Nacional avanza, Medina crece

El rendimiento internacional de la selección uruguaya no es transversal a todo el fútbol uruguayo, ojalá así lo fuera, pero lo que sí es transversal es la potencialidad y las debilidades de los equipos uruguayos en general.

Alexander Medina, desde su arribo a Nacional lo pudo comprender. El fútbol uruguayo es una industria sin chimeneas que produce y produce jugadores año a año, mes a mes, y que normalmente aparecen en los equipos y si rinden bien… se van. Pero volviendo a la producción, tenemos un gran volumen de aparición de jugadores de la zona central de la cancha: porteros, defensas centrales, mediocampistas centrales, enganches, y delanteros centro. Pero nuestra debilidad casi endémica es la aparición de jugadores de banda, sobre todo, laterales.

Medina entendió que, si sus laterales comenzaban a tomar relevancia y a ser constantes en su rendimiento, los resultados se le iban a dar, o al menos, tendría más chances de que así fuese. En relación a esto, el rendimiento de Alfonso Espino, Gino Peruzzi anteriormente o Jorge Fucile actualmente, no son casualidad. El entrenador de Nacional intenta constantemente gestar el juego por las bandas, generar superioridad numérica a partir del último tercio final del campo sobre las líneas de cal. Por eso también han sido importantísimos los extremos y los interiores que ha puesto, tanto Matías Zunino como Luís Aguiar, principalmente.

Nacional bajo su conducción ha reforzado las bandas constantemente, le dio confianza a Espino, y ahora adquirió la ficha de Guillermo Cotugno, que llega desde el fútbol español. Es que ve la simpleza en esto, si domina la zona que es el talón de Aquiles para el fútbol uruguayo, el torneo se comienza a teñir de tres colores.

Así, y con la superioridad individual y colectiva en estas situaciones, es como Nacional hace 23 partidos que no conoce la derrota en el torneo uruguayo.

Ante Sol de América, por Copa Sudamericana, se presentó del mismo modo. Intentó jugar desde adentro hacia afuera, Oliva o Aguiar se turnaron para recoger el balón en la medular y ahí comenzar a abrir la cancha. El error capital fue buscar constantemente en largo las subidas de los laterales a espaldas de los marcadores de punta, la imprecisión se hizo reina de la noche y llevó a un muy mal juego por parte del tricolor que tenía que ganar el partido para avanzar.

Más allá de esto, Nacional se puso en ventaja y pudo manejar el partido en la mayor parte del mismo, inclusive generando opciones de gol. Pero nuevamente, no pudo sostener un ritmo de juego que le permitiese cerrar con seguridad y confianza el partido. Se dedicó a deshacerse del balón, y volvía demasiado rápido al arco defendido por Conde. No obstante, la incapacidad de Sol de América favoreció al equipo uruguayo que se mete en la siguiente ronda de Copa Sudamericana.

Restará ver como Alexander Medina sigue gestionando los minutos del plantel, que es su gran fuerte y también intentar cambiar esa imagen que deja el equipo de jugar tanto sobre la cornisa partido a partido, pero más allá de esto, el “Cacique” ha entendido muy bien lo que debe hacer como entrenador de Nacional.

Bakayoko: por consolidar un proyecto

Para afrontar la nueva temporada, en la cual tendrán por delante una doble competencia tras lograr un sexto puesto para volver a terrenos internacionales, una de las tareas inminentes que tiene el equipo, es la de reforzarse, puesto que el nivel de los futbolistas que poseen, no ha superado las expectativas en cuanto a varios rendimientos individuales, y en varios casos, es hora de hacer un recambio. Más si hablamos de la zona de volantes del Milan, a excepción de Kessié, el material que encontramos tiene una edad relativamente alta.

Una de las principales ventajas que sugiere el fichaje de Bakayoko por el club Rossoneri es la bajada de promedio de edad, y el poder plantear proyectos a largo plazo, asegurándose un jugador polivalente y de rendimiento regular.

Se trata de un mediocampo “box-to-box”, de recorrido completo. Sus aptitudes son principalmente defensivas, pero también tiene la capacidad de iniciar el juego, ya sea distribuyendo el balón o a velocidad para crear un contra ataque, pero siempre adelantándose de su zona, para acompañar la jugada.

Como se mencionó anteriormente, es un jugador para pensar en defender. Su altura de 1,90 metros y su buena corpulencia le permiten ganar normalmente en los duelos aéreos contra cualquier rival, pero todo esto, luego lo combina con una gran aceleración en pocos metros, lo que le permite generar esos contra ataques letales de los que hablábamos anteriormente.

También, aunque esta cualidad no destaque mucho por sobre las otras, Tiémoué posee una muy buena calidad para pasar la pelota, tanto para cambios de orientación, como para filtrar pelotas, lo que le permite tener cierto peso para mandarse al ataque y ser parte de él, como un volante de creación más.

Su edad (23 años), tampoco es un problema en cuanto a experiencia en la cancha, puesto que fue una de las claves del Mónaco que le cortó la racha de campeonatos locales al PSG en Francia, y que en su paso por el Chelsea, fue muy tenido en cuenta por Conte, disputando un total de 42 encuentros para los londinenses.

La cesión que logró el Milan por Bakayoko, le resolverá una de las dudas para el medio campo, y de tener éxito, no deberían dudar en intentar adquirir su ficha completa.

Malcom: el revulsivo

Uno de los escándalos más grandes de todo el mercado de fichajes veraniego del 2018. Pese a estar casi confirmado como jugador de la Roma, Malcom terminó siendo anunciado como nueva incorporación del FC Barcelona. Un cambio de un día para otro que sorprendió a todo el mundo. Pero, más allá de todo el escándalo, lo que aquí analizaremos es lo que puede entregarle el brasileño al equipo de Ernesto Valverde, quien afirmó que el fichaje fue de la directiva y no un pedido de él.

El ex Girondins de Burdeos de la Primera División de Francia, es un extremo puro que puede jugar en cualquier banda pero su mejores rendimientos se van por la derecha donde, a pierna cambiada, puede enganchar para dentro y disparar de larga distancia, una jugada que lo define como un jugador que verticaliza constantemente, que no piensa dos veces recibir y atacar de manera constante. Un jugador más parecido a Douglas Costa que a William, al quien el conjunto culé intentó fichar al comienzo del mercado.

Malcom no es un jugador que participe mucho en el juego posicional pero que si puede marcar la diferencia cuando la recibe al pie y decide verticalizar para dejar rivales en el camino ya sea para terminar la jugada o bien asistir a un compañero.

Por otro lado, Malcom es un jugador ordenado que hace los retrocesos para que el rival no pueda doblegar al lateral de la banda con facilidad. Esos retrocesos, más la amplitud que entrega para fijar rivales, son variantes tácticas que le entregan muchas variedades al actual monarca del balompié español.

En clave Barcelona de Ernesto Valverde, Malcom parece llegar como un revulsivo que pueda resolver un partido desde el desequilibrio individual o la buena pegada de larga distancia. Ante rivales que se replieguen bajo, el brasileño puede ser la llave para quitarse a un rival y poder encarar de manera desmedida hasta encontrar la comodidad para disparar e inquietar al guardameta.

De Vrij: en busca de crecimiento

Después de su explosión en la Copa del Mundo Brasil 2014, Stefan De Vrij ha ido en un ascenso constante, hasta el punto de ser ahora uno de los centrales habituales de un proyecto que tiene como meta ganar la Serie A y volver a competir en la Liga de Campeones de Europa.

La llegada de De Vrij al Inter de Milán es, desde cualquier punto de vista, un acierto total para darle continuidad a un proyecto con objetivos altos. El holandés es un central muy lúcido. Tiene la velocidad para anticipar a los rivales y el temple para poder enfrentar, dentro del área, a un jugador habilidoso sin cometer errores, es decir, cuenta con la tranquilidad para aguantarlo cuando juega de espaldas y poder quitarle la pelota.

Además, dentro de su capacidad con los pies en defensa, tiene habilidad para ganar los duelos aéreos estando parado y, en el peor de los casos, en retrocesos, donde se perfila muy bien para sacarla con el parietal.

En ataque, De Vrij cuenta con la habilidad para poder comenzar un circuito de juego donde se busque intentar progresar con la pelota a ras de piso. Tiene un muy buen primer pase, un registro que mejoró cuando fue dirigido por Louis Van Gaal en la selección holandesa. Si los receptores cercanos están bien marcados, el ex Lazio cuenta con un muy buen pase largo para activar los pivoteos del delantero centro o al extremo, sobretodo de la banda izquierda, donde aprovecha su buen golpeo de pelota cruzada.

En campo propio, también puede hacer mucho daño en el juego aéreo atacando la zona donde va a caer la pelota. Con un muy buen lanzador, De Vrij puede marcar la diferencia con la cabeza y con los pies.

En clave Inter de Milán de Spalletti, De Vrij es un jugador valioso para el proyecto ofensivo que promueve el entrenador italiano. Junto a Skriniar o Miranda, el holandés puede conformar una pareja de centrales de primer nivel y una de los mejores del continente europeo. Con él sólo se pueden esperar cosas maravillosas.

Daniel Wass: la prueba de fuego

Después de buenas temporadas en el Celta de Vigo, Daniel Wass tendrá, en el Valencia Club de Fútbol de Marcelino García Toral, la prueba para ver si está capacitado para competir a los niveles más altos del balompié europeo.

El danés, que no formó parte de la convocatoria de su selección para la Copa del Mundo en Rusia, es un volante capacitado para jugar en diferentes zonas geográficas del terreno del juego con roles totalmente diferentes. Puede aparecer tanto como volante por la banda, en cualquier perfil; como interior y en el doble pivote, zona donde parece que tendrá mayores participaciones dentro del 4-4-2 de Marcelino.

Wass es un jugador de un ritmo muy alto, desde la zona donde participe, además de tener buen toque de la pelota pero más como un continuista del mismo. Pese a ser volante de diferentes funciones, no es un constructor de juego ni mucho menos un director pero sí es un verticalizador. Cada uno de sus pases tiene como fin llegar al área contraria,  donde puede también ser un finalizador con su muy buena pegada de larga distancia.

Su físico e intensidad lo convierten en un jugador importante a la hora de defender, pese a no ser un experto en dicha fase, pero, en clave Marcelino García Toral, puede ser un jugador fundamental para replegar bajo y, si su posición es la de volante por la banda, hacer de un doble lateral que se convierta en una zona fuerte en el sistema defensivo.

Su versatilidad lo convierte en un jugador valioso para el Valencia, teniendo en cuenta las diferentes competencias que disputarán y la intención de trascender en todas. Para Marcelino, contar con un jugador como Wass, es importante a la hora de poder plantear partidos donde se tenga que descifrar el esquema del contrincante. La edad del danés, 29 años, apaga un poco lo llamativo de la contratación pero, por todo lo que le puede entregar, la contratación de Wass es una de las mejores del campeonato español.

Lenglet: el elegido por Valverde

Para ser central en el FC Barcelona es necesario tener ciertas habilidades especiales que van desde un buen primer pase para romper líneas hasta un buen juego en campo rival. Esa posición, dentro de una institución con un modelo de juego tan definido, no puede ser llenada por cualquiera; por esa razón,  la entidad blaugrana trajo a sus filas a Clement Lenglet.

Lenglet es un central como pocos y eso lo demostró en el Sevilla, donde se convirtió en un objeto de deseo para grandes equipos del “Viejo Continente”. El francés es un futbolista de pocas intervenciones dentro de un circuito de juego pero, dentro de las escasas veces que tiene contacto con la pelota, se equivoca muy rara vez. Pese a ser lento y no contar con el físico para poder corregir, su bajo porcentaje de error nivela dichos déficits.

En clave FC Barcelona, Lenglet cuenta con una excelente salida de la pelota tanto desde la ejecución (con un muy buen pase corto para romper líneas rivales) como en el entendimiento de la jugada (se posiciona muy bien para ser opción de pase o poder sacarse de encima a un rival que lo presiona. Al mismo tiempo, de no poder conectarse con algún compañero en corto, siempre tendrá la capacidad para activar a los delanteros con envíos largos, donde también destaca como pocos. Esa variante, con un delantero como Luis Suárez y con extremos como Ousmane Dembélé y Malcom, es importante.

Debido a su altura, Lenglet defiende muy bien dentro del área pese a no ser un jugador agresivo a la hora de intentar quitarle la pelota al contrincante. Con su llegada al campeón español, el francés podrá evolucionar desde su influencia dentro de los partidos y su manera de conectarse con sus compañeros desde el pase. Pero, uno de sus principales problemas, será cuando le toque retroceder en el momento que su equipo pierda la pelota. Al no ser rápido, quedará pagando en varias oportunidades. Sin embargo, desde el enunciado, Lenglet parece ser un fichaje de primer nivel y con características para deslumbrar en los contextos más importantes.

Lemar: a por cosas importantes

Con la intención de mejorar la plantilla pensando levantar trofeos las temporadas venideras, el Atlético de Madrid hizo oficial la contratación de unos de los nombres más deseados de los últimos años en el Viejo Continente: Thomas Lemar.

Lemar es un extremo que viene de demostrar muy buenos rendimientos en el AS Mónaco de Ligue One de Francia. El francés, parte de la plantilla campeona del mundo hace algunas semanas, es un jugador agresivo cuanto tiene la pelota o cuando tiene que correr en dirección a ella. Le encanta recibir al espacio y en zonas donde puede marcar la diferencia desde la gambeta o la velocidad pura,  lo que lo convierte en un especialista en el 1vs1.

Además de lo antes mencionado, Lemar sabe asociarse en corto con sus compañeros y le puede dar buena continuidad al ataque posicional,  variante que utiliza el Atlético de Madrid cuando el rival se repliega muy cerca de su guardameta. El francés es un arma para ser un jugador de primer plano en las transiciones o de segundo cuando el Atlético de Madrid tenga la pelota y tenga que descifrar bloques cortos con el plus de su educada pierna para poder centrar o disparar de larga distancia.

El ex Mónaco, pese a ser un extremo, tiene la capacidad de jugar por dentro para dejarle el sector al lateral y para que él pueda acompañar al mediapunta o los volantes de primera línea en el ataque por dentro. Es un futbolista muy completo que tiene la capacidad de potenciar a sus compañeros desde su buen juego exterior y centros o por su juego interior y capacidad de asistir desde atrás.

En clave Atlético del Cholo Simeone, Lemar puede formar parte de los dos planes del entrenador argentino. El de replegarse atrás para salir en velocidad contra los grandes de Europa o proponer desde la tenencia de la pelota contra los rivales que a priori son más débiles. Sea cual sea su función el francés llega para potenciar una plantilla que se perfila para pelear por los títulos esta temporada.

Kepa: por consolidarse en la élite

Hace ya un tiempo en la liga española, se viene hablando de un joven portero español, que jugaba en el Athletic Club. De él, se decía que era el futuro de su selección, y que sería dentro de unos años, uno de los mejores del mundo. Pues resulta que éste guardameta de 23 años, es ahora el guardameta más costoso de la historia, cuando el Chelsea oficializó su fichaje por los 80 millones de Euros que demandaba su cláusula.

Este llamativo movimiento, es producto de otro más grande, que tras varias ventanas de negociaciones donde se rumoreaba su consolidación, por fin se dio: el pase del belga Courtois al arco del Real Madrid. Esto llevó a una respuesta inmediata del club londinense, pero lo peculiar es la elección que hicieron. El experimento de tener como primer golero a uno que tuvo como única experiencia atajar en un club de media tabla de La Liga, puede salir muy bien, y que sea el futuro del club, como todo indica que será, pero también, ese dineral que costó cancelar su contrato anterior, puede ir a la basura si Kepa no es capaz de adaptarse a un fútbol diferente y mucho más exigente.

De todas formas, el nacido en Ondárroa tiene las cualidades que se necesitan para tener un pasaje exitoso por la Premier League.

Para empezar, una de las ventajas del negocio es poder tener un gran dominio sobre la etapa de mayor progreso del futbolista en cuanto a aptitudes y habilidades se refiere. Lo que se espera de él, es que de ahora en adelante, atraviese los mejores años de su carrera, y al ser tan joven, el Chelsea se asegura tener un arquero de calidad para dentro de varios años.

Hablando de sus cualidades bajo los tres palos, es muy bueno cerrándole los espacios a los delanteros rivales cuando tienen todo el arco para definir, con posturas firmes y efectivas. También, otra de las cosas en la que destaca es en su capacidad de estirarse para sacar pelotas esquinadas. Mide 1,90 metros, y aunque no es una estatura tan grande como la de otros porteros que vemos comúnmente en Inglaterra, tiene un estilo de salto que le permite, a mano cambiada sobretodo, girar en el aire y aprovechar la gran altura que ganan sus saltos.

En resumen, es un movimiento que puede generar grandes resultados a largo plazo, pero que llama mucho la atención por lo invertido en él. Tiene todo para triunfar esta temporada, y dejar de ser la “revelación”, para asentarse como los mejores del mundo muy pronto.

Emre Can: con ojos en la orejona

La Juventus de Turín tiene una sola meta: Ganar la Liga de Campeones de Europa. Después de perder finales recientemente y tener la “Orejona” tan cerca, La Vecchia Signora decidió construir una plantilla completa que pueda resolver diferentes cuestiones por si misma, por ello, desde la postura previamente mencionada, se entiende la llegada de Emre Can.

Emre Can es un volante que tiene en la polivalencia su principal característica. Puede ocupar diferentes zonas geográficas del terreno de juego desde la primera línea como volante central hasta en cualquiera de los dos perfiles como interior, pese a que se destaca más por derecha,  donde puede utilizar mejor su pierna.

El alemán es tan dinámico que cuando recibe la pelota y comienza a conducir es prácticamente imparable debido a su uso del cuerpo y su fuerte zancada, que transforma con facilidad la recuperación de una pelota en una oportunidad de peligro. Además, es un jugador que tiene buen pase filtrado y una excelente pegada de larga distancia. Cuando jugaba en el Liverpool, demostraba tener la condición para acompañar al tridente y poder acomodar al equipo en la zona.

Con su llegada, la Juventus de Massimiliano Allegri podrá acomodarse en diferentes esquemas. Con tantos mediocampistas de calidad (Miralem Pjanic, Blaise Matuidi, Claudio Marchisio, Rodrigo Bentancur, Sami Khedira y el mismo Emre Can), el entrenador italiano tendrá la oportunidad de variar sistemas a su antojo. Desde un 4-3-3, donde Can puede aparecer en cualquier lugar del triángulo, hasta un 4-2-3-1 donde el alemán puede compartir el doble pivot. Sea cual sea la disposición táctica, Emre Can entrará de maravilla y podrá, con sus habilidades antes nombradas, potenciar una zona de volantes que necesita de toda la ayuda para igualar fuerzas contra los mejores del mundo.

El ex Liverpool llega a Italia con la intención de ganarse un puesto en el esquema habitual y ganar la Liga de Campeones de Europa,  un sueño en común de una plantilla que, después de gobernar Italia a placer, necesita trascender a nivel continental.

Shaqiri: en busca de un lugar

Uno de los principales problemas del Liverpool fue que nunca consiguió un reemplazante para darle descanso al tridente conformado por el senegalés Sadio Mané, el brasileño Roberto Firmino y el egipcio Mohamed Salah. Un ejemplo fue la final de la Liga de Campeones, cuando la lesión del tercero terminó quitándole al conjunto Red cualquier tipo de oportunidad de ganar el trofeo. Por eso, Xherdan Shaqiri llega para darles pelea a esos tres cracks.

Shaqiri es un jugador de banda con un movimiento característico de cortar hacía dentro como marca registrada de su juego y puede entregarle muchas variantes posicionales y en transiciones al equipo de Jürgen Klopp. Tanto recibiendo al pie como al espacio,  puede ser muy bien aprovechado por los volantes para verticalizar cualquier jugada.

Su capacidad para aglomerar jugadores en un sector también le sirve a Klopp. Cuando Shaqiri la tiene pegada al pie es prácticamente imparable y eso genera que el rival tenga que hacerle marcas hasta de más de un hombre, lo que genera espacios en diferentes sectores que hombres como Salah y Mané pueden aprovechar con su velocidad y desequilibrio.

El suizo, ex Stoke City, es un jugador valiente y encarador, al que no le da miedo enfrentar a uno o dos rivales y dejarlos en el camino con su velocidad y gambeta corta,  una característica que se puede explotar de mil maneras y que se acopla al estilo de atacantes que utiliza Klopp en su travesía en Inglaterra.

En la previa es difícil descifrar si Shaqiri llega para tener un puesto como titular o convertirse en un jugador que puede salir desde el banquillo para resolver situaciones complicadas pero, lo único que se puede confirmar con total seguridad es que el suizo en el Liverpool de Klopp nos va a divertir a todos con su osadía y su estilo de no parar de atacar y atacar. Tal vez, uno de los mejores fichajes de todo el mercado veraniego.