¿Fin o comienzo de un reinado?

25 de Mayo, 2005. Estambul, Turquía. 21:45 hora local. 70.024 espectadores. Manuel Mejuto González hizo sonar su silbato y la quincuagésima y mejor final de la Copa de Europa se puso en marcha. Aunque no se condiga con su historia, hace trece años y cuatro días que el gran Liverpool no llega a una final de esta índole, algo así como 4752 días; la misma cantidad más 2 horas y 55 minutos hace que no es campeón de Europa.

Como olvidar esa final, la de los seis goles, la de la remontada épica. Si habrá cambiado el fútbol en tan solo trece años; el de esos tiempos era otra cosa… el arco siempre estaba entre ceja y ceja, los pases laterales cortos era prácticamente inexistentes, el único pase lateral que servía era el cambio de frente pero siempre con el fin de atacar, aunque no faltara la magia, ni la gambeta.

Lo que pasó aquel día es historia conocida. El Milan salió con todo a la cancha, al minuto ya estaba arriba, al término de los primeros ´45 se puso 3 – 0; el Liverpool estaba totalmente perdido, dominado, sin ideas. Para el segundo tiempo todo parecía igual, a los ´50 Dudek detuvo un tiro libre fenomenal que vino luego de un corte donde Kaká se iba a solo y estaba a pasos de poner el 4 – 0. A partir de ahí fue otro el cantar; de la mano de Gerrard los reds salieron adelante, si testazo a los ´54 puso el 1 – 3, a los ´56 Smicer con un disparo de afuera puso 2 – 3, a los ´59 Gattuso derribó a quien más sino a Steven cuando quedaba de macho frente a Dida, Xabi Alonso tomó el balón y marró el penal, para suerte de la afición red capturó el rebote, puso el 3 – 3 para la locura de los espectadores en Turquía y el mundo entero.

Tan solo dos minutos más tarde otra vez Smicer probó de afuera y esta vez encontró bien parado a Dida y no pudo poner el 3 – 4 que hubiese sido la demencia total. Desde entonces el Milan se dispuso a ganarlo pero se encontró con Dudek más de una oportunidad, con Traoré, en la línea, en ocasiones con Carragher, también con el capitán Gerrard; el Liverpool se dedicó a aguantar y buscar alguna chance de contra o por patriadas de algunos de sus pilares. Para el tiempo suplementario fue lo mismo, aunque con más calambres que situaciones de gol,  donde una doble tapada de Dudek decidió que el Liverpool no se quedara sin copa antes de los penales, no se lo merecía pero al fútbol no le importan los merecimientos, aunque esta vez tuvo piedad. Una a las nubes, dos tapadas de Dudek, tres aciertos de los ingleses, Gerrard levantó la orejona que este fin de semana se pondrá en disputa.

Ahora vayamos a lo que más nos importa, encontrar puntos de contacto entre aquella final no apta para cardíacos y la se nos viene el próximo sábado.

Además de jugar de blanco, ese Milan tenía sin duda al mejor jugador de Europa previo al bestial control Messi-Ronaldo, Ricardo Izecson Dos Santos Leite, alias Kaká. Un jugador casi tan dominante –dentro de la cancha- como hoy lo es Cristiano Ronaldo en este Real Madrid. Ambos jugadores de condiciones individuales formidables, capaces de con individualidades sacar adelante partidos donde una victoria no se ve por ningún lado. Se mueven por todo el frente de ataque y son sinónimos de peligro para cualquier defensa. Ya que hablamos de defensas comparemos las de los reds de 2005 y de hoy; en el arco encontramos a Dudek y a Karius, a mi entender ninguno de los transmite demasiada seguridad sin embargo Dudek en esa final fue importantísimo, como dijimos antes; Karius por su parte, también ha tenido partidos de gran nivel aunque no en instancias tan claves, en ambos casos hablamos de irregularidad.

Si nombramos la palabra irregularidad no podemos no nombrar a la defensa actual del Liverpool, no hay adjetivo mejor para describirla, ha tenido partidos casi perfectos  –como el 3 – 0 en Anfield vs Manchester City- o partidos donde pasó demasiadas zozobras ante una Roma sin demasiado peso ofensivo. En aquella final algo similar lo sucedido, en el primer tiempo la defensa fue muy pasiva y sufrió mucho a Kaká, a Shevchenko y a Hernán Crespo. Dejando espacios que no se pueden dejar en una final de Champions y que de dejarlos este Liverpool será muy difícil sobrepasar a los de Zizou. Sobrepasar, que difícil era hacerlo a Gattuso ese jugador que actúa de tapón entre los zagueros y los mediocampistas, que es salida pero que conduce muy poco descarga a los costados y marca, mucho; como lo es hoy Carlos Enrique Casemiro, que de ser de la partida será clave en el desarrollo del partido, como lo fue Gattuso. Si hablamos de piezas claves, no podemos dejar fuera del análisis al capitán Henderson que a sus 27 años se ganó el capitanato con propiedad y juego, líder del vestuario y del equipo dentro de la cancha, comandando la defensa e iniciando el ataque, como aquel maravilloso Xabi Alonso. No podemos hablar de líderes del vestuario sin nombrar a “il capitano” Maldini, “one club man” de los de la vieja escuela, caudillo dentro de la cancha y fuera de ella, aquella vez de lateral derecho, lo más parecido hoy es el capitán de la casa blanca, no es “one club man” pero es un referente y un histórico, Sergio Ramos, con tanta personalidad como solvencia defensiva es sin lugar a duda de lo mejor –sino el mejor- de la última década en materia defensiva.

Y como ellos son líderes en defensa; Pirlo y Modric son líderes de ataque, jugadores diferentes que tuvo ese Milán y tiene este conjunto merengue; poseedores de ese trato de balón tan magnífico, esos pases precisos inmejorables, poseedores de la magia,  jugadores que escasean, y valen oro. Como dejar a fuera a tal vez uno de los mejores jugadores que ha tenido el Liverpool en su historia, otro que vale oro: Steve Gerrard, lo cierto es que hoy el Liverpool de Klopp no cuenta como aquel de Rafa Benítez con un Gerrard, un jugador que pueda ponerse el equipo al hombro y guiarlo a una victoria, ese jugador emblema, ese equilibrio.

Lo cierto es que no hay dos finales iguales, y el sábado tenderemos una final llena de historia que acumula 17 Copas de Europa y 24 finales disputadas, doy fe de que no van a desentonar, que van a poder llevar adelante todo el peso de ambas casacas y nos van a regalar una final estupenda. ¿Se dará la locura de que Sergio Ramos levante tres orejonas al hilo? ¿O acaso Henderson hará lo propio y alzará el máximo galardón europeo para el Liverpool después de trece años? La cita está hecha para el sábado a las 20:45 en Kiev.

AS Roma: Detalles que duelen

Se les terminó el sueño. Mucho ya habían logrado recorrer en base a garra y coraje, lo último que les quedaba, y de lo que podían presumir, casi toda una eliminatoria en la copa más importante de Europa a nivel de clubes. La revelación, ese equipo que siempre se pronostica como el primer vencido, pero que de alguna manera logra avanzar. Era totalmente impensado ver a la Roma como finalista o campeón de la Champions, pero se quedó a las puertas de dicha hazaña. No lo lograron, pero con toda la rabia y frustración que reflejaban sus rostros, podrían levantar la vista y ver a toda esa gente en el Stadio Olímpico coreando el nombre del club y cánticos de aliento, pues, estos reconocen lo tan lejos que llegaron, y que quedará para la historia del club. Esta tarde, por más que no bajaron los brazos hasta el final, el claro clasificado y vencedor del cruce fue su rival, el Liverpool, que por más revelación que sea también, no deja de ser un equipo poderoso en cuanto a fútbol, y que tiene armas para pelearle la final al Real Madrid. En esta ocasión, iremos más allá del coraje de estos jugadores, y de la inevitable polémica, para centrarnos en lo que le faltó al equipo dirigido por Di Francesco, para alcanzar el objetivo.

En orden, y comenzando desde abajo, el arco, fue de los puntos más altos, entre los pocos que hubo. Alisson, pretendido por varios clubes importantes, no tuvo error alguno, ni tampoco tuvo posibilidades de una mejor reacción en los 11 goles que recibió en total entre las dos series. Se mostró muy seguro en las accesibles, y totalmente superado el gol goles encajados.

Es una considerable cifra la de dichos goles, y la principal razón se debe a malas salidas y poca capacidad de frenar los contragolpes generados a partir de estos errores. Frente al Barcelona, la mala fortuna se podría decir que les jugó una mala pasada, pero frente a los ingleses se vieron todas las falencias de la sociedad Fazio-Manolas. Incluso Juan Jesus completó la línea de tres zagueros cuando fueron a buscar la hazaña en los Cuartos y a la ida de las Semifinales, y fue el peor de la zona. Poco control de balón, movimiento y capacidad física para los tres.

Sumado a esto, algo que la Roma tampoco hizo bien es generar juego por el medio desde la zona baja. El ataque fue implementado por otro sitio, pero la dupla Strootman-De Rossi se mostró poco firme incluso defensivamente en algunas instancias a falta de velocidad, y generalmente no ayudaron a distribuir el balón correctamente. Fue puro desgaste, pero poco fútbol.  Más adelantado y como asignado para generar el juego en el medio, estaba Nainggolan, que tampoco estuvo a su más alto nivel en ninguno de los cuatro partidos. Algo destacable que se le veía últimamente era justamente el buen pié y la pegada de lejos, pero apenas pudo aprovechar esta última en la vuelta frente a los Reds, convirtiendo uno de sus dos goles en la cita, que hizo aspirar al equipo a otra hazaña que al final no fue lograda. Los tres tuvieron fallos importantes en la entrega de pelota, que llegaron a terminar en gol en contra cuando fueron aprovechados por el rival. Pellegrini fue otro de los involucrados, para aportar físico y altura, que es la virtud de la zona de volantes italiana, pero no logró asociarse tampoco con ninguno de los de arriba.

Lo mejor que tuvieron los de la capital, fue el juego por las bandas. Para asociar mejor a los laterales con los extremos, en varias ocasiones hicieron uso de 3 defensas y Kolarov con Florenzi por sus carriles correspondientes, con ida y vuelta. Lo más destacado, fue Kolarov con el extremo izquierdo del momento, o incluso cuando Nainggolan hizo de enganche por detrás de Dzeko, para que el serbio fuera el dueño total de la banda. Por ese lado especialmente, fue cuando Roma generó más peligro, con muchos centros a la cabeza del bosnio, de gran temple físico y técnica. Lo más destacado, fue en la vuelta de la Semifinal, cuando El Shaarawy ocupó el lugar de Perotti, y con su agilidad generó combinaciones y cortes hacia el medio. Ese fue el mejor circuito que generó el equipo por diferencia. Florenzi en cambio, fue más contenido por los laterales rivales, y en ningún momento pudo asociarse ni con Ünder ni con Schick.

Terminamos hablando probablemente del mejor futbolista que tiene el equipo. Más allá de sus escasas oportunidades tras la poca generación de juego a sus espaldas, Edin Dzeko se mostró con una gran presencia en el área rival, siendo un inminente peligro por arriba por su gran porte físico y altura (1,93m y 80kg), y técnicamente, cuando le tocó pelear mano a mano con los  zagueros los pases largos que le daban sus compañeros, de los cuales 2 terminaron en gol. Al parecer, el delantero encontró el equipo ideal para efectuar su juego, y así también sus números por la liga local lo avalan. 8 goles en total en esta edición de la Champions League, y 3 asistencias, logró el bosnio de 32 años.

Si se pretende llegar lejos, hace falta algo más que temperamento. Buenos circuitos de juego en el medio, una reformulación defensiva y un enlace por detrás del delantero, que pueda a su vez abrir el juego por las bandas.

Más allá de lo futbolístico, nos dejaron otra inolvidable muestra para los amantes del balón de que “soñar no cuesta nada…”.

Los jóvenes talentos al servicio del Real Madrid

El Real Madrid, por tercera vez consecutiva vuelve a estar en una final de UEFA Champions League; tras levantar las ediciones de Milan y de Cardiff, espera en Kiev por Roma o Liverpool.

Lo cierto es que hoy, el Madrid salió a la cancha con cuatro jugadores de corta edad, dos españoles, en ellos estará la lupa de nuestro artículo. Por un lado Lucas Vázquez y por el otro Marco Asensio.

A todos nos sorprendió en la semana cuando se daba la noticia de que Lucas Vázquez se desempeñaría como marcador de punta por derecha, ya que es un volante cuyo destaque es más el ataque que la defensa, sin embargo Zidane, se decantaba por él en el puesto de número 4 ante la baja de Carvajal y el retorno exigido de una lesión de Nacho. Asensio sin embargo, venía de entrar muy bien en el partido de ida, incluso, marcando un gol fundamental; no sorprendía su ingreso, menos por la posición en la cual jugaría, su posición natural de volante por izquierda.

El primer tiempo de Lucas Vásquez fue bastante ajetreado; el entrenador francés decidió colocar al croata Modric contra esa banda para ayudarlo en la marca. A los 3´ el Bayern estaba arriba por un gol que vino del lado derecho pero se gestó precisamente en la banda izquierda. En el primer tiempo, el tándem Alaba-Ribery pudo más que Vázquez-Modric, aun así, a pesar de ganar las espaldas constantemente, prácticamente no generaron situaciones de gol claras que hayan hecho pasar zozobras a la defensa merengue.  Lo que si no logró fue una proyección en su carril, lo que hubiera estado más que interesante, al así poder fijar al menos al marcador de punta izquierdo bávaro, el austríaco Alaba. Solo en una jugada clara al minuto 35’ esa dupla croata-española logró generar una presión alta y junto con la ayuda del delantero Benzema (de estupendo partido), robar una pelota en terreno contrario. Otra estrategia que pudo ser empleada era intentar fijar a Alaba con Cristiano Ronaldo, de hecho, finalizando la primera etapa se intentó y se logró pero solo en esa jugada aislada.

Por el lado del mallorquín, a sus jóvenes 22 años, va adquiriendo un papel de relevancia muy grande en el equipo, siendo una pieza fundamental hoy y a futuro. Hasta los primeros 20´ no entró mucho en juego, pero con un simple movimiento hizo más que muchos otros jugadores. Si ustedes se fijan, para el primer gol del “Gato” Karim, Marcelo envía un centro muy bueno, pero estando solo, sin marca, ¿Por qué se genera esto? Por un simple pero notable movimiento de Asensio, él va a cerrarse hacia el medio y le va a dejar libre el carril a Marcelo para su subida, pero además de dejar el espacio, lo libera de marcas, pues, el lateral o el volante que tenga la fija de su marca se cerrará también y así aprovechará la velocidad y calidad del lateral brasileño para  pasar y centrar.  Este movimiento lo realizó todo el primer tiempo y parte del segundo. No obstante, aunque no se dio en demasiadas oportunidades en este partido, cuando Marco Asensio se cierra se abre, nada más ni nada menos que Cristiano Ronaldo y genera un tándem con Marcelo que es sinónimo de peligro. El otro movimiento que experimentó fue cambiarse de banda para entrar más en juego, lo que en cierta medida sirvió.

Para la segunda mitad; tanto Lucas como Modric terminaron amonestados por salvar sus espaldas con infracciones.  A los 72´ minutos, se da el aclamado ingreso de Casemiro, con este, Asensio pasó a banda zurda para contribuir en la marca con Vázquez y Modric –ya amonestados ambos-; a su vez, el ingreso de Sandro Wagner hizo que sobre ese costado se diera una lucha titánica: Lucas Vázquez-Modric-Asensio vs Lewandoski-Ribery-Alaba. Sin duda el movimiento del centrodelantero polaco a la banda no sirvió demasiado y el tándem lo ganaron los de la casa blanca. Cuando el partido se moría pero el vigor y el ímpetu lo hacían de nunca acabar ingresó por Asensio, Nacho, pasando este al lateral y devolviendo a Lucas Vázquez a la zona de volantes, siendo importante en los descuentos aguantando el balón arriba.

No deja lugar a ninguna duda que la ausencia de Casemiro en el once inicial fue muy notoria, ya que el doble pivote Kovacic-Kroos, no siente la marca como Carlos Enrique y además, al Kovacic fijar mucho su marca en James Rodríguez no permitió que hagan una de las principales tareas de los pivotes, cubrir los espacios que dejan sus compañeros; entonces cuando a Lucas Vázquez le ganaban la espalda no había un Casemiro para cubrir ese espacio, debía salir el zaguero y mover toda la defensa. Otro punto a destacar es el recorrido –al cual no está acostumbrado- que realizó Modric en forma extraordinaria y de no ser por él, los errores en esa banda hubiesen sido mucho más graves. En cuanto a la labor de Marco Asensio, como decíamos al principio no fue muy notoria pero fue clave en todos los aspectos.

Los jóvenes talentos del Madrid ya están en Kiev y esperan por Roma o Liverpool, ¿Podrán estas dos joyas merengues estar a la altura de una final de Champions?

Hazaña o Historia

Se escribe un nuevo capítulo en la historia de la siempre tan deseada Champions League, los históricos Liverpool y Roma se enfrentan en el encuentro de vuelta para ver quien toma los pasajes a Kiev y se pone el traje de finalista del trofeo más deseado de Europa.

El pasado 24 de abril Liverpool y Roma se enfrentaron y dieron la sorpresa en Anfield tras marcar siete goles en la primera semifinal de la edición 2017/2018, la figura del encuentro nuevamente fue Mohammed Salah, el egipcio que está dando que hablar a nivel mundial.

Con dos goles y misma cantidad de asistencias, la posible bota de oro marcó las diferencias en el partido sin darle respiro a la defensa rival. Formando una gran dupla con el brasileño Roberto Firmino. Las acciones sobre el balón de los atacantes del conjunto ingles predominaron en el lado derecho del área rival, creándole una tarde infernal al arquero de la selección de Brasil Alisson.

Con los dos tantos de descuento por parte del equipo romano, el partido llevó a los reds a acumular faltas para cortar el juego visitante. La vuelta queda solo a tres goles de distancia de que Roma de la sorpresa nuevamente y “baje” a otro gigante más convirtiéndose nuevamente en el “David” que en este caso tira a su segundo “Goliat”.

El as bajo la manga ante la posible final por el lado de Liverpool es la estrella egipcia que lleva 31 goles en 34 partidos por liga local y 10 goles en 11 partidos en liga de campeones. Con el Mundial a la vuelta de la esquina, los rendimientos de las grandes estrellas suben y esta no es la excepción.

Edin Dzeko fue uno de los descuentos para su equipo, merecido luego de un gran partido individual. Lleva siete goles en doce partidos en la Serie A y misma cantidad de goles, pero en once jugados en la Liga de Campeones. Junto con Danielle De Rossi y El Shaarawy son las armas de la Roma para volver a dar el golpe en la gran competencia europea y llegar a por su primera orejona.

El equipo de la capital italiana solo obtuvo un subcampeonato en la edición de 1983-84, se enfrenta ante uno de los históricos equipos del viejo continente como lo es Liverpool. Que posee en sus vitrinas cinco Champions el ultimo logro bastante recordado por todos por la famosa final de Estambul en la que vence al mítico Milán, por curiosidades del futbol su ultimo subcampeonato y registro de llegada a una instancia final es también ante el Milán, pero en la edición de 2006-07.

Kiev el destino único que tendrá los ojos del mundo entero el 26 de mayo, Real Madrid ya saco pasaje y espera a su rival que puede ser el histórico Liverpool que quiere volver a soñar y a escuchar el tan famoso You will never walk alone de sus aficionados o el conjunto italiano que desea nuevamente “golpear la mesa” venciendo a otro grande y lograr la hazaña ante los ojos del mundo.

La última semifinal de la Champions League se resume en lograr la hazaña o ser historia.

Real Madrid… sobreviviendo

La historia del último lustro sonríe para el equipo de Chamartín, cuatro finales en cinco temporadas van a ser cuando el 26 de mayo Kiev los reciba en un partido que de seguro será brutal.

Real Madrid, nuevamente demostró una capacidad que pocas veces se ha visto en el fútbol moderno, la supervivencia. En las últimas tres UEFA Champions League lo ha demostrado constantemente, siempre, en algún momento ha estado sobre las cuerdas, desde la remontada ante Wolfsburgo tras perder 2-0 en tierras germanas, el partido de la edición anterior contra el rival de esta última semifinal, donde perdía 1-2 y termina con el resto necesario para acabar 4-2. Hoy, vimos más de lo mismo. Nuevamente ese rival, Bayern Münich lo puso contra las cuerdas, Real Madrid partió en los últimos 90 minutos de la serie con algunas novedades, como Lucas Vásquez en el lateral derecho y sin Casemiro en mitad de campo.

Bayern Münich aprovechó el espacio entre líneas, tanto en una orientación horizontal, como vertical, sobre todo, en ésta última donde James Rodríguez en la segunda mitad, Coretin Tolisso en la primera, se asociaron muy bien con Joshua Kimmich y David Alaba, pero además con algunos movimientos muy inteligentes de Thomas Müller. Quien tal vez faltó a la cita en este funcionamiento ofensivo fue Robert Lewandowski, que no fue capaz de fijar a Raphaël Varane, ni a Sergio Ramos, pero tampoco se generar espacios jugando de espaldas al arco por detrás de él, para que sean ocupados por aquellos jugadores que utilizaron los corredores internos.

Estas falencias en el Real Madrid ya se han visto en otras oportunidades en esta edición de Champions League, de hecho, Juventus lastimó del mismo modo. Solo que, en aquella ocasión, Casemiro hizo de barredora por detrás de la línea de interiores, entonces cortó mucho más el juego de lo que pudimos ver hoy.

Pero Real Madrid, es un equipo que aprendió a sobrevivir, sin grandes planteamientos tácticos de su entrenador, sino con una gran gestión de sus talentos, que han sabido aparecer en momentos claves. Cuando no es uno, es otro, y así van apareciendo.

El trabajo defensivo de Luka Modric hoy jugando sobre banda, apoyando constantemente a Lucas Vásquez, y el trabajo enorme del triángulo final del equipo con Keylor Navas, Varane y Sergio Ramos en un rendimiento superlativo generan el pase a una nueva final de Champions League. También otro rendimiento alto fue Karim Benzema, “bendecido” por la ingratitud de su falta de gol, ha tenido movimientos brutales en la jornada de hoy, y como siempre ha generado espacios para sus compañeros, en esta ocasión, los roles se han invertido, Cristiano Ronaldo genera una diagonal muy buena, distrae todas las marcas y el francés ex Lyon pone rumbo al lado ciego, donde recibe un brillante centro de Marcelo (otro de enorme rendimiento, como siempre en estas instancias).

A su vez parte de su supervivencia, se puede argumentar por una cuota de suerte inusitada, pero no se puede justificar casi un lustro de supremacía europea por una simple suerte. Diego Aguirre, ex campeón de América con Peñarol como jugador, y finalista de Libertadores como entrenador con el mismo club, cada vez que era señalado por su suerte respondía del mismo modo: “A la suerte la entreno toda la semana”.

Muchas veces, jugadores rivales terminan definiendo en situaciones incomodas, o forzadas, como la que tuvo James Rodríguez entrando en carrera que desvió por arriba.

Real Madrid, se pone nuevamente en una final de Europa. Y tal vez en esta ocasión sea la vez que menos lo merezca, o que más lo merezca dependiendo del análisis que le demos, en estos 180 minutos aprovechó al máximo los errores de un rival que, en estas situaciones cuesta creer que le sucedan. A su vez, fue superado claramente por un Bayern Münich que no pudo concretar en la red, lo que si realizaron sus rivales. Real Madrid, y su capacidad de supervivencia estarán en Kiev, en otra batalla donde intentará alzarse con su decimotercer título europeo.

Por un lugar en Kiev

Hace exactamente diez años que el Liverpool no llegaba a una instancia tan avanzada en la UEFA Champions League, aquella vez cayendo a manos de un poderoso Chelsea que perdería la final por penales con un temible Manchester United liderado futbolísticamente por un joven Cristiano Ronaldo. Tras faltar a la máxima cita europea por varios años, la curta posposición obtenida en la pasada Premier, lo dejó en los Play-off, donde sin despeinarse sorteó a un pobre Hoffenheim; allí arrancaba la conocida historia que deja a los de Klopp en semifinales, dejando rivales al costado de gran talla, como el campeón inglés. La pregunta más importante que nos hacemos es cómo y por qué logró el equipo del seleccionador alemán llegar al lugar de privilegio donde se encuentra hoy.

Hace no tanto, hablábamos de un desequilibrio en el equipo red, desde aquel día, al día de hoy el equipo inglés a trabajado y mucho en ese aspecto y si bien sigue siendo el punto más flaco del equipo se nota una gran mejoría, principalmente con la contratación del espigado zaguero central Virgil van Dijk.

De atrás para delante el equipo formaría así el día martes en el mítico estadio de Anfield con su gente, nunca solo:

Loris Karius, quien le ganó la pulseada a Simon Mignolet, llegó para ser el titular pero errores puntales los llevaron a la banca, jugaba solo por Copa y rápidamente quedaron afuera, ante un bajón del belga volvió a tener oportunidad y esta vez no la desaprovechó; el joven alemán tiene una gran salida en corto con los pies -en UCL tiene un promedio de 12 pases cortos acertados y 0 desacertados-, y bajó palos es un gran portero, le flaquea un poco la salida a cortar centros y los pases largos. Por el lateral derecho -a pesar de la recuperación de Clyne- seguramente diga presente el joven ex-filial Trent Arnold quien viene de muy buenas performances, si bien su punto alto es la subida, últimamente se lo ve mucho más concentrado y preciso en la marca. Por la otra banda aparecerá el joven escocés Andrew Robertson, quien llegó del Hull City para pelearle el puesto a Alberto Moreno y ante la lesión de este se adueñó del carril yendo de menos más y teniendo hoy día un nivel muy alto y siendo una fija en la defensa de Klopp. Los zagueros serán van Dijk y Lovren, el capitán de la absoluta neerlandesa llegó para ser la referencia defensiva más importante del equipo y desde que llegó lo ha salido, le aporta la equipo salida con pelota limpia continua, muy buen juego aéreo -que le hacía mucha falta- y gran nivel para intersecciones de balón; a su lado estará Lovren quien se gana el puesto ante la lesión del germano-camerunés Joel Matip quien a priori sería el compañero de zaga del defensa más caro del mundo, el croata a cuajado bien en el equipo, es un zaguero que si bien no es de elite al costado de Virgil ha sabido congeniar y tener correctas actuaciones.

En el medio el sub capitán y el capitán, Milner y Henderson respectivamente son fijas; el primero es el líder de asistencias en esta Champions con 7, este dato demuestra que no solo marca sino que juga y hace jugar, muy agresivo en la marca y muy criterioso con el trato del balón; Henderson, sin embargo no brilla tanto en el ataque y hace todo el trabajo sucio, se mete entre los zagueros si es necesario, intenta llenar el espacio a espaladas de los pivotes y delante de los zagueros para no permitir que el equipo rival lastime en la zona central; a su vez, ambos tienen la difícil pero clásica tarea de un pivote: tapar agujeros. Si el lateral demora en bajar, lo cubren, si el zaguero se va arriba y no baja, lo cubren, si el zaguero se va a ocupar el espacio del lateral, lo cubren. En fin, dos tan grandísimos como experimentes pivotes, claves en el equipo. Ante la lesión de Emre Can, quien los acompañe sea tal vez la única duda, pero con la llave que hizo Chamerlain ante del City será muy difícil sacarlo del equipo, a pesar de que Georgino Wijnaldum atraviesa también un gran momento. El inglés puede llegar como media punta por detrás del 9 o bien tirarse a la banda para enganchar al medio, es un gran asistidor y creemos es por quien se decantará Klopp. Georgino, sin embargo, aporta mucha más marca pero quita juego, a pesar de que no es ningún negado con el balón tiene menos virtudes ofensivas que el ex Arsenal.

Arriba no en vano es el equipo más goleador del torneo con 33 goles. Mané-Firmino-Salah, 7, 8 y 8 goles respectivamente, es decir casi el 70% de goles del equipo repartidos en tres jugadores, tal vez estemos ante una de las tripletas más temibles de la historia, desde la MSN que protagonizaron Messi-Suárez-Neymar no se veía algo similar. Se entienden tanto que todo el tiempo intercambian posiciones, en principio va Mané por izquierda, Firmino por el centro y Salah por derecha, pero Salah queda de 9 gran parte del tiempo, Firmino se tira a la banda sin dificultad alguna y Mané es capaz de hacer un recorrido brutal pudiendo ser extremo, volante o carrilero. Salah es el número uno en carrera por la bota de oro, 31 goles en 33 partidos, datos que asustan a cualquier rival.

El esquema planteado por Klopp será sin duda un 4-3-3 pero que durante el partido pueda cambiar a un 3-3-1-3 o incluso a un 4-4-2 según las circunstancias del cotejo. En el sector donde deberá cuidarse más es en el juego aéreo, pues Roma es el equipo con más promedio de duelos aéreos ganados por partido (59,6%) y puede hacerle mucho daño si los reds no están 100% concentrados. La motivación es mucha para ambos lados y el lugar de privilegio en Kiev es el anhelo de todos.

Cuatro equipos, un título.

Ya se puede ver más de cerca el final del camino. Tenemos los clasificados a las semifinales de la Champions League sobre la mesa, y los cruces que les corresponden. Para llegar a esta instancia, pudimos presenciar de todo. Desde remontadas históricas hasta polémicas, y equipos que lograron avanzar después de muchos años a esta fase. Todos con diferentes estilos de juego, y armas muy interesantes que usarán para lograr un lugar en la tan soñada final.

Bayern Múnich:

Comenzamos con uno de los partidos menos equilibrados futbolísticamente, y que, a todo pronóstico, logró el pase el equipo que se esperaba. Enfrente tuvo al Sevilla, equipo con poca relevancia histórica en la copa, y de usual presente en su liga local, pero que por el camino dejó afuera a un Manchester United decidido a pelear hasta el final. Los dirigidos por Montella utilizaron un 4-2-3-1 con un medio del campo equilibrado entre músculo y buen trato de balón, para ser jugado hacia los 4 hombres ofensivos, que tenían como virtud principal la calidad técnica por sobre la velocidad. Ben Yedder era el jugador destacado, que venía de ser el héroe frente a los dirigidos por Mourinho en los Octavos, haciendo 2 goles saliendo del banco. En el primer partido, el sueño se puso latente con el gol de Sarabia, pero un gol en contra y otro de Thiago les apagó las luces, que luego no pudieron volver a encender en el segundo partido, que terminó sin goles. Los alemanes, que tuvieron a un James Rodríguez en ascenso futbolístico y la vigencia de Ribery y Robben por las bandas, pudieron controlar la rebeldía sevillista y quedarse con la serie. Un equipo que juega con el clásico 4-3-3 con mucha capacidad ofensiva, teniendo a dos de los tres volantes con virtudes de ataque y dos puñales por las bandas apoyadas por las constantes incorporaciones de los laterales. Javi Martínez es el aliado de la defensa, quien es capaz también de efectuar un contraataque rápido cuando surge la ocasión. Ya ganaron la Bundesliga (por sexta vez consecutiva), y les toca centrarse en ser los mejores de Europa, ya que, para su fortuna, material no le falta.

AS Roma:

Una de las sorpresas de esta competencia, y es que siempre sucede que un equipo con menos recursos que los demás logra avanzar hasta altas instancias. En esta edición, fue este equipo italiano, que en base a coraje, logró voltear un 4 a 1 frente a un Barcelona candidata al título, por la gran campaña que venía haciendo en el ámbito local por sobretodo, superando el récord de invicto 38 partidos. Dos estilos parecidos, pero con diferentes cualidades plantearon Di Francesco y Valverde. Por un lado, el típico juego Culé, con mediocampos ofensivos y con muy buen trato de balón, aunque con la variante de Semedo y Sergi Roberto, ambos actuando por banda derecha, para poder frenar la sociedad Kolarov-Perotti que sostuvo el conjunto italiano. Por el otro, una zona de volantes a puro músculo, con Strootman y De Rossi defensivamente y Nainggolan intentando generar el juego, como lo hace últimamente. En la ida se pudo ver a Pellegrini en lugar del belga, y luego a Gonalons, que entró en su lugar, este primero más ofensivo y el segundo totalmente defensivo. Nada de esto sirvió, y la idea de frenar la banda izquierda con los dos laterales que empleó Valverde clausuró dicha zona. Pero en el segundo partido, fue dominio repartido, aunque lógicamente, con los romanos buscando el milagro. Volvieron los habituales y los laterales cumplieron funciones cerca de los 2 delanteros alineados, dejando sólo 3 en el fondo, y lograron su cometido. Con 3 goles, dejaron sin reacción a un Barcelona sin ideas, y por la regla del valor del gol de visitante (4-4), la Roma llegó a semifinales.

Liverpool:

Como en los viejos tiempos, peleando la copa de Europa. Enfrente, el casi campeón de la Premier League en ese momento, pero en un cruce pasado entre ambos por dicha competencia, los de Klopp fueron los únicos que le habían podido ganar a los de Guardiola, un dato que elevó los nervios Cityzens. Mohamed Salah como figura del equipo, fue el principal responsable de casi todos los logros del equipo, tanto en el medio local como en Champions. Junto a Firmino y Mané, hasta estas semifinales registran 23 goles en total, una cifra bastante abultada, y es que el principal método de juego de los “Reds” es jugar por las bandas, aprovechando la exorbitante velocidad que el egipcio y el senegalés poseen, que muchas veces sirve de asistencia para el “9” brasileño, que combina agilidad en espacios reducidos y la definición exacta para cada jugada. La zona de volantes, totalmente ofensiva, incluso con interiores capaces de actuar como punteros, y uno en el medio como Milner o Lallana, que tienen como virtudes principales el saber pasar la pelota y abrir el juego. Laterales muy rápidos y jóvenes y unos centrales altos y con mucho físico para complementar. Enfrente, un esquema también de 4-3-3 con jugadores de características muy similares, pero con la estrategia contraria, la cual se basa en tener la mayor posesión posible, por medio de crear triángulos alrededor del que tiene la pelota, para que siempre tenga 2 opciones de pase seguro. El “filósofo” Guardiola volvió a fracasar frente al mejor técnico que tuvo como rival en su carrera, terminando con un global de 5 goles a 1, con una goleada en la ida y una remontada que apagó el sueño del hincha de poder dar vuelta la serie en la vuelta.

Real Madrid:

Ya no hay nada para decir del máximo ganador y actual bicampeón defensor del título, y es que estamos viendo historia. No tienen rival si se habla de Champions. Uno de los partidos más atractivos era el de los “Merengues” frente a la Juventus, que pudo haber sido la venganza de la última final, que se quedó en Madrid. Gran momento en el ámbito local para los de Aleggri, que con la decaída del Napoli se encontraban cada vez más cerca del título, mas no para los de Zidane, que a pesar de empezar a remontar el pésimo arranque de liga, el claro dominador de La Liga era el Barcelona. Para el primer partido, los italianos sufrieron la baja de Pjanic por suspensión, lo que dio lugar a la alineación de Bentancur, que venía de ser titular ambos partidos que disputó Uruguay en la China Cup, haciéndose un lugar fijo en el xi para el mundial. Tampoco fue titular como lo es habitualmente el croata Mandzukic, ya que Alex Sandro fue el dueño de la banda izquierda en el 4-4-2 innovador que planteó Aleggri. Por el otro lado, sólo para el segundo partido fue baja Sergio Ramos por acumulación de amarillas, y su lugar fue ocupado por el joven Vallejo, quien, a pesar de cumplir un buen papel cuando le tocó llevar las riendas del capitán, se le notó poco preciso y nervioso a la hora de hacer jugar el balón. Como hace bastante tiempo, el francés colocó un 4-4-2 con los de buen pie por afuera, para asistir a los dos puntas. Apenas empezado el primer partido, Ronaldo “moja” y pone a los suyos en ventaja. Tras esto, la pronta respuesta de los italianos, que por más que provocaron respuestas reiteradas por parte de Keylor Navas, no pudieron convertir, y en el desorden generado por la ansiedad en el segundo tiempo, todo se vino abajo. Recibieron otros 2 goles y la expulsión de Dybala, quien no pudo con las ocasiones de tiro libre generar peligro alguno, ni por individualidades. Para el segundo partido, el sueño de poder lograr lo que el día anterior había logrado la Roma frente al Barcelona. Apenas comenzado el encuentro, lograron hacer lo que CR7 hizo en el Juventus Stadium, convertir rápido. Fue titular Mandzukic, quien demostró no poder faltar en las citas importantes. Volvió, esta vez por doble partida, convertirle al Real Madrid, como en la final de la edición pasada, y sumado a otro tanto del volante Matuidi, pusieron a los “Merengues” nerviosos de poder sufrir una eliminación como la de su rival de todas horas, pero en el descuento del partido, cuando todo se iba al alargue, un penal polémico para muchos sobre Vázquez, provocó el enojo de medio Turín, pero sobretodo el de Buffón, quien de manera desmedida reaccionó como nunca se lo vió frente al árbitro, y se fue expulsado. Ronaldo toma la pelota, y aislado de toda la discusión, la coloca en un ángulo y manda al Real Madrid a estar entre los mejores 4 de Europa otra vez. La chance de un tercer título continental consecutivo cobra mucha fuerza.

El sorteo enfrentó a los “pesos pesados” a eliminarse entre ellos, lo que nos asegura ver a una de las dos revelaciones en la final, la Roma y el Liverpool. El Bayern vuelve a intentar el triplete y el Real Madrid a hacer historia. De las mejores ediciones de la Champions que se pudo ver en años…

AS Roma a cuartos de final

Para la segunda semana de la vuelta de los Octavos de Final de la Champions, tuvimos la segunda mitad del ya mencionado duelo de estilos de mediocampos, en donde la Roma alineaba futbolistas corpulentos y fuertes en la marca para combatir a los “velocistas” brasileros del Shakthar. Aunque la ida terminó favoreciendo a los ucranianos por un 2 a 1, ambos decidieron enfrentarse con sus estilos propios, sin efectuar cosas nuevas. El Olímpico se teñía de rojo y amarillo para alentar a su equipo, que debía lograr a cualquier costo, un tanto que cambiara las cosas.

Salieron los equipos a la cancha, pero durante los primeros minutos, no hubo acción peligrosa generada para nadie. La banda más vulnerable que parecía tener el Shakthar era la derecha, que continuamente era amenazada por Kolarov que llegaba desde abajo, para combinar con Perotti, pero no lograron más que centros desviados por la defensa rival. Por derecha, Ünder, que ingresó en lugar de El Shaarawy, no tuvo mucha acción tampoco, porque cuando actuaba Florenzi por dicha banda, el joven turco entraba al área y no encontraba una buena ubicación para combinarse con nadie. Lo cierto es que ninguno de los dos logró generar nada desde abajo, ya que sus facetas defensivas mostraron gran nivel. Las individualidades de jugadores como Bernard por afuera, eran lo que producía juego en el partido, porque ninguno de los volantes romanos entró en juego. Strootman no estuvo preciso en la salida de balón, y todo lo que era amenazante, terminaba en De Rossi, que no lograba limpiar la jugada. Nainggolan jugó por momentos más adelantado, para intentar hacer de enlace a los 3 de arriba, pero no tuvo ocasiones. En resumen, defensas firmes, ataques pobres, y un 0 a 0 cerrado.

No hubo cambio para el segundo tiempo, era la misma pulseada. Como en el primer tiempo, no hubo mucha acción hasta el 52”, que Strootman recibe un pase y tira una pelota para Dzeko, que dejó “dormida” a la defensa, y el bosnio hizo el trabajo que todo “9” de raza debe hacer, convertir la ocasión que tiene, y cambiar totalmente el rumbo de partido. Empezó el show de los brasileros, que se fueron todos arriba para buscar el gol que les devolviera la ventaja. Con algunos cambios, entró toda la “munición”, sacando a un volante de marca por otro ofensivo, armando un 4-1-4-1, que con el transcurso de los minutos, fue pasando a un 4-1-5, como era de esperarse, pero despistes abajo hicieron que quedaran con un jugador menos, y el poderío defensivo de la Roma saliera con todo su esplendor. Casi en el final, algunas individualidades causaron problemas a los laterales locales, pero nunca lograron combinaciones para abrir la férrea defensa que tenían delante. La Roma cerró bien los espacios, y aseguró el resultado, que les llegó casi sin merecerlo.

Un partido entreverado, sin cualidades que sobresalieran, pero al fin y al cabo, los romanos lograron lo que esperaban, y junto al Sevilla, son los que avanzaron hoy de fase. Hay mucho para corregir, pero se tuvo el coraje que se necesita cuando hay que cerrar un partido.

Esperanza sin Neymar Jr.

Es probable que estemos ante una de las últimas –sino la última- carta de Unai Emery para seguir sentado en el banquillo del París Saint-Germain como ‘director’ del equipo. Lo más paradójico de todo, es que esta ‘última’ carta, se la va a jugar sin su máxima estrella y jugador reluciente de un plantel plagado de futbolistas que esperan derrumbar, una vez más, ese muro que supone la Copa de Europa. Neymar Jr. sufrió una lesión en su tobillo que casi le aparta, sorpresivamente, de la Copa del Mundo en algunos meses. En la balanza se puso la eliminatoria contra el Real Madrid y la participación con Brasil en Rusia el próximo mes de junio. Un torneo que se puede ganar solamente cada cuatro años, evidentemente primó más. De alguna manera, por todo lo que enreda el futbolista brasileño, esta baja podría significar una ‘ventaja’ en el hecho de preparar un partido bisagra. Es decir, lo que obliga con su sola presencia, dentro de un grupo de jugadores con un libreto que muchas veces no queda del todo claro por parte de su entrenador, y que la mayoría de tiempo vuelca sus propósitos en conjunto sobre sus aleros estrellas, la baja del ‘10’ se antoja como una única posibilidad de intentar, todos bajo una misma estrategia, dar vuelta una serie en un Parc des Princes abarrotado, esperando un partido histórico en el que les toque sonreír bajo una noche premiada de juego, luego de que el año pasado les tocara llorar en lo que parecía una sentencia, ya en Francia.

El último partido por Ligue 1, el nacido en Fuenterrabía, optó por guardar nombres como Edinson Cavani, Marco Verratti o Marquinhos. Julian Draxler fue el elegido para ocupar el puesto del killer uruguayo y Di María estuvo reemplazando a Kylian Mbappé. Thiago Motta fue reservado en el banquillo de entrada y fue el rockero, Adrien Rabiot, quien estuvo presente para no alterar los planes con balón del equipo parisino. Los nombres que conformen el equipo titular que saldrá a por la épica ante los de Zinedine Zidane va a ser una incógnita hasta una hora antes del partido, pero Emery deberá poner sobre el tablero sus intereses, en principio, como equipo para luego sobre el contexto, trata de recuperar una serie que en los últimos minutos en el Bernabéu se alejó de forma ‘inmerecida’. La paciencia y rotación que pueda tener con la pelota, será una de las claves. Por dónde transite esta misma, también. Quedó claro que al golpe por golpe, sin una eficacia que es una de las ramas del juego más importantes, el partido cayó para un equipo que probablemente, no tenga un ‘estilo’ de juego que le permita resaltar, aún más, sus enormes figuras individuales, pero sí una jerarquía propia de un estilo ganador que se ha enaltecido en su naturaleza histórica. La ‘mejora’ goleadora en los últimos partidos de Cristiano Ronaldo, con la vuelta de Gareth Bale y un Karim Benzema, inexplicablemente, bajo las lupas de todos los ‘aficionados’ merengues, han tenido un efecto rebote sobre una ‘BBC’ que vuelve al foco de atención en una noche grande Champions League. Una de las que no era tema de conversación hace bastante tiempo. Simplemente queda decir que se vienen, en primera instancia, 90 minutos de un partido apasionante, en el cual el PSG buscará ser parte de la historia, pero ya no por una derrota memorable, sino por una victoria heroica.

Mediocampos antagónicos

La segunda tanda de partidos de la ida de la Champions League nos presenta un Shakhtar Donetsk versus Roma, un partido donde se miden dos equipos con peso en el ámbito local de cada uno. Además, los dos suelen plantear estilos diferentes en cuanto a la zona de volantes se habla. En este caso, vamos a repasar las ventajas y desventajas de ambas formas de nutrir la mitad de la cancha.

Por un lado, el equipo de origen ucraniano, posee entre sus filas la sorprendente suma de 8 futbolistas brasileños, de los cuales 5 son volantes. Todos los de esta zona tienen como similitud ser o de corta estatura o no ser robustos en cuanto a su físico. Menos Alan, el resto de ellos suelen ser titulares en el equipo dirigido por el portugués Fonseca. En un esquema de cinco jugadores en el medio, dos de marca y tres ofensivos, el quinto jugador, de origen local, Stepanenko, tampoco cuenta con las facetas corpulentas que requiere la zona defensiva que ocupa en el campo, en dicha línea de dos por delante de la defensa. Todo esto, lo que nos demuestra, es que los “Topos”, suelen ser un equipo muy ofensivo, que juega mucho por afuera con jugadores rápidos como Taison o Marlos, y que en zonas más defensivas, prefiere usar jugadores que apoyen al juego rápido que proponen los de arriba. Quizás las falencias que puedan sufrir en los partidos frente al conjunto italiano, se deban a la baja capacidad de contener los ataques rivales a físico, como se suele usar en todo equipo equilibrado. Por otra parte, la ventaja que despliegan los también llamados “Mineros”, son la velocidad tanto por afuera como por adentro, para asistir al argentino Ferreyra, que también conecta con el estilo de juego de los brasileños. Para poder frenar a este equipo, se necesita llegar a igualar la gran agilidad que tienen.

Por el otro lado, se propone un mediocampo un poco más equilibrado, pero que tiene como principal virtud, el físico, y la capacidad defensiva. Normalmente, tras la salida de Pjanic a mediados de 2016, se suele establecer una línea de tres con De Rossi, Nainggolan y Strootman, y desde el anterior período de fichajes cuanta con Gonalons. Como se ha dicho, estos jugadores destacan frenando los ataques rivales a puro físico, pero a la hora de generar jugadas, se encargan generalmente los punteros. El más completo de los cuatro es el de origen belga Nainggolan, que se encuentra en su máximo nivel, haciendo goles o incluso actuando como enlace para los tres delanteros. Esto se resume en que si logran cerrar los espacios que el Shakthar pueda generar, podrán encerrar a los atacantes, pero en situaciones de duelo individual, la ventaja la tienen los de Ucrania, ya que poseen la velocidad para escapar de los corpulentos pero más pausados mediocampos romanos.

Dos formas de plantear la zona de volantes que se contradicen, y que mostrando sus mejores versiones, ofrecerán un duelo más que interesante. Los de Donetsk, apostando a hacer el mayor daño posible, y los romanos apostando a controlar dicha ofensiva.