Futbolistas como Payet el año pasado, Arnautovíc (hoy lesionado), Lanzini, Carrol o Hernández por parte del equipo marón y celeste son muestra de mucha calidad, aunque sin esa velocidad característica se basan en el juego por las bandas, con una delantera capaz de aprovechar los huecos y los centros, pero la diferencia entre ambos es que el local en este caso, intenta combinar el juego por afuera con uno más vertical, haciendo uso de jugadores de buen pie, apoyados por los laterales. En esta ocasión, el Tottenham planteó un equipo con las facetas explicadas anteriormente, pero también protegido atrás, con dos volantes de contención, por detrás de cuatro futbolistas ofensivos, mientras que, por el lado del visitante, una ofensiva con dos futbolistas ágiles, además de técnicos, y una zaga que pretendió variar entre tres o cinco futbolistas, y un mediocampo de contención muy firme.

El partido empezó como se esperaba, con los “Spurs” arrinconando al rival y encerrándolo atrás, haciendo de esa defensa una línea de 5, pero se toparon con Adrián en el arco que tuvo un gran rendimiento, y una defensiva bien parada, que dejó pocos espacios, todos malgastados igualmente. Los de Pochettino, generaron llegadas combinando para abrir la cancha, aprovechando la velocidad de Son y Davies por izquierda y la llegada de Aurier por derecha, pero no pudieron llegar al gol. Los conducidos por David Moyes no lograron contrarrestar con sus armas las aproximaciones rivales. Pero en el segundo tiempo se destapó el partido, y se “mancharon” los papeles de cada técnico. El West Ham empezó a llegar al área rival aunque sin peligro, hasta que Obiang saca un derechazo de otro partido y pone en ventaja a los suyos. Ante esta sorpresa, ambos equipos ingresaron futbolistas de alta estatura, como Llorente por el local y Carrol por el visitante, y el Tottenham intentó empatar el encuentro lo más rápido posible, ya que una derrota les dejaba a cuatro puntos del cuarto lugar, mientras que para los “Hammers”, superar a un equipo de los de arriba significaba mucho. Cerca del final, tras constantes llegadas de los “Spurs”, se dio el empate, por medio de otro derechazo increíble de Son. Pese a los arduos intentos, el marcador quedó igualado, y las incógnitas surgen en los locales.

 ¿El estilo de juego debe variar? Quizás Lamela pueda dar otro aire al juego, llegando a velocidad por las bandas, o Dembélé por el centro pueda dar un juego más técnico en lo defensivo, o si se necesita poner sólo a un volante central, que puede ser Wanyama, que posee mucho físico y velocidad. El tema es que en lo individual el equipo rinde, pero en la Premier League se están quedando atrás, y por parte del West Ham, es inminente lograr un cambio radical para no tener que jugar en Championship la siguiente temporada, ya que su juego no convence, y los fichajes no están dando resultado. En lo ofensivo, es necesario alguien que juegue más por detrás del mexicano, y poner al argentino por afuera, ya que ambos no pudieron tener mucho el balón esta tarde. El ingreso de Ayew por afuera dio otro estilo, pero no tuvo tiempo suficiente, y quizás Carrol tenga lo necesario para la delantera, un juego aéreo magistral.

¿Podrán lograr ambos equipos sus metas para este año? ¿Qué cambios hacen falta?