Hasta pronto, Harry Potter

Si bien sabemos que todas las cosas, así como tienen un inicio, también tienen un final, es la misma naturaleza del ser humano que a veces se rehúsa a creer y a aceptar muchas de las decisiones que uno puede tomar. Es como cuando se inicia una relación con una persona, sabemos que en cualquier momento esta puede terminar por distintos factores, pero intentamos que se prolongue lo máximo posible, porque en ese momento, creemos que es lo mejor que puede suceder. Pues bueno, lo mismo ha sido la relación –exitosa- del Real Madrid y Zinedine Zidane director. Tras 878 días, 9 títulos (entre ellos 3 Copas de Europa), el elegante francés ha dado el primer paso –difícil- para acabar un idilio triunfante de pies a cabeza en Europa. La era de Zizou ha llegado a su fin.

En su momento como jugador, eran similares las ‘excusas’ que definía Zidane para terminar su carrera tan trascendente. Visionario, tal y como un futbolista de esa clase pudo tener como un don, acusaba de forma evidente el temor al fiasco. Cortar el hilo ascendente y empezar a tejer su propio futuro, pero desde una óptica diferente, era lo mejor en su momento para el Zidane jugador. La sensación de no ser ‘lo mejor’ para una institución tan ganadora y tan insuficiente a los éxitos, es uno de los motivos para su no continuidad al mando del equipo.

Esa sensibilidad inherente a la victoria y a la derrota, esa sencillez desde distintos focos, esa facilidad de muñeca ante situaciones apremiantes y su manejo con galera y bastón a, quizás, la mejor plantilla de la historia durante dos años y medio del club más victorioso del planeta, hacen ver de una forma bastante directa que, Zinedine es un anticipado a las cosas y modulador de aquellos, de esos que de repente, no hubo ni habrá. Anticiparse no a un resultado, que de manera fría es lo que a todos en alguna medida nos interesa, sino a todo lo que involucra desde entrenador del Real Madrid C.F.

De discurso breve, sin mayores ofrecimientos a la polémica y derrochando a sus dirigidos una confianza y soberanía suprema. ¿Qué es ser líder? Esto puede tener muchas acepciones para la gente. Ahora bien, Zidane ha instaurado una forma de liderazgo humilde. No es pararse e imponer a gritos, sino sentarse y hablar con afectividad. Esto, es lo que mueve al mundo y ante lo que ningún ser puede luchar: apelar al sentimiento e impresionabilidad desde la delicadeza, para manejar distintas personalidades. La unión no conoce de egos individuales y Zizou dotó a los suyos de una familiaridad inmensa.

Quizás el aspecto de juego, idea o imponencia de la misma es lo que más se le puede debatir al Zidane entrenador, y es algo que nos llevaremos en las charlas que muchos tendremos disipadas. Pero ya hablaron Klopp, Guardiola y muchos más sobre las andaduras del técnico francés y su equipo de época que formó, realmente. Poniéndose a la altura del Ajax de Cruyff o del Bayern München de Beckenbauer, el míster y uno de los entrenadores más exitosos del Real Madrid, no solo en trofeos, sino en formas, ha finalizado su gestión en Valdebebas.

Es cierto que los hombres pasan y el club se queda. En este caso, le tocará al club voltear la página de uno de sus mejores procesos desde su fundación y buscar a cabalidad el tipo que continúe ese sendero armonioso y ganador. Tal y como su historia lo exige. La magia de Harry Potter ha puesto puntos suspensivos con su flor madrileña.

Portugal: Ganando en recursos

En junio de 2016 inicié este proyecto llamado Detrás del Arco, y fue con un evento brutal: la Eurocopa de Francia. Allí, fuimos testigos del crecimiento de una selección con unos registros poco comunes para el fútbol internacional de aquel momento, un equipo atípico.

Un conjunto de jugadores veteranos, casi de salida en su profesión y apuntalados por algunos jóvenes que comenzaban a hacer sus primeras armas internacionales. Todo, comandado por un estratega brutal como lo es Fernando Santos.

En aquel equipo brillaba la figura inconmensurable de Cristiano Ronaldo, el delantero centro captaba toda la atención en el ataque luso y claro, el mejor jugador del mundo en aquel momento podía con eso y más. Portugal fue letal, se basaba en un juego bastante directo, apertura a bandas, aprovechaba la velocidad de un incipiente Renato Sanches y João Mario, pero además de dos veteranos como Nani y Ricardo Quaresma (de maravilloso torneo), pero las jugadas las finalizaba el ariete madridista, sin excepción.

Llegó la final, y a poco de comenzar la figura caía tendido en el campo y lesionado. Fernando Santos, confío en su otro delantero centro y eso, es algo que se debe hacer siempre, si hay un puesto en el que la fe debe ser clave es en el “9”. Eder ingresó y anotó un gol de otro partido, que sirvió para que estos jugadores pudiesen realizar una proeza increíble venciendo al local con todo en contra.

Pero aquella final le enseñó a Fernando Santos que no siempre se puede tener esa “suerte”, Eder no puede ser la carta de cambio para una selección que apuesta por ser protagonista (con sus armas). Pero el curso 2016-2017 fue revelador. En el FC Oporto aparecía una figura brutal, un chico de 20 años ascendido del equipo juvenil se marcaba más de 20 goles en la temporada, 16 en liga en el doble de partidos. André Silva era la llave que necesitaba Santos. No era un nombre nuevo, el chico había destacado y mucho en las selecciones juveniles de Portugal, pero se dudaba si estaba para dar el salto a la absoluta.

En las Eliminatorias debutó, apenas comenzado el camino a la cita que tenemos a menos de dos semanas. André Silva deslumbró, pero no sólo anotó goles, sino que además fue una llave en el intrincado sistema ofensivo que quería plantear hace tiempo Fernando Santos y que no había tenido éxito. Es que Portugal ganó la Eurocopa en 2016 con un 1-4-2-3-1, pero la realidad marcaba que el entrenador se sentía más cómodo con un 1-4-4-2 con dos delanteros repartiéndose el ancho del campo en ataque y con sus entradas y salidas. Fijando centrales y generando espacios. Por detrás de ellos, dos interiores profundos, que generen superioridad numérica cuando uno de los delanteros cae a banda y se suma un lateral. Y en el centro un doble pivote duro, pero con buen trato de balón.

Nada que ver a la Portugal de 2016 que tenía tres hombres detrás de Cristiano Ronaldo, pero uno siempre tenía más tareas defensivas (presión alta) y poco juego, sumado a un doble pivote rocoso, duro y batallador.

Los nombres que aparecen en la Portugal modelo 2018 le permite a Santos soñar con un gran Mundial 2018 pero, además, pensar que cuando el estandarte y figura de Cristiano Ronaldo se retire, el equipo no sentirá la ausencia de una figura a la altura de Luis Figo o Eusebio en la historia del seleccionado lusitano.

En el último encuentro amistoso, se evidencia algunos cambios de este equipo y de cómo una generación nueva, que rindió muy bien en instancias juveniles, se apropia de “la mayor”. Una defensa con un promedio de edad de 22 años (Ricardo Pereira, Raphael Guerreiro y Ruben Dias) y apuntalados si, por la experiencia de Pepe. Pero el resto del equipo (sin Cristiano Ronaldo, aun descansando post Champions League) alineó a João Mario, Adrien Silva, William Carvalho, y Ricardo Quaresma aportando la veteranía, y en la delantera estuvieron los Silva, André (22) y Bernardo (23).

Sobre este último, también es una bocanada de aire fresco brutal que tiene el ataque de Portugal, Bernardo Silva no solo puede ser un segundo punta, como lo fue en el último amistoso, sino que además puede jugar en sus roles más habituales, como extremo u organizador por detrás de la línea atacante.

Portugal ganó en recursos, y este recambio basándose en el éxito del 2016 le ha sentado fenomenal a un equipo que promete ponerle las cosas muy complejas a España en fase de grupos.

Colombia: Por mejorar lo hecho en 2014

Para comenzar a analizar a la selección colombiana, vamos a hacer una breve reseña de cómo logra llegar a la clasificación de la copa del mundo Rusia 2018.

La tricolor o también identificados como los Cafeteros, han tenido que transcurrir por una eliminatoria muy disputada, a tal punto que logra clasificarse en la última fecha de dicha competencia, empatando de visitante con Perú en un encuentro recordado por ciertas suspicacias con respecto al resultado, claro; teniendo en cuenta que el 1-1 como finalizó el encuentro era de gran provecho para ambas selecciones, Así el local Perú lograba un quinto puesto que le abría las puertas a un repechaje, y Colombia así lograba un cuarto puesto en las eliminatorias, esto significó la eliminación de Chile a la siguiente copa del mundo. De esta manera, el conjunto dirigido por el argentino José Pekerman finaliza con 7 PG 6PE 5PP con 21 goles a favor y 19 en contra.

Los goleadores fueron James Rodriguez con seis tantos, seguido por Edwin Cardona con 3 conquistas lo mismo que Carlos Bacca.

Si analizamos los números de manera fría, observamos que la capacidad goleadora de Colombia en estas eliminatorias no fue de lo más sobresaliente, como así tampoco fue sobresaliente la actuación en defensa ya que recibe dos goles menos de los que hizo, más de un gol en contra por partido, números que generan cierta inquietud en el cuerpo técnico. Que no logró en el transcurso del certamen lograr una solvencia en marca y en el retroceso del equipo.

Los esquemas más utilizados, por “Don José” como lo llaman en tierras cafeteras a Pekerman, fueron tal vez su inicial 1-4-2-2-2 o el 1-4-2-3-1, por este último esquema parece que se inclinaría el DT. Para tratar de lograr un mejor balance en el campo, para demostrar esto, vamos a citar 11 nombres que aún no están confirmados como titulares obviamente, pero sí, hay indicios de que estarán en Rusia, ellos son:

lineup (2)

De esta manera, la selección colombiana con sus laterales gana en ataque, por el movimiento permanente y la apertura de espacios que generan ambos jugadores, tanto Arias como Fabra, ofrecen en ataque una salida constante, se suman al medio campo y llegan hasta el fondo de línea de cancha, para terminar la jugada en centro aéreo o rasante dependiendo la situación por el buen manejo de balón que poseen los mismos.

Si vemos el medio campo, claramente lo dividiremos en dos, tanto Carlos Sanchez como Wilmar Barrios tienen como características principales la recuperación del balón en campo propio y la rápida distribución hacia los internos o aperturas a los laterales. Jugadores caracterizados por su solvencia y orden táctico dentro del campo de juego. En la segunda parte del medio campo, cuentan con Juan Cuadrado con despliegue, sacrificio y ataque constante hacia el área rival, siempre por derecha, en el medio el talentoso James Rodríguez, por donde reina el juego cafetero en ofensiva, se convierte en el imán del balón permanentemente, no puede ser de otra manera, y es más que entendible, porque el jugador zurdo y estrella del Bayern de Múnich genera eso. Una atracción permanente a la hora del inicio de la jugada. Y en el sector izquierdo un jugador que a fuerza de buenas actuaciones en River Plate de Argentina, ha logrado ganarse un puesto en la selección mayor, y dejando así casi fuera del Mundial a Edwin Cardona, que es su competidor directo en ese sector del campo. Este último es la gran duda de José Pekerman en la conformación final de la lista de 23 jugadores.

Cae por decantación la delantera, el gran “tigre” Radamel Falcao García, que por fin disputaría un Mundial después de su triste ausencia por lesión en Brasil 2014. Un jugador letal con el toque final incisivo, letal en sus definiciones y de gran juego aéreo pese a su estatura que no es de las más sobresalientes, pero eso poco importa, a la hora de anotarse en el marcador.

Hablando en líneas generales de la selección en sí, tenemos que remarcar lo siguiente: necesita ser más protagonista, porque tiene con qué, pero a veces suele pecar de respetuoso por los rivales, en demasía, claros son los ejemplos de los partidos amistosos con Francia, donde prácticamente regaló el manejo del juego en el primer tiempo, quedando dos goles abajo de manera muy prematura, hasta que entendió que su juego físico y ofensivo podía doblegar a los Galos, tal es así que al finalizar el partido se retiró victorioso del mismo. Con Australia, si bien no hubo goles, quedó de manifiesto que, al otorgar el balón, entró en disputa con un rival claramente inferior, entrando “en el juego del adversario” y así dejando de lado su mayor virtud, el manejo y la velocidad en ataque, y terminando un partido más que discreto, que fue lo que Australia quería claramente.

 Si Colombia no logra mantener la concentración durante los noventa minutos del encuentro, va a sufrir, sobre todo con rivales que son tozudos a la hora de intentar permanentemente llegar al arco contrario. Como así también caer en la previsibilidad de recaer en sus dos máximas figuras, como James Rodríguez a la hora de la organización y creación del juego, como la finalización del mismo con Radamel Falcao García. Si bien son sus dos armas letales a la hora de “herir” el arco adversario, no siempre deben ser el eje del ataque colombiano. Si esto sucede así van a caer en lo obvio del fútbol de manera reiterativa, dando ventajas a selecciones que, a esta altura, ya los tienen estudiados de manera más que significativa.

Después de este análisis, va a resultar interesante ver el amistoso internacional con la prometedora Egipto de Hector Cuper pese a la ausencia de su máxima figura Mohamed Salah, el mismo será el 1ro de junio.

Colombia integra el grupo H junto a Japón (19/6), Polonia (24/6), y Senegal (28/6).

Suiza: La clave en la sala de máquinas

Los amantes del fútbol ya tienen su penca preparada para el Mundial, probablemente con selecciones como Alemania, Brasil y España entre otras, perfiladas a ganar el máximo galardón de este deporte. Pero no hay que olvidarse de otros países que, sin hacer ruido, tienen planteles más que interesantes de cara al torneo. Suiza, un país que no tiene títulos en su vitrina, igualmente puede dar de que hablar. Entre otras cosas, en la cita mundialista de 2006, batió el récord de imbatibilidad, con 559 minutos sin recibir tantos de los rivales a los que enfrentó, e incluso, es la única selección que terminó un Mundial sin recibir goles, cuando quedó eliminada a manos de Ucrania en penales por los Octavos de Final de dicha cita. Para Rusia, veremos a continuación lo que nos podremos encontrar cuando veamos un partido de la selección rojiblanca.

Comenzando con datos generales, disputarán el Mundial siendo según el Ranking FIFA la sexta mejor selección del mundo, escalando dos lugares, los cuales redujeron las selecciones de España y Polonia. Su mejor ubicación registrada fue un tercer lugar en el año 1993, y su peor rendimiento fue 5 años más tarde, bajando hasta el puesto número 83 de la tabla.

Su Director Técnico es Vladimir Petković, quien tiene como esquema habitual un 1-4-5-1, con mucha presencia y buen trato de balón en la zona de volantes, dos extremos muy rápidos en constante ida y vuelta, y una referencia de área que destaque por su gran porte físico y altura, que actúe de espaldas al arco y esté siempre bien colocado en las ocasiones peligrosas. En estas eliminatorias, lograron el pasaje tras quedar segundos en la tabla, superados por Portugal, y logrando un global de 1 a 0 frente a Irlanda del Norte por el repechaje.

Para el partido en el que salieron victoriosos, la alineación titular fue con Sommer en el arco, Schar y Arkanji como zagueros centrales, Rodríguez y Lichtsteiner por las bandas, Zakaría, Xhaka y Dzemaili en el medio, como punteros Shaquiri y Zubber, y como delantero centro Seferovic.

Uno de los grandes responsables del triunfo que les dio la clasificación, fue el zaguero/carrilero izquierdo del Milán, Ricardo Rodriguez, quien fue el autor del gol en la ida, y el salvador de lo que pudo haber sido la igualdad agónica de los irlandeses casi en los descuentos del partido de vuelta. El chileno nacionalizado suizo, es precisamente una de las piezas clave de los dirigidos por el bosnio. Está viviendo un gran presente, siendo parte fundamental de la remodelación del equipo dirigido por Gatusso en Italia. Tiene 25 años, y puede jugar por todo el carril izquierdo y en la defensa, gracias a su eficaz marca y calidad para incorporarse al ataque. Tiene gran proyección al futuro, aunque ya esté destacando en la élite.

Para poder lograr ese control de balón como estrategia de juego en la zona de volantes, se necesita a alguien completo, alguien que tenga todo el panorama de la cancha para hacer jugar a sus compañeros de la mejor forma. Este hombre para Petković es Xhaka. El actual jugador del Arsenal de Inglaterra, tiene la visión de juego necesaria para descargar y abrir la cancha, una vez recuperada la posesión. Es el pivote referencia para una salida limpia del equipo suizo. Apenas 25 años, y ya posee todas estas cualidades.

Muchos de los destacados tienen una corta edad, pero más corta es la edad de Breel Embolo, la pieza más prometedora del equipo. Milita en el Shalke 04 de Alemania, tiene 21 años y actúa como mediapunta, delantero centro e incluso por banda derecha. Destaca por su explosividad, buena definición y gran físico y altura (1,85m). Está claro que aún le falta trabajo en todas estas virtudes, pero es una pieza muy prometedora.

Suiza debutará con Brasil el 17 de junio, luego jugará con Serbia el 22 de junio, y cerrará el grupo frente a Costa Rica, el 27 de junio. A juzgar por la calidad demostrada por estas selecciones, se podría predecir una clasificación rojiblanca para los Octavos de Final, aunque bastante disputada frente a la Serbia y Costa Rica, de planteles también interesantes, suponiendo que Brasil haga brillar la jerarquía de sus estrellas, como es de esperar. No obstante, los suizos pueden ser revelación en Rusia, ya que tienen las armas necesarias para serlo.

La final y el factor psicológico

A medida que fueron transcurriendo los años en la historia del fútbol, fue creciendo una teoría con cierto y gran rechazo por el ambiente que rodea al deporte más lindo del mundo, la psicología. La vieja escuela, quien es la más reacia a los grandes cambios, llamamos a los fanáticos del fútbol de la década del 90 hacia atrás. Siempre se sostenían que en el fútbol lo más importante era la calidad nata de un jugador, sin importar si entrenaba o no, mientras que respondiera en la cancha, el jugador era libre de hacer lo que quiera, hasta fumar, en varios casos muy conocidos. Posteriormente, la estrategia que se empleaba, que no se refería directamente a la táctica en sí, sino a como se podía llegar a ganar un partido sin importar el cómo, con la lucha, con patadas, en algunos casos descalificadoras, es que en la vieja escuela quienes jugaban eran hombres, a decir de nuestros abuelos o padres en algunos casos. Y la parte física tomaba una parte importante pero no determinante hasta ese entonces.

¿Qué pensarían nuestros antecesores si les habláramos de lo influyente que puede llegar a ser en un encuentro la psicología, a nivel grupal y ni que hablar a nivel individual? ¿Y si les dijéramos que hoy en día todos los clubes de élite tienen un cuerpo de psicólogos trabajando junto a los jugadores y cuerpo técnico? Creo que hasta este momento estarían riéndose.

Con el fin de entender y de explicar en pocas palabras toda la preparación que deben tener los protagonistas de la noche en Kiev a nivel emocional dado a los vaivenes constantes y los cambios profundos que tuvo el encuentro no solo futbolístico, sino anímicos.

Toda la preparación previa que conlleva a un acontecimiento de esta magnitud, desde que finalizaron sendas ligas, tanto en España como en Inglaterra estos dos equipos centraron toda su energía a la final. Esto en determinados momentos pueden generar una demarcada ansiedad a que llegue el encuentro. A soportar la presión de que estas preparado para disputar dicho cotejo, puede acarrear nervios en demasía, y jugar una mala pasada hasta minutos previos de que el balón comience a rodar.

Son vastos los ejemplos de jugadores que tuvieron lesiones previas a la entrada en calor o durante las mismas, y que posiblemente no tengan explicación física, sino que son situaciones que genera “la cabeza” que desborda al jugador. Ejemplos claros en nombres, pueden citarse a: Ángel Dí María, en semifinales del Mundial Sub-20 de Canadá antes del duelo versus Chile, previo a la final del mundo en Brasil 2014 y también a la final de la Copa América que se disputó en Chile. Y en el caso de anoche podríamos citar a Dani Carvajal, que ya pasó por una situación similar, se lesionó en la final que se disputó en Milán vs. el Atlético de Madrid previo a la Eurocopa 2016 y anoche en Kiev vuelve a suceder lo mismo, lesión muscular previo a la Copa del Mundo Rusia 2018, coincidencia en ambos casos o una situación que el jugador no puede manejar, en casos tan puntuales y particulares.

Ahora analizamos los casos sobresalientes del partido

Jürgen Klopp inculcó en sus jugadores la presión constante hacia el rival, para forzarlo al error directamente, esto se vio reflejado muy claramente durante los primeros 25 minutos del partido, el técnico comprendió de esta manera que Liverpool tenía más chances de obtener un resultado favorable, y dio esa imagen, por supuesto. Segundo factor, el convencimiento, no solo del entrenador. Sino de los jugadores que creyeron en esta estrategia de ir a por el rival con la presión constante.

Tercer factor y posiblemente uno de los más determinantes en la noche del 26 de mayo, cuando en el minuto 26 de partido sucede lo peor que podía pasar al Liverpool, se lesiona su máxima figura, Mohamed Salah y tiene que ser sustituido. Jugador determinante, figura y revelación en el fútbol mundial y más aún para su equipo. En ese momento, mientras observábamos el encuentro vimos como los reds estuvieron varios minutos tratando de asimilar lo acontecido, difícil momento del cual pensamos que nunca pudo sobreponerse el equipo. Posiblemente esto no hubiera sucedido si pasaba en el equipo contrario, porque el Madrid, tiene jugadores determinantes, pero el equipo no depende de uno solo, sino de varios. Y ni uno es tan determinante como el egipcio para el Liverpool. Esto como factor implícito envalentonó al merengue, sabiendo que lo sucedido podía ser un antes y un después en el encuentro.

Cuarto factor. Corría el minuto 51 y Karim Benzema saca provecho de una salida en falso con las manos del arquero del Liverpool Loris Karius. Terrible golpe, inesperado, y sobre todo por la manera en que se dio, el primer pensamiento que se viene a la mente es que para el equipo fue un balde de agua fría, pero más aún para el portero de Liverpool. Una situación que se vio calmada gracias a Sadio Mané que logra el empate 4 minutos después. En ese momento se pasa de una situación extrema de desconcierto a la euforia total, volver a la normalidad y de pensar en que el partido se puede sacar adelante, amén de su máxima figura.

Llegó el gol de Gareth Bale, de esos que quedan grabados en la retina del amante del fútbol, y ahí otra vez, la palabra que describe ese momento en la cabeza de los jugadores del Liverpool es desazón. Es imposible no pensar lo que estaría sucediendo interiormente en Loris Karius, quien en esta jugada nada pudo hacer, todo se transformó en impotencia. Quedó reflejada hasta por quien entonces fue el mejor jugador red Sadio Mané, quien fue a buscar dos veces a Sergio Ramos de manera consecutiva que denotaban el enojo del momento que le tocaba vivir.

Para finalizar, nuevamente Gareth Bale, dispara desde muy lejos, como entendiendo la situación del portero rival en ese momento, era la situación justa para sacar provecho, y así fue. Una mala respuesta de portero, que lentamente observó ingresar el balón en su portería. euforia para algunos, desolación para otros.

Como hace una persona para sobreponerse a tales errores, esto no es lógica, y no todos reaccionan de la misma manera ante situaciones adversas, y de tanta exposición mediática.

Ardua tarea para la psicología, quien logrará que este ser humano se sobreponga para seguir adelante, y que lo vivido en la final sea solo un lamentable recuerdo. La resiliencia de Karius y de todo el Liverpool deberán verse reflejadas a partir del próximo curso, donde tendrán los mismos retos que en esta temporada.

Radiografía de una noche perfecta

Nacieron para esto. Ya es la tercera consecutiva, y la cuarta en 5 años. Son invencibles, no hay nada que pueda con ellos. O te pisan con su juego, o el destino esta de su lado, no hay caso. El sábado, el otro finalista parecía ser el indicado para terminar con la tiranía madridista, porque poseían la clave, la solución, para aprovechar las falencias del Real Madrid. Falencias que eran disimuladas con el gran poderío ofensivo que tiene en sus manos Zidane, pero que, de no resolverlas, en algún momento les tenía que costar caro. Parecía esta la ocasión, en una final de Champions, frente a un equipo que supo ganarse el cariño de los neutrales, que sólo esperaban ver buen fútbol. Pero ocurrió un problema, el más inesperado. Todo lo planeado previo al encuentro, apenas a la media hora de partido se fue a la basura.

Ambas alineaciones sin sorpresas. Incluso el Real Madrid repitió exactamente la que se formó para enfrentar a la Juventus en la final anterior. Todo daba a pensar que los estilos de juego de ambos, iban a ser los mismos de siempre. Pero antes que nada, ¿cuáles son estas falencias defensivas Merengues y las virtudes ofensivas Reds?

El Real Madrid en ataque, plantea 4 jugadores ofensivos, con ambos laterales actuando como extremos, y Ronaldo en el medio con Benzema más libre para bajar a recibir. Esto deja a ambos centrales con poco apoyo para controlar un contrataque. A su vez, a la hora de defender, puesto que cuenta con apenas un jugador de marca en la zona de volantes, muy a menudo, Varane y Ramos suelen salir a presionar y cortar los pases fuera de su posición, lo cual es bueno siempre y cuando lo hagan bien, porque de lo contrario, dejan al equipo mal parado y con muchos huecos. El Liverpool tenía las armas perfectas para aprovechar estas ocasiones. El equipo inglés, se defendía de manera compacta, siempre teniendo mayoría de jugadores en la zona donde transitaba el balón, de manera de que el rival no tuviera ideas claras para atacar. Cuando se lograba recuperar la posesión, pelota para Salah y pique rápido de Mané por su banda, y así hacer efectivos los espacios, o en un ataque normal, Firmino por detrás de ambos puntas para crear el juego.

El hombre clave para llevar a cabo el plan era el egipcio. Durante la primera media hora de partido, todo marchaba según lo previsto. El Madrid no se sentía cómodo, y el Liverpool no podía concretar las ocasiones que generaba, pero las generaba al fin. Llegó el momento clave. Sergio Ramos le hace una llave y lo engancha para que caiga con él tras disputar una pelota, pero el que sale perdiendo es Mohamed, que cae sobre su hombro, y abandona el campo entre lágrimas. Klopp no tiene un recambio al nivel de los titulares, y se decide por un volante ofensivo como lo es Lallana para ocupar el lugar de Salah, y que Mané tomara más protagonismo. Minutos después, también Carvajal por el lado Blanco cae derrotado, pero Nacho tomó su lugar y disimuló de gran manera su ausencia, haciendo que la estrategia de Zidane siguiera en pie.

Al principio, el encargado de cubrir al egipcio en sus acciones era Ramos, pero luego de que se fuera, tuvo mucha más libertad, que muchas veces aprovechó para irse al ataque como un delantero centro más. Los Reds perdieron una de las dos referencias de salida, y desde ese momento, el Real Madrid, motivado por la ausencia de su principal amenaza, empezó a equilibrar la balanza.

Con Mané a la cabeza de la ofensiva, y Firmino situado ya más dentro del área, lograron generar ocasiones, pero no fue lo mismo. Lograron un gol que igualaba el marcador, pero la falta de Salah no era la única desgracia que iban a sufrir. Sólo los valientes se paran debajo de los tres palos, porque son los que tienen las agallas de poner la cara ante situaciones como las que le tocó vivir a Karius.

En la noche del sábado en Kiev, el destino quiso que el Real Madrid levantara otra copa de Europa, es la única respuesta que se encuentra. Todo le jugó en contra al Liverpool, que estaba pronto para vivir una noche de ensueño, que les iba a devolver el poderío que tenían hace varios años.

Por otro lado, estamos viendo historia. Un equipo que hasta cuando se ve ampliamente superado, gana, y no hay que quitarle el mérito que merece. Es un equipo ganador, lo lleva en su ADN, y somos contemporáneos de una de sus épocas más gloriosas.

El rugido del dragón

El destino parece estar escrito. A las 20.15 de Kiev, Gareth Bale se sabía suplente a la hora de enfrentar el partido más importante de la temporada.

No fue un año sencillo para Bale, las lesiones y un rendimiento sumamente dispar, adicionado a un nivel cada vez más creciente de Isco Alarcón desplazaron de la titularidad a una de las “B” de la tan temido BBC que dominó el fútbol europeo en más de una oportunidad.

Afrontar las dificultades, comprenderlas y hacerse fuerte a partir de ellas es una de las mayores virtudes de Bale. El chico que comenzó su carrera en Southampton está en su plenitud, en el pico de rendimiento etáreo para un jugador de sus características. Las carreras largas, desplazamientos profundos y veloces han ido cesando (aunque siguen apareciendo) para dejar lugar a un extremo pensante, profundo y muchísimo más inteligente que el Gareth Bale que tuvo Carlo Ancelotti, por ejemplo.

En la última final de la Copa de Europa, el Real Madrid comenzó con un 4-4-2 con Cristiano Ronaldo jugando adelante, compartiendo delantera e intercambiando entradas y salidas con un proactivo Karim Benzema. El francés tuvo la capacidad para sacarle jugo a un contexto que no era para nada favorable, el triángulo formado entre Van Dijk, Lovren y Henderson fue disminuyendo el rendimiento de la dupla atacante, es que realmente la defensa de Liverpool jugó de manera brutal, con un nivel que no se le vio en las instancias anteriores, porque recordemos que incluso pasando de ronda con autoridad, la defensa red dejó muchísimo que desear.

En este nivel magnánimo Benzema supo sobrevivir porque tuvo una movilidad brutal, una capacidad de sacrificio que no se suele ver en un delantero centro y que no le es reconocida al “gato” pero el que no pudo adaptarse al contexto fue justamente la apuesta de Zidane ante la duda: Isco. El ex Málaga pasó desapercibido en los primeros treinta minutos de juego donde Liverpool dominó las acciones de gol y la intensidad del juego, pero luego, cuando Real Madrid retomó las riendas del juego lo hizo bajo la batuta de Luka Modric, pero jamás asociándose con Isco.

El primer cuarto de hora de la segunda mitad Zidane no quiso brindarle la oportunidad de seguir intentando. E ingresó el dragón. Símbolo patrio de Gáles y que tan bien encarna Gareth Bale. Y entró furioso, encendido, activo, penetró por el carril central, en ese lugar que lastima como puñal entre el central y el lateral, Marcelo centró de derecha y el dragón extendió sus alas. Una pirueta, una acrobacia, una picardía, conectó un centro que se iba largo, sin destinatario y la pelota cayó suavemente por encima de un atónito Loris Karius. El dragón rugió. Era el 2×1, Zidane lo puso como un revulsivo y eso fue, no hubo otro jugador más protagonista a la hora de ganar el partido más importante del año.

Luego, el Real Madrid tuvo otro nombre propio que manejaría los hilos y la ventaja en el juego: Luka Modric, y como se juega al ritmo del interior de Zapresic el juego bajó su velocidad. Y si a Liverpool le quita las velocidad, le quitas el heavy metal, por ende, Real Madrid ganó. Pero en esa pausa, en ese momento Gareth Bale siguió siendo la única amenaza real para Liverpool, generó algún cierre providencial y obviamente tuvo en sus pies el gol que liquidó el juego.

Real Madrid obtuvo su decimotercera Copa de Europa, la cuarta de estos jugadores, la tercera consecutiva, y tuvo varios héroes: Sergio Ramos en la primera, con su gol a los 94 minutos, Cristiano Ronaldo como protagonista de las últimas dos y el fútbol le debía una a él, el galés rugió, y se llevó el protagonismo que debe tener un jugador de 101 millones de euros.

El arquitecto de Madrid

Ya tiene 32 años, es un jugador de altura promedio, casi baja, no tiene una cara para ser la imagen de una marca de shampoo anticaspa, ni un celular de última generación. Pero cuando se habla del Real Madrid de Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos, obviamos al enorme jugador croata. Luka Modric es tan participe de los campeonatos europeos ganados por el Real Madrid, tan culpable como los mencionados. Es que, para que se hagan una idea, ¡Luka no queda eliminado en Champions desde 2013! Aquel póker de Robert Lewandowski para el Borusia Dortmund de Jürguen Klopp, y un Real Madrid de José Mourinho fueron testigos de la última eliminación de Luka en Copa de Europa, ante Juventus, en 2015 Luka no participó y vaya que Real Madrid sintió el golpe de su juego.

Para hablar o intentar analizar tácticamente el juego del “arquitecto” de Real Madrid, debemos hablar de la construcción del juego. ¿En qué se basa este equipo para crear juego? En primer lugar, debemos comprender que el equipo blanco juega en corto en la zona central del campo, sin necesidad de regalar la posesión del balón. En ese apartado, obviamente aparece Modric. El ex Dinamo Zagreb básicamente no pierde balones, tiene un promedio de un balón perdido (desposeído, que le roban el balón para ser exactos) en la presente temporada y luego un acierto de pases de casi el 90%, por lo que el pasaje del balón por sus pies prácticamente siempre tendrá el destino deseado. Y, en segundo lugar, el Real Madrid debe ser de los equipos top de Europa que más utilizan el cambio de banda para lograr múltiples ventajas. Al hacer bascular al equipo rival se encuentran zonas ciegas, y espacios a explotar por los jugadores de la banda que inicia el cambio de frente, pero además logra así utilizar el sector más hábil del equipo. Normalmente el cambio más utilizado es de derecha a izquierda, de Luka a Marcelo.

Por lo que comprendemos la importancia que tiene en el equipo la participación de Modric en la creación del juego madridista. Además, su importancia ha radicado en su capacidad para ocupar los espacios con inteligencia, sobre todo cuando el equipo no tiene la posesión. Y en este UEFA Champions League lo hemos visto cumplir dos roles bien diferentes en este sentido.

El más habitual, el que nos tiene acostumbrados tiene que ver con cerrarse, desde la posición de interior derecho o más bien de mediocampista orientado a banda derecha hacia el centro, intentando bloquear las vías de conexión entre los mediocampistas y delanteros rivales. Sin tener la dureza de Casemiro, pero si la capacidad e inteligencia de posicionalmente ser un jugador sumamente importante. Asimismo, lo pudimos ver en el último duelo ante Bayern Münich en el Santiago Bernabéu, ocupando una posición que normalmente utiliza en momentos durante los partidos, la zona del interior derecho.

La ausencia de Dani Carvajal y la aparición de Lucas Vásquez en su lugar hizo que Luka realizara la mayoría de las coberturas en banda derecha, pero por sobre todo cumplió con la función de apoyo para que su compañero de banda no quedara 1vs2 cuando el Bayern jugara sobre ese lugar. Y si bien al principio, Lucas fue dominado y desbordado por el caudal de juego bávaro, con el correr de los minutos el rendimiento del internacional español fue mejorando ostensiblemente, siendo coincidente con el buen rendimiento del croata que jugaba por delante suyo.

Pero no todos son rosas para el ex Tottenham Hotspur. En los duelos ante Bayern Münich también pudimos ver las múltiples falencias en relación a espacios vacíos que ha dejado Real Madrid y que los de Heynckes jamás pudieron aprovechar al máximo. El espacio normal, habitual es a la espalda de Marcelo. El lateral brasilero se proyecta en ataque constantemente, y deja una auténtica estancia a sus espaldas. Y esto genera un descalabro de un cierto orden, dentro del caos defensivo que aqueja a Real Madrid a la hora de cuidar sus espacios entre línea y entre carriles.

Lo que hemos observado es que los de Zidane adelantan su línea de mediocampistas en una presión alta no siempre exitosa, pero la defensa a excepción de Marcelo normalmente y Sergio Ramos cuando presiona encima del centrodelantero rival, deja un espacio bastante considerable entre los otros miembros de la defensa y del mediocampo, presión que es fácil de romper con pases filtrados y ataques a los espacios (especialidad en el Liverpool de Klopp). En esta situación Luka Modric, como hemos comentado antes intenta ocupar espacios, pero muchas veces si incapacidad para poder retroceder con más criterio (él y sus compañeros) deja un gran espacio en tres cuartos defensivos.

Resumiendo, Luka Modric puede ser clave mañana. Y esto no es novedad para nadie que haya visto algo de fútbol esta temporada, pero si es una linda incógnita saber dónde va a gravitar más el croata. Si con el balón en los pies, orientando el juego a banda opuesta o mismo juntándose con Toni Kroos en el centro o, dejando muchos metros a sus espaldas, para que puedan ser explotados por la velocidad incontrolable de Sadio Mané. Bayern Münich mostró todo el tiempo los caminos a utilizar para vencer el Real Madrid, pero no lo pudieron aprovechar, veremos si Liverpool y Klopp si lo pueden hacer, lo que sí es una certeza es que el partido de Luka Modric siempre es digno para ver y analizar.

La final vista desde la banda

A pocos días de la final del torneo más importante del fútbol europeo, algo típico que surge entre los amantes de este deporte que esperan ansiosos el pitido inicial es el análisis de los jugadores de ambos por posición, para ver quien finalmente, es el verdadero favorito en cuanto a números y rendimientos para quedarse con el título. Entre el Liverpool y el Real Madrid, abundan las posibles comparaciones, pero en este caso, nos vamos a enfocar en una quizás no tan relevante para muchos, pero que para ambos, les es fundamental para su estilo de juego, los laterales.

Empezando por los ingleses, los que tomaron las riendas de sus respectivas posiciones durante toda la Champions League, fueron es escocés Andrew Robertson de 24 años, y el inglés Alexander Arnold, de apenas 19 años.

¿Por qué son importantes los laterales para Klopp? El estilo defensivo del entrenador alemán consta de mucha presión arriba y compacta, es decir, con muchos hombres cubriendo la zona donde transita la pelota. Es posible hacerlo con jugadores muy rápidos arriba como Mané y Salah para cuando se recupera la pelota, estos se muevan rápidamente para generar una transición perfecta, pero para que dicha idea resulte, hay que tener mucha firmeza en la marca y en el 1vs1 a la hora de defender.

El nacido en la ciudad de Glasgow, recaló en Liverpool tras unas 3 desatacadas temporadas en el Hull City, jugando más de 100 partidos con el club. Desde su llegada a los “Reds”, ha conseguido ganarle el puesto a Alberto Moreno, que bajó notoriamente su rendimiento, y ante los ojos de Klopp, fue menester reforzar dicha área. Este jugador, destaca en ser muy completo, siendo efectivo tanto ofensiva como defensivamente. No tiene problemas para recuperar rápido su posición, tiene un buen porte físico que lo ayuda a la disputa contra los delanteros rivales y es bueno asistiendo a los que llevan a cabo el ataque tras una recuperación. Su función no es tanto de ser rápido para asociarse con el puntero que juegue por su banda, sino que, en este caso, el perfil es de un lateral más firme defensivamente, pero es de gran ayuda en las presiones altas generando las contras.

Por el otro lado, tenemos al nacido en Liverpool, que porta esta camiseta desde sus inicios en el fútbol, bastante cercanos cabe destacar. Con apenas 19 años, ya es titular indiscutido para Klopp, incluso por encima de Clyne. Pese a su corta edad, es un jugador muy firme en su juego. Además de destacar en la labor defensiva y de presión que plantea su estrategia de juego como lo hace Robertson, aporta velocidad y llegada para apoyar por la banda derecha en los ataques resultantes de esta gran presión en campo contrario.

Como pudimos ver, en el Liverpool los laterales no tienen tanto protagonismo en ataque, pero por el lado del Real Madrid, es todo lo contrario. Los laterales del equipo español van a ser con exactitud el brasileño Marcelo de 30 años, y el español Carvajal, de 26 años.

¿Qué funciones cumplen los laterales en el equipo de Zidane? Ambos se vinculan mucho con el ataque. Últimamente, fue necesario transformar la típica formación con 2 puntas al lado de un delantero, por una que hiciera que Ronaldo tomara más protagonismo dentro del área, y formara un diamante para dominar el mediocampo. Esto, provoca que tanto los laterales como los propios volantes por afuera, se abrieran a las bandas para poder armar el juego por afuera. En esto, las subidas de Marcelo y Carvajal hacen que ambos tengan más protagonismo en terreno rival que en materia defensiva.

Por el lado izquierdo, Marcelo, un veterano del equipo que juega desde 2007 (año que debutó) en el conjunto “Merengue”. Considerado por muchos el mejor lateral izquierdo del mundo, y también catalogado como el nuevo Roberto Carlos. No es casualidad, ya que los mejores del mundo suelen poseer todas las cualidades necesarias para llevar a cabo su tarea a un gran nivel, y este es un caso. Es muy bueno defendiendo, como lo demanda su deber original, pero además, es un lateral muy ofensivo, que ocupa todo el carril izquierdo del campo. Su mejor juego se encuentra asociándose con los de arriba, subiendo constantemente y actuando casi como un punta fijo. Es muy ágil y un verdadero maestro con el balón técnicamente hablando. No hay mucho que agregar, es simplemente el mejor.

Hablando del lateral derecho, Carvajal podría ser un gran proyecto a futuro por su edad, pero ya está totalmente afianzado como el titular indiscutido tanto del Real Madrid como del a Selección Española. También destaca notoriamente proyectándose en el ataque por su banda, pero lo que más destaca del madrileño son sus aptitudes defensivas. Es muy sólido y agresivo en la marca, y muy veloz para nunca quedarse atrás de la jugada. En un futuro puede pelear por ser el mejor lateral derecho del mundo.

Como paréntesis, podemos aclarar que por una lesión, este lateral quedó fuera de los últimos partidos que disputó la “Casa Blanca”, pero aunque podemos asegurar que es un fijo para disputar la final, pudimos ver un favorable rendimiento de Nacho por banda, un central que a menudo en emergencias es llamado por Zinedine para actuar en el lugar de Daniel. Se le vió bien en defensa, pero no aporta la llegada que aporta claramente “Dani”, lo que hace peligrar el estilo de juego que viene empleando este Real Madrid desde hace casi 2 años.

Para cerrar el análisis, podemos ver que son dos estilos diferentes de utilizar los laterales, pero que ambos tuvieron un papel fundamental para llevar a cabo sus respectivas estrategias que los hicieron avanzar de fase hasta llegar a Kiev. Sin duda, un aspecto interesante para observar en el partido final.

Roberto Firmino, el fiel escudero

Sancho Panza, Samsagaz, Steve Wozniak…Todo gran protagonista siempre tuvo a su lado a un fiel escudero.

En Liverpool ha sonado un nombre: Salah. No sólo por sus goles, sino por impacto. Ha sido determinante, desequilibrante y sobretodo, resolutivo.

Su explosión, viene ligada a la forma en la que el Liverpool sostiene su peligro.

La base táctica del Liverpool, parte de 2 bloques, la parte interior, contando centrales y los 3 del mediocampo, y la parte exterior, con los laterales y los 2 extremos. Estos bloques, tienen un nexo de unión, poner cordura a la locura vertiginosa que es el equipo de Merseyside. Ésta cordura la pone, ni más ni menos que Roberto Firmino. Un mediapunta, que Klopp ha convertido en Pívot futbolero. No necesita justificar su sitio ni su estatus con goles. Él hace fluir toda la locura, poniendo pausa, cordura e inteligencia técnica.

Es el eslabón más difícil de analizar y contrarrestar para sus rivales, lo que le ha valido para sacar billete a Kiev. Si le fijas a los centrales, las espaldas tienen muerte con la velocidad de Salah y Mané. Si le cedes terreno, suma superioridad en el centro del campo y ni la hueles. Si echas un combate a golpes, te desnuda y te hace parecer que juegas con 4 menos.

Muchos analistas han coincidido en la figura de Salah como artífice de la obra culmine de Klopp, pero pocos se atreven a enlazarla con el buen hacer de Roberto.

Las estadísticas de Roberto en Champions son reveladores: 14 partidos, 10 goles y 9 asistencias. Prácticamente las mismas asistencias que los goles, para un jugador que es la punta de lanza de un ataque vertical. Teniendo en cuenta, que sus compañeros de ataque: Salah, ha marcado 11 goles, y Mané, 9 goles. Y sus aportaciones de cesión de gol, bajan considerablemente. Éste aspecto estadístico, nos revela la verdadera función de Firmino, Es el asistente de lujo de un equipo con dos extremos a priori puros.

Y lo más importante, no ha resentido su capacidad goleadora. Cualquier equipo aspirante al título, debe tener un delantero que te responda en momentos claves y resuelva eliminatorias. Firmino es la prueba de porqué el Liverpool disputará el título, a pesar de no ser candidato en septiembre.

Poniendo la vista en el sábado 26, mucho de lo trabajado por Zidane, debe ser corregir la posición de Firmino, anclarlo bien y evitar los espacios entre sus centrales y los huecos que faciliten tanto Carvajal, como sobretodo Marcelo. Cuenta con ingredientes positivos, como son la velocidad de Varane o la anticipación agresiva de Sergio Ramos.

El handicap va a ser la especialidad de Roberto, el juego de espaldas y no saber recular para un pase largo de Wijnaldum o Henderson.

Si usted va a disfrutar de la final de Champions, y no es aficionado red ni merengue, le recomiendo se fije en los movimientos sin balón que hace Firmino y comprenderá si el Madrid tiene un problema o ha encontrado una red para anular la cordura del brasileño.