Inglaterra: A continuar el buen trabajo

Da comienzo una nueva competición en Europa, la Liga de las Naciones presenta divisiones, ascensos, descensos y lugares para la próxima Eurocopa a realizarse en 2020. La selección inglesa deberá jugar en el grupo cuatro de la División “A” y se enfrentará a España y a la última subcampeona del mundo, Croacia.

En esta fecha FIFA, deberá enfrentar a España en Wembley, luego tendrá jornada libre y aprovechará para jugar un amistoso ante Suiza el 11 de septiembre en el King Power de Leicester. Para estos encuentros, Gareth Southgate marca cuatro ingresos de jugadores en su relación con la lista de 23 que fueron a la Copa del Mundo.

Convocatoria:

Jack Butland (Stoke City), Alex McCarthy -NUEVO- (Southampton), Jordan Pickford (Everton); Trent Alexander-Arnold (Liverpool), Joe Gomez (Liverpool), Harry Maguire (Leicester), Danny Rose (Tottenham Hotspur), Luke Shaw -NUEVO- (Manchester United), John Stones (Manchester City), James Tarkowski -NUEVO- (Burnley), Kieran Trippier (Tottenham Hotspur), Kyle Walker (Manchester City); Dele Alli (Tottenham Hotspur), Fabian Delph (Manchester City), Eric Dier (Tottenham Hotspur), Jordan Henderson (Liverpool), Adam Lallana -AFUERA POR LESIÓN- (Liverpool), Jesse Lingard (Manchester United), Ruben Loftus-Cheek (Chelsea), Raheem Sterling (Manchester City); Harry Kane (Tottenham Hotspur), Marcus Rashford (Manchester United) y Danny Welbeck (Arsenal).

Los ingresos dejan fuera a jugar más grandes y muestra un cierto comienzo de recambio, sobre todo en el aspecto defensivo, Joe Gomez y Luke Shaw están teniendo un arranque brillante en Premier League, Tarkowski el curso pasado hizo un gran trabajo en Burnley, y esta temporada no es la excepción. Es una lástima la caída de Lallana de la lista, se perdió el Mundial y no ha podido volver a la selección inglesa desde entonces, esta vez, una lesión en la espalda lo está privando de ello. Otro que está en duda es Sterling, quien aún se lo espera para que se sume al equipo.

En este escenario, si Southgate se juega por el mismo esquema que utilizó durante el Mundial, ese 3-5-2 contará con Shaw en banda izquierda, con la posibilidad de ser el equilibrio en esa banda mientras que Trippier genera profundidad por banda derecha.

Se visualiza recambio, las nuevas generaciones comienzan a aparecer en equipo de Championship y de Premier League, preocupa tal vez que ante la ausencia de Kane solo podrán estar el intermitente Rashford y el inexplicable Welbeck que no parecen igualar la talla de un delantero total como Harry.

Detalles que hacen historia

La selección croata se metió en la final del torneo deportivo más importante del mundo. Una selección que participó por primera vez de un mundial en el 1998, y vaya debut que quedó tercera. Hoy, 20 años más tarde, en su quinta participación rompe su propia meta.

Yendo a lo que fue el partido en sí dejó mucho por analizar, tuvimos un partido digno de una semifinal del mundo.

Considero el título elocuente a lo visto, en pos de que este partido -como los son todos a este nivel de competencia- se definió por detalles. El gol inglés vino desde el vestuario, cayó a los 5´ minutos gracias a una brutal pegada del lateral/volante del Tottenham Trippier. Sin embargo, el foul que genera el tiro libre pudo haberse evitado, fue un detalle, un error que se suele cometer pero que en partidos de esta índole pueden cambiar la historia.

A partir de allí el partido estaba servido en bandeja para Inglaterra podía hacer el fútbol que más le gusta sin ninguna presión, pues el resultado lo tenían. No es fácil controlar lo que es a entender de quien escribe el mejor mediocampo del mundo -hoy por hoy-.  Sin embargo, Inglaterra pudo hacerlo 67´ minutos. Modric no podía hacer contacto con el balón, Rakitic parecía no estar, Perišić creíamos era el mismo de toda la Copa, sin gravitar, Rebic intentaba, pero estaba solo, Mandžukić muy lejos, no se veía por ningún lado algo que pudiera cambiar el trámite del partido.

Así se fue el primer tiempo, con el equipo de los tres leones cómodo, dominando, sin pasar zozobras atrás, con los laterales en un nivel brutal, con los tres zagueros muy enchufados y con un Henderson superlativo, ayudado por un Dele Alli cada vez más lejos del arco, pero siendo un sostén en la “sala de máquinas”.

El partido parecía ir por la misma senda en la segunda mitad, pero a los ´68 el gol de Perišić iba a cambiar la historia. Nuevamente el gol se define por un detalle, un error conjunto de los zagueros británicos de partido de 10 puntos hasta ese momento -vale aclarar con un estupendo centro de Vrsaljko, de gran segundo tiempo a pesar de llegar con lo justo físicamente al partido-. Entonados anímicamente por el gol y liderados por Perišić comenzó la revolución croata, haciendo del sudamericano que falta en estas semifinales, sacando resto físico de donde no había, parecía que se había bajado una palanca y los croatas resurgian de las cenizas, con mucha entrega y actitud, pero menos juego que en otras oportunidades, Modric volvió a ser el de siempre, redobló esfuerzos y lideró lo orquesta junto con el extremo del Inter.

Se fueron los primeros 90´ minutos de juego nuevamente en empate, tercer 1 a 1 consecutivo y de atrás que lograba Croacia. Inglaterra se fue al descanso pre alargue desencajada, aún golpeada por el gol y con un solo tiro entre los tres palos: el gol de Trippier. Sin embargo, el primer tiempo extra Croacia no tuvo otra opción que resguardarse, sus jugadores estaban extenuados. Otra vez Vrsaljko se vistió de héroe y salvó una pelota en la línea luego de un córner y posterior cabezazo que con el diario del lunes valió un gol. Pickford hizo lo suyo y le tapó un mano a mano al “Loco Mario” que más tarde tendría su revancha.

Para el segundo chico, Croacia se puso en modo sudamericano si ya estaba destruida físicamente en los ´90 ahora las piernas y la pelota pesaban el doble; sin embargo, fue, quiso, intentó, demostró un poco más y nuevamente, con más ganas que fútbol, encontró el gol de Mario, cuando no un detalle cambió la historia, Perišić cabecea, la defensa de duerme en los laureles, Mandžukić se acomoda, volea de zurda y a sacar del medio. Croacia acariciaba la gloria. Si el primer gol croata golpeó a los ingleses, este los terminó de aniquilar. El tiempo se escurrió como en un reloj de arena y Croacia a la final por dos detalles. ¿Errores o virtudes? No lo sé. Simplemente detalles.

Con la soga al cuello

La expectativa que el mundo fútbol tenía sobre este partido era inmensa pero creo, esperábamos un poco más de ambos.

Inglaterra salió con su clásico 1-3-5-2 con el joven Pickford en el arco y en la ofensiva con Kane y Sterling como doble nueve algo mentiroso. Colombia por su parte cambiaba un poco el esquema, como México, cambiaba su 1-4-2-3-1 por un 1-4-3-2-1 con un trivote en el medio de mucho músculo con Wilmar Barrios, “la roca” Sánchez y el jugador del Levante: Jefferson Lerma. Arriba con Quintero y Cuadrado por detrás de la referencia de área: Radamel Falcao.

El partido comenzó con el equipo de las islas británicas tomando la iniciativa, siendo en todo momento eléctricos y enérgicos, con y sin pelota. A lo que los cafeteros pareció tomarles por sorpresa. Parecían como perdidos, desconcertados.

A eso de los ´20 minutos el partido comenzó a emparejarse. Si bien Inglaterra tapó muy bien la banda derecha de Cuadrado y Arias, hoy, Mojica aprovechó, un poco, el carril que dejaba libre Quintero constantemente sabiendo que a su espalda contaba con el relevo de un de esos tres mediocampistas marcadores ya mencionados. Otro movimiento al que Colombia hubiera podido sacar mucho jugo y no lo hizo demasiado fue la presión alta; las pocas veces que lo hizo quedó 3vs3 Cuadrado-Falcao-Quintero vs Walker-Stone-Maguire, la única vez que lo hizo, los ingleses sortearon el balón.

Así se fue la primer mitad, simplemente con momentos, sin mucha profundidad, respetándose demasiado y sin casi exigencia a los porteros. Se fueron al descanso con un debe futbolístico mutuo y una promesa de mejorar.

Y como lo prometido es deuda, para la segunda mitad -a pesar de la emoción- el fútbol no apareció. A los ´55, como lo fue durante la historia de la humanidad, el equipo europeo se encontró con un regalo latinoamericano. Penal, Kane, gol. Ecuación perfecta. Inmediatamente Colombia entró en pánico, se convirtió en un manojo de nervios y mal humor. Se llenó de tarjetas y parecía alejarse cada vez más de los cuartos de final. Paró una especie de línea de tres defensores con Barrios ingresando entre los zagueros Mina y Sánchez. A todo esto Inglaterra se empezó a sentir cómoda y acariciar la clasificación, paso a una línea de cinco atrás y concedió por momentos la pelota a los cafeteros que parecía pesarles.

Cuando el juego agonizaba y los muchachos de Pékerman parecían irse ya a armar las valijas apareció un tiro exterior -un de los pocos al arco- que buscaba el ángulo por parte del mediocentro Uribe que motivó una atajada impresionante de Pickford para mandarla al córner. En el córner se generó la primera incursión aérea de Colombia en el área británica, quien sino Yerry Mina saltó más que nadie y mandó el partido al alargue como un milagro caído del cielo.  

Para el “primer chico” se invirtieron los roles. Colombia entonada anímicamente con el gol tomó la posta y fue la que más quiso en los primeros ´15, mientras los ingleses parecían dominados, perdidos y sobretodo imprecisos. Sin embargo, para los segundos ´15, la pelota y el cansancio comenzaron a pesar cada vez más, aún así, Inglaterra tomó por momentos las riendas del juego he incluso generó un par de ocasiones de peligro. Pero a grandes rasgos, como suelen ser lo tiempos suplementarios, ambos se cuidaron y no tomaron demasiados riesgos por miedo a las posibles consecuencias. Primó la paridad y con el 1 a 1 se fueron a los penales.

Y el fútbol es así, te da y te quita. Inglaterra hizo cuatro, Colombia tres y Uribe, héroe por generar el córner del gol cafetero se convirtió en villano tras estrellar su penal en el horizontal. Colombia remó y remó pero murió en la orilla. Inglaterra se metió en cuartos pero con la soga al cuello.

Maguire, Stones y Henderson

La victoria de Inglaterra arrojó un rendimiento que hace bastantes Copas del Mundo no le vemos a la selección hoy dirigida por Gareth Southgate. Una baja en el rendimiento en el segundo tiempo y la impericia de Kyle Walker para defender un centro al área fueron los atenuantes de un resultado que debió ser más contundente.

A su vez, este partido tuvo varios nombres propios y que son un gran mérito de su entrenador. No por su rendimiento en sí, sino por la capacidad de los jugadores para llevar a cabo un libreto y dar un plus extra.

Comencemos diciendo que Inglaterra se paró con un 1-3-4-1-2, la línea del fondo estuvo integrada por el mencionado Walker, John Stones y Harry Maguire. Estos dos últimos fueron grandes culpables de la victoria en la jornada de ayer. En primer lugar, la gran capacidad para ganar en el juego aéreo, clave para que Harry Kane aproveche dos segundas jugadas para anotar sus goles. Es que entre Stones y Maguire, ganaron 11 de 23 duelos aéreos ganados por Inglaterra. En segundo lugar, la capacidad para ser los iniciadores de todas las jugadas del equipo, y con gran efectividad del primer pase. De hecho, John Stones acertó 73 de 74 pases.

A partir de ellos, el equipo cimentó su triunfo. Pero otro nombre propio en la jornada fue Jordan Henderson. Un auténtico metrónomo en el campo de juego. Marcó los tiempos del equipo, aceleró el juego cuando debía hacerlo, demorando menos en las transiciones ofensivas, además, adelantó al equipo dando un paso adelante para generar una presión alta y recuperar el balón siempre lo más lejos posible de Jordan Pickford.

Tal vez se le podrá achacar que esa presión alta le costó dejar desprovisto defensivamente al equipo en el gol de Túnez, pero fue una falla colectiva en la presión alta, no fue exclusivamente responsabilidad del capitán de Liverpool.

Henderson tuvo una faceta bastante similar a la que le encomienda Klopp en Liverpool, pasando muy bien la pelota, de manera vertical en la mayoría de los casos, de hecho, 17 de sus 66 pases completados fueron dirigidos al tercio final del campo, siendo el centrocampista que más veces lo logró, dejando atrás a Alli (15) y Lingard (10).

Inglaterra deja grandes sensaciones, pese a lo trabajosa y ajustado del resultado demostró superioridad, claridad en el juego por abajo y puso de manifiesto un esquema de juego que le dio bastantes conclusiones positivas. Tal vez, queda la duda de la constancia del juego inglés. Porque la segunda mitad careció de la creatividad y de los grandes movimientos de la primera. Aunque estos tres hombres: Maguire, Stones y Henderson rindieron al nivel que merece la competición.

Inglaterra: En busca de la redención

Los “creadores” de este hermoso deporte llegan a Rusia a reivindicar este equipo sólido y bastante prometedor que quiere formar parte del gran papel que hace años falta en el futbol británico.

Inglaterra es uno de los 32 equipos que llegaron a la cita mundialista de este año, el equipo británico y su joven camada de jugadores clasificaron en primer lugar del grupo F con 26 puntos, por encima de Eslovaquia, Escocia, Eslovenia, Lituania y Malta.

Ocho partidos ganados solo dos empatados y sin derrotas, con un promedio bastante goleador con 18 tantos a favor y solo tres en su arco son los números de los dirigidos por Gareth Southgate.

La figura de este conjunto es el delantero del Tottenham Harry Kane, que lleva más de cuatro temporadas consecutivas en la Premier League anotando más de una veintena de goles. Con tan solo 24 años y con los grandes nombres de Europa en su búsqueda, Kane es el arma en la delantera por excelencia para este conjunto inglés.

Southgate aposto también por el joven de 22 años Ruben Loftus-Cheek del Chelsea, la sorpresa mayor de esta escuadra es el lateral derecho del Liverpool Trent Alexander-Arnold de 19 años que aún no debuto con el equipo absoluto.

También se da el regreso tras perderse los últimos amistosos del defensa Gary Cahil de 32 años el veterano jugador del Chelsea será la experiencia del equipo de Southgate.

Las formaciones más usadas desde la llegada de Southgate, es con tres hombres en defensa y más jugadores en el medio campo en adelante, con variantes en los futbolistas. Por excelencia la formación preferida del entrenador inglés es la de 3-5-2, que deja en ventaja a su equipo en sus puntos fuertes, dominando el mediocampo y retrocediendo a tiempo para defender incluso para salir jugando de su propia defensa.

Con las variantes de Vardy-Kane-Rashford y Sterling, el conjunto ingles suma rapidez y efectividad en el ataque. En la materia de mediocampo Dele Alli y Lingard son dos armas fuertes al momento de reforzar la mitad del campo británico.

Con tan solo tres defensores, el entrenador Southgate confía en el regreso rápido de por lo menos dos de sus mediocampistas al momento de sumar hombres para la defensa, en experiencia para esta área del campo inglés, la clave está en el experimentado Cahill.

Inglaterra no se mete entre los mejores cuatro del mundo desde el mundial de Italia 1990 donde llego a semifinales donde Cae ante Alemania y finalmente se ubica en el cuarto puesto del mundial.

El recuerdo más “fresco” de esta selección en un mundial claramente data de Brasil 2014, donde sorpresivamente queda eliminada en la fase de grupos que compartía con Uruguay, Italia y Costa Rica. Esta edición de la Copa del Mundo deja a Inglaterra en el grupo G, que también tiene a Bélgica, Panamá y Túnez. Un grupo bastante parejo y con uno de los países favoritos a llegar a instancias finales.

Si los dirigidos por Southgate pasan a octavos de final sus rivales podrían ser Colombia, Polonia, Senegal o Japón. Un camino bastante difícil para esta Inglaterra, que quiere cambiar la imagen que dejo en la última copa y apostando a la juventud sueña con volver a levantar el trofeo más deseado. Su última prueba antes de pisar tierras rusas fue en Elland Road, terreno del Leeds United, equipo de la liga inglesa. El encuentro fue ante la también mundialista Costa Rica que integrara el grupo E junto con Brasil, Suiza y Serbia.

El dominio ingles fue claro ante los ticos, resultado plasmado claramente por dos tantos contra cero en el marcador. El conjunto de la rosa gano, gusto y dejo con fe a sus fanáticos, para la copa del mundo a empezar en siete días.

Southgate aposto nuevamente con un 3-5-2 al igual que en su anterior amistoso ante Nigeria. Una de las claves del partido fue Rashford que aprovecho su titularidad para demostrar, porque su velocidad, técnica y determinación son claves para el ataque inglés.

El primer gol llega de la mano del jugador del Manchester United, cuando en un claro dominio mediante el juego por las bandas por parte de los ingleses, el numero 19 dispara violentamente de afuera del área y coloca el balón en el ángulo del palo derecho del arquero de Costa Rica, Keylor Navas. Rose por el lado izquierdo y el debutante Arnold por el derecho llevaron a los ticos a jugar en su propia área dándole solo la opción de jugar a la contra. Fabian Delph otro de los pilares de esta victoria, disputo un gran partido dándole tranquilidad en la salida desde el fondo británico cuando bajaba a defender. Parece ser la formación ideal pensada por su entrenador que debutara ante Túnez el 18 de junio. Fuertes en pelota quieta, veloces a la hora de jugar por los costados, y por último claros y precisos al tiempo de definir desde afuera del área.

Inglaterra en sus amistosos deja seguridad y tranquilidad en todas las áreas de su equipo, promete ser uno de los seleccionados a entrar en los 8 mejores.

Otro golpe al mentón inglés

Hoy fue un gran día de Eurocopa. El mismo comenzó con una incontestable victoria de Italia sobre España –actual bicampeona- pero quedó opacado por una tarde/noche histórica en Niza.

Islandia ha vuelto a dar una cachetada a la historia del país inventor del fútbol. Y este artículo tratará sobre las dos partes de la frase anterior. El partido en sí, en donde los chicos de Lars Lagerback hicieron historia. Y la otra, la del contexto histórico actual de la selección inglesa.

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Los primeros minutos del juego comenzaron mostrando a dos equipos realmente tímidos. Pero en la primera arremetida de Raheem Sterling –de las pocas interesantes hechas por él en la Eurocopa- lleva a que el portero islandés le cometa un penal bastante tonto y muy liviano, no obstante, penal al fín. Wayne Rooney convirtió y parecía que se venía una buena jornada para Inglaterra que se veía a priori superior a una “débil” Islandia.

Pero estos muchachos de Islandia que nos han enamorado a todos porque justamente se ve que aman al fútbol como tal, sacaron y lograron empatar el marcador. Obviamente una jugada creada desde el lateral, Arnasson la pone en el área como con el pie para que Ragnar Sigurdsson (símbolo de este equipo) ponga ese rápido empate.

El fútbol tiene momentos de quiebra, donde se hace un “click” y el dominio del encuentro o cambia de bando o bien uno se hace superior cuando había paridad. Esto sucedió con el gol del empate. Inglaterra no llegó a sentir el dominio de ir por arriba en el marcador, pero sufrió los restantes 80 minutos el dominio de Islandia.

Y cuando hablamos de “dominio” no piensen en que lo acorraló, sino que, dominar en el sentido de jugar con las reglas que quiere el dominante. Islandia lo dejó acercarse, y apretaba unas contras brutales, velocidad, precisión, unas carreras formidables. Doce minutos después del empate, Sigthorsson anotó el 2do.

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Ya con el 2-1 a los 18 minutos, el resto del partido fue un suplicio para Inglaterra. Algo que pudimos ver en sus otros tres partidos del torneo. Un equipo falto de ideas en donde jamás pudo hilvanar un juego asociado. Sus laterales suben de manera excesiva (y eso no es malo) pero sin criterio alguno, por lo que cuando la jugada no lo pide ellos están en posiciones de extremos. Eso contra Islandia se paga caro.

Hay malas decisiones de Hodgson que le cuestan su cargo –pese a que renunció-, como colocar a disparar los balones parados a Harry Kane cuando puede ser una gran referencia de área. Como insistir con los extremos cuando claramente no le funcionaba bien. Y si bien parecía un acierto el colocar a Rooney en el mediocampo, el error fue confiarle la posición de mediocentro, no es un regista, si puede ser un organizador de juego.

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Se fueron por la puerta pequeña, como se han ido de las últimas 10 competiciones (contando esta), entonces ¿Dónde está el problema? Inglaterra ha pecado de creer más de lo que es, nunca pudo obtener este título y solo consiguió un polémico Mundial en su territorio. Tiene una de las mejores ligas del Mundo, pero el vuelo se lo dan más los extranjeros que los nativos del lugar. Y el comunicado de prensa de la FA sobre la dimisión de Hodgson es más de lo mismo que se ha visto:

“Como nación, estamos muy decepcionados por perder esta noche y que nuestra carrera en la Euro 2016 haya tenido un prematuro final. Teníamos grandes esperanzas de progresar hasta las rondas finales de la competición y aceptamos que no hemos respondido a nuestras propias expectativas y las del país”

Extraído del comunicado de la FA aceptando la renuncia de Roy Hodgson

Tal vez las expectativas sean demasiado altas, porque cuesta creer que no hayan podido definir ninguna competición desde 1996, a veces por mala suerte en penales, a veces –como hoy- por repetidos errores de los cuales no parecen aprender nunca.

“Lo intentamos todo, pero no logramos el segundo gol. Respetábamos a Islandia por todo lo que había logrado, sabíamos que era un buen equipo y que tenía peligro a balón parado, pero no hemos podido evitar que marcasen así”, destacó “Nos va a costar un tiempo recuperarnos, pero nos vamos a recuperar. Ahora es difícil verlo, pero Inglaterra tiene un futuro brillante”, agregó.

Wayne Rooney al finalizar el encuentro.

La declaración de Wayne Rooney citada también parece ser parte de esa esperanza eterna que acompaña a la selección inglesa desde 1966 en adelante. Por ahora ese futuro brillante está cada vez más distante.

Inglaterra: ¿Es candidata?

Normalmente por su propia idiosincrasia hinchas, prensa, directivos y jugadores tienen en mente que su Inglaterra debe ser favorita de cada uno de los torneos que disputa, aunque no siempre tengan el equipo más competitivo, algunos por ejemplo con un delantero centro como Ricky Lambert. Pero ésta generación que hoy debutó en la Eurocopa 2016 si es un equipo prometedor, y que tiene no sólo mucho crecimiento de cara al Mundial dentro de dos años, sino que el “hoy” impulsa a un gran equipo que deberá ser protagonista del torneo.

Hoy, el equipo de Roy Hodgson salió al campo con un 4-3-3 en donde la clave durante la mayoría del encuentro se encontró en las triangulaciones realizadas por un lateral, un mediocampista y un extremo en cada banda. En izquierda la subida de Rose, Rooney que se inclinaba por esa banda y Sterling que estaba en esa banda formaban un circuito. Por derecha Walker que fue el lateral que más incursionó en campo rival –sobre todo en la primera mitad- acompañado por Dele Alli y Lallana. Pero en el mediocampo el equilibrio lo ponía un gran Eric Dier que hoy sin dudas ha tenido un partido de los que te impulsa a ser clave en un equipo.

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En tanto Rusia se plantó en el campo con un 4-5-1, en donde mayoritariamente durante la primera mitad se buscaba por parte de los dos centrales a los extremos que se desplegaban sobre las bandas y al 9 Dzyuba que estuvo sumamente estático durante todo el partido.

El hombre del partido fue sin duda Wayne Rooney, el único tipo que entendió el juego, que comprendió que había que realizar y cuando. Saliendo desde posiciones similares a la Andrea Pirlo armando el juego, lanzando balones a ambas bandas, básicamente creando el juego de una Inglaterra que atacó de manera ordenada pero que le fallaron dos piezas durante todo el partido.

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En primer lugar, Raheem Sterling, conocemos lo intermitente que es, pero esa intermitencia ni siquiera apareció. Un apagón general atacó al jugador, no tuvo creatividad, no tuvo claridad a la hora de jugar, perdió balones cuando el equipo salía al ataque dejando expuesto el fondo y encima cometió faltas en ataque. Recién a los 86 minutos Roy Hodgson se dio cuenta que no tendría que jugar, pero el cambio fue para cerrar el juego ya que entró James Milner por él. Y, en segundo lugar, Harry Kane. Se esperaba del artillero de Tottenham todo lo que ha hecho en el equipo de Pocchetino ya que justamente este equipo son cinco jugadores “Spurs” tendría un funcionamiento similar. Pero Harry estuvo ausente, realmente ausente.

Roy se equivocó con los cambios, eso no cabe duda. Tanto en el tiempo que demoró en realizarlos como en quien confio para meter en el campo. Pudo buscar otras alternativas: colocar a Vardy acompañando a Kane, buscar con Sturridge. Cambiar el esquema, pero no, su primer cambio fue colocar a Wilshere que hace dos años no juega regularmente, y por Rooney encima ¡una cosa increíble! pese al desgaste físico del gran jugador del Manchester United.

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No obstante, el gol de tiro libre de Dier (con complicidad del gran portero Akinfeev, que suele tener estos fallos a veces) daba justicia al marcador, ya que Rusia no quiso nada durante el partido. Pero, los errores se pagan de manera justa o injusta. Y tal vez esas variantes que no hizo Hodgson, que pudieron engrosar el resultado pasaron factura en el final del juego, cuando una pelota cayó del cielo prácticamente al central Vasily Berezutskiy que anotó sobre la línea del arco un 1-1 que dejaba a los ingleses sintiéndose con las manos vacías.

Grandes expectativas tiradas por el suelo, básicamente la tónica inglesa desde 1966.