Definido en minutos

Día sábado y choque entre Fulham y Manchester City. El local llegaba en una situación que se torna prácticamente irremediable, intentaba un último esfuerzo, ante el descenso que parece ser lo más próximo. Manchester City, en cambio, llegaba a Craven Cottage con la obligación de asegurarse una victoria para subirse a la cima provisoriamente, si bien cuenta con un partido menos (disputó los cuartos de FA Cup en medio de la fecha de Premier).

Los dirigidos por Scott Parker, plantearon un esquema 4-3-3. En ataque, Timothy Fosu-Mensah, ocupaba la posición de lateral por la derecha y Cyrus Christie cumplía la función de cerrarse como volante interno, liberando de esa forma a Ayité y Sessegnon, que podían cumplir con más libertad la tarea de extremos bien abiertos. La variante se veía cuando debía defender, ya que en esos casos el lateral holandés se sumaba como un central más, reemplazado en su posición natural por su compañero irlandés. Por esto mismo los extremos naturales, ayudaban en las labores defensivas retrocediendo como volantes por las bandas.

Por otro lado el conjunto de Pep Guardiola, se paró con un habitual 4-3-3. Principalmente buscó atacar manteniendo la posesión, con los centrales ubicados en mitad de cancha colaborando en esa búsqueda, uno de los laterales cerrándose, en este caso Zinchenko, para ayudar en la creación y otro pasando por afuera constantemente (Walker), los volantes internos, David Silva y De Bruyne rotando con los extremos (Bernardo y Sterling) para generar profundidad, agregándole también diagonales.

En el comienzo de las acciones se veía un Manchester City buscando un gol tempranero, que logra a los 5’, tras una salida errónea del Fulham y buena presión en 3/4 rivales. Gol de Bernardo Silva que colocó un gran zurdazo al palo derecho del arquero. Sin embargo, tras el gol, el equipo londinense, no resignaba las salidas desde el fondo y al pie, por lo que, luego de otro error, cercano a la media hora del partido, llegó el gol de Sergio Agüero con asistencia del portugués Silva, quien robo el balón esta vez en cercanías del área rival. Grito e historia para el argentino, quien alcanzaba a Thierry Henry en la tabla de máximos artilleros con un mismo club, con 228 tantos.

El 2do gol de los “Citizens” fue un golpe durisimo para el equipo que se ubica en la penúltima posición, ya que no pudo continuar cumpliendo su tarea en ningún otro momento del encuentro y se vio sometido al juego del visitante en campo propio. Los datos arrojaron una posesión a favor del City con el 65%, tenencia que no supo aprovechar para irse con una goleada de Craven Cottage. Sin embargo, lo definió en minutos y depende de sí mismo liberarse o no en la cima del campeonato, cuando complete su partido pendiente ante su clásico rival, Manchester United.

Portugal, con aura ganadora

La selección de Portugal de Fernando Santos y Cristiano Ronaldo, ha dado un gran paso en búsqueda de los 8vos de final en Rusia, venciendo con gol del ‘bicho’ a una Marruecos de Renard que ha echado en falta la ausencia de pegada, y por ende, de gol en otro partido más.

Como ante Irán, no ha buscado otro libreto Hervé para su selección, que está llena de nombres deducibles al ojo del espectador y de un patrón llamativo para un equipo africano: la posesión de la pelota. Si bien es cierto, no es característico en los equipos africanos su endiosamiento sobre la pelota, Renard ha buscado, bajo los perfiles que posee, intentar atacar bajo sociedades y superioridades numéricas implantadas en territorio rival. Es decir, exhibir un fútbol reactivo, asociado y en conjunto. Y no es menor.

Marruecos se ha vuelto a encontrar contra Portugal, en una incapacidad de poner las guindas al postre. La falta de capacidad resolutiva de sus delanteros, han concluido con una eliminación tempranera, pero muy agridulce en cuanto a lo hecho previo para una anotación. Un autogol contra Irán y el olfato voraz de Cristiano Ronaldo, han cortado mechas a un juego con dinámica, con intención emprendedora a partir de la pelota, pero sin la eficacia requerida para decir presente, de una vez por todas.

Si bien el carisma de los Ziyech, Harit, Amrabat y compañía hicieron que le prestemos atención a una Marruecos con determinación para crear, pero con la impaciencia ante el cerrojo de los de Queiroz y hoy, ante la nulidad de eficiencia de cara al arco de Rui Patrício. La poca presencia que supusieron Boutaïb y El Kaabi para las defensas rivales, terminaron de desbaratar los planes. Y eso, en la Copa del Mundo, se paga con creces.

Portugal, con una cotización más alta a nivel conjunto adquirida a partir de la Eurocopa del 2016, camina bajo un perfil bajo e incierto, de alguna manera en cuanto a juego, cuando le vemos recorrer el césped. ¿Funcionar para el ‘7’ o poner en alto el juego de construcción? Realmente, por momentos, pareciera que ninguna, pero da la ‘casualidad’ de que se volvió una selección con un aura ganadora. A imagen y semejanza de su fiera. Una selección a la que le puede entrar las balas, pero en agonía también disparará, y aún más, te matará.

Portugal: Ganando en recursos

En junio de 2016 inicié este proyecto llamado Detrás del Arco, y fue con un evento brutal: la Eurocopa de Francia. Allí, fuimos testigos del crecimiento de una selección con unos registros poco comunes para el fútbol internacional de aquel momento, un equipo atípico.

Un conjunto de jugadores veteranos, casi de salida en su profesión y apuntalados por algunos jóvenes que comenzaban a hacer sus primeras armas internacionales. Todo, comandado por un estratega brutal como lo es Fernando Santos.

En aquel equipo brillaba la figura inconmensurable de Cristiano Ronaldo, el delantero centro captaba toda la atención en el ataque luso y claro, el mejor jugador del mundo en aquel momento podía con eso y más. Portugal fue letal, se basaba en un juego bastante directo, apertura a bandas, aprovechaba la velocidad de un incipiente Renato Sanches y João Mario, pero además de dos veteranos como Nani y Ricardo Quaresma (de maravilloso torneo), pero las jugadas las finalizaba el ariete madridista, sin excepción.

Llegó la final, y a poco de comenzar la figura caía tendido en el campo y lesionado. Fernando Santos, confío en su otro delantero centro y eso, es algo que se debe hacer siempre, si hay un puesto en el que la fe debe ser clave es en el “9”. Eder ingresó y anotó un gol de otro partido, que sirvió para que estos jugadores pudiesen realizar una proeza increíble venciendo al local con todo en contra.

Pero aquella final le enseñó a Fernando Santos que no siempre se puede tener esa “suerte”, Eder no puede ser la carta de cambio para una selección que apuesta por ser protagonista (con sus armas). Pero el curso 2016-2017 fue revelador. En el FC Oporto aparecía una figura brutal, un chico de 20 años ascendido del equipo juvenil se marcaba más de 20 goles en la temporada, 16 en liga en el doble de partidos. André Silva era la llave que necesitaba Santos. No era un nombre nuevo, el chico había destacado y mucho en las selecciones juveniles de Portugal, pero se dudaba si estaba para dar el salto a la absoluta.

En las Eliminatorias debutó, apenas comenzado el camino a la cita que tenemos a menos de dos semanas. André Silva deslumbró, pero no sólo anotó goles, sino que además fue una llave en el intrincado sistema ofensivo que quería plantear hace tiempo Fernando Santos y que no había tenido éxito. Es que Portugal ganó la Eurocopa en 2016 con un 1-4-2-3-1, pero la realidad marcaba que el entrenador se sentía más cómodo con un 1-4-4-2 con dos delanteros repartiéndose el ancho del campo en ataque y con sus entradas y salidas. Fijando centrales y generando espacios. Por detrás de ellos, dos interiores profundos, que generen superioridad numérica cuando uno de los delanteros cae a banda y se suma un lateral. Y en el centro un doble pivote duro, pero con buen trato de balón.

Nada que ver a la Portugal de 2016 que tenía tres hombres detrás de Cristiano Ronaldo, pero uno siempre tenía más tareas defensivas (presión alta) y poco juego, sumado a un doble pivote rocoso, duro y batallador.

Los nombres que aparecen en la Portugal modelo 2018 le permite a Santos soñar con un gran Mundial 2018 pero, además, pensar que cuando el estandarte y figura de Cristiano Ronaldo se retire, el equipo no sentirá la ausencia de una figura a la altura de Luis Figo o Eusebio en la historia del seleccionado lusitano.

En el último encuentro amistoso, se evidencia algunos cambios de este equipo y de cómo una generación nueva, que rindió muy bien en instancias juveniles, se apropia de “la mayor”. Una defensa con un promedio de edad de 22 años (Ricardo Pereira, Raphael Guerreiro y Ruben Dias) y apuntalados si, por la experiencia de Pepe. Pero el resto del equipo (sin Cristiano Ronaldo, aun descansando post Champions League) alineó a João Mario, Adrien Silva, William Carvalho, y Ricardo Quaresma aportando la veteranía, y en la delantera estuvieron los Silva, André (22) y Bernardo (23).

Sobre este último, también es una bocanada de aire fresco brutal que tiene el ataque de Portugal, Bernardo Silva no solo puede ser un segundo punta, como lo fue en el último amistoso, sino que además puede jugar en sus roles más habituales, como extremo u organizador por detrás de la línea atacante.

Portugal ganó en recursos, y este recambio basándose en el éxito del 2016 le ha sentado fenomenal a un equipo que promete ponerle las cosas muy complejas a España en fase de grupos.

La montaña rusa del Principado

Si el periodo de fichajes de la presente temporada fue duro para el AS Monaco que decir del primer semestre de la misma. Comenzando con la derrota en el Trofeo de Campeones, que da inicio al año futbolístico en Francia hasta llegar a la reciente eliminación de las competiciones europeas tras quedar último y son solo dos puntos en su grupo de UEFA Champions League.

Es que el periodo de fichajes fue voraz con el equipo monegasco, no solo perdió nombres propios, talento, buen toque de balón, etc. sino que perdió competitividad. Y en el fútbol de hoy, no ser competitivo es quedar por fuera de todas las grandes conversaciones que se dan a partir de marzo-abril cuando comienzan a definirse todas las competiciones.

Lo que sí ha hecho Leonardo Jardim es mantener la idea, el estilo de juego, hasta las variaciones en su esquema táctico. Pelota al ras del césped, apertura hacia las bandas, fluidez en las transiciones y mucha efectividad en los últimos veinticinco metros de campo. Pero nuevamente recaemos en que perdió intérpretes, ese mismo 4-4-2 que ha puesto en práctica por ejemplo en las semifinales de UEFA Champions League la temporada pasada, no tiene nada que ver al 4-4-2 que empleó en esta temporada cuando en el derbi de la Costa Azul fue derrotado brutalmente por el Niza 4-0.

De hecho, las ausencias son claras: Mendy, Bakayoko, Bernardo Silva y Mbappé. Los han suplantado: Jorge, Joao Moutinho, Gil Dias y Guido Carrillo.

 

Tal vez solo en el caso del lateral izquierdo, estamos ante un cambio de nombre, pero no de estilo de futbolista. El brasilero puede reemplazar a Benjamin Mendy y no tiene por qué resentirse el juego del equipo en esa banda izquierda. Aunque no nos vamos a engañar, Mendy se fue siendo tal vez, el mejor en su puesto en la pasada temporada en Europa, solo compitiendo con otro brasileño, Marcelo.

Luego, los otros tres recambios son exactamente los suplentes que tenían los jugadores que se fueron pero que además ni se acercan al estilo de juego de los anteriores. Hay casos más cercanos como Gil Dias y Bernardo Silva que por complexión física, movimientos en el campo, y hasta algunos rasgos técnicos se puedan asimilar, pero Silva tiene una capacidad resolutiva y de improvisación que Gil Dias no creo que consiga en el resto de la larga carrera que seguro puede tener.

Y los casos más extremos son los dos que restan. Joao Moutinho es más parecido (salvando demasiadas distancias) a Fabinho que a Bakayoko. Tal vez sin el francés el equipo gane en manejo del balón en esa zona del campo, claramente el portugués ex Sporting CP es mucho mejor pasando el balón, controlándolo y generando fútbol que el actual pivote del Chelsea, pero Bakayoko era un jugador que podía o bien ser un pivote posicional para que Fabinho demuestre toda su capacidad física a la hora de ser prácticamente un box-to-box o justamente realizar presiones bien altas para recuperar el balón lo más cerca posible del área rival. Joao Moutinho no tiene ni la capacidad física ni la intensidad defensiva para lograr esa función.

Y con Guido Carrillo por Kylian Mbappé, creo que no hay mucho para decir. El argentino es más un suplente de Falcao que de Mbappé, por estilo de juego, físico, remate, por todo. No obstante, Jardim ha fichado jugadores interesantes para este puesto, y para todo el campo en realidad. Solo que serán competitivos en Europa (y en Francia, ante un PSG brutal) en una temporada o dos. Keita Baldé o Tiélemans son una muestra de ello.

La temporada pasada para el AS Monaco fue demasiado buena. Todo encajó. El proyecto del magnate ruso que se hizo con el club en 2011 llegó a su punto culmine. Pero solamente cuatro meses después, con el comienzo y desarrollo de la primera parte de la temporada, estamos viendo como al club se le van las competiciones como agua entre las manos. Será el momento para decidir qué hacer, si seguir con Jardim y su proyecto o volver a cambiar, como ya lo ha hecho este club en otras oportunidades sin mayor suceso luego del mismo.

Un proyecto serio

Mónaco es una de las revelaciones de este primer cuarto que se lleva jugado en las principales ligas de Europa. El equipo que dirige Leonardo Jardim está demostrando que tiene con qué pelear, sobretodo en la Ligue One al gigante PSG.

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Leonardo Jardim

Desde este lugar “metemos el bisturí” y te contamos quiénes son y cómo juegan las piezas del team monegasco.

En once fechas que se llevan jugadas en la liga de Francia, el Mónaco se ubica en la segunda posición, a seis puntos del sorprendente Nice. Mientras que en la Champions League, después de terminada la primer vuelta, está puntero  de grupo con cinco puntos.

El equipo tiene varias caras,  eso hace difícil encasillar a su técnico. Hay partidos que suele esperar  en la medialuna rival con los dos delanteros tratando de cortar líneas de pases, otras que se repliega demasiado. Esto  hace pensar que el mismo equipo no confía en su defensa, porque por más que tenga un gran ataque y sea el equipo más goleador de Francia, también figura entre los primeros seis equipos mas goleados de la liga.

La táctica que está utilizando Jardim es el 4-4-2 (mi esquema favorito), con el croata Subasic en los palos, una primer línea de cuatro, que está formada por banda derecha Raggi, un defensa central convertido a lateral – su fuerte es la marca y no suele pasar al ataque -,  por la izquierda está el internacional con Francia, Sidibe, que si bien tiene un recorrido que termina en el campo rival, su mejor característica es la marca. Los zagueros centrales son, al menos para mí, de lo mejor de Europa. El polaco Glik, central típico de una época más antigua, duro, algo lento, pero con un carácter arrollador que lo hace terminar ganando las minis batallas que tiene con los 9 rivales. Lo acompaña el crack  Jemerson, este sí es puro talento, tiempista, rápido, buenos cierres a las bandas y con categoría de sobra para dar un excelente primer pase (el equipo siempre trata de salir jugando desde el arco).

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Jemerson en acción

La segunda línea la forman, en primer lugar, un doble cinco espectacular con mucha labor defensiva y que no le tiembla el pulso a la hora de realizar duras entradas. Del centro a la derecha se para Fabinho: yo lo bauticé “el pescador”, por la similitud que tiene para robar todas las pelotas que no tienen dueño en el mediocampo. Del centro a la izquierda, nos encontramos con el músculo del equipo, el hombre encargado de todos los relevos, Tiemoue Bakayoko, un animal de 22 años que pinta para ser el nuevo MCD de les blues.

La parte creativa del medio queda en manos del experimentado Moutinho, que maneja los tiempos y por más que pasen los años, sigue teniendo un gran pase entre líneas y buenos cambios de frente. La otra parte del trabajo la realiza Lemar, otra joya del futbol francés, una bestia del eslalon, suele agarrar la pelota sobre la derecha y con su zurda entrar a gambetear todo lo que se le ponga en el camino, no creo que dure más de dos años en Mónaco.

En el ataque, a mi modo de ver, se encuentra lo mejor y lo peor o lo más flojo. En lo mejor está el mejor, justamente, la figura, el crack, el mejor jugador del equipo y de la liga con toda seguridad. Bernardo Silva (¡que jugador!) hace todo bien, gambetea para adelante, tiene buen pase y como nunca, le sumó el gol, esto puede ser porque adelantó su lugar en la cancha, él tiene la libertad de jugar de satélite del 9, puede aparecer por los costados o el centro, da lo mismo, el siempre sabe dónde tiene que estar. El que seguro va a disfrutar de este jugadorazo será Cristiano Ronaldo en sus últimos años con la selección. Bernardo Silva será quien  asista a CR7 en sus últimos goles como internacional.

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El crack  Bernado Silva

La parte oscura del equipo es el 9. Gemain es el que está siendo titular pero su juego no convence, además, por su contextura, salvo que te llames Romário, es muy difícil ser punta de lanza de un equipo campeón.  Sus  suplentes son el argentino Carrillo, que esta sumando buenos momentos y fue importante pivoteando en los últimos partidos,  y el gran Radamel Falcao, que si sigue así con la recuperación, podríamos llegar a decir que sería la frutilla que le faltaba al postre.

En mi consideración apuesto por un Mónaco campeón de Ligue One y como mínimo cuartos de Champions League.