Goretzka: El mediocampista dominante

El Bayern Múnich, desde la salida de Bastian Schweinsteiger y Toni Kroos, ha perdido esa figura de mediocampista dominante que lo lleve a competir contra los mejores  equipos del mundo por la Copa de Europa. Nombres como Thiago Alcántara, Arturo Vidal, Sebastian Rudy y Corentin Tolisso no han logrado cuajar de manera positiva para poder transformar al Gigante Bávaro en el Rey de Europa y, para ello, llegó Leon Goretzka.

Goretzka se había convertido en deseo de los equipos más grandes de Europa y ahora llega al Bayern en el comienzo del proceso de Niko Kovac como director técnico. El ex Schalke 04 es un proyecto de jugador muy potente. Su físico y técnica son de primer nivel y su capacidad para influir en el juego es excepcional.

Con espacios para moverse y atacar, Goretzka es determinante sobre todo cuando le toca imprimirle a su equipo el ritmo que él tiene pese a que su mejores rendimientos los vemos cuando aparece en campo rival y comienza allí a marcar la diferencia. Pese a parecer un volante asociativo, es un llegador que ocupa y crea desde la conducción los espacios. Con el apoyo de su equipo, Leon puede generar oportunidades de peligro de mucha calidad.

En su etapa en el Schalke 04, tuvo la responsabilidad de crear desde el pase pese a que él no tenga dotes de creador de jugadas. Por su juventud (23 años) tiene el tiempo y la capacidad para ser un volante de todo el juego y más que un solo creador de jugadas y eso es lo que necesita Niko Kovac en su nuevo ciclo en el Bayern Múcnih.

En su nuevo equipo, Goretzka puede ser determinante si el equipo consigue darle el contexto ideal para que él reciba y tenga receptores posibles para verticalizar y comenzar a hacerle daño al rival. Su arranque y capacidad de jugar físicamente, lo ayudan a recuperar la pelota en campo rival y gestionar desde allí. Con su llegada, el Gigante Bávaro tiene en sus filas un jugador que puede evolucionar y transformarse en el nuevo volante dominante del Viejo Continente.

Pléa: Un diferente por donde sea

Después de muy buenas temporadas con el OGC Niza, donde anotó 44 goles en cuatro temporadas, Alessane Pléa emigró al balompié bávaro para formar del Borussia Mönchengladbach de Dieter Hecking, que necesitaba con urgencia un jugador de la capacidad del francés para hacerle compañía a nombres como Thorgan Hazard, Raffael, Josip Drminc e Ibrahima Traoere.

Plea es un jugador de banda que no tiene problemas de perfiles y que, pese a ser más un asistidor, tiene buen registro de goles por la banda. Con una pierna educada, se convirtió en la pareja ideal de Mario Balotelli, quienes llevaron al Niza a pelear por buena parte del campeonato el título liguero junto al PSG y el AS Mónaco.

Dentro de la dinámica alemana, Plea puede ser un gran lanzador de transiciones tanto desde el traslado de la pelota hasta el balón largo a los atacantes más rápidos. Al mismo tiempo, puede aparecer desde cualquier lado del flanco de ataque para sorprender y marcar la diferencia. Su velocidad y uso corporal para dejar atrás a un rival, lo convierten en un jugador muy complicado de frenar en velocidad. Su gambeta corta también lo ayuda a ganar duelos individuales en zonas claves.

Plea es un jugador que sabe  aprovechar mucho los espacios donde convive. Si es por banda, entrega la profundidad y amplitud necesaria y si es por dentro puede asistir o disparar de larga distancia. Pero, su principal inconveniente yace en eso último. El francés debe mejorar mucho en la toma de decisiones de cara al arco rival y entender cuándo es mejor hacer una personal o combinar con sus compañeros para llevar el ataque a otro sector.

En clave Mönchengladbach, Plea puede aportar todo lo antes mencionado y ser una variante sólida en diferentes modelos de ataque pero debe mejorar mucho su definición y toma de decisiones en una liga donde si perdonas,  puedes perderlo todo.

Buffon: Soñando con la “orejona”

El París Saint-Germain sigue con su deseo de conformar la mejor plantilla del mundo y gobernar el Viejo Continente. Para ello, después de algunos experimentos fallidos, trajo para la portería a Gianluigi Buffon, un guardameta que marcó una época en la Juventus de Turín y que ahora quiere aportar desde la experiencia y calidad el plus necesario para que un equipo joven pueda transformarse en el mejor.

Hablar de Buffon es un poco redundante. El italiano se ha convertido en un jugador de época y uno de los mejores en la historia de su posición. Sus reflejos, sus buenos achiques y control del área se han convertido en una marca registrada para Giaunluigi. Bajo los tres palos es muy fiable y casi imbatible, el problema yace cuando tiene que salir del mismo, sobre todo en las pelotas paradas. Pero es muy difícil ver un error conceptual o de ejecución en un Top-5 en la historia del arco.

En clave PSG, más que todo lo que puede entregar desde lo futbolístico, Buffon llega para entregar seguridad, liderazgo y veteranía a un equipo liderado desde el juego por futbolistas muy jóvenes (Verratti, Rabiot, Mbappé y Neymar) que todavía tienen mucho por delante en el máximo nivel. Con su voz de mando para dirigir a la defensa y liderazgo desde un sector del campo donde lo ve todo, el italiano podrá comandar un nuevo proceso que tendrá como entrenador a Thomas Tuchel,  otro hombre joven y que todavía tiene la deuda de brillar en la Liga de Campeones de Europa.

Buffon, por su parte, va a París con la intención de levantar el único trofeo que le falta. Tener la ‘Orejona´ en sus manos en su gran sueño y por eso emigró a un club que también tiene la misma meta y que está trabajando lo mejor posible para hacerlo. Una contratación ganar-ganar para ambos pero que tiene que coronarse con una gran actuación a nivel continental.

Golovin: Por mejorar el Principado

Después de una gran Copa del Mundo, liderando a Rusia a instancias inimaginables, Aleksandr Golovin decidió emigrar en búsqueda de nuevas metas y colocarse en la elite del balompié del Viejo Continente. Pese al interés de la Juventus de Turín y el Chelsea FC, el joven ruso decidió irse al Principado de Mónaco para formar parte de la plantilla dirigida por el portugués-venezolano Leonardo Jardim, un equipo que potencia jugadores de su estirpe.

Golovin es un volante que puede mezclar muy bien diferentes alturas dentro del terreno de juego. Puede aparecer desde la zona de salida para apoyar en dicha faceta o como mediapunta con mucha más llegada al área, como lo vimos en la Rusia de Cherchesov, clave Mundial donde jugó siempre por detrás de Dzyuba intentado transformar cada pivoteo en una oportunidad de peligro. Tiene la habilidad para gestionar una jugada o poder definirla en ese último tramo del terreno de juego.

En cuanto a detalles individuales, Golovin tiene una pierna muy educada tanto para filtrar pases en lo posicional o en directo y para disparar de larga distancia para intentar anotar. La pelota parada gana dividendos cuando es él quien tiene la oportunidad de tirarla. Sus movimientos son muy coordinados y sabe hacer muy bien los apoyos. Para defender, Golovin tiene la capacidad de aparecer por dentro o hasta por la izquierda para apoyar al lateral cuando esté teniendo problemas.

En clave Mónaco de Jardim, el ex CSKA de Moscú es un jugador de los que el entrenador portugués potencia de manera maravillosa. Tenemos como ejemplo a James Rodríguez y Bernardo Silva, dos jugadores más cerebrales, que brillaron en el Principado y ahora forman parte de la elite del fútbol europeo. Otro que festeja es Radamel Falcao que ahora gana un acompañante que lo puede asistir constantemente y en quien apoyarse cuando tengan que combinar en corto y largo.

La contratación del ruso le da al Mónaco la oportunidad de mejorar su plantilla y tener muchas más variantes a la hora de confeccionar un equipo que ha perdido demasiadas mediapuntas en los últimos años (James, Bernardo Silva, Lemar, Ferreira Carrasco) y que necesitaba de un jugador de esa calidad. Si logra mostrar medianamente  lo que hizo en la Copa del Mundo, Golovin será en poco tiempo una de las estrellas de la Ligue One de Francia.

Ronaldo: Líder futbolístico y emocional

La Juventus de Turín realizó el mejor fichaje de los últimos 10 años, solo igualado por el que hizo el Real Madrid en 2010, donde se repite el protagonista: Cristiano Ronaldo. El atacante portugués es de los mejores jugadores de la historia de este deporte y ahora, después de ganarlo todo con el mejor equipo del fútbol, decidió cambiar de aires e intentar cumplir nuevos retos.

Es poco lo que se puede explicar del estilo de juego de Cristiano Ronaldo. El portugués se ha convertido, por edad y capacidad, en el mejor rematador del mundo. Es un jugador que no necesita de repetidas oportunidades para marcar la diferencia. Su potencia, cambio de ritmo y definición son los registros donde él domina por capacidad propia, pese a que para brillar necesita entrar en una dinámica muy rápida y bien rodeado por jugadores que sepan darle el contexto adecuado.

Pero, más allá de todo lo antes mencionado, la Juventus fichó con Cristiano Ronaldo un cambio de mentalidad. Pese a dominar Italia a placer, La Vecchia Signora no ha conseguido dar el gran golpe sobre la mesa en la Liga de Campeones de Europa en una época dominada por el Real Madrid y el FC Barcelona, dos equipos que vencieron en la final al conjunto que actualmente dirige Massimiliano Allegri en oportunidades anteriores. Excluyendo todo lo que puede aportar futbolísticamente, CR7 le da a la Juventus la confianza necesaria para no sentirse inferior a ningún equipo del mundo, esa faceta dentro de un juego muy emocional, es valioso para terminar levantando la tan ansiada Orejona, que es una competencia donde juega todo.

Cristiano Ronaldo es una figura mundial que ha evolucionado para ser un líder emocional, un hombre que transmite la seguridad de que en algún momento va a ser determinante y va a terminar llevándote al cielo. En clave Juventus, Crisitano parece que tomará la posición de centro delantero rodeado de nombres como Paulo Dybala, Douglas Costa, Miralem Pjanic y Mario Manduzkic, quienes deberán darle el ritmo al juego para que éste pueda ser el que todos en Piamonte quieren ver. Una figura que rompió Inglaterra y España, y ahora va por Italia.

Nainggolan: Agresividad y electricidad

Después de ser uno de los mejores jugadores de la pasada temporada en Italia y de no formar parte de la convocatoria de Bélgica para la Copa del Mundo Rusia 2018, Radja Nainggolan se muda de ciudad y se va para Milán para ser uno de los eslabones más fuerte del proyecto del Inter de Spalletti y Mauro Icardi.

Nainggolan es un jugador de gran calidad que sabe explotar muy bien sus virtudes cuando el contexto es favorable. El belga es un volante muy físico y de muy buena condición física para moverse muy bien por varias zonas del terreno de juego. No es un jugador dotado con el pase ni en ataque posicional, pero si es un futbolista agresivo tanto en la recuperación de la pelota como en la verticalización de las jugadas. Es un jugador de los que denominan “box to box”.

Tiene la capacidad para defender bien en lo posicional y para morder bien el campo rival y recuperar la pelota lo más alto posible para poder hacer daño directamente al arco rival. Posee ese toque de vertiginosidad para convertir cada posesión en una oportunidad clara de peligro, desde el pase para encontrar jugadores entre líneas o para conducir a pura velocidad. Regresando al sistema defensivo, Nainggolan tiene la velocidad para corregir cada uno de sus pérdidas o errores en campo propio.

Sabe pisar muy bien el área rival y tiene un muy buena pegada de larga y media distancia para poder finalizar las jugadas tanto en el borde como dentro de la zona del guardameta.

En clave Spalletti, quien ya lo dirigió en el AS Roma, Nainngolan puede darle al Inter de Milán la velocidad necesaria para poder dominar al rival y entrar en una dinámica donde todo se haga a velocidades muy altas. Con él en el terreno de juego, el neroazurri podrá tomar muchos más riesgos dentro del campo y ser mucho más insolente contra rivales que lo intenten dominar. El belga es uno de los nombres propios más importantes en este mercado de pases y uno de los que más puede mejorar el comportamiento de su nuevo equipo. Una contratación de primer nivel.

Keita: Nacer para este momento

Son pocos los equipos que construyen pensando a futuro, uno de ellos es el Liverpool de Jürgen Klopp. El entrenador alemán entendió que para competir en el Viejo Continente es necesario dominar el centro del campo. Pese a ser subcampeón de la Copa de Europa la temporada pasada, el conjunto red estuvo muy lejos de derrotar al Real Madrid en la final y,  esa disparidad individual y colectiva en esa zona, fue una de las razones de la derrota. Pensando en ello y en mantenerse en la elite el Liverpool contrató a Naby Keita.

El ex-RB Leipzig es un jugador del corte de la Premier League de Inglaterra que puede encajar a la perfección al sistema/modelo de Klopp porque aporta, desde el carril central, lo que el entrenador alemán necesita: velocidad y desborde. Pese a no ser un jugador de banda, Keita es muy potente desde el físico y eso lo ha ayudado a crecer tanto a nivel defensivo como ofensivo.

Keita es un jugador rápido que puede desde la zona interior tomar la pelota y comandar una transición ofensiva. Como interior, donde parece tener el puesto asegurado, necesita la libertad para pisar terreno rival y poder desequilibrar. No es un jugador de muchas intervenciones dentro de un circuito de juego pero si  brilla en cada uno de los toques que le da al balón.

En clave Liverpool, el guineano es un jugador que puede igualar en agresividad para detectar y atacar los espacios al tridente ofensivo conformado por Sadio Mané, Roberto Fimrino y Mohamed Salah. Además puede aportar en salida dándole un ritmo superior al que le entregaban los otros volantes que utilizaba Klopp en esa zona y poder comandar, y acompañar, los contrataques que orquestan los atacantes del conjunto red.

Keita llega a Liverpool para formar parte y potenciar una estructura de juego que viene de perder la final de la Copa de Europa. Un futbolista que nació para jugar en un equipo de Jürgen Klopp en la Premier League de Inglaterra.

Jorginho: Para potenciar el proyecto

Para que la era de Maurizio Sarri en Londres tuviera una adaptación más veloz era necesario que Jorginho llegara al Chelsea FC, un jugador que explica con sus actuaciones lo que quiere el entrenador italiano.

Jorginho es un volante central que ha evolucionado de manera notable en el Napoli, sobre todo en la etapa de Sarri en el club partenopeo. El brasileño nacionalizado italiano es un volante creativo que tiene la zona de gestación como zona de convivencia.

 Desde la recepción de la pelota y el acomodamiento de su cuerpo para perfilarse, un movimiento maestro dentro de su repertorio, Jorginho es un jugador de muy buen pase corto y con mucho sentido: que cada uno de ellos encuentre a un compañero con las ventajas para ejecutar la siguiente acción. Siempre le da sentido a las jugadas con sus intervenciones. En la zona de mediocentro defensivo construye jugadas con hasta la capacidad de poder dar 100 pases o más por partido.

En ataque posicional, Jorginho es la llave para que sus compañeros puedan acoplarse a la idea y estén cómodos con la misma. Mientras más intervenga mejor juega su equipo y eso, dentro de un equipo de Sarri, es valioso.

En clave Chelsea, todo parece estar bien encaminado con Sarri como director técnico pero, más allá de que estén los dos intérpretes principales de la idea dentro del equipo, es necesario que el reparto entienda y se acople. Con Fabregas dentro de la plantilla, Jorginho tendrá un socio que también sabe manejar los partidos desde el toque corto,  un detalle que puede darle un crecimiento mayor al conjunto Bleu.

Pero, en clave Premier League de Inglaterra, Jorginho necesitará controlar dos registros que en Italia no toman tal preponderancia: la segunda pelota y el juego directo. En defensa necesitará interpretar bien cuando el rival intente aprovechar los despejes y los balones largos para adelantarse en el terreno de juego. Por otro lado, en ataque necesitará mejorar su pase largo para poder entregarle variantes a su equipo cuando no se pueda abrir defensas cerradas con el ataque posicional.

La llegada de Jorginho al Chelsea de Sarri es uno de los movimientos más importantes de la temporada y puede cambiar el rumbo de una de las competiciones más importantes del mundo del balompié.

Arthur: Para reemplazar a Xavi e Iniesta

La salida de Xavi Hernández y de Andrés Iniesta ha dejado al FC Barcelona sin un mediocampista organizador que pueda entregarle esa calidad a cada una de las posiciones culés. En este mercado, pese a ya estar asegurado desde enero, llegó Arthur Melo un jugador que puede, desde el estilo más no todavía de la calidad, ser quien tome ese lugar.

Athur es un mediocentro, sin problemas de perfil, muy participativo dentro del circuito de juego. Pese a no destacar en velocidad ni en la verticalización de las jugadas, el ex Gremio de Porto Alegre es un volante que puede intervenir en 4 o 5 oportunidades dentro de una posesión y poder darle diferentes cambios de perfil. Tiene la capacidad de tomar la decisión de cuando la pelota debe mantenerse en una zona o darle el cambio para la otra donde se deben encontrar las ventajas.

Además de lo antes nombrado, Arthur tiene un muy seguro primer pase en salida lo que en clave FC Barcelona puede darle libertad a Busquets en esa zona y un apoyo más a Piqué y Umtiti. No es un jugador que tome muchos riesgos con la pelota.No posee un ritmo alto, es decir, no va a convertir una posesión en un ataque pero si puede darle, desde el pase, ventajas a sus compañeros de equipo.

Arthur tiene muy buena pegada de larga distancia y una pierna educada para encontrar a sus compañeros con balones largos.

En cuanto a la zona geográfica, Arthur puede jugar en cualquier zona del triángulo que utiliza el conjunto culé. Desde el mediocentro hasta cualquiera de los dos interiores, algo que le puede dar muchas variantes a un equipo que las necesita en ataque posicional.  Pero, pese a ser un jugador de calidad, necesita tiempo para poder acoplarse al nivel del Viejo Continente y a la dinámica “más veloz” que intenta promover Ernesto Valverde; sin embargo, es un futbolista al que hay que tener en cuenta.

Odriozola: Para pelear un puesto

Álvaro Odriozola se ha convertido en uno de los jugadores que más ha crecido en los últimos años en el fútbol español. Desde su debut en la Real Sociedad, a finales de la temporada 2016-2017, hasta su convocatoria, solo un año después a la selección española para disputar la Copa del Mundo Rusia 2018, para terminar todo en el Real Madrid, el club más grande del planeta fútbol. Dos años de locura que lo definen como jugador: veloz y trepidante.

El nacido en San Sebastián es un lateral derecho con sangre de extremo, es decir, que tiene un comportamiento ofensivo impresionante pero que deja mucho a deber cuando le toca defender.

En ataque, Odriozola es un jugador imparable en velocidad que tiene habilidad para poder romper cualquier sistema defensivo. Puede “meterse” en cualquier sistema sólido y dañarlo en repetitivas oportunidades de manera constante. Posee una capacidad nata para regatear y desbordar sin la necesidad de estar acompañado o de tener ventajas en la zona. Maneja muy bien el tiempo y espacio a la hora de convivir en el campo rival.

Pero, en defensa, es todo lo contrario. Pese a tener la velocidad para poder corregir errores propios y de los compañeros, Odriozola sufre mucho cuando le toca defender en los duelos 1vs1. Casi siempre los pierde y eso obliga a sus compañeros a hacerle constantes apoyos. Cuando le toca replegar pierde la posición y se desorienta.

En clave Real Madrid de Julen Lopetegui, tendrá un duelo contra Dani Carvajal por el puesto de habitual donde parte en desventaja debido a que Carvajal cuenta con muy buenos desempeños defensivos y trabaja muy bien en ataque. Odriozola, pese a atacar mejor que su rival por el puesto, en defensa pierde muchos dividendos. Parece que, por lo menos desde la previa, se convertirá en una variante de gran nivel desde el banquillo de un equipo que comienza un nuevo proceso con un entrenador que valora mucho al ex Real Sociedad y que lo va a arropar bien para que se convierta, más temprano que tarde, es uno de los mejores laterales del mundo.