Chelsea y la semana de Eden Hazard

Eden Hazard, es sin lugar a dudas, uno de los tres jugadores más determinantes de la Premier League, pero en esta semana le pudimos ver en sus dos facetas, las cuáles voy a desarrollar a continuación.

Obviamente, los contextos influyen en el fútbol y el fin de semana vimos a un Hazard contenido, apagado, no gravitó en casi ningún pasaje del partido ante el West Ham United. Si bien el equipo de Pellegrini armó una especie de telaraña alrededor del belga aislándolo, sobre todo de Marcos Alonso y de Olivier Giroud, sus grandes secuaces en las acciones ofensivas. Además, jugó en un equipo que no tuvo sorpresas en su mediocampo. Kovacic no rompió líneas y luego tanto N´Golo Kanté, como Jorginho tampoco proyectaron su juego de manera vertical, algo normal en ellos pero que superpone tareas en muchos aspectos.

Kanté con Matic se complementaba mejor por eso mismo, Matic tenía la capacidad de, o bien dar un paso adelante, o colocarse más cerca de los centrales dejando libre a Kanté, pero en este mediocampo con una especie de trivote, es muy complejo que el pequeño jugador francés rompa líneas siendo casi interior.

En este ecosistema, más un gran partido defensivo de los hammers el Chelsea y sobre todo Hazard, no pudieron lograr la ventaja.

Distinto fue lo realizado por el mismo jugador, ingresando desde el banco ante Liverpool por Copa de Liga. Su gol, es la muestra más cabal de todo esto.

Cambió su orientación de juego, rompió por la banda opuesta asociándose por su lado antagónico, además, cuando se pensaba en que iba a desbordar y colocar el centro, se metió hacia adentro, haciendo el mismo movimiento que suele hacer desde la banda izquierda. El “caño” y la definición, son exquisitas. Es parte de la explosión de este jugador.

Con Maurizio Sarri, Hazard es feliz. Es protagonista, está en un equipo que tiene la pelota, que es de propuesta y no de respuesta como lo fue con Conte. Y por sobre todas las cosas, es el líder futbolístico, el equipo se crea en base a su rendimiento, a obtener su máximo nivel. Sus declaraciones, hablando de su comodidad al tener a Giroud en punta, un tipo que juega de espalda al arco rival y descarga muy bien ha sido tomado con inteligencia por el entrenador italiano. Morata pierde pisada, pero el Chelsea gana en recursos ofensivos.

Resta ver si ante planteos defensivos muy bien organizados como el de West Ham United, el equipo tendrá los recursos, y sobre todo si Hazard podrá generar sus oportunidades en base a los movimientos de sus nueve compañeros de cambios.

Diferentes realidades

El sábado por la tarde, se enfrentaron en Old Trafford el Manchester United y el Wolverhampton. El primero, un equipo intentando volver a ser lo que alguna vez fue. El otro, un equipo que se ha adaptado a la Premier League sin problemas y que demuestra tener una idea clara.

El Manchester United formó con el mismo 1-4-3-3 que utilizó la fecha anterior ante Watford. Las únicas variantes en cuanto a nombres fueron los ingresos de Luke Shaw por Ashley Young en el lateral izquierdo y Fred por Nemanja Matic, cambio obligado por expulsión.

Por el lado del Wolverhampton, el equipo formó con el 1-3-4-3 que ya sale de memoria en cuanto a nombres se refiere.

El partido arrancó muy intenso con el equipo locatario teniendo la posesión de la pelota y el otro esperando para apenas robar la posesión, salir rápido de contragolpe. Los Wolves aprovechaban bastante la banda derecha con la velocidad de Helder Costa e incluso pudieron ponerse por delante apenas empezaba el partido, ya que un remate a la media vuelta de Raúl Jiménez permitió a David De Gea lucirse con una gran tapada con el pie derecho.

Cuando parecía que el que mejor se sentía en el partido era el Wolverhampton, los Red Devils lograron abrir el marcador gracias a una excelente asistencia de Paul Pogba para que Fred rematara desde afuera del área. A partir de ahí el partido comenzó a ser controlado por el locatario, pero sin lograr crear ocasiones. Al United le costaba entrarle a un equipo que estaba muy bien parado en el campo. Por el otro lado, el visitante no sufría llegadas del local pero tampoco lograba crear ocasiones de gol. En parte porque fallaba en el último pase.

Recién comenzado el segundo tiempo, los Wolves lograron igualar el marcador. Rúben Neves presionó a Paul Pogba, le robó el balón y generaó un gran contragolpe que Joao Moutinho definió de gran forma al ángulo derecho del arco de David De Gea. A partir de ahí se notó a un Manchester United mucho más nervioso e impreciso. Los visitantes buscaban que Paul Pogba no manejara la pelota y si no lo lograban, cortaban el juego con alguna falta.

José Mourinho buscó modificar las cosas con dos cambios que a simple vista parecieron inentendibles: sustituyó a Fred (que hasta el momento había sido de los mejores jugadores del partido) y a Alexis Sánchez (que era de los que había mostrado más ganas de jugar) por Anthony Martial y Juan Mata. Sinceramente no se entiende por qué realizó estas variantes.

Por el lado del Wolverhampton, Nuno Espírito Santo buscó cambiar las cosas con el cambio que siempre realiza, sacó a Helder Costa y le dio ingreso a Adama Traore. Este último es un jugador en cierta forma, extraño. Tiene muchas condiciones, pero da la sensación de que quiere terminar todas las jugadas él y no piensa en el equipo. De más está decir que ninguna de las variantes logró su cometido ya que el partido no salió del empate.

Por el lado del United habrá que ver si puede mejorar su juego con Mourinho o tendrá que buscar las soluciones en otro entrenador. Lo cierto es que el equipo puede rendir mucho mejor de lo que lo está haciendo. Sobre todo por la calidad del plantel.

En la otra vereda, está todo mucho más claro y se nota un trabajo que viene dando frutos. Habrá que ver hasta dónde pueden llegar los Wolves.

Compactarse y no jugar

Si alguien se quedó viendo el partido entre Crystal Palace y Newcastle, y no es fan de ninguno de los dos, realmente lo admiro. Fue, al menos el primer tiempo y gran parte del segundo, literalmente un bodrio. Sin embargo, los malos augurios en esta previa no nos imposibilitó de analizar ciertas cosas del por qué de éste fútbol tan friccionado, con poca construcción de juego y sustancialmente frontal.

El partido tuvo varios componentes que ya se veían venir desde arranque: el compacto de las líneas, el juego friccionado y la falta de alguien que tome el balón y se haga cargo de la gestación. Newcastle fue un equipo limitadísimo, sólo se limitó a una aferra postura, concentrándose por no dejar espacios libres a los spins de Zaha o Townsend; apenas disparó 3 veces al arco (remates casi sin peligro) y obtuvo el 38% de la posición.

Del otro lado, Palace mantuvo el balón durante la mayor parte del primer tiempo, aunque no le alcanzó para hilvanar jugadas concretas de gol para abrir el marcador. Cómo se ha dicho, durante gran parte del primer tiempo –y cómo factor directo del mal juego— fue lo compacto de las líneas, veinte jugadores prácticamente ubicados en los mismos 35 metros.

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La manera de descomprimir, y salir de tal agobio del bloque, es con la velocidad de los jugadores. Algo bastante difícil en ambos, primero que Newcastle nunca se interesó por ir a buscar los tres puntos; segundo que Palace depende mucho de Zaha, un jugador que es el principal conductor de los ataques: colabora defensivamente, toma el balón y se quita dos o tres rivales en pocos regates pero el tema es que queda muy sólo, y el Crystal Palace depende demasiado de él.

Quizás el jugador más regular en todo este partido fue el número 4 del equipo local, el serbio Luka Milivojević. Con su buena posición buscó hacer de nexo constante entre las ambas facetas del juego. Al quedar muchas veces cómo el único 5 y subir constantemente al ataque para intentar dar desequilibrios, los contraataques de Newcastle quedaban mano a mano con los defensores de un Crystal Palace cómodo. Más allá de esta eventual indisciplina, fue el único que bajó para interconectar las líneas, el único que entendió a su equipo como un bloque progresivo que debía tener juego interno.

El segundo tiempo se excluye de este mal augurio, sobre todo con el cambio que fue el ingreso de Mayer en el Palace, que le quitó responsabilidad directa en la gestación a Zaha. Las águilas de Londres fueron a buscar los tres puntos, con ataques que no terminaron en gol por muy poco. Lo mejor del partido se vio en los últimos 25 minutos.

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En la foto anterior se evidencian las dos posturas. Un equipo que busca caminos para atacar (con sus propias limitaciones) y del otro lado un estático 4-4-2.  Fue un mal partido para el espectador que busca ver algo divertido, llegadas, goles, buen juego. Si el empate favorece a alguien es al Newcastle, que busca rescatarse y salir de la zona del descenso.

Cambiando la pisada

El sábado por la sexta fecha de Premier League se enfrentaron el Burnley y el Bournemouth en el Turf Moor, ante aproximadamente 18.500 espectadores entre locales y visitantes. The Clarets, hasta el momento eran apenados por una campaña más que lamentable, con una forma que permitía escuchar murmullos entre sus aficionados, ya que en los últimos cinco encuentros lograron obtener un empate y cuatro derrotas consecutivas, terribles números para quien en principio se esperaba estuviera en otro puesto de la tabla, afortunadamente, para ellos, esto cambiaría a partir de esta fecha.

Por su parte el Bournemouth, comandado por Eddie Howe, venía de un pasar un poco más tranquilo y esperanzador que su rival de turno, tenían en su haber tres victorias, un empate y una derrota, ante el Chelsea de Sarri. The Cherries llegaban con la frente en alto y con la autoestima muy por arriba al de los locales.

¿Qué hizo Sean Dyche para lograr un cambio en el juego del Burnley? En primer lugar, metió mano a sus once iniciales, por lo tanto, realizó tres modificaciones con respecto al partido ante Wolverhampton. Así, ingresaron Matthew Lowton por el escosés Phil Bardsley en defensa, en el mediocampo Ashley Westwood por Jeff Hendrick y en la delantera finalmente Matej Vydra por Ashley Barnes.

Así se finaliza la racha negativa de los locales con cuatro derrotas al hilo, de manera tal que esta victoria acabaría con el mejor comienzo de liga para el Bournemouth en la Premier.

Por su parte el ex DT del Burnley Eddie Howe, se vio sobrepasado los últimos minutos del primer tiempo, cuando Matej Vydra logra su primer gol con la camiseta de The Clarets a los 39 minutos, y tan solo dos más tarde, Aaron Lennon tras asistencia de Johann B. Gudmundsson abre una herida que no cerraría más en la visita, teniendo en cuenta el impacto anímico que esto provocaría en el equipo visitante.

Transcurridos algunos minutos de la segunda etapa, ingresa al campo de juego quien había perdido la titularidad en el Burnley, Ashley Barnes, quien terminaría siendo decisivo en el marcador. Herido en su orgullo, logró concretar el tercer gol y así liquidar las aspiraciones de un Bournemouth que no tenía respuestas futbolísticas hasta el momento. Promediando los 88 minutos de juego nuevamente Barnes es figura, tras recibir una asistencia de Aaron Lennon y así dar cifras finales en el marcador. Vale decir, ante la atenta mirada del Técnico de la selección mayor de Inglaterra, Gareth Southgate.

No hay tiempo para disfrutar esta victoria para los locales ya que por la Carabao Cup enfrentan a Burton Albion y el domingo 30 de setiembre se enfrentan al débil Cardiff City, motivo por el cual se espera un alza en el rendimiento y en los resultados de The Clarets. Por su parte el Bournemouth, enfrenta también por la Carabao Cup al Blackburn Rovers y en Premier se medirá contra un tibio Crystal Palace.

Resurgido entre las cenizas de la derrota, el Burnley se reinventó a la espera de un mejor andar en los resultados, y volver a ser el equipo al que nos tenía acostumbrados.

Aleksandar Mitrović al rescate

Quizás en Craven Cottage se jugaba uno de los atractivos de la jornada de Premier League. El Watford de Javi Gracia con las necesidades, a priori, de un equipo de mitad de tabla, pero con la actualidad de jugar para meterse en la cúspide que hasta hace poco ocupaba junto al Chelsea o Liverpool. Esto no se entendería de ninguna manera, entre tantas cosas, sin la presencia de un Abdoulaye Doucouré que representa, sin duda, una de las características del equipo de Vicarage Road: presencia e intensidad.

Del otro lado, con la presencia en el estadio de un mítico Clint Dempsey, los de Slavisa Jokanović salían con el 1-4-4-3 en el intento de introducir sus mejores herramientas. Varios de ellos, recientemente fichados en el último mercado. Pero queda claro una vez más que no se trata de cuánto fiches, sino de cómo lo hagas y bajo qué idea que sostengas esos “refuerzos”. En este caso, una de las mejores noticias en un inicio del Fulham un tanto agrio tiene nombre y apellido: Aleksandar Mitrović.

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Aleksandar Mitrović vs Watford (90 minutos).

Sus números lo refrendan con los remates al arco y también con la cantidad de duelos ganados ante Cathcart o Kabasele. Pero esto termina siendo pura estadísticas en las cuales muchos se pueden “amparar” sin haber visto ni un minuto de las cosas que ha producido el serbio en sus posteos y arrastres de marca, para dejar la zona de mediapunta limpia para las interacciones de Vietto (hoy muy móvil) o André Schürrle, en el segundo tiempo mucho más activo.

Las arremetidas del equipo de Gracia, con un excelso Doucouré en cuanto a despliegue, se hacían profundas ante la poca solvencia del dúo Mawson-Chambers y ante los buenos movimientos del dúo de ataque hornet: Deeney-Gray. Y cabe recalcar algo en este suceso: el acompañamiento y llegadas de muchos hombres para dejar a Capoue, casi, como mediocentro puro para Javi Gracia.

En el rival, algo similar: momentos en salida de armar línea de 3 en defensa con McDonald “sumándose” a la zaga, para dejar a un Seri movedizo en la zona medular e intentar engranar juego. Algo dicho sea de paso bastante en falta para los whites. ¿La explicación? Las características más anárquicas en cuanto a juego de los centrocampistas, exceptuando a Jean Michaël. Por tanto, es uno de los (tantos) registros, que todavía tiene al debe Jokanović con su Fulham. Quitarle menos “registro Premier” e instalarle el control mediante el juego asociado.

Jugar simple, que es lo más difícil.

FullTime Ep. 4 – The Best; los de arriba y abajo en Premier

Hoy en el cuarto episodio de FullTime: Stephen, Mario y Alex comienzan hablando sobre el premio The Best ganado por Luka Modric repasando su pasaje por el Tottenham Hotspur, además repasan la marcha de los tres equipos que están en el fondo de la tabla: Cardiff, Huddersfield y Newcastle United.

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Las cinco claves de la jornada 6 en Premier League

Llegaron las cinco claves de la jornada, nuestro espacio que nos permite ser un poco más ácidos, pero a su vez, destacar varios aspectos de lo que dejó la primera división inglesa.

Pelea de princesas: El sábado hacían la apertura de la fecha Mitrovic FC vs A.A. Gray, jugaban para demostrar quién se quedaba con el título de Cenicienta, y como no podía ser de otra manera terminaron igualados en 1. En la visita Andre Gray amaneció el partido a los dos minutos para la victoria parcial de “The Hornets” pero en el local juega un tal Aleksandar Mitrovic goleador del torneo y puso paridad en el resultado, para dejar vacante el puesto de princesa de Premier.

Perdió la virginidad: Por fin se decidió a avanzar a la próxima etapa el Barney y se sacó las ganas con el Bournemouth, que venía de una actuación digna en la Premier. The Clarets quedaron livianitos después de “meterle” cuatro al hilo a los dirigidos por Eddie Howe. Así, logran salir de la zona de descenso y mirar hacia adelante, más teniendo en cuenta que se enfrentan al Cardiff en la semana entrante, un claro competidor para bajar a la Championship.

Bullying futbolístico: Los de Guardiola visitaban al Cardiff City y las apuestas en la redacción previo al partido eran saber cuántos goles se iba a comer el local. Resultado, me quedé corto, un categórico 5-0 para aplastar a los “BlueBirds”. Los Ciudadanos desplumaron literalmente al equipo de Neil Warnock que darían la impresión de necesitar que se termine hoy mismo el torneo, para no pasar tanta vergüenza. ¡Son los serios candidatos a descender en primer lugar, gran mérito!!!

Reds furiosos: Al Liverpool le alcanzó jugar 45 minutos para liquidar al Southampton, con el envión anímico de ganar en Champions League en la semana. Un 3-0 contundente para seguir punteros e invictos con puntaje perfecto. Una diferencia de +12 con solo dos goles en contra tras las seis primeras fechas disputadas.

A tener en cuenta, los partidos invictos en el inicio del torneo;

Temporada 78/79 logró 6 triunfos, saliendo campeón.

Temporada 90/91 Logró 8 triunfos, segundo puesto.

Temporada actual 6 triunfos logrados, veremos en cuanto finalizan.

La semana que viene se enfrentan a Chelsea para demostrar quién está para más.

El séptimo día descansaron: The Hammers y The Blues nos hicieron levantar un domingo a las 8.30 de la mañana para hacernos dormir nuevamente. El West Ham jugó a lo Bilardo para no perder de local y así seguir sumando y los de Sarri no supieron cómo hacer para romper el cero en el arco rival. ¿Lo mejor de este partido? Los mates y las medialunas, por lo demás, bien gracias.

Saltando y cabeceando, la semana pasada tuve que bardear a Alexandre Lacazette y a Pierre Aubameyang para que se pongan las pilas, hijos del rigor claramente.

Volar alto o anidar en el fondo

Movilidad, juego asociado, partidos vibrantes, grandes goles y sacrificio son algunas de las características más destacables de la Premier League. Cardiff City, conocido como los Blue Birds, carece de dichos factores y acumula tan solo dos puntos en lo que va de la temporada. Manchester City buscaba reponerse del traspié sufrido en Champions League mientras que, de reojo, prestaba atención a lo que ocurría en Anfield Road.

En la previa, se esperaba que el equipo de Manchester desplegara todo su futbol en suelo gales y ganara cómodamente este encuentro. Guardiola alineaba a Otamendi junto a Laporte en la zaga central, Agüero en punta, Sane por banda izquierda y Bernardo Silva para aportar su cuota de creatividad en el mediocampo. Por su parte, Neil Warnock proponía un mediocampo de marca con Ralls, Camarasa y Arter para oponer resistencia a las conducciones de los volantes ofensivos rivales. Hoilett y Bobby Reid, parados como mediapuntas en ataque y retrocediendo como extremos en defensa, tenían la difícil tarea de abastecer a Danny Ward y, a su vez, frenar las subidas de Fabian Delph y Kyle Walker.

Los 90 minutos fueron un monologo Citizen, brindándoles a Bernardo y Gundogan la libertad de moverse por todo el frente de ataque. Agüero fue una pesadilla para los centrales de Cardiff City, quienes no pudieron tomar su referencia ni anticiparlo ante sus constantes irrupciones en el área. Sterling no pudo ser incisivo por banda derecha, pero Leroy Sane pudo hacer un gran partido, reafirmando una esperanzadora vuelta a su nivel de la temporada pasada.

Etheridge, responsable absoluto de los únicos dos puntos obtenidos por su equipo en la temporada, no tuvo nada que hacer en ninguno de los 5 goles encajados por su equipo. El Kun, Bernardo (a jugada de pelota parada), Gundogan mandaban a su equipo tres goles arriba al entretiempo. La respuesta de los locales era nula, lo cual era confirmado en la cantidad de tiros a arco: cero. El segundo tiempo seria de pura posesión celeste, sin ningún tipo de oposición rival. Mahrez, quien ingresaba por el delantero argentino a los 61 minutos de partido, anotaba dos goles para sentenciar un encuentro caracterizado por la diferencia de calidad, ideas e intensidad de ambos planteos.

La próxima fecha Cardiff enfrentará en un duelo directo a Burnley, quien logró salir del fondo de la tabla por una contundente goleada por 4-0 a Bournemouth. Por su parte, Manchester City tendrá un encuentro correspondiente por Carabao Cup contra Oxford, anteúltimo de League 1, y recibirá, por Premier League, a Brighton.

La temporada es larga y todo puede cambiar, producto de una buena racha propia o una mala racha de los rivales de la parte baja de la tabla. Pero lo mostrado hasta el momento solo genera preocupación: Warnock y sus dirigidos parecen no estar a la altura de las exigencias y una derrota contra Burnley la próxima fecha podría ser contundente para sus aspiraciones a mantener la categoría.

Cambiar las visitas a Old Trafford, Anfield y Emirates por excursiones a Rotherham y Preston no suena muy alentador, pero a este paso es lo mas factible. Momento de los Blue Birds de levantar vuelo y lograr la hazaña. De lo contrario, deberán buscar un nuevo nido en la segunda división.

Urgida victoria para los Spurs

El partido en el Falmer Stadium tuvo el guión de una película de acción: la primera parte controlada, contando la historia de los personajes, sin mayores “atractivos” en cuanto al peligro y más; la segunda parte, en su mayoría, tuvo toda la actividad y produjo el interés, por el cual (de antemano) uno elige verla. Así fue el partido que disputaron los equipos de Hughton y Pochettino.

Los de Chris llegando de dos sendos empates ante Fulham y Southampton, mientras que el Tottenham de tres durísimas derrotas juntando Premier y Champions. ¿La idea de Mauricio? Recuperar inmediatamente sensaciones de potestad sobre un partido, realmente. Pero no solo eso, sino que a la vez, aquella paternidad transmitirla en el marcador, sin aspavientos. Pues el Brighton eso supuso en gran parte del partido.

Los intentos de presión (en ambos tiempos) del local, bajo su 1-4-1-4-1 asimétrico, fueron desligados por un Tottenham que volvió a alinear a la dupla Dier-Dembélé. Pero esta vez con un rasgo: Eric ya no tomaba la altura en el campo respecto a Eriksen, como en partidos anteriores, sino que se movió en relación a su colega, repartiéndose en “partes iguales” la zona de organización del equipo. Como en los mejores momentos en función del equipo, para abarcar mejor los sectores en la mitad.

Apenas el Brighton pudo llegar a los 78 pases en el 1T, con un dominador absoluto como el Tottenham, que al gol llegó por medio de un penal anotado por Kane. Pero que lo necesitaba como el agua en el desierto. En el intento de alargar al equipo, fue Kane quien se recogió muchas veces para generar distintas opciones de pase para sus compañeros, quienes con Alderweireld y Vertonghen, mantenían el bloque junto. Tanto para defender como para atacar por el centro, burlando los exteriores de Kayal o de Pröpper.

Las entradas de Lamela y Alli fueron precisamente para esto: generar más pases interiores, pero el hándicap era “desproteger” las franjas. Y esto fue oxígeno para el Brighton pero padecimiento para Trippier y Rose, sobre todo para el primero quien fue superado algunas veces en su espalda por Solly March y Anthony Knockaert.

Pero cada causa, tiene su efecto: Lamela leyó bastante bien esto para internarse por el carril central (con el Brighton adelantando líneas) y conducir hasta llegar a portería rival para definir el 0-2 a placer y poner tablas de por medio. Eso enfrió el partido hasta el gol del descuento.

El Tottenham volvió a la victoria, y en cierta manera, regresó a un funcionamiento que se acerca (un poco) a su mejor nivel, aunque está, aún lejos.

Sonrieron los Gunners en Emirates

La situación del equipo dirigido por Marco Silva antes de este encuentro lo obligaba, al menos, a no perder, ya que hace 3 partidos que no lograba una victoria por Premier (Empates ante Bournemouth y Huddersfield y una derrota ante West Ham en el último partido).

Por el lado de Arsenal, las cosas van mejorando luego del complicado arranque en donde sufrieron 2 derrotas consecutivas, ante Chelsea y Manchester City. Los Gunners revirtieron la situación y al enfrentamiento con Everton llegaban luego de 3 victorias al hilo en Premier.

Por parte de Everton fueron 3 las variantes con respecto al último partido, estas fueron la inclusión de Michael Keane en lugar de Mason Holgate, Tom Davies para sustituir a Morgan Schneiderlin y finalmente el regreso de Richarlison a la oncena luego de la sanción sufrida ante Bournemouth en la tercera fecha.

En el conjunto de Emery, hubo una sola sustitución y fue el ingreso de Lucas Torreira en lugar del joven francés Mattéo Guendouzi, el uruguayo recién llegado al equipo de Londres había ingresado en todos los encuentros anteriores de Premier teniendo un buen rendimiento, incluso fue titular en el partido que disputó Arsenal por UEFA Europa League apenas unos días atrás.

El primer tiempo fue dominado, en cuanto a la posesión, por Arsenal, pero fue el equipo visitante quien tuvo las chances más claras, aprovechando las falencias que muestran Monreal y Bellerin a la hora de defender, ya sea cubriendo sus espaldas o en los duelos individuales, eso hizo que Peter Čech tuviera mucho trabajo, con atajadas claves para sostener el cero en su arco.

Arsenal dominó territorialmente a Everton y, aunque tuvo un par de chances de gol, no fueron tantas en relación al dominio que mostró en posesión de balón, faltó creatividad. La inclusión de Torreira dio más equilibrio a la medular del equipo local, pero se nota aún que falta coordinación con Xhaka, muchas veces Granit se colocaba a la misma altura que el uruguayo, perdiendo opciones para una salida más fluida, aun así, el suizo tuvo una buena actuación, participando mucho en el juego. Para destacar, la salida de Sokratis Papastathopoulos a los 39’ causada por una lesión, en su lugar ingresó Rob Holding.

En Everton, los rendimientos destacados pasaron, en ese primer tiempo, por la gente ofensiva y rápida, Walcott y Calvert-Lewin, un escalón por debajo estuvieron Richarlison, y Gueye en la recuperación.

En el segundo tiempo vimos un Everton más agresivo en los primeros minutos, presionando más y adelantando sus líneas, trayéndole problemas a la defensa local para sacar el balón cómodamente, pero justo en ese momento, en el minuto 56, Lacazette con una excelente definición con cara interna puso el 1-0, a partir de ahí fue todo cuesta arriba para los Toffees, ya que los equipos de Emery se caracterizan por aprovechar muy bien los espacios en ofensiva, y con Aubameyang y el ya mencionado Lacazette es muy peligroso concederlos. Para empeorar la situación, 2 minutos más tarde, Aubameyang aumentó la ventaja para Arsenal tras una asistencia de taco por parte de Aaron Ramsey, que también fue el que asistió al francés en el primer gol.

A partir de ahí, el equipo local mostró una actitud más pasiva, concediéndole metros a Everton para poder aprovecharlos con contragolpes, además, sustituyó a Aubameyang, de buen partido, para darle ingreso al nigeriano Iwobi.

El partido a partir del segundo gol, entró en declive en cuanto a ritmo y situaciones de gol ya que, a pesar de los ingresos de Bernard y Tosun, el equipo visitante no tuvo la claridad necesaria para penetrar la defensa de su rival.

Los Toffees deben mejorar en su juego si quieren conseguir mejores resultados y revertir esta situación, no han encontrado la regularidad necesaria. La próxima fecha jugarán en Goodison Park ante Fulham.

El equipo londinense está en una buena racha de victorias, tiene varios rendimientos altos, y aunque todavía no se adaptan al sistema algunos jugadores claves como Ozil, están disimulando en parte, el hecho de tener un nuevo entrenador tras más de 2 décadas y que, además, tiene un estilo bastante diferente al de Arsene Wenger.