Un líder y la multiculturalidad

El éxito de la selección francesa en la pasada jornada tiene muchísimas aristas a tocar, pero hay algunas que deben ser ineludibles por cualquier amante de este deporte. Hagamos un poco de memoria y vayamos al año 2010. Raymond Domenech “manejaba” un plantel que venía de ser subcampeón del Mundo, y los problemas disciplinarios de varios jugadores terminaron de dinamitar a una generación que había sido muy importante para el país. Nicolás Anelka, el insulto al entrenador, y todo lo que ya sabemos a posteriori.

Tras este suceso, se fue a buscar a un entrenador que como Deschamps también había vivido el éxito de 1998, Laurent Blanc. La preparación y la Eurocopa 2012 no agregaron resultados positivos para el equipo, y el ex campeón del Mundo también fue cesado en su cargo. Asumiendo Didier Deschamps en julio del 2012.

El proyecto deportivo fue siempre ascendente, y coincide con el comienzo madurativo de una camada muy interesante de jugadores, además, por primera vez desde el mandato de Aimé Jacquét (entrenador campeón del Mundo en 1998), Francia tenía un verdadero conductor desde el banco.

Sus decisiones hablan por él. La más reciente, de Adrien Rabiot. Se le pidió que entrene, que se preparare por si era citado, nunca se le aseguró el puesto. Ante la negativa del jugador, se le aseguró que no iba a estar. Son todos importantes, pero nadie es imprescindible. Esa frase resume lo hecho por Deschamps.

Supo mover piezas y de manera acertada. Jugadores que nos parece una locura verlos afuera, pero que cumplieron una etapa.

Como Marcelo Bielsa les dijo a los jugadores de Marsella: “Traguen veneno, acepten la injusticia, todo se equilibra al final” y así fue. Luego de la decepción de su Eurocopa, hecho que no han olvidado, en Moscú, todo se ha equilibrado.

Pero, por otro lado, el aspecto multicultural de este equipo es otra arista sumamente importante. Que genera grandes discusiones, si son africanos, si son franceses. Nadie mejor que Didier para lidiar con este aspecto. En el documental (disponible en Netflix) “Les Blues” podemos observar como ese plantel en donde convivían en primer lugar, franceses. Pero con distintos orígenes y religiones: católicos y musulmanes; hijos de franceses e hijos de africanos. Se impusieron a una derecha ultra conservadora liderada por Le Pen y en base a triunfos cambiaron parte de una realidad que aún hoy se presenta en la Francia actual.

La multiculturalidad de este equipo le ha dado, desde lo deportivo, diversos registros. Músculo, velocidad, orden táctico, entre otras cosas. Pero más allá de esto, es una nueva cachetada a una derecha nacionalista creciente. La capacidad de que hijos de inmigrantes defiendan (en un nacionalismo, que a veces no comparto) con hidalguía los colores franceses, vuelca la balanza a favor de la convivencia multicultural en un país que por momentos ha visto una grieta entre “franceses y el resto”.

Es más que una Copa del Mundo ganada, con todo lo que ello significa en sí misma. Es una victoria social, cultural, y que, en lo deportivo, termina marcando las bases de un proyecto exitoso a nivel mayor, y juvenil.

Kanté: de Boulogne a Rusia

A medida que pasan los años en la vida, uno va entendiendo mejor las cosas, tal vez por experiencias vividas, porque el tiempo te permite razonar de otra manera, o simplemente uno llega a un punto de análisis más claro con respecto a tiempo atrás. Así uno comprende que en el fútbol como en la vida todo tiene un balance, un punto intermedio, algo que nos marca firmemente que no pueden existir excesos, ni tampoco escatimar en recursos, ni que las partes de un todo queden desiguales.

En el plano futbolístico sabemos claramente y entendemos que la velocidad en nuestro deporte es muy importante, siempre y cuando este bien aplicada, correr rápido por correr no nos sirve, así como tampoco hacer todo lento, ni defenderse, ni atacar lento, eso nos quitaría un montón de posibilidades, reduciéndolas a un porcentaje muy menor de lograr un objetivo, para ser más claros, un equipo no puede ser una carroza con acoplado, ni un tren bala. Para lograr ese término medio sale un nombre común en la selección francesa de fútbol. Y es ni más ni menos que: N´Golo Kanté.

Hacemos un breve repaso por su historial, solo para remarcar algo interesante. Hace su debut en el fútbol profesional en el 2011 en el US Boulogne, posteriormente pasa al SM Caen, como no podía ser de otra manera, así como una atracción de un imán al metal, fue descubierto por un amante del fútbol, y sobre todo aquel que sabe y le gusta eso del equilibrio, tal vez demasiado, pero fue Claudio Ranieri quien se lo lleva al Leicester City. Juega una temporada y sale campeón de la Premier League, vaya manera de llegar a fútbol inglés. Un año más tarde llega al Chelsea de Conte, y allí se transforma en el primer jugador que después de Eric Cantona logra obtener dos títulos consecutivos, con diferentes clubes. Menuda manera de hacer historia.

En la selección nacional francesa hace su debut en un amistoso contra los Países Bajos, y como si del destino se tratará, o mejor aún, como si fuera una idea futbolística o proyecto a seguir, reemplazó a Lass Diarra, otro icono y referente del puesto más lindo del fútbol, el de volante central. Aquel puesto que tan poco es valorado, y tan desapercibido pasa para aquellos que no ven el fútbol, solo miran un partido. A partir de allí se adueñó de la posición en Les Blues, al punto tal que hoy es el cinco natural de Francia.

Si nos detuviéramos en la mitad del campo en un juego de Francia, más precisamente, si miráramos a través de los ojos de N´Golo, observaríamos: a nuestro lado, a Paul Pogba, aquel jugador elegante de gran estatura, que siempre tiene la tendencia de ir hacia adelante con el balón siempre al pie, a su izquierda pasa a toda velocidad Lucas Hernández por el lateral, si giramos la vista a la derecha Benjamin Pavard hace lo mismo por la otra banda. Y en ese ámbito se mueve nuestro actor principal.

Recuperador nato, de omnipresencia en campo propio, y hasta logra pasar si es necesario a manejar juego en campo contrario, cumple con las reglas básicas de la posición: recupera y distribuye, de manera eficaz y rápida, brindando ese equilibrio del cual hablamos en la selección francesa, porque jugadores con vértigo sobran, incisivos y ofensivos al mismo tiempo, otro que corre a la velocidad de la luz como Mbappe y el siempre polifuncional en ataque de Antoine Griezmann. Cuando la cámara que transmite enfoca el campo rival, nadie observa la posición de Kanté, de sus relevos, de sus rápidas transiciones, por qué no, la tan reconocida falta táctica cuando sea necesario y así permitir que el equipo se vuelva a acomodar en defensa en caso de que sea necesario.

Francés, con raíces de Mali, una estatura baja de 168 cm, pero gigante en el césped, con 27 años que lo depositan con la experiencia justa en esta cita mundial, de manejo diestro, para jugar y unos 70 kg aproximados de pura fibra, por todos estos componentes está formado este excelente Volante central de recuperación.

Fiel a una idea futbolística, que quedó de manifiesta a lo largo de la Copa del Mundo Didier Deschamps logró seleccionar al indicado para la posición, si, el equilibrio en su mejor medida.

Pudo ser peor

Gran expectativa por el resultado. Era una candidata contra una marea de argentinos que hicieron sentir a sus seleccionados como si estuvieran jugando de locales. Pero eso mismo era lo único que tenían. Estaba Messi también, pero de a ratos.

Argentina frente a Nigeria, jugó con el alma, porque si hablamos de conceptos futbolísticos, fue un partido bastante malo, aunque su rival haya sido peor, como era de esperarse. Una zona de volantes perdida, y un Messi obligado a “dar la cara” por el equipo, pero con nadie a su lado. Lo lograron, pero lo que ocurrió hoy frente a Francia, era de esperarse.

Les Bleus sabían a lo que se enfrentaban, y supieron aprovecharlo al máximo. La idea era esperarlos en campo propio, cediendo totalmente la posesión y bloqueando las líneas de pase por el centro, para que el jugador referencia, Messi, estuviera obligado a buscar la pelota por afuera. Sumado a esto, Sampaoli no puso a un delantero centro en cancha, apostando al juego individual de los puntas Pavón y Di María. Cuando buscaran el juego por afuera, apretarlos y recuperar la pelota, y acto seguido, pase largo a Mbappé y que corriera. Con simplemente esa indicación, hasta el empate argentino, tuvieron al borde del abismo a la defensa celeste y blanca.

El partido se vio condicionado antes de los 15” minutos, donde gracias a esta estrategia, no sólo Francia obtuvo un penal, el cual Grizzy cambió por gol, sino que el mismo también estrelló un tiro libre en el palo. Argentina no tuvo respuesta, simplemente a seguir buscando espacios inexistentes tocando la pelota de un lado a otro, con Mascherano a la cabeza. La única forma de abrir esa muralla francesa era intentar de media distancia. Di María encontró la clave, y antes de ir al descanso, encontró una falla en el Arco del Triunfo y la perforó, en la esquina donde ningún golero llega, y los papeles se calentaban en el momento indicado.

El segundo gol argentino, apenas comenzada la segunda mitad, fue a raíz de lo mismo, más no de suerte, porque había que patear al arco de una vez, en lugar de buscar armar una jugada elaborada, y justo encuentra en su trayectoria el botín de Mercado. Francia quedaba frío, pero una volea de otro planeta ejecutada por Pavard, inciaba la respuesta de los azules, y los siguientes 2 goles fueron la agilidad de Mbappé superando una vez más a la lenta defensa argentina. Agüero descontó en el final, y Meza le quitó el gol a Messi en la última jugada del partido, y con el 4 a 3 en el marcador, Francia espera rival.

Hoy el que sobró fue claramente Giroud, que no tuvo casi participación, y el revelado fue Mbappé, que con apenas 19 años, sacó a bailar un buen tango de Gardel a la zaga argentina, sobre todo a Tagliafico, quien se vio superado todo el partido. Por parte de Argentina, Pavón no entró en juego en ningún momento, les hizo falta un referencia de área, y llama la atención que Dybala no haya tenido casi minutos en toda la copa, siendo alguien que pudo haber ayudado a abrir espacios.

 Se van con las manos vacías ante un candidato, pero pudo ser peor.

Análisis de una joven Francia

Francia, posiblemente, esté ante una de las camadas mas importantes de su historia. Con la ventaja de la colonización de los países africanos y una gran red de scouting, Francia se caracterizó a lo largo de su historia por tener jugadores que no eran franceses jugando para su selección, por ejemplo, en la selección de 1998 casi ninguno de los jugadores franceses campeones del mundo eran nacidos en Francia. Un caso parecido ocurre ahora, con varios jugando para las selecciones que no corresponden a sus tierras natales.

Ésta Francia tiene muchos puntos altos en lo individual pero no tan desarrollado el funcionamiento colectivo, por eso no deslumbró en la etapa de fase de grupos pero ha mostrado muchas cosas interesantes que diviremos en 2: Postura para defender y postura para la creación de juego.

En lo que respecta a la postura defensiva, destacamos que se posiciona diferente según el rival, Deschamps pone un 4-1-4-1 ante una selección que no tiene mucho juego elaborado y suele tener poco el balón, cómo Australia:

Francia1

Ambos “wings” bajan para tomar posiciones de marca: Dembelé y Mbappé, pero lo característico es que estas posiciones no suelen ser fijas ni mucho menos, muchas veces suele colocar un rombo en la mitad de cancha para ir rotando las marcas. Pero Kanté siempre en su quintita:

Francia2

Lo importante de esa posición es el lugar que toma Pogba cómo primer apoyo ante una falla en la primera presión y el rol que cumple Tolisso moviéndose entre los dos. Dijimos que Kanté se mueve en su quintita, y en definitiva es la base fundamental para el desarrollo del juego de recuperación de Francia: es el que más recuperaciones de balón tiene en el mundial. Y esto lo hace jugando contra un equipo que resigna la posición (cómo Australia) y contra un equipo que no la resigna (cómo Perú).

Contra Perú, Francia juntó cercanos a Kanté y Pogba en la mitad de cancha, dándole a este ultimo la responsabilidad absoluta de conectar a los delanteros dentro del circuito colectivo. El trabajo de Kanté es el de perseguir al principal receptor interno, se espera que algo así intente al momento de marcar a Messi, de hecho, Kanté lo ha hecho en la Champions League cuando el Chelsea jugó contra el Barcelona y la marca de Kanté fue –dentro de todo— efectiva.

Francia3

En lo que respecta a las presiones altas o a las esperas, Francia también cambia según el rival. Contra Australia formará parejas para presionar alto, por las mismas falencias que tienen los oceánicos para salir jugando:

Francia4

Pero en el caso de un equipo qué si tiene argumentos asociativos de juego, cómo Perú, Francia no salió a presionar y prefirió una espera en la mitad de cancha:

Francia5

En lo que respecta a la postura de creación de juego, notamos ciertas virtudes y falencias en la eficacia en la elaboración, sobre todo en una “pogbadependencia” o una postura invalida de Matuidi y los pases internos. Por ejemplo, vemos una falencia para la creación de juego en el planteo de Perú al taparle la segunda línea de volantes y la posibilidad de filtrar pases efectivamente:

Francia6

El 4-1-4-1 peruano fue muy efectivo sobre todo al momento de cortarle el juego imaginativo por los interiores franceses, acá lo veremos mejor: sólo Matuidi es el que rompe la línea por el sector izquierdo pero no genera ningún peso específico y se superpone con Griezmann

Francia7

La “Pogbadependencia” para ser de nexo va de la mano con la “Griezmann” dependencia para la creación de juego interior. Si bien es un medio distribuido, al jugar de segunda punta corre con esa responsabilidad y las variantes francesas ya pasan por otro lado: jugar a los laterales o volantes y no por el juego interno:

Francia8

Ese triángulo en el medio campo se vio en reiteradas ocasiones y de una manera parecida. En ataque Francia tiende al 4-3-3 pero en defensa el 4-2-3-1 cómo ya vimos, cerrando a Mbappé y a Griezmann.

Francia9

La amplitud de la cancha suele ser total para crear los espacios internos para Mbappé o Matuidi (aunque no tenga características de hacer eso a velocidad). Ahora podemos ver una distribución ofensiva muy clara de Francia: Giroud de Pivot, Griezmann en una zona intermedia, la apertura de Mbappé, el pase interior de Pavard, la posición de apoyo ante cualquier pérdida de Pogba y Kanté, y la secuencia entre Lucas Hernandez y Mauidi por el sector izquierdo del ataque:

Francia10

Giroud es fundamental para trabajar de pívot, en una transición rápida tiene movimientos muy precisos para liberar espacios a los compañeros que lleguen por detrás. El duelo entre Giroud y Otamendi será clave para definir quien gane el partido.

Francia11

¿Francia siempre tuvo estas carencias en la creación de juego? La verdad es que no, y lo demostró contra Australia en dónde puso a dos interiores (Dembelé y Tolisso) para la asociación de juego, Griezmann suelto y Mbappé en una zona intermedia:

Francia12

Y, en cierta medida, también lo pudo lograr vs Perú en medida que Pogba rompió la línea de volantes y se asoció con Griezmann, el más retrasado de la línea de 4-3-3:

Francia13

En la ultima foto la distribución del medio campo y su dinámica queda en evidencia: Kanté para recibir un pase, Pogba para romper una línea de volantes y Matuidi de distracción y liberando el espacio para que el volante peruano no se cierre en busca del jugador del Manchester United.

En síntesis: Podemos sacar varias conclusiones.

  • Francia tiene dificultades en la creación de juego partiendo del rol interior de Matuidi
  • Mbappé de volante genera más riesgo que de centro delantero
  • Kanté hace una persecución individual
  • Pogba una salida de juego, es el conector siempre necesario para que Francia tenga juego.

A todo esto, Argentina deberá presionar alto, tratar de evitar tener siempre la pelota porque Francia la puede frustrar persiguiendo escalonada (o individualmente) a Messi y poniendo un tope a Banega con Matuidi o Tolisso. Francia no tiene problemas para resignar la pelota si es necesario. Francia no es un cuco, son individualidades, para ganarle hay que mejorar en el juego colectivo y ser muy efectivos.

Triunfo con más dudas que certezas

Las 7 de la mañana. Muy temprano, sobre todo luego de una larga semana de exigencias laborales, pero esto lo puede todo. No sólo es el Mundial, que ya de por si es suficiente, sino que es el primer paneo de una de las flamantes candidatas a levantar la copa, lo que provoca que haga el esfuerzo de levantarme a esa hora.

Recapitulando lo que analizamos en la previa del Mundial, en el partido frente a Colombia, y en el más reciente amistoso contra Italia, para este partido se esperaban ver 2 opciones posibles planteadas por Deschamps. Un 1-4-4-2, con Lemar, Griezmann y Mbappé en el ataque libres detrás Giroud como ocurrió con los cafeteros, o un 1-4-3-3, sin Giroud pero con Griezmann otra vez llevando las riendas del juego como lo hace en el Atlético Madrid, Mbappé teniendo la misma función alternando con Antoine dependiendo de la ocasión, siendo su principal deber el penetrar por banda y por el medio a la defensa rival, y Dembélé como puntero a pura velocidad para atacar los huecos. Ahora veremos cuánto de esto fue verdad en el debut frente a Australia, que terminó con un 2 a 1 a favor de “Les Bleus”.

Se cumplió lo visto frente a los italianos. Dembélé fijo por izquierda o derecha, y Griezmann rotando con Mbappé, y la idea principal era buscar las pelotas largas para que corrieran por detrás de la línea de 4 de Australia. Por el otro lado, los de Oceanía, tenían claro que jugar por el medio no les iba a ser favorable, y para evitar a Kanté y Tolisso (Pogba más adelantado pasa asociarse con los de arriba), buscaban las bandas, donde los laterales Hernández y Parvard subían constantemente y podían dejar huecos. Esto ocurrió muy pocas veces, pero en el primer tiempo, las ocasiones más claras las tuvieron ellos. Francia apenas tuvo tiros al arco, con poco peligro, y nunca pudo concretar nada de su plan, pero Australia sí. Con pocas llegadas también, pero todas con peligro. Incluso malograron la más clara del primer tiempo, donde Leckie aprovecha un centro pasado pero Lloris ataja a reflejo y estirada. La posesión la llevaba Francia, pero el partido estaba muy igualado.

En el segundo tiempo, poco cambió hasta los goles. La primera aparición del VAR en el Mundial y penal (bien cobrado) para Francia, y una clarísima y absurda mano de Umtiti en el área generaron casi pegados el 1 a 1 en el marcador. Tras esto, Deschamps decide poner a Giroud (algo visto desde el comienzo del partido que era inminente hacerlo) y a Fékir en logar de Griezmann y Dembélé, dejando como generador a Pogba y de puntero ahora si a Mbappé, pero poco cambió. Australia tomó por varios minutos las riendas del partido, a puro carácter, pero no logró penetrar con peligro el área rival. Luego de un rato, sale Tolisso por Matuidi, un cambio más defensivo para Francia, algo extraño por lo que iba siendo el trámite del partido, pero en el 81”, Pogba en base a toques y piques cortos, logra combinar y entrar en el área australiana, y tras un rebote, le vibra el reloj a Cunha, lo que prueba que el balón entró entero en el arco, pese a que terminó rebotando afuera del mismo. Francia volvía a ganarlo, y desde ese momento, Australia se vino abajo, y fue solo un trámite simple para los franceses terminar los 10 minutos restantes de partido.

Dudas en Francia, tras el mal rendimiento de su esquema, pero en base a lo que plante Perú en su partido, Didier armará su táctica.

Francia: Prontos para el gran golpe

Al hablar de citas mundialistas, siempre tenemos en cuenta a la Selección Francesa. Aunque apenas tengan un título (que de por si no es poco, claramente), siempre resulta ser una amenaza para quien se lo cruza, puesto que suele presentar planteles muy interesantes, con jugadores de talla mundial. Para esta edición, no es la excepción, y en este caso, hablaremos por qué “Les Bleus” son candidatos a pelear por el título de campeones del mundo.

De cara al campeonato, Francia se ubica en el séptimo lugar del “ránking” FIFA, lugar que vienen manteniendo desde hace varias publicaciones de la misma. Esta medición de puntaje los tuvo como primeros en el 2001, y su peor año fue luego de la paupérrima presentación en el Mundial 2010, que los bajó hasta el puesto número 27.

Didier Deschamps, que tuvo un destacado paso por esta selección en sus épocas como jugador, es desde 2012 el que lleva las riendas del plantel. Sus equipos suelen ser bastante ofensivos, con un delantero centro de gran porte físico, rodeado de un mediapunta y un extremo por cada banda. En el último partido disputado frente a Colombia amistosamente, partido que terminó 3 a 2 a favor de los cafeteros, pudimos ver un panorama parecido al presentado en la Eurocopa de 2016, en donde perdieron la final a manos de Portugal. Su juego se basa en plantear un 4-4-2 firme y pasivo, cubriendo toda la cancha, que al atacar se transforma en un 2-4-3-1, con los laterales liberando a Mbappé y Lemar, ubicados por las bandas y Griezmann, inicialmente colocado al lado de Giroud, también liberado para asociarse con ambos, dependiendo de las circunstancias. Estos tres se encargan de crear el juego, teniendo a Olivier como referencia de área, y dejando 4 hombres para presionar en el medio y evitar los posibles contraataques rivales. La idea principal es mantener la posesión en campo contrario, pero de producirse un contraataque, al igual que como lo hace en su equipo, es Griezmann el receptor de las salidas rápidas para crear la posible respuesta. Más allá, de que no es el estilo que plantea el DT, el contragolpear no se le da mal al equipo, cosa que pudimos ver en el segundo gol. Velocidad y toques rápidos que terminaron en una buena definición cruzada casi en el área chica de Lemar.

Para que el trabajo de Deschamps se vea reflejado de la mejor manera en el campo, hay tres jugadores claves que mantienen el equilibrio del equipo y provocan los resultados esperados. Uno se encuentra en el medio del campo. No destaca en el vistoso juego de su selección, pero tanto para los equipos en los que ha estado y forma parte actualmente, como para Francia, N´golo Kanté es una pieza fundamental en la zona de volantes. Es el que hace el popularmente llamado “trabajo sucio” del equipo, el que corre detrás de los oponentes incansablemente y es muy agresivo en la marca para recuperar la posesión. Es un jugador netamente defensivo, pero que da un gran resultado el su labor.

Anteriormente en DDA, habíamos analizado su juego en el Atlético de Madrid, funciones que Didier se encargó que también tuviera que cumplir en el seleccionado galo, para lograr su óptimo rendimiento. Griezmann, al igual que en el “Colchonero”, es uno de los responsables de generar el juego francés, esta vez junto a Lemar y Mbappé. Su trabajo se basa en retroceder para tener una mayor visión del campo y arrastrar su marca para generarle huecos tanto a los punteros como para Giroud dentro del área.

Por último, más allá de ser una pieza fundamental en el esquema de Deschamps junto a Lemar, Mbappé destaca por el nivel futbolístico que posee a tan corta edad. Apenas 19 años, ya causa estragos en las bandas, sacándoles varios cuerpos de distancia a los defensores que encara a pura velocidad y agilidad. Sumado a esto, las cualidades de enlace que desarrolla jugando en Francia lo convertirán muy pronto en el jugador poli funcional perfecto.

Están preparados para hacer un gran papel en este Mundial, pero si vemos de cerca a los seleccionados por Didier, incluso ya se puede ir pensando en Qatar. Muchos de los jugadores citados tienen una edad bastante jóven, siendo apenas de 26 la edad promedio de todo el equipo.

En resumen, el material que tiene Francia para encarar la Copa del Mundo este año, da a predecir que llegarán lejos, o incluso entrarán entre los países que definan el título. Tienen actualidad, y además, una buena mirada al futuro.

Real Madrid vs Juventus, hace 19 años [2/2]

En la primera parte de este artículo en dos cuotas analizamos el contexto sudamericano en el que llega la televisación de la Champions League, pero además como estaba conformado el conjunto merengue dirigido por el teutón Jupp Heynckes.

Asimismo, Juventus estaba conformada de esta manera: Al arco un grande de verdad, que tal vez hoy no es ni siquiera conocido, pero Angelo Peruzzi fue un grandísimo arquero, parecía algo excedido de carbohidratos, pero siempre estaba bien ubicado. A veces me hacía recordar a un arquero de handball, no volaba mucho.

Los cuatro de atrás eran Moreno Torricelli, defensor de una extensa carrera. En Juventus llegó a su punto máximo. De buena proyección, aunque algo limitado. Logró ser internacional con la azzurra. De central estaba Mark Iuliano, de buen porte, bastante tosco, pero que no se complicaba y cumplió siempre con el trabajo de un central correcto. A su lado Paolo Montero, jugador uruguayo, por años capitán de la celeste, un “rústico de los buenos”, jugador con muchísimo carácter, no dotado de una gran calidad, con un sentido de anticipo y ubicación impresionantes. Muy fuerte en el juego aéreo y demasiado duro por momentos en la marca. Cerraba el cuarteto por la izquierda Pessotto, volante convertido en lateral de un rendimiento parejo, buena marca, pero no mucho más un jugador “normal”.

El medio era músculo al por mayor, aunque no carecía de una gran calidad. Tres jugadores con una altura que no les favorecía, si bien su estado físico los llevaba a que para cansarlos tenían que jugar 180 minutos seguidos. Unas máquinas de marcar, correr y de entrega por el equipo. El más retrasado, unos meses después, levantaría la Copa del Mundo. Didier Deschamps era el último eslabón a pasar si querías enfrentar a la defensa de Juventus. Si el francés se cansaba un poco debido a su edad no pasaba nada, estaba “el animal” de Edgard Davids, que corría por él y por todos los que haga falta. Este sí, al menos para mí, forma parte del grupo selecto en la historia del futbol.

Jugador que quitaba la pelota de una forma tan agresiva y rápida que algunos rivales no sabían que la habían perdido. Recostado por la derecha, aparecía un italiano de pura cepa: Di livio. Gran carácter, gran despliegue, mucha entrega. Solía llegar al fondo y centrar, mientras el físico le aguantó, fue uno de los jugadores importantes del futbol italiano.

del piero

La parte ofensiva estaba reservada para dos genios y para un goleador letal (y el mejor festejador de goles de la historia). Zinedine Zidane y Alessandro Del Piero, le daban el toque y el salto de calidad a este equipo. Para este momento, Zidane empezaba a ocupar el reinado como mejor jugador del Mundo, pero en Juventus lo que puede parecer inverosímil era que parecía un actor de reparto. porque el verdadero protagonista era Alessandro Del Piero. No hay mucho que decir de estos dos, tenían todos los gestos técnicos que componen a un jugador de futbol al máximo (si lo llevamos al Pro Evolution Soccer de aquel entonces, siempre tenían la flechita para arriba).

La punta de flecha, fue un 9 sin ninguna característica impresionante. Filippo Inzaghi no era un diez en nada, no tenía velocidad, no tenía gambeta, pero tenía algo con lo que se ganan partidos: pelota que quedaba en el área rival, él la convertía en gol. Un auténtico killer, un delantero fulminante, recuerdo mucho tal vez su mejor movimiento: el anticipo al defensor y el cabezazo directo a la red.

Sin título-1

Pero, ¿Cómo fue ese encuentro?

Juventus, arrancó con una intensidad impresionante. En los primeros diez minutos logra acorralar al Real Madrid que, sorprendido por esta presión recula hasta su propia área. Luego de estos primeros minutos, logra tener un par de corridas a los espacios con sus delanteros y esto hace que Juventus repliegue un poco su juego.

Desde el minuto uno la figura es Fernando Hierro, el central con sus anticipos y rechazos logra que Madrid pueda jugar unos metros más adelante.
Es un gran duelo, son fuerzas muy parejas y dos defensas del mejor nivel mundial, la calidad que hay en el medio hace que el juego sea rápido y entretenido de ver.
Raul, en el minuto 25, tiene la más clara del primer tiempo. Se anticipa a Marck Iuliano en el primer palo y conecta un centro desde la izquierda, que pasa pegado al palo de Peruzzi. En el final de los primeros 45, es perdonado Edgard Davids de no ser expulsado ya que contaba con amarilla y comete una falta muy dura contra Clarence Seedorf, algo que podría haber definido antes la final.

El segundo tiempo arrancó con un cambio que no se comprendió mucho, Marcello Lippi saca a Di Livio y pone a un volante de contención como Alessio Tacchinardi. Esto hace que, por más que Juventus tuvo más posesión de pelota, perdió la única vía de profundidad que tenía.
Luego de dos oportunidades claras por parte de Inzaghi, en el minuto veintiuno llegaría el primer y único gol en la competición de Pedrag Mijatovic, que en su lugar natural dentro del campo, aprovechó un balón que quedó botando en el área y con una gambeta eludió a Peruzzi marcando el uno a cero, que sería definitivo. Juventus lo intentó poniendo al uruguayo Daniel Fonseca y armando una defensa de tres, pero ya era tarde, Real Madrid obtenía su séptima orejona.

 

El dilema de Didier

Didier Deschamps ha llevado a su selección, en su país, a su final. Y esto es indiscutible, ha combatido una durísima presión por parte de la prensa especializada y por parte de la afición que observa como una muy buena generación de jugadores puede darle en horas un nuevo título europeo como sucedió en 1984 y 2000.

FBL-EURO-2016-MATCH50-GER-FRA
Foto: Franck Fife/AFP/Getty Images)

Pero el orientador técnico del equipo francés no ha tenido un camino de rosas ni mucho menos. Ha sido bastante complejo y se ha valido de actuaciones individuales en la mayoría de los partidos. Recapitulemos y pensemos que en la fase de grupos las actuaciones de Dimitri Payet, Antoine Griezmann y en menor medida Olivier Giroud -desde su aporte goleador, claro- han sido factores claves para ese pasaje de ronda. Y ya en fases decisivas, nuevamente el delantero de Atlético Madrid y además la aparición clave bajo los tres palos de Hugo Lloris

Ni la defensa (con niveles bajos en sus laterales), ni el mediocampo han dado la talla con el resto de las líneas. En la defensa, por su parte, las lesiones han dificultado las cosas. Sakho y Varane lesionados han sido bajas brutales. Y durante el torneo la baja de Rami por acumulación de tarjetas. Esto, ha permitido la buena aparición de Samuel Umtiti en los últimos dos juegos. 

Pero la cuestión que nos llama a escribir hoy es el mediocampo de Francia. Una zona plagada de diversos talentos y potencialidades pero que el entrenador no ha dado con la “fórmula mágica” para los tres hombres de esa zona del terreno de juego. 

607130625_LB_8555_988D4D0347150FC092D072CC8401FDEE_3542
Foto: GettyImages

Haciendo ejercitar la memoria recordamos que, el conjunto bleu ha jugado todos los juegos con un esquema de 4-3-3, en donde utilizó a N’Golo Kanté, Paul Pogba, Yohan Cabaye, Blaise Matuidi, Dimitri Payet y Moussa Sissoko. Y además los ha utilizado en diversas combinaciones y diversas posiciones. Solo faltó utilizar en esa zona del juego a Morgan Schneiderlin que no ha tenido minutos en el torneo.

El mediocentro y Paul Pogba ha sido el principal problema de Deschamps en esta Euro.

¿Pero dónde radica el problema? Creo, que lo que quita el sueño de Deschamps son dos cosas: En primer lugar la posición de mediocentro. El popular “5” para los que estamos de este lado del Atlántico. En esa posición no ha tenido un jugador que le haya dado el equilibrio necesario entre las funciones defensivas de este hombre, sea recuperar el balón realizando una presión en campo contrario o hacer las veces de tercer central metiéndose entre los zagueros y la función de salida del equipo, ese primer pase que limpia una rápida salida que pueda convertirse en una buena transición, y por ende, una potencial chance de gol. 

En ese lugar del campo ha probado a Kanté, Pogba, Cabaye y Matuidi. Siendo el último quien ha repetido en ese lugar en los últimos dos juegos y que a priori es del agrado del entrenador. 

francia-vs-islandia pog
Foto: GettyImages

Y por otro lado, lo que no ha podido lograr Deschamps es darle un rol que se acomode al juego de Paul Pogba, quien antes del torneo estaba llamado a ser la figura de su equipo, hoy opacado por Griezmann. Paul ha aparecido de interior derecho, de interior izquierdo y de mediocentro. Y, salvo en el juego ante Suiza donde gozó con unos breves minutos donde creó varias opciones de gol, no ha podido demostrar lo que podemos ver en Juventus en su faceta ofensiva. 

No obstante, ha sido solución en ciertos momentos de distintos partidos donde ha podido hilvanar buenas jugadas colectivas. Aún así Pogba está muy lejos de su rendimiento promedio de la temporada y por otro lado no hay un mediocentro que pueda realizar lo que pretende Deschamps sin tener falencias en un aspecto u otro mencionado.

Marsella recibe a la eficiencia alemana

Mientras Portugal ya espera en la final de la Euro 2016, en unas horas conoceremos a su rival. La segunda semifinal enfrentará al local, Francia; con Alemania, último campeón del mundo. En la llave del “infierno” quedaron en el camino todos los campeones mundiales que tuvo el fútbol europeo, y en el encuentro de mañana en el Vélodrome, lo hará otro de ellos. Parece un guiño del destino que el duelo entre franceses, con toda la importancia que la estética trae en su bagaje cultural; y alemanes, que siempre son ligados a la eficiencia, se dé en una ciudad tan bohemia como lo es Marsella.

Como si esto fuera poco, galos y germanos tienen, en la opinión de muchos, los dos mejores planteles de la competición. Lo que no deja lugar a discusión es que ambos tienen una gran variedad de recursos en sus plantillas.

Los caminos de estos dos equipos parecen venir “cruzados”. El equipo local no convenció en la primera fase, donde logró sus seis primeros puntos con dos victorias agónicas frente a Rumanía y Albania. Incluso Didier Deschamps dejó en el banco a Antoine Griezmann y Paul Pogba. Se cree que el entrenador estaba especialmente disconforme con las últimas actuaciones del  centrocampista de la Juventus. Sin embargo, la dupla Matuidi – Kanté en la medular tampoco convenció al entrenador. Tras tres partidos donde aún mostraba muchos problemas por resolver, Les Bleus avanzó de la mano de un fantástico Payet que tiró del carro.

francia-albania-eurocopa--e1466025525556
Payet anota en tiempo cumplido frente a Albania. Foto de REUTERS/Yves Herman

Por su parte, Alemania comenzó su andadura haciendo valer su solidez defensiva para ganar el grupo sin recibir goles. Si bien en el comienzo no mostró un gran nivel en ataque, la idea de Löw de utilizar a Mario Gómez en detrimento de Mario Götze (que jugó los dos primeros partidos como titular y lo hizo de forma discreta) le dio rédito, ya que se anotó con un tanto frente a Irlanda del Norte, además de darle otra fisonomía al ataque teutón. Con la confianza de su entrenador, el delantero de Besiktas se quedó con el lugar en el once inicial y marcó un gol en el contundente tres a cero ante Eslovaquia con el que Alemania se metió entre los ocho mejores.

En el duelo siguiente, frente a una muy seria Italia, a los bávaros les tocó sufrir más de la cuenta. Tras ponerse adelante en el marcador, parecía que el encuentro se volvería muy cuesta arriba para la Azzurra. Sin embargo, un penal infantil de Boateng le permitió empatar en uno. Con el partido igualado, la superioridad alemana previa al gol italiano se diluyó. Con un resultado que se sostuvo hasta el minuto 120, los campeones del mundo precisaron de una larga serie de penales, y de un muy destacado Manuel Neuer para avanzar, luego de que incluso su capitán, Bastian Schweinsteiger, fallara un penal que les hubiese dado la victoria.

000_cp3ys
Jonás Héctor ya batió a Buffon y Alemania lo celebra. Foto de AFP

El conjunto galo, en cambio, hizo el camino inverso. En octavos de final no mostró solidez, pero sí mucho carácter. Pese a verse por debajo en el marcador durante casi una hora frente a Irlanda, mantuvo la compostura y tuvo en Griezmann al hombre que en plan estrella lo sacó de un problema, y con un doblete lo catapultó a la siguiente ronda. Además, en ese partido Deschamps perdió a Kanté y se vio obligado de utilizar a Matuidi junto a Pogba de cara al partido frente a Islandia. Allí, Francia no se dejó sorprender por los escandinavos y se despachó con su mejor encuentro, en el cual Giroud logró reencontrarse con el gol y la pareja de la medular jugó en gran nivel.

No solo por cómo han transitado sus caminos es que se puede decir que los rivales de mañana llegan cruzados. Mientras Francia recuperó dos soldados (Adil Rami y N’Golo Kanté); todo lo contrario sucede del lado de la Mannschaft, que deberá demostrar la riqueza de su plantilla para rearmar su equipo. Löw no solo perdió a Mats Hummels por acumulación de amarillas, sino que también Sami Khedira y Mario Gómez han quedado fuera de la convocatoria por lesión. Mientras que Hummels será reemplazado por Höwedes o Mustafi, el lugar que deja vacante el centrodelantero seguramente será ocupado por Götze, lo cual lleva a Joachim Löw nuevamente a la posición inicial. La incertidumbre queda para quién se hará con el lugar de Khedira. Allí, el entrenador ha ensayado tanto con el polifuncional Emre Can, como con el joven Julian Weigl y tal parece que no va a confirmar el equipo hasta el último momento.

A este partido de extrema importancia se suman condimentos como una rivalidad que existe desde tiempos inmemoriales, que nació fuera de las canchas y del ámbito deportivo, y que se intensificó dentro del verde césped. Dos grandes equipos que se vuelven a cruzar en una instancia definitoria y prometen un encuentro muy reñido.

¿Podrán los franceses vengar la dolorosa derrota de 1982? ¿O serán los alemanes los que le quiten a Francia la ilusión de un nuevo título en casa?

Clasificando a su manera

La Eurocopa 2016, comenzó ya hace una semana y en la misma vimos a todo tipo de selecciones: poderosas; competitivas; equipos que buscan ser sorpresa, pero ninguna débil. Esto supone que tenemos un gran torneo de fútbol en tanto tomemos en cuenta que es así porque hay suma paridad entre los 24 participantes.

Éste torneo, en donde los mediocampistas  -como: Kroos, Iniesta, Modric, Krychowiak, Payet, André Gomes, Rooney, Dier, Ramsey y Khedira, entre otros- han dominado el juego y aprovechado los pocos espacios que se dan entre sí los equipos. Con líneas defensivas muy bien paradas y que ahogan a los delanteros rivales que son sin dudas los grandes damnificados del torneo.

En este escenario tenemos solo a tres de las dieciséis que disputarán Octavos de Final. Ellas son: Francia; España e Italia. Y cada una ha utilizado sus métodos para poder lograr el objetivo de pasar de ronda.

En primer lugar. Francia, se muestra como un equipo que cuando uno lo ve le parece que está aún en formación. Lo demostró su juego en el debut ante Rumania donde jamás apareció el buen juego por las bandas, pero que Payet con suma maestría le dio un triunfo más sufrido de lo esperado -esto de la paridad que ya mencionamos anteriormente- lo que le llevó a Didier Deschámps a realizar cambios para el segundo juego. Los ingresos de Martial y Coman, por Griezmann y Pogba sorprendieron, pero se buscaba justamente ensanchar el terreno de juego, lo que no fue tal.

El primer tiempo de Albania con marcajes férreos y un orden táctico increíble hizo que Francia se mostrara dubitativa y con muchas interrogantes. 

2378154_w1.jpg

Didier, para la segunda mitad volvió al equipo que le ganó a Rumania. Cuál usuario de Word tecleó “control + z” y deshizo lo realizado. Ahí, si bien no ganó juego por las bandas (algo que aún no tuvo) si ganó el liberar la creatividad de un Payet que estaba con pocos espacios y comenzó a manejar los hilos del juego. Porque además agregó a Griezmann en ofensiva, que fue determinante.

Esto llevó a que Francia obtenga una victoria y clasificación merecida, porque no nos engañemos, el conjunto “bleu” mereció ganar e incluso por más goles ambos juegos, pero no debió sufrir demasiado cuando el reloj corría y el tiempo se le iba como agua entre los dedos. 

2378157_w1

En esta línea futbolística, mirando primero el arco de enfrente. Aparece España. 

“La Roja” viene continuando un proyecto futbolístico que data de aquella Eurocopa de Austria y Suiza en 2008, con el gran Luis Aragonés como seleccionador y que llevó a una verdadera era gloriosa con una generación de jugadores increíbles. 

Hoy España es un poco de eso y un poco de renovación. Lo que ya traía tiene nombres propios, como Sergio Ramos y Gerard Piqué como bastiones en el fondo, acompañados por un Sergio Busquets excelso, con David Silva y con lo que es hoy el mejor jugador del torneo: Andrés Iniesta. Y la renovación la ponen De Gea, Jordi Alba, Nolito y quien fue el dueño del gol hoy: Álvaro Morata

Vicente Del Bosque ha logrado mantener un gran estilo de juego. con una precisión en pases pocas veces viste y que aprovecha al máximo las bondades del talento de Andrés Iniesta, que rodeado de jugadores que le protegen y le entienden hacen de este equipo un rival temible para todos.

607118083_LB_8075_1FC864CD129084A61E276DB753706674_3297

A su manera, manteniendo el equipo en ambos partidos y hoy logrando una victoria categórica ante una débil Turquía que, no sólo mostró su peor cara sino que además fue minimizada por una actuación perfecta del equipo ibérico. 

Por último aunque no menos importante está Italia. Antonio Conte ha diseñado un maravilloso plan que se adapta perfectamente a las mejores películas italianas a lo largo de su historia futbolística. Jamás ha ganado títulos basados en tipos habilidosos como Alessandro Del Piero o Roberto Baggio, tampoco con Gianni Rivera o Mazzola más atrás en el tiempo pero si los ha ganado con un Fábio Grosso metiendo un último penal o con tipos como Paolo Rossi, que tuvo un gran mes de gloria y después nos demostró que no era tan extraterrestre como en ese Mundial del 82. 

Italia hoy ha ganado nuevamente, 2-0 ante la Suecia del gran Zlatan. Y se ha plantado como su historia lo marca con una defensa férrea, en donde en ese 3-5-2 las figuras de Barzagli, Chiellini y sobre todo Bonucci, quien ha entendido a la perfección este campeonato y el momento de su selección y nos está demostrando partido a partido su clase y talento. Además por detrás de ellos aparece la figura enorme de Gianluigi Buffon. Éstos cuatro hombres, dan una seguridad tal que el resto de las jugadores saben que son tan importantes y que van a hacer tan bien su trabajo que juegan con mucha soltura, pero encima como parece una enorme familia, los protegen, haciendo que los rivales se acerquen muy pocas veces a su zona.

GettyImages-540914906_20160617_153105

La “Azzurra” “aburre”, “duerme”, “nos pudre”, como dicen sus detractores  y hace esto mismo con sus rivales y ahí está la magia de su juego, porque no es fácil “dormir” al oponente para que se juegue con sus propias reglas. Y porque cuando menos lo esperas, cuando parece que el 0-0 está bien, te aniquilan. Comienzan a soltar a sus carrileros, los delanteros que estaban desaparecidos entran en juego, y los mediocampistas adelantan la presión en el campo. Hoy Italia dominó en el momento más difícil del juego a Suecia y le arrebató el empate y los tres puntos finales.

Tres selecciones, tres momentos, tres estilos, pero tres clasificadas a su manera.