Con el amuleto de la suerte

Hoy en St. James’ Park finalizaban la jornada de Premier del día martes los locales Newcastle United Football Club ante un estimulado Burnley F.C. por la fecha 28 de la temporada 18/19.

Decimos estimulados a la visita, por qué llegaban a la casa de las “Urracas” con el estandarte de no conocer la derrota en los últimos 8 encuentros por Premier, número mas que envidiable para cualquier equipo fuera del famoso “Top six”.

Ahora bien, los locales dirigidos por Rafa Benítez, saltaron al campo de juego conun 1-5-4-1 (estático) que se transforma inmediatamente en 1-3-4-3 cuando pasan a ofensiva, con Almirón por izquierda y Pérez por derecha, finalizando como extremos las jugadas, siempre con tendencia a cerrarse en los últimos 25 metros para dejar paso a los “Laterales” que terminan siendo quienes abren campo en sendos ataques, y son quienes por lo general terminan la jugada en centro siempre en busca de Rondón, Ritchie por izquierda y Manquillo por derecha para ser más específicos.

“The Clarets” dirigidos por el ya conocido Sean Dyche, propone su característico 1-4-4-2, por demás efectivo hasta el momento, con sus dos delanteros estrellas, tanto Barnes como Cook, son buscados permanentemente, en largo, por su gran entrega física, y tendencias a ganar en el combate con los defensores rivales, y este partido no fue la excepción.

En el desarollo del encuentro la tendencia del Newcastle fue siempre buscar por el sector izquierdo, con la asociación Ritchie-Almirón, que siempre insinuaron peligro por su banda sobre las marcas de Gudmundsson-Bardsley, siempre en busca de la finalización de jugada por Salomón Rondón como centro delantero sumadas a las llegadas de Longstaff y Hayden de frente al arco rival. De hecho sendos goles vienen de izquierda finalizando por el medio, es el caso del primer gol de Schär, y en el segundo de Longstaff (jugador de las inferiores del club).

Burnley por su lado, tiene bien claro su juego, se toma tal vez 5-10 minutos para acoplarse al juego y adaptarse al rival, en base a eso comienza lentamente a generar su juego, donde siempre cuenta con una o dos situaciones claras, tal es así que en la primer jugada se luce el arquero local en un mano a mano inmejorable. Y en la segunda de peligro Tarkowski abajo del arco desperdicia una situación clara de gol, al intentar una especie de tijera, mal ejecutada por la posición del cuerpo, y el disparo se va desviado muy lejos del arco defendido por Dubravka.

Toda racha llega a su fin, y así Burnley se despide de 8 encuentros sin perder, que le permitió despegarse de la zona de descenso, generando esa confianza positiva generada por la mentalidad con la que salen a disputar, sabiendo sus virtudes y defectos, entendiendo desde donde atacar y como hacerlo.

Newcastle por su lado con la llegada de  Miguel Almirón pareciera estar gozando una especie romance con su nueva súper estrella, y esto no es recaer sobre el jugador Paraguayo, que dicho sea de paso genera y brinda un vértigo con su velocidad que posiblemente sea lo que necesitaba el equipo de “Rafa”, pero es la impresión de que se respira otro aire en St James’Park, y eso nos llevó a llamarlo el amuleto de la suerte del Newcastle, dónde vamos a agregar que no perdió desde que él llegó a su nuevo hogar.

Realidades parecidas para ambos, solo 1 punto de diferencia en esta jornada 28 de nuestra querida Premier League.

¡Casi nadie contó con el Tottenham!

Tras 21 jornadas disputadas en Premier League, el equipo londinense del Tottenham Hotspur se encuentra tercero en la clasificación con 48 puntos, a solo 2 del Manchester City. Unos números fantásticos que han llevado al equipo de Mauricio Pochettino a realizar el mejor arranque del club en la era Premier y así, además, a dar un golpe sobre la mesa para reivindicarse como una alternativa con la que ‘casi nadie’ contaba. Continúa leyendo ¡Casi nadie contó con el Tottenham!

Comienzan a volar

El sábado en Selhurst Park se enfrentaban el Crystal Palace de Roy Hodgson, contra el Burnley de Sean Dyche. Un duelo de necesitados, ya que ambos se florean cerca de los puestos de descensos, lo cual sería de vital importancia para ambos conseguir los tres puntos, para despegarse de la zona roja, y hundir más aun a su rival de turno. Y así fue.

“The Eagles” sin cambios con respecto a sus actuaciones pasadas, un ya conocido 1-4-4-2, y sin cambios en los nombres iniciales. Por su parte “The Clarets” siguen realizando cambios en la formación, tras el partido con Newcastle salió a disputar el encuentro con un tradicional 1-4-4-2, pero en el encuentro con el Palace pasó a un -1-4-4-1-1, con dos nombres distintos, Brady por Lennon, y Gudmundsson por Wood, dejandonos en claro Sean que no logra encajar con el equipo ideal, ya que los combios son una constante en sus formaciones partidos tras partidos.

El Crystal Palace con su juego asociado en el mediocampo con Meyer, McArthur, sumado a Milivojevic y kouyaté funcionó en buena forma para alimentar tanto a Townsend como a Zaha. En el arco y la defensa no se presentan variaciones, si tenemos que resaltar el poderío ofensivo de sus laterales tanto el de los países Bajos P.V. Aanholt sumado al Ingles Wan-Bissaka. ambos con una gran proyección a futuro con sendas carreras prometedoras. Sumada a la gran actuación del alemán Max Meyer.

De tales asociaciones y sobre todo por el sector derecho del ataque del Palace, nacieron las jugadas de dichos goles, terminando siempre de derecha al centro. McArthur en una ocasión tras pase de Townsend, y en el segundo gol, un pase a distancia de Kouyaté para Andros Townsend que finalizó con un excelente disparo de media distancia en el fondo de la red del Burnley.

“The Clarets” presentan una realidad alarmante, posiblemente mayor a la del Palace, vienen en caída libre, teniendo en cuenta que la última vez que ganaron fue allá por la fecha 7 cuando enfrentaron al Cardiff City, desde ahí sumaron solo 2 puntos de 21 posibles, cosechando 2 empates y 5 derrotas. Números verdaderamente alarmantes para los oriundos de Lancashire. Decididamente necesitan un cambio de dirección muy grande, o nuevos aires si quieren de manera fehaciente dar vuelta la historia, y no terminar en “Championship” la temporada siguiente.

Sin tiempo para festejos ni lamentos, ambos tienen encuentro entre semana por Premier League, Crystal Palace visita a Brighton And Hove en Stadium Falmer. Por su parte el diezmado Burnley recibirá en Turf Moor nada más ni nada menos que al Liverpool de Klopp.

Futuros inciertos para los dos, es hora de comenzar a volar.

Joe Hart: Demostrar su nivel en Burnley

En un 19 de abril hace 31 años, el condado de Shropshire veía nacer a quien tiempo después sería uno de los jugadores más importantes de la historia de un club que tocaría el cielo recién en el siglo XXI. Se trata de Joe Hart, el actual golero del Burnley FC quien en su momento fue de los mejores del planeta.

Con 19 años, pegó el salto que soñaba desde que jugaba en un equipo de su ciudad natal. Fichó por el Manchester City, pero fue recién en 2010 cuando fue tenido en cuenta de forma definitiva. Tras varias cesiones a equipos ingleses menores, le ganó la carrera por la titularidad a un ya veterano Shay Given, que también era el arquero de la selección inglesa, y dejó sin lugar a otro recién llegado que tardaría 6 años en levantar una Premier League, Kasper Schmeichel. Un año después, ganaría la FA Cup, y sería galardonado con el Guante de Oro de la temporada en Inglaterra, premio que repetiría los dos siguientes años consecutivamente. Desde ese año, la vitrina de trofeos nacionales de los citizens se vería ampliada considerablemente. Dos Premier Leagues, dos Copa de la Liga y una Community Shield fueron conquistadas con Joe siendo figura y considerado como uno de los mejores del mundo. En 2015 volvió a ser elegido Guante de Oro por cuarta vez, y en cuanto a la selección, fue un habitual convocado y alineado desde 2011, cuando tomó el puesto de un veterano como David James.

Una gran carrera, la cual parecía que iba a terminar en Manchester, pero con la llegada de Guardiola al banco en 2016, todo se le vino abajo. Tras 348 partidos durante 3 etapas en el club, se fue rumbo a Italia, en busca de minutos en el Torino, pero no pudo mantener el nivel que llevaba en Inglaterra. En 2017, su destino era el West Ham, un club asentado en la Premier, pero tampoco recuperó el nivel. Su carrera se vino en picada hasta terminar en el club donde milita actualmente. El Burnley adquirió su ficha completa en busca de un golero confiable y experiente para afrontar lo que fue una pequeña aventura en la Europa League, y lograr la permanencia otro año más en la máxima categoría del fútbol inglés.

Llega casi a los 2 metros de altura, posee una notable técnica de estiramiento, grandes reflejos en el achique y firmeza en las manos, pero lo que demuestra cada fin de semana es sólo una sombra oscura en busca de luz de lo que era hace 2 años, donde fue pieza clave en el inicio de la época dorada del Manchester City. Todavía la edad le permite seguir a un nivel de exigencia alto, pero no encuentra el ambiente ideal para retomar su nivel.

De todas formas, ya suena a leyenda en los alrededores del Ethihad Stadium, junto a Frank Swift, otro héroe citizen bajo los tres palos.

Inglaterra: A continuar el buen trabajo

Da comienzo una nueva competición en Europa, la Liga de las Naciones presenta divisiones, ascensos, descensos y lugares para la próxima Eurocopa a realizarse en 2020. La selección inglesa deberá jugar en el grupo cuatro de la División “A” y se enfrentará a España y a la última subcampeona del mundo, Croacia.

En esta fecha FIFA, deberá enfrentar a España en Wembley, luego tendrá jornada libre y aprovechará para jugar un amistoso ante Suiza el 11 de septiembre en el King Power de Leicester. Para estos encuentros, Gareth Southgate marca cuatro ingresos de jugadores en su relación con la lista de 23 que fueron a la Copa del Mundo.

Convocatoria:

Jack Butland (Stoke City), Alex McCarthy -NUEVO- (Southampton), Jordan Pickford (Everton); Trent Alexander-Arnold (Liverpool), Joe Gomez (Liverpool), Harry Maguire (Leicester), Danny Rose (Tottenham Hotspur), Luke Shaw -NUEVO- (Manchester United), John Stones (Manchester City), James Tarkowski -NUEVO- (Burnley), Kieran Trippier (Tottenham Hotspur), Kyle Walker (Manchester City); Dele Alli (Tottenham Hotspur), Fabian Delph (Manchester City), Eric Dier (Tottenham Hotspur), Jordan Henderson (Liverpool), Adam Lallana -AFUERA POR LESIÓN- (Liverpool), Jesse Lingard (Manchester United), Ruben Loftus-Cheek (Chelsea), Raheem Sterling (Manchester City); Harry Kane (Tottenham Hotspur), Marcus Rashford (Manchester United) y Danny Welbeck (Arsenal).

Los ingresos dejan fuera a jugar más grandes y muestra un cierto comienzo de recambio, sobre todo en el aspecto defensivo, Joe Gomez y Luke Shaw están teniendo un arranque brillante en Premier League, Tarkowski el curso pasado hizo un gran trabajo en Burnley, y esta temporada no es la excepción. Es una lástima la caída de Lallana de la lista, se perdió el Mundial y no ha podido volver a la selección inglesa desde entonces, esta vez, una lesión en la espalda lo está privando de ello. Otro que está en duda es Sterling, quien aún se lo espera para que se sume al equipo.

En este escenario, si Southgate se juega por el mismo esquema que utilizó durante el Mundial, ese 3-5-2 contará con Shaw en banda izquierda, con la posibilidad de ser el equilibrio en esa banda mientras que Trippier genera profundidad por banda derecha.

Se visualiza recambio, las nuevas generaciones comienzan a aparecer en equipo de Championship y de Premier League, preocupa tal vez que ante la ausencia de Kane solo podrán estar el intermitente Rashford y el inexplicable Welbeck que no parecen igualar la talla de un delantero total como Harry.

FullTime Ep. 1 – El podcast de la Premier League

¡Estrenamos podcast!

Full Time es el podcast donde analizaremos lo que deja la fecha de la Premier League y hablaremos de fútbol inglés en general. En este primer episodio Alex Machado y Mario Repetto hablaron de los siguientes temas:

  • El sorteo de la Europa League y Champions League para los equipos ingleses
  • Los triunfos de Manchester United, Liverpool y Arsenal, sus matices y su nivel competitivo en general.
  • La lista de Gareth Southgate para los partidos de Inglaterra frente a España y Suiza, además, intentamos contestar por qué está citado Welbeck.

Ir a descargar

Conquistando a su manera

En el trayecto que se requiere para confeccionar un equipo, la implementación del modelo a ejecutar necesita de la exposición y asimilación de conceptos y de la automatización y coordinación de movimientos, en pro de construir un estilo que parta de la noción de que es necesario potenciar las individualidades con las que se cuenta dentro de la plantilla. Dentro de este fútbol moderno, no existe sistema ganador si éste no logra obtener la mejor versión de cada uno de los intérpretes,  que cada uno de ellos pueda expresarse de la mejor manera dentro del terreno de juego,  con la pelota siempre como código y el pase como canal, para comunicarse así con los compañeros y que éstos también puedan comportarse al máximo de sus capacidades. Jugar el fútbol sencillo, ese que denominó el gran Johan Cruyff, otra de las grandes mentes de la historia del deporte rey, que influyó en varios de los mejores entrenadores de la actualidad, entre ellos Maurizio Sarri.

Hijo de un trabajador de una metalúrgica, Sarri es de esos hombres que llegó tarde al fútbol. Vestido de buzo, fumando cigarrillos en el rectángulo técnico y con lentes “hípster”, el entrenador napolitano es uno de esos eslabones perdidos, que llegó al cielo después de estar en el infierno mucho más que a los que se sienten en el otro banquillo. En 2015 debutó en la Serie A, con 58 años, dirigiendo al Empoli, al que le estampó ese estilo que maravilló al mundo unas campañas después con el Nápoles.

Mister 33, llamado así porque estudiaba y preparaba más de 33 jugadas diferentes en situaciones de pelota parada cuando dirigía en la sexta división de su país, es un verdadero obsesionado del fútbol y un fanático de ese juego que maravilló a Europa en la época de la España de Luis Aragonés y Vicente del Bosque y el FC Barcelona de Pep Guardiola,  a quien considera el mejor entrenador de Europa.

Horas antes de enfrentar al Napoli en la fase de grupos de la Copa de Europa, Pep Guardiola, una de las grandes mentes del balompié mundial, confesaba en rueda de prensa su admiración por el estilo de juego de Maurizio Sarri, entrenador para aquel entonces del conjunto partenopeo. “Me gusta mucho ver al Nápoles y aprendo mucho de los equipos de Sarri. La primera vez que tuve constancia de cómo jugaban sus equipos fue en el Empoli. Y para mí es fascinante tener este reto para intentar ganarlos”.

Sarri es un autor. De esos que acoplan a sus intérpretes a su propio sistema. De los que crean equipos que funcionen como máquinas, que se asientan en su modelo de juego definido con patrones marcados y automatismos que terminan confeccionado una identidad colectiva que no dependa directamente de la inspiración individual de un sujeto o de un estado de forma excepcional de otro. Cada uno con sus diferentes matices, al ser un juego donde son los futbolistas quienes deben tomar las decisiones más complicadas y quienes tienen que relacionarse de la mejor manera con sus compañeros.

La pelota es la mejor amiga de la idea. Para un equipo de su autoría, no existen comportamientos ni conductas donde ella no tenga participación. Ella une a todos los jugadores, quienes con múltiples intervenciones logran llegar a su cometido que, más allá de convertir el gol, pasa por gobernar los encuentros y sentirse superiores a su contrincante. El dominio, siempre bien ejecutado y gestionado, te lleva a ganar los encuentros de alguna manera. La movilidad de la esférica, siempre con criterio, facilita la llegada a tierra prometida.

El juego de ubicación, el ataque posicional, el fútbol combinativo que, pese a ser el común denominador, muta constantemente porque como no hay partido que se parezca a otro, tampoco hay disposiciones que se parezcan. En el equipo de Sarri podemos ver desde los más de 100 pases de Jorginho en solo 45 minutos hasta un contraataque trepidante liderado por Callejón, Mertens e Insigne. La movilidad racional e inteligente transforma la idea durante un encuentro donde el rival, pese a ser inferior, te obliga a ajustarse a sus virtudes y defectos.

Con su llegada a Inglaterra, Sarri deberá, pese a nunca traicionar lo que él cree que es el modelo para llegar al éxito, moldearse a una corriente donde la pelota, con algunas excepciones, pasa más cantidad del tiempo en el cielo que en el césped y donde lo que viene después de esos balones altos es más importante que muchas otras variantes tácticas y donde, excluyendo a unos pocos, no aparecen equipos con una identidad marcada ni moldeada por el estratega de turno.

Guardiola, actual monarca de aquel país con el Manchester City, necesitó una temporada para moldear a un equipo que estuvo a la deriva los últimos años y que dependía de goles agónicos de Sergio Agüero o de tiros libres de Yaya Toure para saborear el éxito. Ese es el contexto con el que arriba Sarri a Londres. Un conjunto de figuras que necesitan de ese guía para poder encontrar la mejor versión de cada uno y lograr superar las expectativas que se plantean temporada tras temporada. Conquistar Inglaterra, y poder trascender a nivel internacional, dependerá de cómo los intérpretes consigan acoplarse a un modelo donde la pelota debe permanecer en el suelo.

Antes del anuncio oficial de la llegada de Sarri a Londres, Guardiola afirmó,  en un acto de beneficencia en un campo de golf,  que sería grandioso ver al italiano en Inglaterra debido a que era uno de los mejores entrenadores. “Al juego de Sarri no le falta nada para triunfar”,  agregó. La nueva prueba es en el Imperio Británico,  donde muy pocos logran conquistar a su manera. Con un cigarrillo en una mano y una libreta en la otra, Mister 33 intentará dominar al país que creó al fútbol de la manera que él concibe hacerlo.

Detalles que hacen historia

La selección croata se metió en la final del torneo deportivo más importante del mundo. Una selección que participó por primera vez de un mundial en el 1998, y vaya debut que quedó tercera. Hoy, 20 años más tarde, en su quinta participación rompe su propia meta.

Yendo a lo que fue el partido en sí dejó mucho por analizar, tuvimos un partido digno de una semifinal del mundo.

Considero el título elocuente a lo visto, en pos de que este partido -como los son todos a este nivel de competencia- se definió por detalles. El gol inglés vino desde el vestuario, cayó a los 5´ minutos gracias a una brutal pegada del lateral/volante del Tottenham Trippier. Sin embargo, el foul que genera el tiro libre pudo haberse evitado, fue un detalle, un error que se suele cometer pero que en partidos de esta índole pueden cambiar la historia.

A partir de allí el partido estaba servido en bandeja para Inglaterra podía hacer el fútbol que más le gusta sin ninguna presión, pues el resultado lo tenían. No es fácil controlar lo que es a entender de quien escribe el mejor mediocampo del mundo -hoy por hoy-.  Sin embargo, Inglaterra pudo hacerlo 67´ minutos. Modric no podía hacer contacto con el balón, Rakitic parecía no estar, Perišić creíamos era el mismo de toda la Copa, sin gravitar, Rebic intentaba, pero estaba solo, Mandžukić muy lejos, no se veía por ningún lado algo que pudiera cambiar el trámite del partido.

Así se fue el primer tiempo, con el equipo de los tres leones cómodo, dominando, sin pasar zozobras atrás, con los laterales en un nivel brutal, con los tres zagueros muy enchufados y con un Henderson superlativo, ayudado por un Dele Alli cada vez más lejos del arco, pero siendo un sostén en la “sala de máquinas”.

El partido parecía ir por la misma senda en la segunda mitad, pero a los ´68 el gol de Perišić iba a cambiar la historia. Nuevamente el gol se define por un detalle, un error conjunto de los zagueros británicos de partido de 10 puntos hasta ese momento -vale aclarar con un estupendo centro de Vrsaljko, de gran segundo tiempo a pesar de llegar con lo justo físicamente al partido-. Entonados anímicamente por el gol y liderados por Perišić comenzó la revolución croata, haciendo del sudamericano que falta en estas semifinales, sacando resto físico de donde no había, parecía que se había bajado una palanca y los croatas resurgian de las cenizas, con mucha entrega y actitud, pero menos juego que en otras oportunidades, Modric volvió a ser el de siempre, redobló esfuerzos y lideró lo orquesta junto con el extremo del Inter.

Se fueron los primeros 90´ minutos de juego nuevamente en empate, tercer 1 a 1 consecutivo y de atrás que lograba Croacia. Inglaterra se fue al descanso pre alargue desencajada, aún golpeada por el gol y con un solo tiro entre los tres palos: el gol de Trippier. Sin embargo, el primer tiempo extra Croacia no tuvo otra opción que resguardarse, sus jugadores estaban extenuados. Otra vez Vrsaljko se vistió de héroe y salvó una pelota en la línea luego de un córner y posterior cabezazo que con el diario del lunes valió un gol. Pickford hizo lo suyo y le tapó un mano a mano al “Loco Mario” que más tarde tendría su revancha.

Para el segundo chico, Croacia se puso en modo sudamericano si ya estaba destruida físicamente en los ´90 ahora las piernas y la pelota pesaban el doble; sin embargo, fue, quiso, intentó, demostró un poco más y nuevamente, con más ganas que fútbol, encontró el gol de Mario, cuando no un detalle cambió la historia, Perišić cabecea, la defensa de duerme en los laureles, Mandžukić se acomoda, volea de zurda y a sacar del medio. Croacia acariciaba la gloria. Si el primer gol croata golpeó a los ingleses, este los terminó de aniquilar. El tiempo se escurrió como en un reloj de arena y Croacia a la final por dos detalles. ¿Errores o virtudes? No lo sé. Simplemente detalles.

Cuatro equipos en busca de la gloria

El final del camino está cada vez más cerca. Sólo se ven 4 equipos, pero analizando profundamente cada uno de ellos, quedan sólo 4 estrategias vivas, para ver cuál es la más efectiva a la hora de planificar cualquier partido. Ya vimos que la tenencia total de pelota fue de los fracasos más llamativos y considerables del torneo, por lo que, a nosotros nos inquieta saber cuál estilo va a ser coronado como el “mejor del mundo”.

Por el lado derecho del cuadro, Croacia, de las sorpresas del campeonato e Inglaterra, que de a poco fue convenciendo al que lo  sigue que puede rendir más. Por el lado izquierdo, el gran candidato Francia, contra una que disfruta de los últimos pasos de su generación dorada al más alto nivel, pues todos llegaron a la cita a punto de caramelo para por fin dejar huella.

El equipo a cuadros, llegó a ubicarse entre los 4 mejores del mundo por segunda vez en su historia, de la mano del famoso “tiki-taka” del que hablábamos recién, pero con la condición de que concretaban llegadas al arco. El esquema suele ser con un delantero referencia (Mándzukic) y otro sin posición fija como Kramaric, y 4 jugadores de buen pie y remate a distancia alrededor. Así, tienen el control de pelota por todo el frente de ataque y pueden aprovechar el juego aéreo, sobre todo del jugador de la Juventus. Pero otra cosa que destaca en el juego croata, es el desgaste y trabajos en común que tienen todos los jugadores. Mario, no es un fijo tampoco en el área rival, pues suele ayudar en la cobertura de espacios y en la marca, y en el caso de Luka Módric, su cobertura de campo es total. Toma las riendas del equipo, manejando los tiempos y asociándose formidablemente con sus compañeros, que como ya mencionamos, también tienen como virtudes la técnica con el esférico.

Sobre los ingleses, pudimos ver que su juego es netamente ofensivo, y surge de los pies del único volante de marca que tiene el equipo, el capitán Jordan Henderson. Él es el encargado de hacerle llegar la pelota a los 6 atacantes que tiene el equipo, contando los carrileros que suben para llegar a esta cifra, porque el resto, son Kane y Sterling arriba, y dos media puntas como lo son Dele Alli y Lingard. Los veloces como Raheem, Jesse o Rashford que suele ser un cambio frecuente, explotan espacios alrededor del “9” referencia. Para defender, bajan los carrileros, armando una línea de 5 y los 3 volantes por delante esperando la oportunidad para interceptar.

Por el otro cruce, si queremos analizar a ambas selecciones, bastan casi las mismas palabras, porque, aunque con un aprovechamiento obviamente diferente de sus estrellas ofensivas, comparten varios aspectos. Por ejemplo, el primordial: hacer daño al contraatacar. Ambos poseen mucha velocidad en las bandas, y jugadores técnicamente dotados para llevar a cabo una respuesta rápida. A su vez, los dos también modifican sus esquemas de ataque moviendo a sus puntas al medio, para generar el juego y utilizar los laterales como punteros. En el caso de Bélgica, es Hazard el que corta para filtrar pelotas, y en el caso francés, son Griezmann y por momentos Mbappé, los que generan el juego. Claro, todo es más fácil si por detrás están jugadores como Pogba o De Bruyne, y por delante un delantero que mande a guardar todo lo que le dan, como es el caso de Lukaku. En este tema sufre Francia, ya que sorprendentemente, Giroud no convirtió goles hasta el momento, siendo además el único en el plantel capaz de hacer de “tronco” en el área rival, pero la solución de “Les Bleus” está por otro lado.

Veremos cuál método logra coronarse campeón del mundo.

Con la soga al cuello

La expectativa que el mundo fútbol tenía sobre este partido era inmensa pero creo, esperábamos un poco más de ambos.

Inglaterra salió con su clásico 1-3-5-2 con el joven Pickford en el arco y en la ofensiva con Kane y Sterling como doble nueve algo mentiroso. Colombia por su parte cambiaba un poco el esquema, como México, cambiaba su 1-4-2-3-1 por un 1-4-3-2-1 con un trivote en el medio de mucho músculo con Wilmar Barrios, “la roca” Sánchez y el jugador del Levante: Jefferson Lerma. Arriba con Quintero y Cuadrado por detrás de la referencia de área: Radamel Falcao.

El partido comenzó con el equipo de las islas británicas tomando la iniciativa, siendo en todo momento eléctricos y enérgicos, con y sin pelota. A lo que los cafeteros pareció tomarles por sorpresa. Parecían como perdidos, desconcertados.

A eso de los ´20 minutos el partido comenzó a emparejarse. Si bien Inglaterra tapó muy bien la banda derecha de Cuadrado y Arias, hoy, Mojica aprovechó, un poco, el carril que dejaba libre Quintero constantemente sabiendo que a su espalda contaba con el relevo de un de esos tres mediocampistas marcadores ya mencionados. Otro movimiento al que Colombia hubiera podido sacar mucho jugo y no lo hizo demasiado fue la presión alta; las pocas veces que lo hizo quedó 3vs3 Cuadrado-Falcao-Quintero vs Walker-Stone-Maguire, la única vez que lo hizo, los ingleses sortearon el balón.

Así se fue la primer mitad, simplemente con momentos, sin mucha profundidad, respetándose demasiado y sin casi exigencia a los porteros. Se fueron al descanso con un debe futbolístico mutuo y una promesa de mejorar.

Y como lo prometido es deuda, para la segunda mitad -a pesar de la emoción- el fútbol no apareció. A los ´55, como lo fue durante la historia de la humanidad, el equipo europeo se encontró con un regalo latinoamericano. Penal, Kane, gol. Ecuación perfecta. Inmediatamente Colombia entró en pánico, se convirtió en un manojo de nervios y mal humor. Se llenó de tarjetas y parecía alejarse cada vez más de los cuartos de final. Paró una especie de línea de tres defensores con Barrios ingresando entre los zagueros Mina y Sánchez. A todo esto Inglaterra se empezó a sentir cómoda y acariciar la clasificación, paso a una línea de cinco atrás y concedió por momentos la pelota a los cafeteros que parecía pesarles.

Cuando el juego agonizaba y los muchachos de Pékerman parecían irse ya a armar las valijas apareció un tiro exterior -un de los pocos al arco- que buscaba el ángulo por parte del mediocentro Uribe que motivó una atajada impresionante de Pickford para mandarla al córner. En el córner se generó la primera incursión aérea de Colombia en el área británica, quien sino Yerry Mina saltó más que nadie y mandó el partido al alargue como un milagro caído del cielo.  

Para el “primer chico” se invirtieron los roles. Colombia entonada anímicamente con el gol tomó la posta y fue la que más quiso en los primeros ´15, mientras los ingleses parecían dominados, perdidos y sobretodo imprecisos. Sin embargo, para los segundos ´15, la pelota y el cansancio comenzaron a pesar cada vez más, aún así, Inglaterra tomó por momentos las riendas del juego he incluso generó un par de ocasiones de peligro. Pero a grandes rasgos, como suelen ser lo tiempos suplementarios, ambos se cuidaron y no tomaron demasiados riesgos por miedo a las posibles consecuencias. Primó la paridad y con el 1 a 1 se fueron a los penales.

Y el fútbol es así, te da y te quita. Inglaterra hizo cuatro, Colombia tres y Uribe, héroe por generar el córner del gol cafetero se convirtió en villano tras estrellar su penal en el horizontal. Colombia remó y remó pero murió en la orilla. Inglaterra se metió en cuartos pero con la soga al cuello.