Hazard, la única esperanza

El mejor momento de la temporada para el equipo de Sarri parece haber quedado atrás, en estos últimos meses hemos visto un equipo previsible, de ritmo muy bajo y con pocas variantes para sorprender al rival, esto es lo que debe cambiar el técnico italiano si quiere clasificarse para la Uefa Champions League.
Por su parte, el equipo dirigido por Nuno Espírito Santo está en una posición comoda en Premier League (7mo) pero muy lejos del 6to lugar ocupado justamente por el equipo londinense.

Chelsea partió con su característico 1-4-3-3, con tres variantes respectó al último encuentro disputado por Premier League ante Fulham, la inclusión de David Luiz en lugar de Christensen, el ingreso de Kovacic sustituyendo al inglés Barkley y la salida de Willian para el ingreso de Pedro en el extremo derecho.
Por el lado de Wolverhampton regresan algunos jugadores que habitualmente son titulares como Rui Patricio, Neves, Moutinho y Castro para conformar el típico 1-3-5-2 que tan buenos resultados le ha dado al técnico portugués.

No  fue un partido con demasiadas situaciones claras de gol, esto se dio por 2 cosas, el juego plano de Chelsea y la concentración de los dirigidos por Nuno. Los londinenses nunca pudieron encontrar los espacios necesarios para generar peligro ya que la zona central siempre estuvo congestionada por los mediocampistas de Wolverhampton, que hicieron un partido muy serio, siempre concentrados y dispuestos a realizar apoyos constantemente.
Solo aportaba algo diferente el belga Eden Hazard cuando recibía con ventaja, pero eso sucedió muy pocas veces en el primer tiempo.

Los Wolves basaron su planteo en el orden y la concentración con sus 11 jugadores detrás de la línea de balón e intentando mantener una intensidad considerable, con un Raul Jimenez espléndido en todas las facetas del juego, con un compromiso a la hora de defender admirable pero también sacrificándose para crearle problemas a la línea defensiva de Chelsea gracias a los envíos de Dendoncker y Neves.

El segundo tiempo comenzó de la misma manera en la que finalizó el primero, caracterizado por la incapacidad del local para producir peligro pero con el visitante impreciso a la hora de buscar contragolpes, tanto así que el equipo de Nuno no había pateado a puerta hasta el minuto 56, minuto en el que se da el gol tras una excelente combinación por el centro entre Jimenez y Diogo Jota.
En ese mismo instante Sarri decide hacer la primera modificación, la salida de Kovacic para dale ingreso a Loftus-Cheek, buscando algo más de desequilibrio individual. Esto, junto al ingreso más tardío de Hudson-Odoi modificó la posición de algunos jugadores, centralizando a Hazard para darle las bandas al ya mencionado juvenil inglés y a Willian.

El partido se tornó ideal para el planteo que proponía Nuno, ahora Chelsea tenía la obligación de ir a buscarlo para conseguir al menos el empate y se iba a desproteger en demasía.
La realidad es que los cambios del DT portugués fueron demasiado conservadores y otorgaron el control total del partido a Chelsea, ya que quitó a los 2 jugadores más ofensivos y peligrosos que tenía para colocar un mediocampista (Gibbs-White) y a Traore, que si bien es rápido, no está capacitado físicamente para aguantar el balón de espaldas y conseguir tiempo para que su equipo se desahogue.

Aunque todo esto no lo estaríamos diciendo si en la oncena de Chelsea no estuviera uno de los mejores jugadores del mundo, Eden Hazard. El belga no tiene un contexto favorable en Londres, el equipo no lo ayuda a desarrollar todo su potencial, por sus pies pasan muchísimos balones pero no en las mejores condiciones, y al ser el único recurso desequilibrante de su equipo pierde impacto.
Pero el nacido en La Louvière es tan bueno que es capaz de sobreponerse a ese contexto no favorable y al microclima que se vivía en Stamford Bridge, en todo ese caos en el que estaba el partido, Hazard se mostró tranquilo para ubicarse bien, en una posición ventajosa al borde del area y tras recibir el pase de Willian se quitó a un hombre de encima y disparó con potencia y colocación al palo más lejano defendido por Rui Patricio.
Hazard parece cada día más comprometido con Chelsea, cada día más sacrificado y menos irregular.

Este resultado no es bueno para Chelsea, ya que lo priva de posicionarse más arriba en la tabla de posiciones aunque todavía está en la lucha por el tan anhelado 4to puesto.

Para los de Nuno queda el sabor amargo de no poder llevarse los 3 puntos pero hay aspectos positivos para destacar como el nivel de Jimenez y la eficacia del equipo, que convirtió la única chance clara que generó.

Wembley vio brillar a De Gea

Era el primer gran desafío para Ole Gunnar Solskjaer desde que asumió la dirección (como interino) de Manchester United hace casi un mes.

 La dificultad estaba en enfrentar a un Pochettino ya consolidado en Inglaterra, con un proyecto deportivo que le ha dado identidad a un club como Tottenham y en el mítico Wembley. Además, de conseguir una victoria sería el primer entrenador en la historia del club de Manchester en encadenar 6 triunfos en sus primeros 6 partidos por Premier League.

Tottenham afrontaba este encuentro en buena forma luego de los últimos 3 partidos donde consiguió 3 victorias incluyendo una ante Chelsea por Carabao Cup y buscaba una victoria para seguir en la lucha por el segundo puesto.

A priori, una de las claves del partidos sería la banda izquierda de Manchester United/ la banda derecha de Tottenham, los locales suelen acumular gente en el centro del campo y usar a sus carrileros para profundizar, principalmente el derecho (en este caso Trippier). Mientras que el conjunto visitante suele atacar por las bandas recostándose principalmente en la izquierda y a partir de ahí generar ventajas.

El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino planteó, como se preveía, el típico 1-4-4-2 conformando un rombo en el mediocampo para explotar al máximo la zona central; y si no les era posible de esa manera, y buscaban la solución utilizando a los carrileros para dar amplitud al juego.
Los locales movían el balón buscando progresar de forma segura, principalmente con Winks y Eriksen que se retrasaba para ser una opción más a la hora del comienzo de las jugadas.

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Por el lado de Manchester United tampoco hubo sorpresa: fue con el 4-2-3-1 que posiciona a Pogba por delante de Herrera y Matic, con Lingard a su derecha, Martial a su izquierda y Rashford en punta. La diferencia estuvo en que, al momento de replegarse, formaban 2 lineas de 4 jugadores estrechándose. La finalidad de esto era cerrar espacios que pudieran generarse en la zona central, además, situaban por delante del balón a Martial y Rashford que esperaban envíos cruzados a espalda de la defensa locataria.

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Aunque generalmente los envíos cruzados tuvieron como objetivo al francés Martial, el gol llega al minuto 44 por un error de Trippier que Pogba aprovecha muy bien demostrando toda su técnica, con un pase exquisito dejando con ventaja a Rashford que definió al segundo palo.

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Ese primer tiempo fue disputado aunque se vio más peligroso al conjunto visitante, que no tuvo la posesión pero si aprovechó sus chances para irse con ventaja.
Tottenham tuvo movimientos interesantes como el retroceso de Kane para llevarse a los centrales con él y crear espacios a sus espaldas, donde estuvo muy inteligente Son con su posicionamiento pero no pudieron generar demasiado peligro.
Fue clave la salida de Mousa Sissoko producto de una lesión, principalmente porque Lamela es un jugador de otras características y obligó a hacer pequeños cambios posicionales al DT Argentino.

El segundo tiempo si tuvo a los Spurs como claros dominadores, pudieron encontrar pasillos internos y hacer daño, Son se mostró más cerca de la línea de cal y mostró las carencias de la defensa Red Devil.
 Trippier estuvo más preciso e incidió con envíos más peligrosos desde la banda, Eriksen fue más participativo gracias a la movilidad de sus compañeros que le otorgaban más opciones de pase y merecieron el empate. El único que no estuvo a la altura fue Dele Alli, tuvo varias chances de gol incluso una clarísima en donde dispuso de tiempo y espacio para pensar y elegir bien a donde definir pero lo hizo de mala manera.

Manchester United en el segundo tiempo se mostró más pasivo y espero en su campo, quizás, más de lo que debía. Los envíos a Rashford y Martial fueron menos frecuentes y provocó que el conjunto local tomara confianza y tuviera continuidad en su juego.
Fue ampliamente superado, pero en este segundo tiempo es donde vemos la mejor actuación de David De Gea en mucho tiempo, las 11 paradas que completó en este partido fueron, en su mayoría, espectaculares además de claves para que el equipo de Ole Gunnar Solskjaer se lleve los 3 puntos de Wembley. Puede ser un punto de inflexión para el portero español y para el equipo en general, esta clase de partidos son los que marcan una temporada.

Con esta victoria, Manchester United alcanza la línea de Arsenal en el quinto puesto, quedando a 6 puntos de Chelsea.

Tottenham debido a esta derrota se posiciona a 2 puntos del segundo puesto a la espera de lo que haga Manchester City, que podría irse a 5 puntos de ventaja respecto al conjunto londinense.

Vardy asalta Goodison Park

Everton buscaba reponerse de la derrota sufrida días atrás ante un equipo, a priori, inferior como lo es Brighton, pero lo más importante, buscaba encontrar su mejor versión y a partir de ahí encadenar buenos resultados.
La verdad es que el equipo de Merseyside no está en su mejor momento de la temporada, recibe goles en la mayoría de los partidos (ha recibido al menos 1 gol en los últimos 8 encuentros) lo que lo ha llevado a obtener 5 de los últimos 24 puntos en juego, un porcentaje bajísimo para un equipo que busca entrar en competiciones  europeas o, al menos, para eso se  reforzó.

Por su parte, Leicester ha estado rindiendo a un buen nivel, colocándose en la séptima posición, aunque con un andar un poco irregular, ganándole a equipos del Big Six como lo son Chelsea y Manchester City (en partidos consecutivos) pero luego sufriendo derrotas ante equipos como Crystal Palace o Cardiff. Aun así, la temporada está siendo positiva para los Foxes.

En la primera mitad vimos a un Everton con la iniciativa, que buscaba a partir de la presión recuperar rápido la posesión y volver a atacar, para eso Marco Silva optó por usar una 4-2-3-1  con un mediocampo formado por André Gomes e Idrissa Gueye, este último se posicionaba entre los centrales para genera superioridad en el inicio de la jugada y así progresar con balón dominado, André Gomes no estuvo muy fino con sus pases en el primer tiempo, pero sí dejó algunos movimientos interesantes volcándose a banda para apoyar al lateral y extremo a proyectarse con facilidad, esto lo hizo principalmente en banda izquierda, donde el lateral es Digne y el extremo, Richarlison.

Leicester inició con un 4-3-3 en el que Ricardo Pereira y Ghezzal eran los extremos, ambos, al replegarse cuando el conjunto local se adelantaba, conformaban una línea de 5 junto a los 3 mediocampistas centrales que colocó Claude Puel. El equipo dirigido por el francés se vio sometido ante la buena presión del local y nunca pudo progresar de forma cómoda, tanto Mendy como Ndidi eran exigidos a jugar a una velocidad y precisión altísima, eso provocaba muchos fallos en el inicio de las jugadas y hacía sistemática la perdida de balones.  A pesar de esto, el conjunto dirigido por Marco Silva no tuvo demasiadas situaciones claras de gol más allá de un disparo que dio en el travesaño por parte de Kenny, aunque si era el dominador del encuentro.

Los Foxes entendieron muy bien la situación que se les planteó y para el segundo tiempo salieron dispuestos a presionar, al menos en los primeros minutos, luego terminaron replegándose pero con la diferencia de que ya no intentaban progresar en corto, sino que lo hacían en largo y al espacio, principalmente con Maguire y Mendy como lanzadores y con un Ricardo Pereira excelso, cargándose el equipo al hombro desde la banda izquierda junto al siempre cumplidor Ben Chilwell. A partir de ese cambio, Jamie Vardy entró más en juego, fue tomando confianza hasta que en el minuto 58 y tras un mal control de Michael Keane, recibe un pase de Ricardo Pereira, conduce y cruza un remate bajo con pierna zurda para vencer a Pickford para darle la ventaja a su equipo y firmar su gol número 69 en 159 partidos por Premier League.

A partir de ese momento y con los ingresos de Cenk Tosun y Bernard en lugar de Walcott y André Gomes respectivamente, el equipo local en busca de  la igualdad acumuló más gente en el área y comenzó a utilizar principalmente a Bernard para colocar centros y desnivelar en el uno contra uno, pero a pesar del buen rendimiento del ex Shakhtar Donetsk y el aumento de protagonismo y participaciones del Islandés Gylfi Sigurðsson, Schmeichel se mostró sólido y mantuvo su portería a cero dándole la victoria al equipo visitante.
Everton tuvo varios puntos altos que explican el resultado, la eficacia de Jamie Vardy, que tuvo una sola ocasión y logró capitalizarla, el sacrificio y talento de Ricardo Pereira, que cubrió toda la banda y se dio el lujo de comandar a su  equipo en el apartado ofensivo asociándose con Chilwell, y por último, Harry Maguire, el central fue muy importante ganando constantemente en los duelos aéreos pero también fue preciso con sus pases largos que permitieron al equipo tener una alternativa más a la hora de atacar y crear jugadas.

Lo siguiente para Leicester es enfrentar a Newport County por la tercera ronda de la FA Cup y luego recibir a Southampton por la jornada 22 de Premier League.

Everton tendrá que intentar cortar con la racha de partidos sin ganar como local rápidamente, porque enfrentará a Lincoln City por la tercera ronda  de la FA Cup y se verá las caras con Bournemouth por la jornada 22 de Premier League, ambos encuentros serán en Goodison Park.

 

A falta de magia, Kanté.

El ambiente en Selhurst Park era magnífico, gradas repletas y un equipo locatario que buscaba extender la racha de partidos sin perder ante un equipo importante como lo es Chelsea.

El libreto de estos equipos es más que conocido, Sarri busca que sus equipos sean protagonistas en base a la posesión y Hodgson todo lo contrario, busca hacerse fuerte cerrándole los espacios al rival y limitándolo.
Crystal Palace inició con un 4-5-1 en el que solo Zaha se posicionaba por delante de la línea del balón, el resto de jugadores se replegaba para cubrir pasillos externos y no dejar progresar de manera cómoda a los blues, y lo logró bastante bien, Chelsea a pesar de dominar la posesión no dispuso de muchas ocasiones claras de gol ni de una circulación de balón que sofocara al conjunto locatario. Crystal Palace quizás estuvo en el debe en cuanto al apartado ofensivo ya que no logró generar peligro con sus contragolpes, estuvieron imprecisos y nunca lograron sorprender a una defensa de Chelsea que se plantó en mitad de cancha. Da la sensación de necesitar un delantero centro alto y fuerte físicamente para poder buscar ganar en el apartado aéreo si el equipo no está fino como fue el caso de esta jornada.

Chelsea partió con su característico 4-3-3, algo para destacar fue el movimiento de Hazard, que contó con total libertad para moverse por todo el frente de ataque, dejando toda la banda izquierda a disposición de Marcos Alonso y con Willian más fijo sobre la banda derecha ya que Azpilicueta no es un jugador que tienda a subir demasiado. Fue una buena actuación de los centrales, que situados en mitad de cancha lograron que el partido y sobretodo el primer tiempo se jugara siempre en campo rival, un poco por merito de ellos y otro poco por el planteo de Hodgson. A pesar de eso, la gran cantidad de jugadores de Crystal Palace en el centro del campo dificultó la participación de Giroud, que no pudo generar ventajas para sus compañeros a partir del juego de espaldas. Siempre estuvieron en inferioridad numérica por el centro, lo que dejaba las bandas descubiertas, pero Marcos Alonso estuvo impreciso y no logró capitalizar sus escaladas por banda con buenos centros.

Ese primer tiempo fue chato, no hubo grandes ocasiones para ninguno de los 2 equipos más allá de un tiro libre de Willian que se estrelló en el palo. El conjunto local se iba conforme porque la primera parte y la más importante del libreto había sido cumplida, aunque luego no pudieran ser punzantes arriba.

El segundo tiempo fue diferente ya que en el minuto 6 N’Golo Kanté cruzó un remate dentro del área tras recibir de pecho un envío de David Luiz, concretando así su tercer gol en la temporada, a partir de ahí las sensaciones fueron diferentes, ya que el resultado favorecía a los blues, lo normal sería que los locales adelantaran sus filas, presionaran más arriba y buscaran el empate. Pero lo que se vio fue más de lo mismo, un Chelsea que ya sea por falta de creatividad o por conformismo, siguió sin generar demasiado y un Crystal Palace que mantuvo esa mentalidad conservadora y continuó esperando en su propio campo.

Hodgson intentó buscar el empate en los últimos minutos con los ingresos del alemán Meyer y Wickham, y se vio un Chelsea con algunas dudas en defensa, nos quedaremos con la duda de que hubiera pasado si estos ingresos se daban antes, ya que el mediocampista creativo Meyer dejó algunos destellos de creatividad y mostró frescura en su ingreso.

El equipo de Sarri cierra el año de buena manera y mantiene la 4ta posición con un total de 43 unidades.
Mientras que Crystal Palace cierra el año en la posición 14 con 19 unidades situándose 4 por encima de la zona de descenso.

Klopp y Emery, a gusto.

A priori, este era el partido más importante de la fecha, y no defraudó, un encuentro con muchas emociones, varias situaciones para analizar desde lo táctico y, por supuesto, goles.

Arsenal, llegaba al encuentro luego de empatar en condición de visitante ante Crystal Palace por Premier League y posteriormente haber derrotado a Blackpool en dieciseisavos de Carabao Cup.
Liverpool por su parte, afrontaba el duelo luego de vencer en Anfield a Cardiff City por 4-1.

Para los dirigidos por Unai Emery, este fue el tercer encuentro ante rivales del Big Six, los dos partidos anteriores ante estos rivales fueron derrotas ante Manchester City y Chelsea, en la primera y segunda jornada respectivamente. Como vemos, ha pasado mucho tiempo desde aquellos encuentros y ahora mismo, los Gunners son un equipo mucho más sólido y más familiarizado con lo que quiere el entrenador de origen vasco. Arsenal antes del partido acumulaba 22 puntos, esto lo posicionaba en la cuarta posición liguera.

Para Liverpool sería el cuarto enfrentamiento ante equipos integrantes del Big Six, los antecedentes de esta temporada fueron: Victoria frente a Tottenham en la quinta fecha, empate frente a Chelsea en la séptima jornada, y otro empate enfrentando a Manchester City en la octava fecha. Además, el equipo de Klopp iniciaba la fecha como líder, junto a Manchester City, ambos con 26 unidades.

La oncena que escogió Emery para este partido fue: Leno; Bellerin, Mustafi, Holding, Kolasinac; Torreira, Xhaka, Ozil, Mkhitaryan, Aubameyang; Lacazette.
Por parte de Liverpool, la oncena fue: Alisson; Arnold, Gomez, Van Dijk, Robertson; Fabinho, Milner, Wijnaldum; Salah, Firmino y Mané.

La primera mitad fue pareja en cuanto a situaciones de gol, pero se vio un juego más fluido por parte de Arsenal, las situaciones del equipo locatario fueron en consecuencia de lo que producían con balón y la mayoría del equipo de Klopp fueron por jugadas puntuales, ya sean distracciones de la defensa de Arsenal, o pelotas paradas.
Sabemos que Arsenal no se caracteriza por ser un equipo que priorice la posesión de balón, pero hoy sucedió, ya que el estilo de Liverpool vertical y de ritmo alto, te puede llevar a eso.
Esta primera mitad fue bastante entretenida y se vio el partidazo que todos esperábamos en la previa.

Hubo algunos rendimientos altos en esa primera mitad, por el lado de Arsenal destacar a Mustafi que anticipó  en reiteradas ocasiones a Firmino, no dejándolo influir en el juego, se mostró muy firme y además cubrió de forma aceptable la espalda de Bellerin. Destacar además a Torreira, que se mostró como siempre, bien posicionado y a disposición de sus compañeros tanto en la salida de balón, en coberturas o a la hora de presionar, tuvo un rendimiento destacado sobre todo si lo comparamos con Fabinho, que no tuvo su mejor noche y fue uno de los rendimientos bajos del equipo visitante.

Por el lado de Liverpool, los rendimientos destacados de esa primera mitad fueron Milner y Van Dijk, el incansable mediocampista inglés es el típico Box to Box que defiende, conduce el balón, recupera muchas pelotas y además tiene llegada al área rival, llegadas al área que le permitieron rematar y convertir el único gol del equipo visitante. El central holandés se mostró nuevamente superior a todos en el juego aéreo, tanto en el apartado defensivo como en el ofensivo, lo que ya es una constante en su carrera.

En la segunda mitad la diferencia de posesión de balón se acentuó a favor de Arsenal, en parte porque en el minuto 61 Milner pone en ventaja al equipo visitante tras un error de Leno en una salida con los puños, en lo que significó la única llegada clara que había tenido Liverpool en ese segundo tiempo, y en parte porque Klopp realizó una variante posicional, cambiando a un 4-4-2 dejando a Salah y Firmino como delanteros y retrasando a la línea de volantes a Mané, esto lo hizo porque en el primer tiempo el equipo local aprovechó que el egipcio Salah no siente tanto el retroceso para atacar principalmente por esa banda.
El gol de Liverpool obligó a Emery a arriesgar un poco más y buscar soluciones, las decisiones que tomó fueron, sustituir a Mkhitaryan para darle ingreso a Iwobi (minuto 68), darle cancha a Aaron Ramsey en lugar de Aubameyang (minuto 73), y por ultimo quitar a Kolasinac para que ingrese Welbeck (minuto 81). Estos cambios fueron pensando en el arco rival y buscando revulsivos, ya que ni Mkhitaryan ni Aubameyang tuvieron su mejor partido, podríamos decir que su mayor acierto fue la inclusión del nigeriano Iwobi ya que es el que habilita a Lacazette con un pase filtrado para que este último defina de manera excelente luego de eludir a Alisson en el minuto 82.
En los minutos posteriores al gol, el equipo que más se animó continuó siendo Arsenal, las intenciones de los 2 equipos se pueden explicar desde los cambios, Klopp minutos antes del empate por parte del delantero francés había sustituido a Firmino dándole lugar a Shaqiri y en el minuto 90 quita a Salah para que ingrese el central Matip.

Hay que destacar que ninguno de los 2 goleros estuvieron en un rendimiento aceptable y que algunas chances claras llegaron por errores de ellos, es curioso ya que son de los arqueros que mejor rendimiento han tenido hasta ahora en Premier League.

Las conclusiones que pueden sacar los entrenadores son buenas en general, Emery vio que su equipo está a la altura de sus rivales por entrar en Europa y que es posible hacerles frente, pero también debe tener cuidado ya que los errores ante estos equipos se pagan caro, como fue el caso en el gol de Liverpool.
Klopp debería irse, al igual que Emery, con conclusiones de los 2 tipos, positivas porque el equipo ya tiene una idea clara de juego y están familiarizados, pero imagino que le preocuparán los tramos en donde el equipo no pudo construir contraataques de manera constante y eso generó que no tuvieran tantas chances de gol como a él le gustaría.

Lo próximo para Arsenal es recibir a Sporting Club de Portugal por Uefa Europa League y luego hacer lo mismo ante Wolverhampton por Premier League.
Para Liverpool lo más cercano de cara al futuro es visitar a Estrella Roja por Uefa Champions League y recibir a Fulham por Premier League.

Para vos, Arsène.

Se podía prever que iba a ser un encuentro con muchos goles, ya que el Leicester había convertido en 10 de sus 11 partidos en lo que va de temporada, y el equipo londinense llegaba con una estadística similar, había convertido en 11 de sus 12 encuentros.

El partido comenzó con trámite favorable al conjunto visitante, recuperando muchas veces en campo rival y atacando con mucha precisión y velocidad, tanto así que a los 5 minutos de comenzado el partido, Leicester ya había tenido 2 oportunidades claras de adelantarse en el marcador.
El atacante nigeriano Iheanacho estuvo muy activo en esa primera mitad y aprovechó las complicaciones que tuvo el suizo Lichtsteiner al jugar por el sector izquierdo siendo la derecha su pierna hábil. Otros rendimientos destacados en los Foxes fueron los laterales, Chilwell y Pereira se mostraron sólidos en el apartado defensivo y, cuando tuvieron la oportunidad proyectarse lo hicieron con mucho criterio, de hecho, el gol de Leicester llega en una escalada por la banda de Chilwell que centra, se desvía en Bellerin y finalmente es gol en propia puerta del español.
En ese primer tiempo el equipo Gunner no mostró la fluidez necesaria en cuanto a circulación de balón, provocando pocas chances de gol aun teniendo la posesión.
Los rendimientos destacados en esa primera mitad por parte de Arsenal fueron, el portero Leno que tuvo un par de buenas intervenciones cuando el equipo más lo necesitaba, Özil (autor del primer gol) que tuvo un partido muy bueno y su rendimiento fue de menor a mayor, y finalmente Lacazette; este último siempre participó con criterio y a pesar de no disponer de muchas chances para rematar, dejó buenas impresiones en cuanto a calidad asociativa.

La segunda mitad fue totalmente diferente, Leicester fue un equipo mucho más conservador, Vardy y Maddison apenas tuvieron participación y el equipo no pudo ni siquiera tirar a puerta en toda la segunda parte.
Arsenal se mostró confiado con balón, se posicionó muchísimo más en campo propio, pudo encadenar pases que le permitieron a los laterales y principalmente a Bellerin proyectarse con mucha más asiduidad y profundidad.
Se vio a Lucas Torreira con una precisión en pases por encima del 90%, esto permitió que el conjunto local pudiera darle continuidad al juego y así sofocar a la defensa rival. Özil estuvo magnífico, dio un recital de interpretación y de manejo del tiempo y el espacio. Controló la segunda mitad a su antojo, a su visión habitual le sumó precisión a sus pases incisivos y regularidad en cuanto a participación. Si a esto le sumamos mejoría en el rendimiento de Bellerin en faceta ofensiva, el buen ingreso de Guendouzi y  el aporte goleador de Aubameyang convirtiendo nuevamente un par de goles después de salir desde el banquillo (llegando así a 16 goles y 5 asistencias en 22 partidos por Premier League), es razonable que la segunda mitad haya sido de total dominio para Arsenal.
A pesar de todo esto, no todos en el equipo Gunner tuvieron rendimientos destacados, el armenio Mkhitaryan no completó un buen partido antes de ser sustituido por Guendouzi (61′), el experimentado Lichtsteiner tampoco tuvo su mejor partido, en el primer tiempo le sufrió mucho cuando lo atacaron y no se proyectó con claridad, en el segundo tiempo mejoró en el apartado defensivo ya que el equipo le ofreció un contexto más favorable al de la primera mitad pero la actuación global no fue la ideal, se fue sustituido por Aubameyang (61′). Los goles convertidos por el conjunto local fueron convertidos por Özil (45′) y Aubameyang (63′ y 66′).
Mención especial para el tercer gol convertido por Arsenal, que nace en los pies de Leno y es una jugada en la que participan todos los jugadores, con asociaciones rápidas, fluidas y precisas, similar a los goles de la mejor época de Wenger, justamente Arsène cumplió 69 años este 22 de Octubre.

De esta manera el equipo dirigido por Unai Emery encadena su décima victoria consecutiva en todas las competiciones y cada vez se afianza más, parece que el entrenador español está cada vez más cómodo. Su próximo encuentro es frente a Sporting Club de Portugal por Uefa Europa League.

El equipo al mando de Claude Puel se enfrentará en la próxima semana a West Ham en condición de local e intentará cambiar la dinámica negativa en la que se encuentra actualmente.

Remontada que da oxígeno

Manchester United se enfrentaba a Newcastle después de empatar entre semana ante Valencia en condición de local por Champions League. Ese partido fue el cuarto consecutivo sin obtener una victoria en Old Trafford, la última vez que lo había conseguido había sido en la primera fecha Premier League ante Leicester.

Las críticas a Mourinho no son algo que se esté dando de forma repentina, han sido una constante, principalmente en esta temporada, en donde el equipo además de no mostrar su mejor cara futbolística, no está consiguiendo los resultados y surgen conflictos entre el entrenador portugués y algunos de sus jugadores, cosa que es bastante habitual en los equipos dirigidos por Mourinho, debido a su fuerte personalidad y ego. Incluso se hablaba en la previa del partido, de su dimisión en caso de no conseguir una victoria ante el equipo de Rafa Benítez.
Newcastle por su parte, quería hacerse fuerte en Manchester y conseguir su primera victoria en Premier League para poder escalar posiciones y alejarse de la zona de descenso.

Los Red Devils presentaron en su oncena, 2 variantes respecto a la derrota sufrida ante West Ham en la pasada jornada, la inclusión de Bailly en lugar de Lindelof (autor de un gol en propia puerta) y el ingreso de Marcus Rashford en lugar de Marouane Fellaini.
Partió de un 1-4-3-3; la defensa fue Shaw, Bailly, Smalling y Young; un mediocampo conformado por Matic, Pogba, el juvenil McTominay y en la delantera iniciaron Martial, Lukaku y Rashford. En el banco, entre otros, estaban Alexis Sánchez, Juan Mata y el belga Fellaini.

Por el lado de The Mugpies se realizaron un par de modificaciones en relación a la derrota en condición de local ante Leicester, la inclusión del lateral español Manquillo en lugar de  Dummett y la salida de Joselu para la inclusión del japonés Muto.
El once elegido por el entrenador español fue: Dúbravka; Yedlin, Lascelles, Fernández, Manquillo; Ritchie, Shelvey, Diamé, Kenedy; Pérez y Muto.

El equipo de Rafa Benítez se plantó con el clásico 1-4-4-2, con la mayoría de sus efectivos por detrás del balón, cuando el mismo era manejado por el rival, con Ayoze Pérez y el nipón Muto por delante, el español más retrasado e intentando hacer de enlace entre los 2 volantes externos y el japonés. Su plan fue esperar en campo propio, ceder terreno al rival para luego realizar transiciones rápidas y llegar al arco rival en pocos toques, aprovechando los espacios.

El primer tiempo fue muy favorable al conjunto visitante, que a los 10 minutos ya estaba 2-0 arriba en el marcador, gracias a los goles de Kenedy y Muto, a los 7 y 10 minutos respectivamente. Ambos goles fueron consecuencia de distracciones defensivas del United; el primer gol se dio de un lateral en mitad de cancha, Bailly estaba mal ubicado y tras un par de toques rápidos pusieron de cara a Kenedy frente a Young, este último no pudo contener al brasileño que con un regate superó al defensor y remató cruzado de forma precisa.

El segundo gol surgió de un mal rechace por parte de Smalling que capitalizó Muto tras un giro muy bueno en el área  aprovechando la pasividad de la defensa rival. El Newcastle tuvo varias chances que pudieron ser el 3er gol pero un buen David De gea y falta de acierto por parte de sus delanteros lo impidieron.

Es para destacar en ese primer tiempo la sustitución tempranera de Bailly para darle ingreso a Mata, a partir de ese momento, el juvenil McTominay jugó de central acompañando a Smalling y el equipo cambió su esquema a un 1-4-4-2, con Rashford y Lukaku como delanteros.
Para el segundo tiempo el equipo de Mourinho realizó la segunda modificación dándole ingreso a Fellaini en lugar de McTominay para ganar efectivos en el juego aéreo, ahí fue Matic el que acompañó a Smalling en la defensa.

Se vio un equipo local más agresivo, presionando más e intentando aprovechar el ingreso del belga Fellaini con muchos envíos al área.

La defensa seguía dejando dudas y las chances para el equipo de Rafa Benítez seguían apareciendo, pero ahora también generaba esas chances el equipo local, exigiendo a Dúbravka que respondió de muy buena manera.

Tras un par de chances desperdiciadas por Rashford, llega el descuento del United a los 69 minutos, un golazo de Juan Mata de falta directa. A partir de ahí Newcastle espera cada vez más atrás y pierde el balón cada vez más rápido, facilitando las chances a los Red Devils, tanto así, que 7 minutos después del gol de Mata, llega el empate por parte de Martial, tras una muy buena asociación con Paul Pogba de taco.
Todo parecía indicar que los visitantes iban a conformarse con el empate y seguirían esperando en campo propio. Pero en los minutos posteriores al gol de Martial, presionaron arriba y tuvieron chances como para ganarlo, ese envión duro sólo unos minutos ya que en los últimos 10  el que presionó por la victoria obviamente fue Manchester United.  Finalmente en el último minuto Alexis Sánchez, que había ingresado en lugar de Rashford, le da la victoria al conjunto de Mourinho que sigue sin tener un rendimiento aceptable pero esta vez consiguió el resultado.

Este resultado le da oxígeno a Mourinho, pero los próximos rivales son Chelsea en Stamford Bridge y Juventus por Champions League en Old Trafford, esto significa que si el equipo no mejora, posiblemente no obtenga buenos resultados y, en consecuencia de esto, se termine su etapa en el equipo inglés.
El parón que hay por fecha FIFA le da la chance al portugués de solucionar los problemas internos que tiene con algunos jugadores, fortalecer el grupo y a partir de ahí, intentar revertir la situación.

Benítez por su parte debe reponerse de esta dolorosa derrota e intentar conseguir buenos resultados en los próximos 2 partidos porque son ante rivales directos, Brighton y Southampton.

Sonrieron los Gunners en Emirates

La situación del equipo dirigido por Marco Silva antes de este encuentro lo obligaba, al menos, a no perder, ya que hace 3 partidos que no lograba una victoria por Premier (Empates ante Bournemouth y Huddersfield y una derrota ante West Ham en el último partido).

Por el lado de Arsenal, las cosas van mejorando luego del complicado arranque en donde sufrieron 2 derrotas consecutivas, ante Chelsea y Manchester City. Los Gunners revirtieron la situación y al enfrentamiento con Everton llegaban luego de 3 victorias al hilo en Premier.

Por parte de Everton fueron 3 las variantes con respecto al último partido, estas fueron la inclusión de Michael Keane en lugar de Mason Holgate, Tom Davies para sustituir a Morgan Schneiderlin y finalmente el regreso de Richarlison a la oncena luego de la sanción sufrida ante Bournemouth en la tercera fecha.

En el conjunto de Emery, hubo una sola sustitución y fue el ingreso de Lucas Torreira en lugar del joven francés Mattéo Guendouzi, el uruguayo recién llegado al equipo de Londres había ingresado en todos los encuentros anteriores de Premier teniendo un buen rendimiento, incluso fue titular en el partido que disputó Arsenal por UEFA Europa League apenas unos días atrás.

El primer tiempo fue dominado, en cuanto a la posesión, por Arsenal, pero fue el equipo visitante quien tuvo las chances más claras, aprovechando las falencias que muestran Monreal y Bellerin a la hora de defender, ya sea cubriendo sus espaldas o en los duelos individuales, eso hizo que Peter Čech tuviera mucho trabajo, con atajadas claves para sostener el cero en su arco.

Arsenal dominó territorialmente a Everton y, aunque tuvo un par de chances de gol, no fueron tantas en relación al dominio que mostró en posesión de balón, faltó creatividad. La inclusión de Torreira dio más equilibrio a la medular del equipo local, pero se nota aún que falta coordinación con Xhaka, muchas veces Granit se colocaba a la misma altura que el uruguayo, perdiendo opciones para una salida más fluida, aun así, el suizo tuvo una buena actuación, participando mucho en el juego. Para destacar, la salida de Sokratis Papastathopoulos a los 39’ causada por una lesión, en su lugar ingresó Rob Holding.

En Everton, los rendimientos destacados pasaron, en ese primer tiempo, por la gente ofensiva y rápida, Walcott y Calvert-Lewin, un escalón por debajo estuvieron Richarlison, y Gueye en la recuperación.

En el segundo tiempo vimos un Everton más agresivo en los primeros minutos, presionando más y adelantando sus líneas, trayéndole problemas a la defensa local para sacar el balón cómodamente, pero justo en ese momento, en el minuto 56, Lacazette con una excelente definición con cara interna puso el 1-0, a partir de ahí fue todo cuesta arriba para los Toffees, ya que los equipos de Emery se caracterizan por aprovechar muy bien los espacios en ofensiva, y con Aubameyang y el ya mencionado Lacazette es muy peligroso concederlos. Para empeorar la situación, 2 minutos más tarde, Aubameyang aumentó la ventaja para Arsenal tras una asistencia de taco por parte de Aaron Ramsey, que también fue el que asistió al francés en el primer gol.

A partir de ahí, el equipo local mostró una actitud más pasiva, concediéndole metros a Everton para poder aprovecharlos con contragolpes, además, sustituyó a Aubameyang, de buen partido, para darle ingreso al nigeriano Iwobi.

El partido a partir del segundo gol, entró en declive en cuanto a ritmo y situaciones de gol ya que, a pesar de los ingresos de Bernard y Tosun, el equipo visitante no tuvo la claridad necesaria para penetrar la defensa de su rival.

Los Toffees deben mejorar en su juego si quieren conseguir mejores resultados y revertir esta situación, no han encontrado la regularidad necesaria. La próxima fecha jugarán en Goodison Park ante Fulham.

El equipo londinense está en una buena racha de victorias, tiene varios rendimientos altos, y aunque todavía no se adaptan al sistema algunos jugadores claves como Ozil, están disimulando en parte, el hecho de tener un nuevo entrenador tras más de 2 décadas y que, además, tiene un estilo bastante diferente al de Arsene Wenger.

Manchester United y su relación con la Champions League

La historia de Manchester United en esta competición es muy especial, con noches agónicas como la recordada final de la temporada 1998/99 en el Camp Nou donde el equipo en aquel entonces dirigido por Ferguson, lograba remontar un 0-1 en contra con 2 goles convertidos en los últimos 5 minutos de partido.
Los Red Devils han ganado la competición en 3 ocasiones, por primera vez en 1967/68 con las leyendas Bobby Charlton y George Best como grandes protagonistas, la segunda consagración fue en la ya mencionada temporada 1998/99, y finalmente la última vez que triunfaron en esta competición fue en el curso 2007/08, con un Cristiano Ronaldo en un nivel espectacular, venciendo en la tanda de penales a otro equipo inglés, el Chelsea.

Dicho esto, las actuaciones recientes del equipo en la competición no han estado a la altura ni mucho menos, ya que en los últimos 7 años solo ha podido alcanzar los cuartos de final en una ocasión (2013/2014), incluso, no ha podido clasificar a la máxima competición de clubes en 2 temporadas por malos rendimientos en Premier League.
Lo más destacable en clave continental de los últimos años es la obtención de la UEFA Europa League en la temporada 2016/17.

Este año, en el Grupo H, deberá enfrentar a Young Boys (Suiza), Valencia (España) y Juventus (Italia). El primer rival debería ser el más accesible para el equipo de Mourinho, siendo los otros 2 equipos del grupo los rivales directos que lucharán por estar en octavos de final.
Hay un regreso muy especial que se dará el 23 de octubre en la tercera jornada del ya mencionado Grupo H, es el de Cristiano Ronaldo a Old Trafford, el luso volverá a pisar el césped de este estadio luego de haber jugado 6 temporadas en el equipo de Manchester, ya lo hizo anteriormente en 2013 con la camiseta del Real Madrid y ahora lo hará con la camiseta de Juventus, el rival más fuerte del grupo y gran candidato a ganar la competición.
Será complicado avanzar a la siguiente fase para el equipo de Manchester ya que el rendimiento que ha mostrado en las primeras 5 jornadas de Premier League no ha sido el ideal, con un equipo conformado para defender, pero con poca creatividad y pocos efectivos que puedan asociarse con regularidad. En el último partido Mourinho alineó a 2 mediocampistas defensivos, cargando a Paul Pogba con toda la responsabilidad en materia ofensiva en el mediocampo, lo cual tiene ventajas y desventajas, ventajas porque el francés va a tocar muchas más veces el balón y si está inspirado puede ser muy importante, pero también es cierto que la mayoría de sus participaciones son balones largos, de 20 o 30 metros, situación que hace que Alexis Sánchez baje muchos metros para que el equipo no quede desconectado, desconexión que parece agravar el belga Romelu Lukaku, que sigue ausente en la fase de elaboración del equipo.
En defensa no se ha mostrado confiable, en 4 de los primeros 5 partidos ligueros le han convertido goles, incluyendo el partido en Old Trafford contra Tottenham, en donde jugó a un mejor nivel que su rival, pero la fragilidad defensiva le pasó factura y los Spurs teniendo menos ocasiones pudieron concretarlas.

Cuando los equipos rivales deciden atacarlos, dejan en evidencia la falta de categoría de los centrales y la incapacidad defensiva de sus laterales. Deberá mejorar y mucho ya que Juventus tiene una de las mejores delanteras de Europa conformada por Dybala, Mandzukic y el ya mencionado Cristiano Ronaldo. Valencia también tiene atacantes interesantes, el ruso Cheryshev de gran mundial, el recién llegado Gonzalo Guedes, Kevin Gameiro y sobre todo Rodrigo Moreno, que la temporada pasada estuvo a un gran nivel que lo llevó a estar en el Mundial de Rusia representando a España.

El equipo en manos de Jose Mourinho deberá tener una actuación destacada en esta competición si no quiere quedar rezagado ante Liverpool y Manchester City, los dos equipos con mejor rendimiento en las últimas temporadas en clave europea.

Una sola certeza, continúan las dudas

La situación en Manchester y Watford no podía ser más antitética, mientras que los Red Devils venían de mostrar un rendimiento irregular y de conseguir solo el 50% de los puntos, los dirigidos por el español Javi Gracia habían obtenido los 12 posibles hasta el momento mostrando, además, una idea clara de juego.

El partido en cuanto a posesión como era esperable, fue favorable al United, sobre todo en la primera parte, donde pudo minimizar las salidas vertiginosas de los Hornets y así disminuir sus ocasiones claras. Ocasiones claras que si tuvo el equipo dirigido por Mourinho, especialmente en los últimos 15 minutos de la primera mitad.
Los rendimientos destacados de Manchester United en esos 45 minutos fueron Paul Pogba, que mantuvo su nivel de participación y precisión durante todo el encuentro, el chileno Alexis Sánchez, que supo leer el partido para estar bien ubicado y aprovechar los pocos espacios que concedía el equipo rival, y finalmente Fellaini, que en defensa ejerció de tercer central y que le dio a Pogba mayor libertad para poder recibir habitualmente de frente al campo rival y así poder ser más influyente.

Los 2 goles de la visita llegaron a partir de la pelota parada, un aspecto en el cual los dos equipos son fuertes; el gran protagonista de estas incidencias fue el belga Marouane Fellaini, que, aprovechando su gran juego aéreo y estatura logró ganarle a su marcador en el área rival y generar situaciones favorables para sus compañeros.

En la segunda mitad del encuentro debido a la necesidad de Watford de empatar el partido, vimos a un equipo local más agresivo en cuanto a presión e intensidad, esto hizo que la defensa de la visita volviera a mostrar las falencias que demostró en los primeros 4 partidos de este curso y que arrastra, inclusive, de la temporada anterior. Con una pareja de centrales muy pasiva y perdiendo la mayoría de las segundas jugadas.

Con un Roberto “Tucu” Pereyra insistente, Watford logró el descuento a base de carácter y empuje, en una jugada que simboliza muy bien lo que fue el segundo tiempo.

Las conclusiones para el equipo de Manchester son agridulces, ya que encontró buenos rendimientos en algunos de sus jugadores, pero al momento de controlar el partido todavía le falta fluidez en la circulación de balón y solidez defensiva. Si quiere estar presente en la definición de los distintos torneos en los que participa, debe encontrar una regularidad que hasta ahora no ha demostrado.