Cuatro equipos en busca de la gloria

El final del camino está cada vez más cerca. Sólo se ven 4 equipos, pero analizando profundamente cada uno de ellos, quedan sólo 4 estrategias vivas, para ver cuál es la más efectiva a la hora de planificar cualquier partido. Ya vimos que la tenencia total de pelota fue de los fracasos más llamativos y considerables del torneo, por lo que, a nosotros nos inquieta saber cuál estilo va a ser coronado como el “mejor del mundo”.

Por el lado derecho del cuadro, Croacia, de las sorpresas del campeonato e Inglaterra, que de a poco fue convenciendo al que lo  sigue que puede rendir más. Por el lado izquierdo, el gran candidato Francia, contra una que disfruta de los últimos pasos de su generación dorada al más alto nivel, pues todos llegaron a la cita a punto de caramelo para por fin dejar huella.

El equipo a cuadros, llegó a ubicarse entre los 4 mejores del mundo por segunda vez en su historia, de la mano del famoso “tiki-taka” del que hablábamos recién, pero con la condición de que concretaban llegadas al arco. El esquema suele ser con un delantero referencia (Mándzukic) y otro sin posición fija como Kramaric, y 4 jugadores de buen pie y remate a distancia alrededor. Así, tienen el control de pelota por todo el frente de ataque y pueden aprovechar el juego aéreo, sobre todo del jugador de la Juventus. Pero otra cosa que destaca en el juego croata, es el desgaste y trabajos en común que tienen todos los jugadores. Mario, no es un fijo tampoco en el área rival, pues suele ayudar en la cobertura de espacios y en la marca, y en el caso de Luka Módric, su cobertura de campo es total. Toma las riendas del equipo, manejando los tiempos y asociándose formidablemente con sus compañeros, que como ya mencionamos, también tienen como virtudes la técnica con el esférico.

Sobre los ingleses, pudimos ver que su juego es netamente ofensivo, y surge de los pies del único volante de marca que tiene el equipo, el capitán Jordan Henderson. Él es el encargado de hacerle llegar la pelota a los 6 atacantes que tiene el equipo, contando los carrileros que suben para llegar a esta cifra, porque el resto, son Kane y Sterling arriba, y dos media puntas como lo son Dele Alli y Lingard. Los veloces como Raheem, Jesse o Rashford que suele ser un cambio frecuente, explotan espacios alrededor del “9” referencia. Para defender, bajan los carrileros, armando una línea de 5 y los 3 volantes por delante esperando la oportunidad para interceptar.

Por el otro cruce, si queremos analizar a ambas selecciones, bastan casi las mismas palabras, porque, aunque con un aprovechamiento obviamente diferente de sus estrellas ofensivas, comparten varios aspectos. Por ejemplo, el primordial: hacer daño al contraatacar. Ambos poseen mucha velocidad en las bandas, y jugadores técnicamente dotados para llevar a cabo una respuesta rápida. A su vez, los dos también modifican sus esquemas de ataque moviendo a sus puntas al medio, para generar el juego y utilizar los laterales como punteros. En el caso de Bélgica, es Hazard el que corta para filtrar pelotas, y en el caso francés, son Griezmann y por momentos Mbappé, los que generan el juego. Claro, todo es más fácil si por detrás están jugadores como Pogba o De Bruyne, y por delante un delantero que mande a guardar todo lo que le dan, como es el caso de Lukaku. En este tema sufre Francia, ya que sorprendentemente, Giroud no convirtió goles hasta el momento, siendo además el único en el plantel capaz de hacer de “tronco” en el área rival, pero la solución de “Les Bleus” está por otro lado.

Veremos cuál método logra coronarse campeón del mundo.

Fellaini, Lukaku y a semis

Marouane Fellaini, en palabras de mi compañero Sebastián Parnes: “Un nadacampista”. Fue tal vez, la llave que termina de liquidar el partido de ayer entre brasileros y belgas.

Pongámonos en contexto: Hasta el momento, Roberto Martínez venía alineando a un equipo que jugaba con línea de tres en el fondo y que juntaba un doble pivote con Axel Witsel y Kevin De Bruyne. Esto servía para tener siempre asegurado una salida muy limpia con el balón, generar transiciones rapidísimas y siempre a un toque, con la mayor calidad posible. Además, el hombre del Manchester City, partiendo desde atrás y con panorama de campo ha hecho una temporada fenomenal en la Premier League.

Ante Brasil, Rob cambió. Alineó cuatro hombres en el fondo, le dio el lateral izquierdo a Vertonghen y puso a Chadli por delante. Pero en el medio está el asunto. Un doble pivote durísimo con Axel Witsel y Marouane Fellaini. ¿Por qué entró el peludo del Manchester United? Muy simple, por el juego aéreo.

El ex Standard de Lieja fue quien ganó más duelos aéreos en todo el juego (7) de los cuáles dos fueron dentro de su área, pero cuatro, en la zona de influencia del saque de Thibaut Courtois, generando segundas pelotas que Romelu Lukaku aprovechó de manera brutal.

Justamente, otra de las virtudes o puntos positivos del ingreso de este jugador fue permitir a Lukaku no participar en la defensa de las pelotas paradas. En otros partidos, Romelu iba siempre metido en su propia área, aprovechando su envergadura para restar balones por alto. Esta vez, esa función la cumplieron los tres defensas de siempre y Fellaini, dejando a su compañero de equipo pronto para salir de contragolpe.

El gol de Kevin De Bruyne es una muestra de ello. Corner a favor de Brasil, la pelota sale repelida del área por la defensa y quien toma contacto con el balón ya en mitad de cancha es Lukaku, que se había quedado en esa zona. Se desmarca de Fernandinho (como en toda la noche en Rusia) y consigue girar y avanzar con su zancada de cara a Allison.

Con su movimiento en “U” desconcierta a todos, porque el equipo se vuelca sobre la banda derecha (mirando desde la defensa de Brasil) pero por el lado ciego ya estaba desmarcados y con muchos metros para maniobra Thomas Meunier y el autor de gol.

Dos a cero y el partido demasiado cuesta arriba. El fútbol es hermoso y tomar una decisión que influye en el resultado debe ser de las cosas más satisfactorias para un entrenador. Roberto Martínez creyó en un jugador que ha tenido una pésima temporada en Manchester United, pero que le brindaba un aspecto del juego, que se hizo clave y le resultó. Romelu Lukaku y todo Bélgica, felices.

La generación dorada mete miedo

Otro sábado para levantarse temprano. La razón: jugaba una de las selecciones candidatas por su juego a ganar la Copa del Mundo, Bélgica. En su primer partido, les costó más de lo esperado, pero golearon 3 a 0 a una selección debutante en este torneo como lo es Panamá.

La idea es clara, y desde hace bastante tiempo que está afianzada en los jugadores. Pero su rival, Túnez, también tiene lo suyo. Aunque con esta derrota 2-5 frente a los belgas quedaron eliminados, su juego atrajo a todos los que vieron su andar, sobretodo en este partido, en donde, a pesar del abultado resultado, tuvieron varias chances de gol, y estuvieron siempre metidos en el partido.

Roberto Martínez, el DT de los “Diablos Rojos”, formó como siempre con un 1-3-4-3, en donde los extremos Hazard y Mertens, son apoyados por los carrileros Meunier y Carrasco. Cuando estos suben, ambos extremos se mueven al medio para generar el juego por adentro, con un referencia corpulento como es Lukaku. En el medio, marca y salida limpia (aunque es un poco desaprovechado), con Witsel y De Bruyne. El volante ofensivo-extremo del Mánchester City en su selección no tiene protagonismo, opacado por tantas figuras que tiene Bélgica en ofensiva.

Nabil Maaloul por otro lado, con un 1-4-3-3, pretendió opacar las virtudes de su rival por las bandas, también haciendo daño por las mismas, y con individualidades destacadas como las de su figura Khazri, quien junto a Sassi en la mayoría de las ocasiones, fueron los principales distribuidores de juego. Cabe destacar que una de las ventajas que tiene en su plantel esta selección es su promedio de altura, donde hasta en la delantera superan hasta los 190cm, con Ben Youssef y Badri, ambos extremos.

Ya desde el principio, el partido se vio condicionado por el penal sobre Hazard, quien se encargó de cambiarlo por el primer gol del encuentro. Apenas 10 minutos después, pelota perdida que termina con Lukaku haciendo el segundo. Desde ese momento, se pudieron ver mejor las ideas de cada uno. Enseguida descontaron las “Águilas de Cartago”, por medio de un tiro libre dirigido por Khazri, quien como dijimos, estaba presente en todas las jugadas.

La idea de Túnez, era aprovechar los 3 zagueros que planteaba Bélgica para poder presionar las salidas cortas, y provocar que busquen en largo constantemente a Lukaku, pero para lograr esto, es necesario también jugadores de calidad. En la mayoría de las ocasiones, la presión dio resultado, aunque buscar en largo era buena idea también para los belgas, pero es difícil evitar las salidas por abajo cuando tu rival tiene a dos zagueros como Vertonghen y Alderweireld, acostumbrados a esto en el Tottenham, y a De Bruyne en una zona retrasada. Lo que si les dio resultado, y terminó provocando el segundo gol, fueron los desbordes y pases al medio, donde principalmente Carrasco se vio superado en varias ocasiones, ya que es un extremo, no un lateral.

Pero lo importante en este partido, fueron los 5 goles. La base lógica para lograr 8 goles en apenas dos partidos mundialistas, es tener hasta 6 hombres adelante, más uno como apoyo por detrás. Como ya mencionamos, las subidas de los carrileros dejaban libres a Hazard y Mertens, jugadores muy habilidosos, y un Lukaku que siempre se las ingenia para encontrarse un hueco por detrás de la defensa rival. Sumado a esto, De Bruyne siempre desmarcado para ser el principal apoyo de estos 5 delanteros, y Witsel como “emergencia” o presión. Demasiados hombres arriba, todos con diversas cualidades, que juntas, provocan estas estadísticas.

Es cierto que hasta ahora no se midieron con una potencia futbolística, pero se hicieron grandes en los partidos “ganables”. El tercer y último partido de la serie, que los enfrenta a Inglaterra, decidirá si de verdad son serios candidatos al título de campeones del mundo, o seguirán quedándose por el camino con una generación “dorada”.

¿Posicional o directo?

Dos selecciones se enfrentaban en Sochi, cada una con diferentes etiquetas. Una, nuevamente con el rótulo de ‘favorita’ tras la decepción en Brasil 2014 como Bélgica, y la otra, haciendo su debut en los Mundiales como la Panamá de Hernán Darío Gómez. Una sorpresa e historia mayúscula para la historia de la Copa del Mundo, en definitiva.

En lo que va de Rusia 2018, ha predominado  –por ahora- dos maneras de afrontar los partidos para las selecciones que dijeron presente: hacerse del balón para de ahí en más ‘intentar’ ser protagonista; recular y bloquear todo intento de gestación, para luego contraatacar según las posibilidades presentes.

El Bélgica vs Panamá no ha sido la excepción, siendo este, como antes dije, un choque de niveles bastante diferentes. Aunque claro, hay que reflejarlo luego en el marcador. Los de ‘Bob’ Martínez se han hecho del partido en el 2doT bajo tres golpes a la quijada, los cuales tumbaron las esperanzas y expectativas creadas de los caribeños, luego de un 1erT espeso de los ‘Red Devils’.

El 1-3-4-2-1, bastante anárquico e irrompible, al parecer, por parte de Martínez, ha expresado un sentir en el prado muy dispar con lo que se suponía y veríamos. Atascado -como ya mencioné- en el ataque posicional y con algunas grietas defensivas que evidenció Panamá en cuanto adelantó las líneas y se obligó a atacar a Goliat. David, tuvo en el 2doT, buenas aproximaciones que la mera presencia de Courtois, hizo que se desvanezcan.

El intento de reflejar un buen juego desde el Witsel – De Bruyne, parece algo alejado de las realidades para Bélgica, que como cultura, quiere desenvolverse mediante un fútbol que no tiene preconcebido. Desde luego, esto no quiere decir que eventualmente pueda desarrollar un eficaz juego, pero en el margen, quedan muchas cosas más que el deseo. El gran trabajo del entrenador es hacer que sus futbolistas simpaticen bajo una idea. Y ese sigue siendo el reto del bueno de Roberto.

Un abrelatas como Eden Hazard y unas paredes merodeando el área con Kevin De Bruyne, fueron suficientes para castigar duramente a Panamá con el 2-0 parcial. El ataque directo, sin suspicacias, reflejó el posterior 3-0 de Lukaku. Y he de decir, que parece precisamente esa facultad directa, ser el mejor plan a concebir de la Bélgica de Martínez. Aunque carezca de atención.

Bélgica: Ahora o nunca

La selección belga llega a Rusia con tal vez, individualmente hablando, uno de los mejores planteles de 23 jugadores. Bélgica se clasificó en forma directa en un grupo muy accesible con: Grecia, Bosnia y Herzegovina, Estonia, Chipre y Gibraltar. Como era de esperar ganó nueve partidos, empató uno (con Grecia) y sin problemas se metió en la máxima cita mundialista siendo el equipo más goleador de las eliminatorias europeas (43 goles en 10 partidos).

El seleccionador español Roberto Martínez parecería tener las cosas muy claras, el esquema por el que parecería inclinarse es un 1-3-4-2-1; en el arco, uno de los mejores guardametas de la Premier League, el portero del Chelsea, Thibaut Courtois. En la línea de zagueros, también tres de los mejores equipos del fútbol inglés: Toby Alderweireld, Jan Vertonghen –jugador con más presencias con la absoluta (101)- y el capitán del Manchester City que dio un susto en el amistoso frente a Portugal pero parece estará sin problemas en Rusia para el debut frente a Panamá, Vincent Kompany. Para el carril derecho está Meunier, el carrilero del PSG. En el doble pivote una fija es la estrella del equipo, Kevin de Bruyne; quien lo acompañe sea tal vez la única duda del equipo, Axel Witsel, Marouane Fellaini y Mousa Dembélé disputan por ese puesto, a nuestro parecer, el más indicado y quien corre con más chance de ser titular es el pivote del Tottenham Mousa Demebélé. Por izquierda Ferreira Carrasco, el ex Atlético Madrid y actual Dalian Yifang de China parece ser el elegido. Por detrás del “9”, Romelu Lukaku dos bestias: Mertens y Hazard.

A esta fuerte selección europea le encontramos dos puntos donde deberá prestar muchísima atención si quiere hacer un buen papel en Rusia:

Primero que nada el puesto de doble pivote, quien acompañe al centrocampista del City; ya sea Witsel, Fellaini o Dembélé serán la pieza clave para la defensa junto con el trío del fondo, tendrán que marcar como ellos saben y suplir la marca que le falta a De Bruyne para la posición que ejerce. Además, será clave su labor para relevar a sus compañeros cuando se lancen al ataque o queden mal parados y su cualidad de primer paso a la ofensiva, pero en esa faceta, ayudados por el astro de la ciudad de Manchester.

El segundo punto clave es la posición del carrilero por izquierda, Yannick no tiene el equilibrio defensa/ataque que si posee su compatriota de banda contraria. Puede ser mucho más desequilibrante en su faceta ofensiva pero mucho más vulnerable en la faceta defensiva, lo que puede generar todo un movimiento defensivo para cubrir las marcas perdidas que genere espacios para los rivales.

En síntesis, Panamá, Túnez y sobretodo Inglaterra podrán sacar jugo si vuelcan el ataque a su banda derecha (izquierda belga) e intentar correr la cancha y agarrar mal parados al fondo de Bélgica que quedará sin duda en algún momento con sus tres zagueros y la sola ayuda del segundo pivote acompañante del pelirrojo De Bruyne.

La mejor faceta que poseen es sin duda la ofensiva. En Lukaku encuentran un nueve clásico, de los que cada vez quedan menos y más se precisan. En Mertens y Hazard encuentran lo contrario, lo moderno, flotando por detrás, entrando y saliendo, tirándose a las bandas, les sobran recursos y su cualidad pragmática hace de esta tripleta el terror de cualquier defensa y la cualidad goleadora de tal vez ninguna otra ofensiva.

Su mejor participación radica en México 1986, donde resultó cuarta. Aquella selección de Guy Thys contaba con jugadores como, Jean-Marie Pfaff, Patrick Vervoort, -el actual entrenador del RFC Lieja- Nico Claesen y sin duda uno de los jugadores más emblemáticos de la selección belga, vistiendo la casaca absoluta durante más de 15 años: Jan Ceulemans. La Bélgica de 2018, tiene nombres semejantes a los de aquella exitosa campaña y tal vez mejores. Pero por encima de esos nombres tremendos ¿Ya está el ensamblaje y la cohesión necesaria para dar la nota en una Copa del Mundo? Difícilmente pueda Bélgica encontrar otro plantel de esta calidad, de hecho gran parte de sus jugadores será difícil que repitan en Qatar. Por eso, llegó el momento de dar el batacazo. Es ahora o nunca.

Con Fuego y Sangre

    “—¿Qué es lo que más desea nuestro corazón? —preguntó Arianne, entrecerrando los ojos.

    —Venganza. —Hablaba en voz baja, como si temiera que pudieran oírlo—. Justicia. —El príncipe Doran apretó el dragón de ónice con los dedos hinchados y gotosos, y susurró—: Fuego y sangre.”

   Canción de Hielo y Fuego – Festín de Cuervos, Capítulo 40 – La princesa en la Torre

 

Fuego y sangre. Creo que –ayudado por la pluma magistral de George RR Martin- podemos describir un poco lo que acabamos de ver en este partido de viernes en la Eurocopa. “Los Dragones Rojos”, Gales ha avanzado a Semifinales de este prestigioso torneo en base a lo que citábamos al principio de este artículo.

La sangre, la aporta cada uno de sus hombres que pisan el campo. Todos conocen perfectamente sus funciones, qué deben hacer y cómo. Chris Coleman comprendió a la perfección que esta Eurocopa podría ser su torneo y armó un equipo para el asalto. Siempre desde el sacrificio. No hay un jugador que no corra un poquito más de lo que debería. Por lo general muchos deportistas afirman que “mente gobierna al cuerpo” y en ellos se visualiza perfectamente. Es un equipo comprometido con la causa, y que no se le nota que esté acusando el vertiginoso ritmo de partidos.

Wales v Belgium - UEFA Euro 2016 Quarter-Final

Coleman en esta Euro, se plantó con un 3-5-2, pero cuando los atacan Neil Taylor y Chris Gunter bajan para hacer las veces de carrileros y conformar una línea de 5. Esto, nosotros ya lo analizamos luego del primer partido de Gales (victoria ante Eslovaquia).

Las variantes han pasado por la ofensiva, en aquel primer partido ante el rival mencionado el que salió acompañando a Bale fue J. Williams que no resultó del todo para lo que pretendía el equipo. El cambiar ese nombre por el de Hal Robson-Kanu es sin dudas algo mucho más provechoso para el juego de los carrileros, del Bale y de Ramsey, que son abastecidos por el alto hombre objetivo galés.

Pero hay que remarcar que nada de esto saldría bien sin, la sangre, sin el corazón o la garra en un estilo de juego con el cual no me dejo de hacer paralelismos en mi cabeza con la selección uruguaya dirigida por Tabárez. Pelotazos largos, un delantero que la peina o la baja para otro, que es infinitamente superior técnicamente.

Yendo a la parte técnica, justamente ahí está el fuego, la calidad y la jerarquía. En este equipo eso lo aportan dos hombres. Gareth Bale y Aaron Ramsey. Ambos han llevado adelante a este equipo. Uno con goles importantes, de un carácter anímico para el equipo y para su gente descomunal. Y Ramsey –que ha mamado durante años del buen fútbol que pregona Wenger- ha aportado eso, su toque corto preciso, incisivo. Sus asistencias, sean con pelota quieta o en movimiento son otro pilar del fútbol ofensivo del equipo de Chris Coleman.

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A su vez sus delanteros, sean Sam Vokes o Hal Robson-Kanu entienden a la perfección que tienen que hacer en este equipo. Por eso ambos han realizado enormes trabajos ofensivos. De hecho, el primero hacía dos años no convertía un gol con su selección. Y el segundo convirtió su 4to gol en la selección (2 en este torneo).

Enfrente, todo lo contrario. Un equipo plagado de figuras, siempre pujantes, siempre favoritos, siempre decepcionantes. Comenzaron de gran manera, una chance plagada de rebotes que no pudieron concretar y luego sí, el bruto gol de Nainggolan.

Pero el equipo se pinchó. Y el empate de cabeza de Williams no hizo más que mermar aún más ese rendimiento. Luego, las pésimas decisiones de Marc Wilmots, el ingreso de un apático Fellaini, quitar a Ferreira-Carrasco, quitar a Lukaku cuando se venía un final plagado de centros al área. Bélgica nuevamente se va rápido de un torneo y otra vez decepcionando, con sus jugadores sin poder explotar del todo –salvo el espejismo de Eden Hazard en el encuentro pasado- y un técnico que no parece ser el más idóneo para llevar adelante a una generación maravillosa de jugadores.

Son cosa seria

Alemania y Bélgica avanzan a Cuartos. Se meten en los ocho mejores del torneo, jugando cada vez mejor y logrando importantes cambios en la fisionomía de ambos equipos.

Empecemos por Bélgica, que fue el último en avanzar. Los “Diablos Rojos” derrotaron a Hungría por 4-0 y cuando observamos ese marcador pensamos que en el conjunto de Wilmots dominó todo el partido y fue arrasador, pero no fue tan así.

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Si bien Bélgica comenzó ganando con un buen gol de Alderweireld, Hungría jamás se quedó atrás e intercambio ataques durante toda la primera mitad con el conjunto vencedor. Las buenas laboras de Kíraly –elegido en el mejor 11 de nuestro blog en la fase de grupos- que tapó unos tiros increíbles de los mediapuntas belgas sirvieron para que éstos no abultaran su ya favorable situación en el marcador.

 Asimismo, en el final de la primera mitad y durante cerca de 35 minutos de la segunda, Hungría atacó y con claridad, sabiendo llegar con Dzsudzsak, con los excelentes pases de Nagy, el manejo de los tiempos de Gera y arriba Szalai. Pero su mayor déficit estuvo en que no pudo concretar las oportunidades que tuvo y que se comenzaba a mostrar más y más endeble atrás ya que se desprotegía demasiado.

Justamente cuando el rival se desprotege atrás, es cuando los de Wilmots más cómodos se sienten. Así fue que comenzaron a robar balones presionando muy bien en mitad de campo para que se lancen en velocidad sus jugadores. Esto hizo que Bélgica muestre su mejor cara hasta entonces en esta Copa. Corriendo la cancha, contragolpeando con velocidad y sobre todo precisión en el pase.

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Mostraron todo el potencial técnico que tienen, además apareció su figura, que, si bien ha tenido buenos momentos en el torneo, hasta hoy no había gravitado de la manera que le vimos hacer. Un golazo “messiano” ingresando en diagonal sacándose rivales de encima para definir junto al poste y una gran asistencia desde el fondo. Eden Hazard y Bégica en Cuartos y ahora sí parece un rival a temer.

Otro de los clasificados es Alemania. ¿Qué decir de la selección de Löw? Creemos que lo más básico que hizo fue lo más trascendental en el intento de mejorar el funcionamiento del equipo.

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En primer lugar, poner a un lateral derecho de lateral derecho. Si bien Kimmich no es realmente lateral, al menos tienen más oficio para esa posición que Höwedes. Con esto Alemania volvió a tener uno de los dos “brazos” de un equipo que atacaba solo por el sector de Hector –de gran torneo- y ahora abre muchísimo más el espectro de ataque. En segundo lugar, poner a un centrodelantero, de centrodelantero. Löw no supo hacer funcional a Götze como falso nueve. Los tres mediapuntas observaban a la delantera y jamás pudieron comprender los movimientos del jugador del Bayern Munich. Tal vez faltó aún más preparación para eso, además de que Götze no parece el jugador indicado para ello. Otro Mario –Gomez-, fue quien pudo organizar mejor el ataque, no fue un salvador, de eso estamos todos de acuerdo, Alemania hubiese llegado a esta fase sin ese cambio. Pero Mario Gomez lo que da es referencia.

Referencia para sus compañeros, que tiene un jugador metido en el área al cual tirarle un centro cuando se desborda o que puede pivotear para ingresar desde ¾ ofensivos con rapidez al área. Y referencia para sus rivales, lo que permite que los demás que lleguen al área sin tanta atención de los defensores oponentes.

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Con estos pequeños cambios, que dieron gran resultado. Alemania es un equipo entero, sólido, que no vacila a la hora de atacar y que no para. Hoy lo vimos, iban 3-0 y buscaban el 4to como si lo necesitaran para avanzar por diferencia de goles.

Hoy, sin lugar a dudas vimos a dos equipos que pueden ser de temer de cara a lo que queda de la Eurocopa 2016.