Los gunners ganan desde el Spa

Ni el más optimista gunner hubiera pronosticado una tarde tan plácida como la que el Domingo tuvo el conjunto londinense en el Emirates. El Southampton entró en el partido vencido al ritmo que quiso el Arsenal, y el conjunto gunner supo contemporizar los 90 minutos magistralmente. 

Xhaka y Ramsey fueron los encargados de hacer descansar a sus compañeros con una fluidez lenta, pero que no suponía impedimento para que el Southampton se entregara a lo que quisieron ellos. 

No hizo falta que Lischteiner y Kolasinac ocupasen toda la banda. Ni siquiera la electricidad de Lacazette. El Arsenal sabía que en cuanto hubiese un chispazo, habría gol. Que certeza más absoluta, Iwobi fue el protagonista de cambiar las revoluciones. De meter la quinta marcha. En una de sus internadas y tras una serie de rechaces, Lacazette estrenaba el marcador.  

Y el segundo, fue la otra herramienta para hacer daño a un equipo con problemas para sacar el balón. Subieron la presión, Lacazette presionó al portero que entregó el balón donde más daño se hace, Iwobi volvió a aparecer y gol de Mkhitaryan. Punto y final. Deberes hechos, a sudar un poco y a disfrutar de la cuarta plaza momentánea. 

Es preocupante el estancamiento que ha sufrido el equipo del austriaco Hasenhüttl, con un bagaje de dos derrotas consecutivas y la sensación de no aparecer en los partidos. Ya empieza el filtreo con el descenso, y la peor de las sensaciones: ahora juegan con el Fulham, también en descenso y luego vienen dos torres, Manchester United y Tottenham. El calendario puede darles la puntilla sin remedio. 

Lo peor, no parecen tener la solución para evitar jugar en la Championship la temporada que viene. Ni hay circulación, ni velocidad en la transición, problemas en la zona defensiva, conceden muchos espacios, y arriba no tienen la pólvora necesaria para seguir agarrándose a la vida. 

Todo lo contrario, para Arsenal, que con esta victoria coge aire fresco para encarar los dos partidos de liga antes de la eliminatoria ante el Rennes.  

Trámite cumplido, aupados al objetivo, y dejando la portería a cero tras 3 partidos ligueros consecutivos encajando, uno de ellos ante el colista. 

Ahora toca el Bournemouth, y vuelven las curvas para el conjunto de Emery: Tottenham, y Manchester United en medio de la eliminatoria europea. Más madera para volver al top inglés. 

La apisonadora Citizen

Cuando en un enfrentamiento entre dos equipos potentes hay goleada, pocos argumentos futbolísticos se pueden esgrimir. Y no es lo mismo cuando un partido entre dos potencias acaba 3-5,3-1,4-2, porque en esos resultados hay una patente lucha entre dos fuerzas y una sale victoriosa por detalles. Cuando el City le gana 6-0 al Chelsea no se trata de detalles, mal juego o mal planteamiento. Existe de fondo un problema de motivación, de concentración y sobre todo de creer en el método. 

En 25 minutos el Manchester City iba ganando 4-0. Y la diferencia era clara, la solidez defensiva. Ambos clubes habían llegado a la portería rival, pero mientras los citizens achicaban para evitar que los atacantes blues remataran cómodamente, en el área de Kepa todo eran nervios, indecisiones y facilidades para un Agüero excelso.
El paso por los vestuarios trajo pocos cambios, el City seguía percutiendo con mucho peligro con una zaga londinense sacando agua como podía. Pero este barco estaba naufragando sin solución. Lo más preocupante para el Chelsea es la nula reacción, daba igual ir perdiendo 1-0, que 10-0, no hubo un levantamiento de coraje o personalidad. Se jugó cómo y a lo que quiso el City. 

Si en esta nota observan una ausencia de análisis táctico es algo intencionado, cuesta analizar un baño táctico tan sonrojante. Continuamente superaban líneas de presión y se plantaban en superioridad numérica en el área rival. Uno ya sabe que los equipos de Pep cuando están enchufados son arrolladores, pero enfrente estaba un equipo campeón, que hace 2 campañas era el campeón de la Premier. Pero parece que Maurizio Sarri sigue sin encontrar el camino de la regularidad en liga y sobre todo parece que no encuentra la manera de afrontar el partido contra los grandes. 

Para comprender esta victoria, más allá de lo táctico, debemos detenernos en la forma en la que Guardiola gestiona sus grupos. Todo aquel que haya jugado al fútbol, que haya compartido vestuarios, tiene en mente a ese jugador desequilibrante, con talento y vocación ofensiva. Y ahora imaginemos que a ese jugador comienzan a ubicarlo en zonas más retrasadas y con unas responsabilidades defensivas que a priori no son las aptitudes del jugador antes mencionado. Pues bien, es el caso de Zinchenko, joven mediapunta ucraniano en el que Guardiola ha visto un recambio al lesionado Mendy. Y quiero detenerme en ZInchenko porque quizás sea el mérito más grande de los muchos talentos que tiene Pep. Convencer a sus jugadores de ponerse al servicio del equipo, hacerlo de una manera profesional y subir el nivel. Pocos tendrían la valentía de situar a un mediapunta en el rol de carrilero ante un equipazo como el Chelsea, pero él confía en que su jugador le va responder.  

Con este ejemplo en la mano, vemos jugar a un City que es un bloque, todos saben lo que tienen que hacer, se ha ajustado el bloque defensivo y es muy difícil marcarle un gol a este equipo-en los últimos 10 partidos solo ha encajado 2 goles-. 

Para Maurizio Sarri esta derrota, esta goleada es un golpe duro a su situación. La goleada del Bournemouth había hecho saltar las alarmas, respirando por golear al Huddersfield, pero que llegan a un punto crítico en la fase decisiva de la temporada. Toca volver al sillón de pensar y reajustar cosas para recuperar el nivel pues el United viene apretando fuerte y peligra la Champions.

Las avispas picaron el Toffee

Desde que el Watford regresó a la Premier en 2015, el Everton no sabe lo que es ganar en Vicarage Road. Y así va seguir. Nueva victoria del Watford, que se queda como el octavo en la Premier. 

Everton se queda a 5 puntos de los Wolves con 2 partidos más. Dura temporada de los Toffees, que ven como otra temporada más siguen en la mitad de la tabla sin poder disputar puestos europeos. 

Para el partido, las alineaciones esperadas en ambos conjuntos. Parece claro que a estas alturas y teniendo que subir una marcha para no quedarse en tierra de nadie, los equipos van perfilando un once y manteniéndolo siempre que lesiones y sanciones respeten. 

Watford sale con dos hombres fuertes en el mediocampo, Doucouré y Capoué, y arriba mucha explosividad con Hughes, Deulofeu y Deeney. 

Everton por su parte, un 4-2-3-1 con Gueye para hacer la raya y André Gomes y Davies en la creación. Sigue teniendo problemas el conjunto del Merseyside ya que cuando no hay conexión del medio con Richairlson, se le hace de noche. 

Javi Gracia encaja perfectamente en la filosofía inglesa. Equipos replegados, juntitos y abordar la presión en campo propio y salir disparado a la contra. No hay mucha elaboración de la jugada, el equipo apenas arriesga para llegar a la portería rival y condena como nadie los errores rivales. 

Bien es verdad, que cuando el rival te ayuda, como el Everton, tu partido se vuelve cómodo, y sin fisuras. El Everton sigue sin tener una idea clara de desmontar telas de araña como la que le formó el Watford y vive de lo que desborde Digné o del balón parado. No está Marco Silva sacando la mejor versión de una plantilla ambiciosa, pero con falta de recursos. 

El partido vivía en la espesura de un Everton que no sabe cambiarle la velocidad a la pelota y un Watford que no modifica su plan salvo que vayan perdiendo. Y se fundió la primera parte con apenas ocasiones y menos peligro. 

El paso por el vestuario trajo la modificación que a la postre sería decisiva. Ingresaba al campo Andre Gray, autor del único gol del partido. Y el gol, fiel a lo que estábamos viendo, llegó tras un garrafal error defensivo del Everton, Hughes aparece solo dentro del área, filtra al segundo palo y aparece Gray que solo tiene que empujarla. 1-0, y a guardar la ropa. Lo que mejor se le da a este Watford. 

Un par de lanzamientos de falta peligrosos de Digné fueron la única respuesta al mazazo del gol. 

Watford seguirá peleando con los Wolves por ver quién es el líder de la otra Premier y deja a un Everton muy tocado.

Obligada goleada blue

Parada cómoda para el Chelsea en casa. Recibía al colista con la necesidad de levantarse del duro golpe intersemanal ante el Bournemouth. Tras el partido en Bournemouth, Sarri se quedó charlando 50 minutos con su staff y cuentan que no se fue en el autobús para Londres. Corrigió algunos errores y se vio al equipo más efectivo que el anterior partido, pero el Huddersfield no es un rival que te permita medir la sensación del equipo.  

La goleada era casi obligada para los blues tras el duro correctivo recibido en Bournemouth demostrarle a su afición que el equipo no se había desconectado. Pagó el Huddersfield que tampoco puso muchos obstáculos. En 11 partidos había conseguido solo 1 punto. Situación dramática para los terriers que ya deben ir planificando la próxima temporada en la Championship. 

Si existe una palabra para definir la temporada del Huddersfield, esa palabra debe parecerse mucho a imprecisión. El equipo ni está preciso en el tercio final del campo, ni elabora juego, ni se repliega bien ni sabe presionar en bloque. Todo mal, y a destiempo. Y lo que es peor, no da sensación de tener una solución a sus problemas. Y sus problemas se multiplicaron, en el minuto 27, Mbenza tuvo que retirarse por problemas musculares. 

Los locales por su parte, siguen con su plan A, y así seguirá hasta que, según palabras de Sarri, el plan A funcione. El equipo sufre un mal endémico: los rivales fijan a Jorginho y la salida de balón del Chelsea es muy lenta y abusa del desplazamiento largo de David Luiz. Ante la problemática, Sarri se aferra a las ideas de Hazard, el mejor hoy, y sobre todo de la capacidad de encontrar remate de la nada de Gonzalo Higuaín.  

El partido duró 17 minutos. Los 17 minutos que aguantó el Huddersfield negando la circulación de balón del Chelsea. En el momento que el trivote que plantó Siewert se desajustó, en parte debido por las permutas Hazard-Barkley y Kanté-Willian. Mojó el pipita con un pase precioso de Kanté. Se estrenó en su nuevo equipo y firmó con letras de oro en la Premier League. Nueva liga para el argentino y otra liga donde ya sabe que es marcar.  

Tras el gol, hubo un amago en los visitantes de descomponerse, pero el Chelsea bajó el ritmo y no supo sentenciar en la primera parte. Sólo el árbitro vio el penalti a Azpilicueta y Hazard puso el 2-0. 

La segunda parte no trajo novedades ni sorpresas, el partido se mantuvo por el mismo camino. Chelsea imponiendo su ritmo y el Huddersfield agotando sus minutos en la Premier. No se le ve con la alegría que da disfrutar de la mejor liga del mundo, se le ve nervioso, atenazado y sin esa soltura necesaria para disputar puntos.  

Hubo 3 goles más, que pudieron ser 5 o 6, fue lo que quiso el Chelsea, que supo golear, contemporizar y Sarri dio descanso a Jorginho, Kanté y Hazard. Plus de confianza para afrontar el difícil mes de febrero que se le viene al equipo. Debe empezar a olvidar el mal momento porque se empiezan a jugar las cosas importantes de la temporada. 

Por parte del Huddersfield, poco que añadir, el reto que aceptó Siewert parece inalcanzable y veremos si tiene la opción de mantener el puesto la temporada que viene. 

Golpe cherrie

Se estrenaba en sociedad el fichaje de la temporada del Chelsea. Gonzalo Higuaín era el deseo de Maurizio Sarri. Llegaba al Dean Court con la tensión que está marcando el Manchester United en su escalada. El cuarto puesto es ahora cosa de 3. Chelsea renunció a dar un paso al frente y tendrá que pelearlo hasta el final con su rival en Londres, el Arsenal, y con un resucitado Manchester United. 

 

Pero volviendo a Bournemouth, lo sucedido sobre el terreno de juego, más allá del resultado, Sarri sigue sin darle continuidad al juego desplegado en Napoli.  Su 4-3-3 está siendo contrarrestado en muchas fases, y si Jorginho no conecta con Hazard, parece imposible que el Chelsea despliegue su fútbol. 

Salía el equipo de Howe con un 4-4-1-1, con líneas muy juntas, siempre buscando defensivamente el 2 para 1, los extremos, siendo más volantes, apoyando siempre a su lateral, y los dos interiores, muy cerrados con los centrales. Bloqueo del conjunto cherrie, a desconectar a Hazard y a tener controlado a Higuaín. No parece mucho más el Chelsea. Pedro no está fino, y Sarri no cuenta apenas con Willian o Barkley. El juego blue estaba condenado a terminar por banda, y entre las coberturas cherries, y que Higuaín no es el tanque que se requiere en estos partidos, el fútbol se fue apagando, y se convirtió en lo que Howe quería, centro-despeje y a soñar con que un balón caiga para la mortal contra de King.
Con el Chelsea volcado, y sus laterales subiendo mucho, comienzan a aparecer las llegadas del Bournemouth. Al descanso 0-0. 

La vuelta del descanso deja helado al Chelsea. Un balón filtrado a la espalda de Rudiger, Brooks envía al punto de penalti donde aparece King para fusilar a Kepa. 1-0 y a seguir con la misma tónica. El Chelsea parece condenado a tener que dejar aún más espacios. 

El Bournemouth tenía claro cómo se iba a jugar. Seguía ahogando al Chelsea que mandaba a muchos jugadores arriba en busca de conexiones, y fruto de volcarse arriba, llega una nueva contra cherrie, controla King en la espalda de Azpilicueta, Rudiger y David Luiz muy descolocados y el pase filtrado al espacio deja a Brooks solo que rompe a David Luiz que regresaba con lo que podía y batía por bajo a Kepa. 2-0, y un mundo para seguir matando a la contra. 

El partido continuaba con la misma dinámica, el Chelsea estampándose en el muro cherrie, y con espacios, King era mortal a la espalda de David Luiz. En una de esas, y cómo si de una muerte anunciada se tratara, nuevo balón a la espalda del central brasileño y Stanislas filtra un balón que King sólo tiene que empujar. Si el rival sólo necesita dos hombres para desmontar tu sistema defensivo, es imposible pretender llevarte la victoria fuera de casa. 

Con la entrada de Giroud y de Loftus-Cheek el Chelsea comienza a tener más peligro y sobretodo a desarmar el enjambre defensivo de Howe, pero con el 3-0 y 8 jugadores defendiendo en su propia área, el peligro es minimizado. 

La puntilla llega con un centro lateral, cabeceo desde el punto de penalti y terminar de matar un partido muy trabajado del Bournemouth. 

Con una liga tan igualada, donde Liverpool y City están descolgados peleando por el título, con un Tottenham vagando por la tercera plaza, es incomprensible como un equipo de mitad de tabla puede desarmar tan fácilmente al Chelsea. Toca asegurar la victoria como local ante el colista y prepararse para un calendario dónde tendrá que enfrentarse al City con la eliminatoria de Europa League ante el Malmoe de por medio.

Giros Inesperados#1- Alan Shearer, la urraca eterna.

Muchos equipos no son recordados por su palmarés, ni siquiera por un periodo de dominio. Simplemente, la forma en la que trataron al fútbol les hizo pasar a la posteridad. 

La Hungría de Puskas de los 50, la Holanda de Cruyff de los 70, el Alavés de la final del 2001, y un largo etc. Y dentro de ese etcétera podemos encontrar al Newcastle. 

Newcastle, a pesar de que al principio del siglo cosechó algunas ligas, era un equipo humilde, acomodado en la zona baja de la Premier y el ascenso inglés.  

Pero en los 90 se cambia su destino. A mitad de la década, el club decide apostar por la bota de oro de la Premier de ese año, propiedad del equipo campeón de Liga, para aspirar al título. 

303 goles en 540 partidos. 6 veces pichichi de un torneo disputado. 2 veces mejor jugador de la Premier. 1 Premier League.
Para poder hablar del personaje de esta semana, primero debemos mostrar sus avales. Su nombre Alan, apellido, de sobra conocido en Newcastle, Shearer.
Su llegada al Newcastle no condujo a ningún título, pero su nombre quedará marcado en la historia del club del nordeste de Inglaterra. 

Hablar de Shearer, es hablar de gol, pues su carrera ha estado ligada constantemente al gol, al punto de tener el récord de botas de oro de la Premier de manera consecutiva, junto a Henry con 3 galardones seguidos. 

Su llegada a las urracas fue el traspaso más caro del mundo hasta la fecha, por 15 millones de libras, poniendo en liza la apuesta por el título del Newcastle. No obstante, ese año volvió a ser bota de oro y el club terminó en segunda posición. 

Al año siguiente se rompe los ligamentos de la rodilla y se pierde gran parte de la temporada por lo que el club en liga acaba en mitad de tabla, pero logra llegar a la final perdiéndola ante el Arsenal, partido al que si logra llegar Shearer. 

Ya en 1998, con vistas al Mundial, el entrenador le entregó el brazalete de capitán, que tuvo hasta su retirada en 2006, y respondió con 14 goles en 30 partidos.  

Un camino marcado por las constantes lesiones, nunca pudo disfrutar de la continuidad necesaria para aspirar a algo más. 

Con sus goles, el Newcastle pudo disfrutar de la pelea por el título, hito que nunca lograría, siendo habituales sus goles por toda Europa al punto de ser máximo goleador de la Copa de la UEFA en dos ocasiones. También llevó a su equipo a dos finales de FA Cup consecutivas, ambas con derrota. 

La leyenda de Alan Shearer siempre acompañará al Newcastle al punto de ser el jugador que logra llevar al club a la zona alta de la Premier, siendo un equipo que siempre pelea el título. Con su retirada el club jamás logra regresar a esa élite del fútbol inglés. 

Uno de los últimos grandes arietes del fútbol fue el emblema de un club que ha pasado a ser reconocido por el mundo del fútbol más allá de las fronteras de la Gran Bretaña.

Giros Inesperados #1 – Manchester City

Manchester, ubicado en el condado de Gran Manchester en el Noroeste de Inglaterra.  500 mil personas habitan en esta importante ciudad inglesa, clave durante la revolución industrial.  Pasó de ser un pequeño pueblo con acceso al mar en Liverpool a ser pionera en industria. 

Futbolísticamente hablando, Manchester siempre ha sido Red, gracias al buen papel que históricamente ha hecho el Manchester United. Pero, a la sombra siempre ha habido un equipo, el City, más humilde y de menor gloria, pero que lograba sus éxitos. 2 títulos de Liga, 4 FA Cup y 2 Copas de la liga son su palmarés previo al cambio de historia del que vamos a hablar hoy. 

Manchester City, club derivado de varios proyectos de Anna Connell y miembros de la Iglesia de Sant Marks, tiene su denominación oficial en 1894, a partir de entonces, comienza su éxito futbolero. Logrando llegar a la élite competitiva en 1899, y en 1904, logra su primera FA Cup. 

A pesar de vivir a la sombra del éxito del United, ha sido un club que ha sabido existir por debajo de su máximo rival. 

En la década de los 70, coincide el mejor City, con la consecución de su único título continental, la Recopa de Europa de 1970. Época de oro que desemboca en una crisis financiera y económica que deja al club al borde del abismo. Y es aquí donde aparece nuestro protagonista.  

Mansour bin Zayed Al-Nahyan , se convierte en 2008 en máximo accionista del equipo, y de su mano llegan fichajes de prestigio como Robinho, Carlos Téves o Kolo Toure.  

El equipo ha crecido a un nivel estratosférico desde la llegada del jeque emiratí, logrando en 2011 una nueva FA Cup, la quinta del club, y rompiendo la sequía de 35 años sin lograr un título. Ese año también lograrían entrar en Champions tras 43 años. 

Un año más tarde, logran la ansiada Liga recortando 8 puntos a su máximo rival, el Manchester City. Dos copas de la Liga, otra Liga y la Community Shield, completan el palmarés del equipo con el jeque al mando, habiendo ganado todos los títulos de su país, y queriendo dar el salto a Europa.  

Han pasado de tener a Mark Hughes de entrenador y a Wright-Phillps de máxima estrella, a llegar a fichar al mejor entrenador del mundo y a disponer de un elenco de máximas figuras de la élite mundial al alcance de muy pocos. 

10 años han pasado de la gestión del jeque en Manchester, y pocos clubes pueden presumir de un crecimiento en economía, prestigio y palmarés como el City. Parte de uno de los grupos más potentes del fútbol mundial, con representación en los 5 continentes y con unas perspectivas de futuro muy sólidas. 

No cabe duda, que la aparición de Mansour bin Zayed Al-Nahyan  en la vida del Manchester City ha supuesto un enorme cambio y un crecimiento inimaginable en los aficionados Skyblue hace 20 años.

Locales visitantes

Una de las grandes preguntas que se hace el aficionado al fútbol que comienza a explorar nuevas ligas, es sobre porqué hay equipos de un país que juegan la liga de la federación de otro país. 

El ejemplo más representativo es el Mónaco, que siempre ha jugado en la liga francesa. Otros ejemplos como el San Marino Calcio, que juega en el fútbol italiano, el USV Eschen/Mauren de Liechtenstein que juega en el fútbol suizo o el FC Andorra que disputa la Tercera División de España. 

Una de las explicaciones más obvias de porqué juegan en diferentes países, se debe a su tamaño. Son países muy pequeños, que apenas cuentan con equipos para formar una liga propia. 

No ocurre lo mismo en otros ejemplos como el Cardiff o el Swansea, equipos galeses bajo tutela de la Federación Inglesa. Pero no son los únicos ejemplos. 

Annan Athletic y Gretna Football Club son dos equipos que representan dos localidades situadas muy cerca de la frontera entre Escocia e Inglaterra por lo que fueron admitidos para jugar en las ligas inglesas. El Annan Athletic jugó en las categorías regionales del fútbol inglés hasta 1977 que fue admitido para jugar en las ligas escocesas. Por su parte el Gretna F.C jugó en las ligas amateur y semiprofesionales inglesas hasta que consiguieron entrar en la liga escocesa en 2002 tras varios intentos anteriores de unirse a ella. 

En 1872, se permitió la participación del Queen’s Park en la FA Cup con motivo de la retirada de varios equipos ingleses.  

Durante los años siguientes siguió jugando, entrando directamente en semifinales como favor de la FA para evitarles los costes de viajes, pero la falta de dinero le impediría ir a Londres a jugar la final. Ya con la copa escocesa creada, el Queen´s Park seguiría participando en el sorteo de la FA Cup, pero siempre se retiró sin jugar ningún partido por motivos desconocidos, salvo en el 83 donde llegó a la final.  

Otros equipos escoceses participaron esos años en la FA Cup hasta que la Asociación Escocesa de Fútbol en el 1887 prohibió a sus equipos jugar la FA Cup. Ningún equipo volvería a jugarla hasta que en la década de los 1980 el Gretna volvió a hacerlo. 

Una gran cantidad de equipos galeses jugaron en Inglaterra: Bangor City, Barry Town, Bridgend Town, Caernarfon Town, Newtown, Rhyl, Treharris. Swansea City, Cardiff City, Newport County, Wrexham, Colwyn Bay y Merthyr Town. 

El motivo, no existía una liga en Gales, por lo que, para poder competir, tenían que disputar la Liga en Inglaterra, siendo partícipes también de la FA Cup. 

Cuando en 1992, comienza a disputarse la Liga de Gales, muchos equipos migraron hacia esta competición, mientras que Swansea City, Cardiff City, Newport County, Wrexham, Colwyn Bay y Merthyr Town decidieron seguir formando parte de la Liga Inglesa. 

Aunque desde el punto de vista deportivo el Wrexham, Colwyn y Merthyr son considerados equipos ingleses, siguen estando bajo la jurisdicción de la Federación Galesa, mientras que Swansea, Cardiff y Newport lo hacen bajo la FA desde 2011/12 en la que se estipuló que si se jugaban en divisiones profesionales debían estar bajo el control de la FA.  

De estos equipos hay que destacar que el Cardiff City ganó la FA Cup en 1927 y volvió a disputar una final de esta en 2008 lo que provocó un cambio en las reglas de la FA para permitir a equipos galeses representar a Inglaterra en competiciones europeas. En la 2012/13 el Swansea como campeón de la Copa de la Liga, sería el primer equipo galés en representar a Inglaterra en competición europea.

Fin a la racha Spurs

Venía el equipo de Pocchetino con una racha 5 de 5, certificando su pase a Octavos de la Champions League y aupándose a la 2 plaza de la Premier League.
Había superado el boxing day con nota, dando un espectáculo ante el Bournemouth, con un contundente 5-0. Pero la realidad en la Premier indica que, cómo se dice en España, camarón que se duerme, se lo lleva la corriente. 

Pocchetino había planteado un cambio táctico jugando con un trivote formado por Sissoko-Winks-Eriksen, arriba Kane con mucha movilidad y por detrás aparecían en los huecos Son y Alli. 

Por su parte, Nuno mantenía su esquema 3-4-3, con mucha velocidad arriba. 

La primera parte había transcurrido al ritmo que ha querido el equipo local. Sin grandes alardes, sin exigir mucho a Rui Patricio, pero con el oficio suficiente para irse al descanso con ventaja. 

Cierto es que la producción ofensiva está siendo escasa, y el peligro visitante surgía de las arrancadas potentes de Adama Traoré, pero al equipo londinense le dio para sestear a partir del gol de Harry Kane y así contemporizar el esfuerzo. Eriksen marcaba el rumbo de juego, y Son era quien más daño hacía sin llegar a conectar con Kane. 

El paso por el vestuario parecía mantener lo que se vió en el primer tiempo, y más cuando a los Wolves se les iba por lesión su hombre más peligroso, Adama Traoré, Helder Costa a la postre decisivo. 

Los minutos iban pasando y el faro del Tottenham se fue apagando, tanto que los Wolves comenzaron a comer terreno y a progresar con más peligro. Y apareció el hombre más determinante, Joao Moutinho. Sorprendente su suplencia, tanto cómo la pasividad de la zaga Spurs al defender un córner que servía para que Boly pusiera el empate al marcador. 

El empate no pareció sacudir al Tottenham que seguía hibernando y viendo como Moutinho comenzaba a conectar con las bandas y aparecía el peligro en área londinense. 

Un error de concentración de Davinson Sánchez que le dio los metros suficientes a Raúl Jiménez para que la colocará pegadita al palo y pusiera por delante al equipo visitante. 

Ahora sí, con 1-2 en el marcador, el Tottenham comenzó a temer por el resultado y adelantó líneas y empezó a acelerar el juego, dejando muchos espacios para la contra rival. 

Seguía el Tottenham tocando y tocando, pero sin ganar profundidad, y en una pérdida, Rubén Neves pone un exquisito balón para que Helder Costa pusiera el 1-3 definitivo. 

Fin a una racha increíble de resultado, dejando al Liverpool volando solo en el liderato y permitiendo al City que le supere en la clasificación. Por parte de los Wolves se aúpan a la séptima plaza superando ya los puntos que hizo en toda la temporada 2011-2012, última vez que pisó la Premier. 

For you, the boss

Dicen que el fútbol es cada vez más de sentimientos, de estados de ánimo, psicología, concentración, serenidad…Y lo vivido en el Cardiff City Stadium es una buena muestra. 

Se presentaba la tarde en Gales con un ambiente especial, el homenaje a Vichai Srivaddhanaprabha estallaba los corazones de miles de aficionados foxes que partieron a Cardiff. 

El Cardiff, en contra de lo esperado, salió un poco más volcado, enganchado a lo que pudiera sacar Murphy desde la banda izquierda. Atrás Morrison, Samba y Manga vivían enganchados al larguero. 

Prácticamente su juego se basaba en lo que Camarasa produjese a balón parado, o con alguna jugada en profundidad por izquierda. Fiel a su entrenador, el equipo vivía enrocado, aliviando el acoso del Leicester.  

Por parte visitante, músculo y altura en la parte central, con Mendy y Ndidi en el doble pivote, y Maguire y Morgan en el centro de la zaga. Tanto Gray como Albrigthon asociándose por dentro para dejar toda la profundidad a dos carrileros de mucho recorrido, Ricardo Pereira y Chilwell, y arriba Vardy y Maddison con mucha movilidad. 

El partido tuvo una ida y vuelta muy bonita en los primeros 15 minutos, con un Cardiff, como local, dando un paso adelante, tratando de robar en mediocampo y montando contras. 

Tras este ida y vuelta, el Cardiff volvió a replegarse y ofreció más tiempo al Leicester para organizar sus ataques. 

A partir de entonces, Cardiff se agarró a mantener el 0-0, y buscó tímidamente la portería rival, con aproximaciones como 3-4 hombres y escasa probabilidad de éxito. 

Warmock no es un tipo que conceda espacios con facilidad, mantiene su bloque hasta que no le queda más opción que ir a buscar un gol. Conservador al extremo, teniendo en cuenta que jugó de local, que la clasificación le pide ir a ponerse por delante, y porque siempre es mejor defenderse cuando vas ganando. 

Por parte foxie,  bien es verdad que arriesga y trata de proponer más, pero con un centro del campo de tanto trabajo y con tan poco fútbol es imposible trenzar juego y desarrollar jugadas que desconecte la red defensiva rival.  Maddison queda demasiado aislado y Albrigthon necesita bajar demasiado para conectar con la pelota. La más clara referencia fue Vardy, ahogado entre los dos centrales, muerto en mil desmarques e incapaz de recibir un balón en ventaja.  

Y así es como llegamos al final de la primera parte, ambos equipos tratando de imponer su criterio, y el 0-0 en el luminoso. 

La segunda parte, presenta a ambos conjuntos en la misma dinámica del primer tiempo, Cardiff parapetando el área, y Leicester agarrado a las subidas de Chilwell y Pereira. Y en una de esas llegó el gol del partido, Albrighton bajando a recibir, filtra un pase excelente a la carrera de Chilwell, el balón al punto de penalti, donde aparece Gray solo, y marca a placer. Dedicatoria especial a Vichai, emotivo a la vez que potente. 

Tras el gol, el Cardiff no modifica en exceso su plan, entran Hoillett y Madine para dar algo de movilidad arriba, pero seguía sin arriesgar lo necesario para lograr el empate. El peligro galés llegaba por jugadas a balón parado. 

En los últimos compases, Vardy tuvo la oportunidad de marcar su gol, y sentenciar el encuentro, pero la salida de Etheridge frustró el plan. 

Final del partido, reforzando a un equipo debilitado anímicamente, pero que con el partido de hoy, demuestra fidelidad eterna a un Presidente que ya tiene palco de honor en las puertas del cielo. 

 

D.E.P. Vichai.