Últimos Pasos

Peñarol va por cambiar pisada en el grupo y ubicarse como posible segundo clasificado a los octavos de la Copa Libertadores de América. El encuentro será ante Libertad de Paraguay en el estadio Campeón del Siglo, luego de caer como visitante ante dicho equipo por dos tantos a uno por la copa y de empatar en un gol por torneo local ante Nacional, su rival de todas las horas.

En el encuentro clásico se notó el cansancio físico y mental por parte del conjunto carbonero, la casi nula rotación de escuadra entre campeonato local y torneo internacional le está jugando una muy mala pasada que influye claramente en los partidos de copa.

Ante las bajas de Lucas Viatri y Walter Gargano, Peñarol intento encontrar sustitutos para ambos puestos sin un éxito rotundo. Gabriel Fernández en lugar del argentino no resulta ser lo esperado, no solo por lo poco efectivo en la materia goles, es también el poco peligro que genera de cara al arco rival.

En el partido clásico Leonardo Ramos intento la variante de Fidel Martínez por Fernández, sin éxito alguno ya que fue bien anulado por la defensa tricolor, mas específicamente por Guzmán Corujo.

Peñarol no encontró el sustituto a Walter Gargano, su peso en la mitad de la cancha no pudo ser reemplazado y se hace sentir su ausencia en los partidos de gran importante como lo es siempre un clásico. Si bien Cristian Rodríguez lleva el liderazgo del conjunto mirasol la falta del ex Napoli es notoria a la hora de marcas y distribución de juego.

Los dirigidos de Ramos llegan al encuentro copero con un partido muy mal planteado, después del gol aurinegro que llego de pelota quieta, el local se replegó en su área cansado y sin velocidad para llegar con peligro, esto fue lo que Nacional aprovecho y logro transformar el gol tras una desatención en la defensa carbonera.

Misma respuesta obtuvo en Paraguay tras replegarse con el uno a cero a su favor, y claramente no le da resultado por cambios que no funcionan y la falta de jugadores desequilibrantes en el banco de suplentes.

A la espera del juego del jueves y con la baja de Rodrigo Rojo (expulsado) el entrenador mirasol convoca a los juveniles Rodrigo Piñeiro y Franco Martínez, ambos jóvenes con gran potencial.

Piñeiro fue figura en el partido clásico de tercera (reserva) convirtiendo un gol en la victoria de tres tantos contra cero antes Nacional. Mismo jugador que supo convertirle a la primera del club albo en el clásico de verano jugado en el Estadio Centenario.

Con estas variantes de juveniles se busca principalmente velocidad a la hora de realizar las sustituciones, cualidad que le hace falta al club carbonero hace ya varios partidos.

Mientras tanto el conjunto paraguayo viene de derrotar a Guaraní por dos goles a cero con goles de Ángel Lucena y Antonio Bareiro. Cuidando algunos jugadores para el encuentro copero, Libertad sabe que si logra el triunfo lo ubicaría ya en octavos de final de la copa más deseada del continente.

Con puntos fuertes en el arco de la mano de Rodrigo Muñoz y con el siempre peligroso Oscar Cardozo, van por lograr un juego más cómodo al que lograron en el último encuentro ante el carbonero.

Mantienen la base del equipo campeón de su país y eso lleva a que el equipo se conozca y sepa sus debilidades y sus puntos fuertes cuando los minutos y los goles en contra aprietan.

En el Estadio Campeón del Siglo se definirá o no al primer clasificado a los octavos de final del grupo tres. Peñarol tendrá que dar un gran partido para llegar a dar los últimos pasos en el grupo de manera cómoda sin tener la necesidad de ver lo que pasa con sus perseguidores que son Atlético Tucumán y The Strongest.

Nacional a dos frentes

Se acerca para Nacional un momento decisivo, probablemente (y naturalmente) uno de los más importantes del año, el primer paso para soñar con la gloria continental. Hay que pasar a como dé lugar la fase de grupos, y justamente esto, se plantea como un desafío. Pasadas ya 3 fechas del fixture, se encuentran en último lugar, con apenas 2 puntos logrados (uno en el partido más “perdible”), terminando a 2 puntos de Garcilaso y Estudiantes. Aunque el panorama es bastante negativo, todavía hay posibilidades accesibles de dar vuelta la situación, pero para esto, hay que aplicar algo diferente a lo que se viene proponiendo hasta ahora por copa.

Una de las ventajas que tiene el equipo, es la capacidad de recambio de buen nivel, y poseer jugadores que puedan desempeñarse de gran forma en diferentes posiciones, algo difícil de conseguir y que es ideal para encarar la doble competencia que es obligatoria de pelear para todo cuadro grande. Un 4-2-3-1 suele plantear Medina, con dos volantes centrales completos y polivalentes, dos punteros rápidos con ida y vuelta y Viudez, otro puntero con desborde liberado por detrás de Bergessio, un delantero de área definidor. En el banco, tienen por medio del “Papelito” Fernández, la opción de un delantero más creador y velocista, que es capaz de lograr jugadas por sí solo generando lejos del área o peleando con los zagueros rivales. Sebastián Rodríguez puede hacer de punta con ida y vuelta o de enganche, y Arismendi, actualmente relegado al banco de suplentes gracias a las sorprendentes actuaciones del juvenil Oliva, de doble “5” recuperador o inclusive de zaguero. Barcia, Bueno, De Pena, Zunino y el ya mencionado Viudez, se pueden mover por todo el frente de ataque, e incluso algunos, pueden jugar de laterales y de volantes centrales. Es increíble la cantidad de variantes que posee el “Cacique” en su plantel para encarar 2 partidos por semana en los que está obligado a ganar.

Primero comenzaron con un partido débil y con poco juego claro, luego, no pudieron sobreponerse al juego brasileño y en la última ocasión, rescataron un punto valioso en la altura de Perú. Están en pelea, pero la mentalidad tiene que ser otra más ambiciosa si se quiere llegar a los Octavos de copa. Algo parecido a lo que lograron el pasado fin de semana frente al rival de todas horas por el Apertura uruguayo, Peñarol.

El clásico del Fútbol Uruguayo fue la mayor muestra de firmeza que demostró Nacional en su juego en meses. Le cerró absolutamente todos los caminos a un Peñarol que, ante la falta de ideas y las pocas opciones que le daba el rival, atinó a la suerte, y luego del gol del capitán “Cebolla” Rodríguez, intentó calmar el partido, pero efectuó tarde los cambios necesarios, y Medina ganó el duelo en mitad de cancha en la última media hora. El empate se veía venir, y se dio, de la mano de una jugada que se venía repitiendo hacía rato, los centros a las espaldas de los laterales. Fue un partido en donde se cerraron todos los caminos para ambos, pero que Nacional pudo lograr abrir algún espacio de a ratos, y estuvo en diversas ocasiones con la posibilidad de ganar el partido, pero no las aprovechó.
Con esta cara, Nacional deberá seguir administrando fuerzas como lo viene haciendo de gran manera, y hacer pesar la localía por Libertadores, frente a equipos de menor calibre como lo es el Real Garcilaso. Para la fortuna de los bolsos, esta cara es la ideal para ir en busca de otro granito de arena para el sueño de ser los Libertadores de América

Por un lugar en Kiev

Hace exactamente diez años que el Liverpool no llegaba a una instancia tan avanzada en la UEFA Champions League, aquella vez cayendo a manos de un poderoso Chelsea que perdería la final por penales con un temible Manchester United liderado futbolísticamente por un joven Cristiano Ronaldo. Tras faltar a la máxima cita europea por varios años, la curta posposición obtenida en la pasada Premier, lo dejó en los Play-off, donde sin despeinarse sorteó a un pobre Hoffenheim; allí arrancaba la conocida historia que deja a los de Klopp en semifinales, dejando rivales al costado de gran talla, como el campeón inglés. La pregunta más importante que nos hacemos es cómo y por qué logró el equipo del seleccionador alemán llegar al lugar de privilegio donde se encuentra hoy.

Hace no tanto, hablábamos de un desequilibrio en el equipo red, desde aquel día, al día de hoy el equipo inglés a trabajado y mucho en ese aspecto y si bien sigue siendo el punto más flaco del equipo se nota una gran mejoría, principalmente con la contratación del espigado zaguero central Virgil van Dijk.

De atrás para delante el equipo formaría así el día martes en el mítico estadio de Anfield con su gente, nunca solo:

Loris Karius, quien le ganó la pulseada a Simon Mignolet, llegó para ser el titular pero errores puntales los llevaron a la banca, jugaba solo por Copa y rápidamente quedaron afuera, ante un bajón del belga volvió a tener oportunidad y esta vez no la desaprovechó; el joven alemán tiene una gran salida en corto con los pies -en UCL tiene un promedio de 12 pases cortos acertados y 0 desacertados-, y bajó palos es un gran portero, le flaquea un poco la salida a cortar centros y los pases largos. Por el lateral derecho -a pesar de la recuperación de Clyne- seguramente diga presente el joven ex-filial Trent Arnold quien viene de muy buenas performances, si bien su punto alto es la subida, últimamente se lo ve mucho más concentrado y preciso en la marca. Por la otra banda aparecerá el joven escocés Andrew Robertson, quien llegó del Hull City para pelearle el puesto a Alberto Moreno y ante la lesión de este se adueñó del carril yendo de menos más y teniendo hoy día un nivel muy alto y siendo una fija en la defensa de Klopp. Los zagueros serán van Dijk y Lovren, el capitán de la absoluta neerlandesa llegó para ser la referencia defensiva más importante del equipo y desde que llegó lo ha salido, le aporta la equipo salida con pelota limpia continua, muy buen juego aéreo -que le hacía mucha falta- y gran nivel para intersecciones de balón; a su lado estará Lovren quien se gana el puesto ante la lesión del germano-camerunés Joel Matip quien a priori sería el compañero de zaga del defensa más caro del mundo, el croata a cuajado bien en el equipo, es un zaguero que si bien no es de elite al costado de Virgil ha sabido congeniar y tener correctas actuaciones.

En el medio el sub capitán y el capitán, Milner y Henderson respectivamente son fijas; el primero es el líder de asistencias en esta Champions con 7, este dato demuestra que no solo marca sino que juga y hace jugar, muy agresivo en la marca y muy criterioso con el trato del balón; Henderson, sin embargo no brilla tanto en el ataque y hace todo el trabajo sucio, se mete entre los zagueros si es necesario, intenta llenar el espacio a espaladas de los pivotes y delante de los zagueros para no permitir que el equipo rival lastime en la zona central; a su vez, ambos tienen la difícil pero clásica tarea de un pivote: tapar agujeros. Si el lateral demora en bajar, lo cubren, si el zaguero se va arriba y no baja, lo cubren, si el zaguero se va a ocupar el espacio del lateral, lo cubren. En fin, dos tan grandísimos como experimentes pivotes, claves en el equipo. Ante la lesión de Emre Can, quien los acompañe sea tal vez la única duda, pero con la llave que hizo Chamerlain ante del City será muy difícil sacarlo del equipo, a pesar de que Georgino Wijnaldum atraviesa también un gran momento. El inglés puede llegar como media punta por detrás del 9 o bien tirarse a la banda para enganchar al medio, es un gran asistidor y creemos es por quien se decantará Klopp. Georgino, sin embargo, aporta mucha más marca pero quita juego, a pesar de que no es ningún negado con el balón tiene menos virtudes ofensivas que el ex Arsenal.

Arriba no en vano es el equipo más goleador del torneo con 33 goles. Mané-Firmino-Salah, 7, 8 y 8 goles respectivamente, es decir casi el 70% de goles del equipo repartidos en tres jugadores, tal vez estemos ante una de las tripletas más temibles de la historia, desde la MSN que protagonizaron Messi-Suárez-Neymar no se veía algo similar. Se entienden tanto que todo el tiempo intercambian posiciones, en principio va Mané por izquierda, Firmino por el centro y Salah por derecha, pero Salah queda de 9 gran parte del tiempo, Firmino se tira a la banda sin dificultad alguna y Mané es capaz de hacer un recorrido brutal pudiendo ser extremo, volante o carrilero. Salah es el número uno en carrera por la bota de oro, 31 goles en 33 partidos, datos que asustan a cualquier rival.

El esquema planteado por Klopp será sin duda un 4-3-3 pero que durante el partido pueda cambiar a un 3-3-1-3 o incluso a un 4-4-2 según las circunstancias del cotejo. En el sector donde deberá cuidarse más es en el juego aéreo, pues Roma es el equipo con más promedio de duelos aéreos ganados por partido (59,6%) y puede hacerle mucho daño si los reds no están 100% concentrados. La motivación es mucha para ambos lados y el lugar de privilegio en Kiev es el anhelo de todos.

Cuatro equipos, un título.

Ya se puede ver más de cerca el final del camino. Tenemos los clasificados a las semifinales de la Champions League sobre la mesa, y los cruces que les corresponden. Para llegar a esta instancia, pudimos presenciar de todo. Desde remontadas históricas hasta polémicas, y equipos que lograron avanzar después de muchos años a esta fase. Todos con diferentes estilos de juego, y armas muy interesantes que usarán para lograr un lugar en la tan soñada final.

Bayern Múnich:

Comenzamos con uno de los partidos menos equilibrados futbolísticamente, y que, a todo pronóstico, logró el pase el equipo que se esperaba. Enfrente tuvo al Sevilla, equipo con poca relevancia histórica en la copa, y de usual presente en su liga local, pero que por el camino dejó afuera a un Manchester United decidido a pelear hasta el final. Los dirigidos por Montella utilizaron un 4-2-3-1 con un medio del campo equilibrado entre músculo y buen trato de balón, para ser jugado hacia los 4 hombres ofensivos, que tenían como virtud principal la calidad técnica por sobre la velocidad. Ben Yedder era el jugador destacado, que venía de ser el héroe frente a los dirigidos por Mourinho en los Octavos, haciendo 2 goles saliendo del banco. En el primer partido, el sueño se puso latente con el gol de Sarabia, pero un gol en contra y otro de Thiago les apagó las luces, que luego no pudieron volver a encender en el segundo partido, que terminó sin goles. Los alemanes, que tuvieron a un James Rodríguez en ascenso futbolístico y la vigencia de Ribery y Robben por las bandas, pudieron controlar la rebeldía sevillista y quedarse con la serie. Un equipo que juega con el clásico 4-3-3 con mucha capacidad ofensiva, teniendo a dos de los tres volantes con virtudes de ataque y dos puñales por las bandas apoyadas por las constantes incorporaciones de los laterales. Javi Martínez es el aliado de la defensa, quien es capaz también de efectuar un contraataque rápido cuando surge la ocasión. Ya ganaron la Bundesliga (por sexta vez consecutiva), y les toca centrarse en ser los mejores de Europa, ya que, para su fortuna, material no le falta.

AS Roma:

Una de las sorpresas de esta competencia, y es que siempre sucede que un equipo con menos recursos que los demás logra avanzar hasta altas instancias. En esta edición, fue este equipo italiano, que en base a coraje, logró voltear un 4 a 1 frente a un Barcelona candidata al título, por la gran campaña que venía haciendo en el ámbito local por sobretodo, superando el récord de invicto 38 partidos. Dos estilos parecidos, pero con diferentes cualidades plantearon Di Francesco y Valverde. Por un lado, el típico juego Culé, con mediocampos ofensivos y con muy buen trato de balón, aunque con la variante de Semedo y Sergi Roberto, ambos actuando por banda derecha, para poder frenar la sociedad Kolarov-Perotti que sostuvo el conjunto italiano. Por el otro, una zona de volantes a puro músculo, con Strootman y De Rossi defensivamente y Nainggolan intentando generar el juego, como lo hace últimamente. En la ida se pudo ver a Pellegrini en lugar del belga, y luego a Gonalons, que entró en su lugar, este primero más ofensivo y el segundo totalmente defensivo. Nada de esto sirvió, y la idea de frenar la banda izquierda con los dos laterales que empleó Valverde clausuró dicha zona. Pero en el segundo partido, fue dominio repartido, aunque lógicamente, con los romanos buscando el milagro. Volvieron los habituales y los laterales cumplieron funciones cerca de los 2 delanteros alineados, dejando sólo 3 en el fondo, y lograron su cometido. Con 3 goles, dejaron sin reacción a un Barcelona sin ideas, y por la regla del valor del gol de visitante (4-4), la Roma llegó a semifinales.

Liverpool:

Como en los viejos tiempos, peleando la copa de Europa. Enfrente, el casi campeón de la Premier League en ese momento, pero en un cruce pasado entre ambos por dicha competencia, los de Klopp fueron los únicos que le habían podido ganar a los de Guardiola, un dato que elevó los nervios Cityzens. Mohamed Salah como figura del equipo, fue el principal responsable de casi todos los logros del equipo, tanto en el medio local como en Champions. Junto a Firmino y Mané, hasta estas semifinales registran 23 goles en total, una cifra bastante abultada, y es que el principal método de juego de los “Reds” es jugar por las bandas, aprovechando la exorbitante velocidad que el egipcio y el senegalés poseen, que muchas veces sirve de asistencia para el “9” brasileño, que combina agilidad en espacios reducidos y la definición exacta para cada jugada. La zona de volantes, totalmente ofensiva, incluso con interiores capaces de actuar como punteros, y uno en el medio como Milner o Lallana, que tienen como virtudes principales el saber pasar la pelota y abrir el juego. Laterales muy rápidos y jóvenes y unos centrales altos y con mucho físico para complementar. Enfrente, un esquema también de 4-3-3 con jugadores de características muy similares, pero con la estrategia contraria, la cual se basa en tener la mayor posesión posible, por medio de crear triángulos alrededor del que tiene la pelota, para que siempre tenga 2 opciones de pase seguro. El “filósofo” Guardiola volvió a fracasar frente al mejor técnico que tuvo como rival en su carrera, terminando con un global de 5 goles a 1, con una goleada en la ida y una remontada que apagó el sueño del hincha de poder dar vuelta la serie en la vuelta.

Real Madrid:

Ya no hay nada para decir del máximo ganador y actual bicampeón defensor del título, y es que estamos viendo historia. No tienen rival si se habla de Champions. Uno de los partidos más atractivos era el de los “Merengues” frente a la Juventus, que pudo haber sido la venganza de la última final, que se quedó en Madrid. Gran momento en el ámbito local para los de Aleggri, que con la decaída del Napoli se encontraban cada vez más cerca del título, mas no para los de Zidane, que a pesar de empezar a remontar el pésimo arranque de liga, el claro dominador de La Liga era el Barcelona. Para el primer partido, los italianos sufrieron la baja de Pjanic por suspensión, lo que dio lugar a la alineación de Bentancur, que venía de ser titular ambos partidos que disputó Uruguay en la China Cup, haciéndose un lugar fijo en el xi para el mundial. Tampoco fue titular como lo es habitualmente el croata Mandzukic, ya que Alex Sandro fue el dueño de la banda izquierda en el 4-4-2 innovador que planteó Aleggri. Por el otro lado, sólo para el segundo partido fue baja Sergio Ramos por acumulación de amarillas, y su lugar fue ocupado por el joven Vallejo, quien, a pesar de cumplir un buen papel cuando le tocó llevar las riendas del capitán, se le notó poco preciso y nervioso a la hora de hacer jugar el balón. Como hace bastante tiempo, el francés colocó un 4-4-2 con los de buen pie por afuera, para asistir a los dos puntas. Apenas empezado el primer partido, Ronaldo “moja” y pone a los suyos en ventaja. Tras esto, la pronta respuesta de los italianos, que por más que provocaron respuestas reiteradas por parte de Keylor Navas, no pudieron convertir, y en el desorden generado por la ansiedad en el segundo tiempo, todo se vino abajo. Recibieron otros 2 goles y la expulsión de Dybala, quien no pudo con las ocasiones de tiro libre generar peligro alguno, ni por individualidades. Para el segundo partido, el sueño de poder lograr lo que el día anterior había logrado la Roma frente al Barcelona. Apenas comenzado el encuentro, lograron hacer lo que CR7 hizo en el Juventus Stadium, convertir rápido. Fue titular Mandzukic, quien demostró no poder faltar en las citas importantes. Volvió, esta vez por doble partida, convertirle al Real Madrid, como en la final de la edición pasada, y sumado a otro tanto del volante Matuidi, pusieron a los “Merengues” nerviosos de poder sufrir una eliminación como la de su rival de todas horas, pero en el descuento del partido, cuando todo se iba al alargue, un penal polémico para muchos sobre Vázquez, provocó el enojo de medio Turín, pero sobretodo el de Buffón, quien de manera desmedida reaccionó como nunca se lo vió frente al árbitro, y se fue expulsado. Ronaldo toma la pelota, y aislado de toda la discusión, la coloca en un ángulo y manda al Real Madrid a estar entre los mejores 4 de Europa otra vez. La chance de un tercer título continental consecutivo cobra mucha fuerza.

El sorteo enfrentó a los “pesos pesados” a eliminarse entre ellos, lo que nos asegura ver a una de las dos revelaciones en la final, la Roma y el Liverpool. El Bayern vuelve a intentar el triplete y el Real Madrid a hacer historia. De las mejores ediciones de la Champions que se pudo ver en años…

Diario de un europeo #2 – Montevideo, Uruguay

Hace aproximadamente un año me metieron el veneno del fútbol sudamericano: Argentina, Uruguay, Colombia y sobre todo la Libertadores. Desde el otro lado del Atlántico se hace difícil acceder al fútbol sudamericano, por lo que el interés debe ser grande para ver fútbol de madrugada.

Aquí es donde me surge la idea de analizar partidos de allá con la visión de un español. Y esa es la gracia, la ausencia de un contexto histórico-cultural, y solo hablar del plano futbolístico.

Nace el cuaderno de bitácora de un europeo enamorado del fútbol sudamericano.

Volvía a navegar mi barco virtual, y tras bajar por el río de plata, mi siguiente parada era Montevideo. Una nueva edición de la Copa Libertadores, nuevas ambiciones y poder disfrutar de un equipo que en España tiene que sonar y mucho, Defensor Sporting. Maxi Gómez, Godín, Arambarri, Lemos y Damián Suarez, son los uruguayos del equipo que visitamos que juegan en la Liga Española. Otros ilustres, como Cáceres, Abreu, Maxi Pereira o Laxalt, son también criados en el equipo de Montevideo.

Mientras se abre el Luis Franzini, pongo a calentar un poco de agua para cebar mate, y empaparme correctamente de la cultura rioplatense.

Primera lección de ignorancia, tenía ganas de ver a Gonzalo Carneiro en acción y resulta que a principios de mes se marchaba a Brasil, rumbo al Sao Paulo. Tocaba renovar ideas y ver que proponía Eduardo Acevedo, su entrenador, de cara al partido de Copa Libertadores frente al Monagas venezolano.

En los altavoces el himno de la Libertadores, en el cielo fuegos artificiales, el árbitro que toma el balón seguido de los 22 contendientes, 11 de morado, 11 de blanco. Primer sorbo al mate, me sigue pareciendo amargo, mi paladar debe acostumbrarse si quiero seguir empapado de la cultura. Y arranca el partido.

Algo me empieza a gustar, para ser uruguayo, Defensor sale con línea de cuatro, con dos carrileros muy profundos, Goñi por izquierda y Suarez por derecha. tres volantes, Cardaccio de cierre y los escoltas, Benavídez y Rabuñal. Arriba, Castro con muchísima movilidad, Rivero como referencia y Cabrera entrando al área desde la mediapunta.

Los primeros compases los monopoliza la movilidad de Castro apareciendo en ambos extremos, pero la primera gran jugada de La Viola, llega de una gran jugada personal del carrilero derecho Suarez. Se marcha alto el disparo tras zafarse de 3 defensores rivales.

El equipo venezolano, aprovechaba las subidas de Suarez y Goñi para lanzar balones a los espacios y que sus delanteros se jugasen el mano a mano. Dieron un par de sustos importantes, pero se mantuvo el empate en el marcador.

El árbitro manda a los contendientes a los vestuarios, momento que aprovecho para calentar un poco más de agua y sacarme un bollito de leche con mantequilla.

El arranque del segundo tiempo, fiel a lo mostrado en el primero, continúa con monopolio de la movilidad de Castro y las subidas, sobretodo de Suarez, muy participativo. En una de esas subidas de Suarez, filtra un centro al área que cabecea Benavídez dentro del arco venezolano.

A partir del gol, comienzo a fijarme en el 10 viola, Emiliano Gómez, pensé que con ese dorsal sería un jugador curtido, ya que se le veía un físico fuerte. Mi asombro llega cuando consulto Transfermarkt y su edad, 16 años. Que trabajazo de cantera.

Antes de su influencia, llega el gol venezolano. Centro lateral, Correa que no llega de cabeza y el balón que le cae al delantero venezolano y fusila a Reyes.

El segundo de Defensor, llega tras una nueva jugada personal de Castro, con la irrupción en el área de Benavídez que vuelve a cabecear dentro. El tercero llega tras un jugadón personal de Emi Gómez, que se marcha de tres defensores, su remate lo repele el portero y el rechace cae en Castro, que provoca penalti. Cabrera se dispone a lanzarlo y lo introduce dentro. 3-1 y el conjunto viola aprovecha para disfrutar más de la posesión.

Saboreo los últimos sorbos de mate, antes de marcharme a la cama con un bonito partido por Copa Libertadores.

 

La última jornada de La Liga vista desde Andalucía

BETIS vs EIBAR

Colgado el cartel de “No hay entradas”, lucía el Benito Villamarín para recibir a su Real Betis.

Con trayectorias opuestas, se presentaban en el campo, un Betis, con racha de 3 victorias seguidas (Alavés, Espanyol, Getafe) y el Eibar que arrastraba 4 jornadas sin conocer la victoria.

El Betis planteaba un once muy modelado estas últimas jornadas: 3-5-2, mucho mimo al balón, profundidad en los laterales, doble pivote de ida y vuelta, entre líneas un mago y arriba explosividad pura. El Eibar, con muchas bajas, y algunos futbolistas con su futuro lejos, trazó su habitual 4-4-1-1, con dos líneas muy arropadas, Jordán entre líneas, y arriba Kike García a lo Robinson Crusoe.

Los primeros 15 minutos, fueron, lo que Mendilibar avisó en la previa, presión asfixiante a la salida de balón del Betis, mucha verticalidad por banda derecha, y falta de clarividencia en los metros finales. A medida que la presión del Eibar iba perdiendo efecto, Guardado y Fabián iban conectando con Boudebouz, y sobre todo con un voluntarioso Barragán que se desplegaba con mucho criterio por la banda.

Fruto de estas conexiones por el costado diestro, Barragán filtra un bonito pase al espacio, que corre Sergio León y se planta delante de Dimitrovic para definir con clase y colocar a su equipo por delante. El resto de la primera parte, es un juego de control verdiblanco y un Eibar más pendiente de mantener resultado que de ser más ambicioso.

La vuelta de vestuarios, trae un cambio táctico en el conjunto armero, Orellana, que estaba jugando a pierna cambiada por la izquierda, empezó a tener libertad y aparecer por otras zonas, y complicar el repliegue del Betis, pero nuevamente, esta apuesta de Mendilibar, dura 10 minutos y el Betis vuelve a controlar el ritmo del partido.

Fruto de ello, llega una nueva internada de Barragán hasta el fondo, con fe filtra un pase al area chica rival y es Arbilla, quien con un toque instintivo introduce la pelota en porteria propia. Ahora sí que con 2-0 y un desgaste serio por una presión más constante, el Eibar está pensando más en ir preparando el siguiente encuentro, que en intentar sacar algo del partido.

El Betis, por su parte, sigue a lo suyo, toque, toque y toque, contemporizar bien y abrir muy bien las bandas.

Los últimos 10 minutos se podían resumir en: Queremos batir el record de Rubén Castro. El delantero canario, entró a falta de 10 minutos, el equipo lo buscó incesantemente con el objetivo de convertirse en el máximo goleador de la historia del Betis, pero no tuvo la puntería suficientemente afinada para cantar gol, y le tocará esperar nueva oportunidad.

El Betis que presenta en La Liga, su candidatura al quinto puesto, y con una racha de 4 victorias consecutivas, espera al próximo viernes a un Girona al que espera descolgar de la pelea y vivir cómodamente el tramo final de temporada casi asegurando la clasificación continental.

CELTA vs SEVILLA

Vigo, 16:15 de la tarde, en la cancha dos equipos irregulares en liga.

Por una parte, un celta que con Unzué, no está logrando ser sólido en la temporada, y por otra parte, un Sevilla, que con Montella ha logrado buenísimos resultados en Copa del Rey y Champions, pero que su asignatura pendiente sigue siendo la liga.

El Celta, se plantaba con un 4-3-3 con un centro del campo casi de memoria, Lobotka-Wass-Tucu Hernández, y arriba con la novedad del canterano Brais Méndez acompañando a Pione Sisto y Aspas. El Sevilla, por su parte, mantiene el bloque al que Montella le ha dado confianza, con un doble pivote N’Zonzi-Pizarro con Banega mas descolgado, por derecha Sarabia, izquierda para Sandro y arriba el goleador Ben Yedder.

Sin duda, en el partido, hay que subrayar un nombre propio: Iago Aspas.

Está sacando billete para Rusia, porqué el rendimiento del gallego se lo está mereciendo con creces. Al delantero celtiña, le da igual arrancar por derecha, con Maxi en punta, o en este caso, jugar como referencia ofensiva, que va a dar un rendimiento excelente.

Bien es verdad, que el Sevilla, comenzó mandando en el partido, teniendo algunas ocasiones, pero fue el Celta, con una jugada afortunada que Arana terminó introduciendo en propia puerta. Luego, el Sevilla abrió sus líneas y trató de ser más profundo con Sandro y Sarabia tirando diagonales, pero la puntería les falló.

Aquí es cuando resurje la figura de Sergio Alvárez que saco un par de manos muy buenas, y sobretodo Iago, que estuvo incisivo y muy certero en los metros finales. El resultado final, 4-0, sigue dándole razones a Lopetegui para que cuente con Iago Aspas en el mundial de rusia.

El Sevilla continúa bloqueado en Liga, y parece otra cara con respecto a lo que muestra en Champions, que ha derrotado a todo un Manchester United, y le ha peleado la ida de cuartos al Bayern. Montella tiene deberes porque con la derrota se ha complicado la clasificación a Europa y quedar fuera de Europa, sería un fracaso mayúsculo a pesar de disputar la final de Copa del Rey y estar en cuartos de Champions.

Mientras que el Celta, que se aferra a pelear por la clasificación a Europa League, mantiene su sueño intacto.

Reparto de unidades en el Goodison Park

El 7 de abril no fue un sábado cualquiera, el derbi de Manchester se llevaba todas las miradas. Sin embargo, quienes elegimos madrugar (en esta parte de mundo), ayer vimos dos derbis; el de Manchester y el de Liverpool.

Liverpool y Everton llegaban muy distinto a este clásico; Liverpool venía de ganar la ida de su llave frente al City de muy buena forma jugando extraordinariamente, pero haciendo un desgaste físico brutal, lo que lo llevó a guardar algunos jugadores. Más las lesiones, puso un equipo bastante mixto, alternando titulares y suplentes. La principal novedad fue la inclusión en los 11 de Ragnar Klavan, quien venía con muy poca actividad y por si fuera poco arrancaba de lateral izquierdo, además presentaba a Solanke de 9 y por banda diestra aparecía Ings -otro que vio escasísimos minutos en esta temporada-, detrás de él aparecía desde el arranque Clyne quien está volviendo de una larga inactividad.

Everton por su parte venía de una dura derrota contra el líder, y por su posición en la tabla prácticamente no peleaba por nada, ya que se encuentra lejos de la clasificación a copas internacionales y lejos de la zona de descenso; su mayor motivación era el rival, el de todas las horas. Allardyce dejaba afuera a Calvert-Lewin, quien venía con una buena racha goleadora e incluía al joven Davies para controlar la marca en el medio.

Apenas la número 5 comenzó a rodar, el dominio fue todo red, sin embargo, no lograba ser vertiginoso e inquietar el arco del joven Pickford. El planteamiento del Everton fue muy austero, muy replegado atrás, muy compacto, sin dejar espacios, pero con cero peso ofensivo, la pelota prácticamente ni le llegó al turco ex Besiktas Tosun. Alguna jugada de peligro por parte del Liverpool que el guardameta inglés supo controlar de buena manera. Rooney no aparecía, marcaba y corría, pero no tenía casi nunca la pelota lo que no le permitía desplegar su magia; Walcott y Bolasie no entraron casi en juego, un tiro de afuera de este último fue la única jugada de peligro de los blues en todo el primer tiempo.

La segunda mitad comenzó de la misma forma, pero con un Liverpool aún menos punzante, la posesión llegó a ser de 86% (Liverpool) a 14% (Everton). A su vez, los cambios del entrenador alemán, fueron para dosificar fuerzas para el partido de entresemana y no para ir con todo a romper el cero. Salió Milner, de gran primer tiempo -la figura de la cancha inobjetablemente-, para el ingreso del ex Arsenal Chamberlain, minutos más tarde Sadio Mané dejó el terreno para el ingreso de Firmino; Mané comenzó el partido muy bien, muy enchufado generando interesantes jugadas ofensivas pero se fue diluyendo, para suerte del Everton, Firmino entró aun peor, no tuvo contacto con el balón, los pocos que tuvo los malogró, aunque es cierto que chances claras de ataque tampoco tuvo; en defensa también flaqueó mucho, cometió faltas y no pudo hacer el recorrido que Mané acostumbra.  A su vez el ingreso del delantero brasileño marcó un quiebre en el partido, fue como si apretaran un botón y cambiaran los roles; el Liverpool le cedió la pelota al Everton y comenzaron a dominar, a tener el control del juego e incluso llegar a inquietar la floja defensa red del día de ayer; a Clyne se le nota la falta de fútbol, tanto es así que en el final del partido fue necesario el ingreso de Trent Arnold. En varias ocasiones se vio probar una línea de 3 con Klavan – Lovern – Van Dijk, dejando al lateral inglés como una especie de carrilero; luego también con el ingreso de Firmino quedó con un 4-1-4-1, con los “extremos” muy retrasados y con Wijnaldum como pivote detrás de Henderson y Chamberlain. Aún así en esos minutos finales se notaron muchas falencias en la defensa que pudieron costarle el partido.

Así se fue el derbi de Liverpool, un partido raro, 75 minutos para uno y 15 para el otro; el de los 15 inquietó lo mismo o más que el de los 75. Al Liverpool se le notó el cansancio por el desgaste del partido del partido del pasado miércoles; por el lado blue, nos quedamos con la intriga de qué habría pasado si ponían la intensidad que pusieron en los últimos minutos en desde el vamos, un planteamiento muy minimalista que casi logra los tres puntos. Repartieron unidades reds y bues.

Las tres claves del “Cebolla” Rodríguez

La de anoche, fue otra de las mágicas jornadas nocturnas que nos suele regalar el torneo a nivel de clubes más apasionante del mundo, la Copa Libertadores. Esta vez, uno de los actores principales fue Peñarol, un histórico de la competencia, que últimamente no atravesó sus mejores épocas en dicho torneo, quedando descalificado en la primera fase 6 veces consecutivas. Tampoco el fútbol local le dio una palmada inspiradora, para afrontar el segundo partido del grupo (en el primero perdió de visitante ante The Strongest), ya que un por fin inspirado Torque, le dejó sin la chance de volver a la punta del Apertura a una de las peores versiones del Manya, puesto que ninguno de los destacados futbolistas tuvo una buena noche en aquel sábado. Para no perder pisada, había que lograr sí o sí los 3 puntos de local, y dejar atrás dicho pésimo sabor de boca, y lo logró, con un “Cebolla” que parece cargar con el equipo cuando este más lo necesita. Como se dice cotidianamente, Cristian Rodríguez es “medio equipo”, y en este artículo, analizaremos las razones que generan esta idea.

Comenzaba el partido, y el local dominaba las ocasiones, pero sufriendo los contraataques que efectuaban los tucumanos. Un tempranero penal, que el capitán de Peñarol se encarga de convertir. Como lo hizo siempre, apostando a la insuficiente firmeza del golero o al posible rebote, mandándola con potencia. Esta vez fue esquinada. Tras anotar, había que soportar defensivamente la agresividad del decano para poder empatarlo, lo cual se logró de gran forma, y como consecuencia, Canobbio y Estoyanoff, aprovecharon los espacios para intentar el segundo gol, el cual estuvo cerca de llegar en varias ocasiones.

Para el segundo tiempo, el mismo frenetismo que en el primero. No hubo jugadas claras, pero un tiro libre lejano que cobró el “Lolo”, rebotó en un defensa y se metió en las redes. La buena fortuna también se hizo presente, algo que se hacía desear en el pasado. Ahora sí, Tucumán se veía decidido a responder y mantuvo “encerrados” a los aurinegros, que por error de Arias, concedieron un penal que terminó en el descuento del visitante. Lo más probable era que llegara el empate, pero Peñarol supo cerrar los espacios y alejar el peligro a como diera lugar. En el final, el recién ingresado Palacios quedó solo frente al golero tras una gran habilitación entre varios defensas del “Cebolla”, y le cedió la pelota a Rojo, que solo tuvo que empujarla y cerrar el partido.

Hubo varios jugadores como para armar un podio. Dawson demostró tener nivel de Libertadores, siendo muy seguro en las salidas y no dando rebotes, Canobbio otra vez no dejó de transitar todo el carril, y adueñándose de la pelota en diversas jugadas, Rojo tuvo un partido para el recuerdo, haciendo todo bien, e incluso anotando un gol, pero el mejor por amplia diferencia fue el capitán, el “Cebolla” Rodríguez.

Personalidad y entrega: Una de las cosas que lo identifican. Cuando el equipo no rinde de la mejor manera, se hace cargo de casi todas las tareas futbolísticas del equipo. Cuando hay que ir a buscar o defender un resultado, incansablemente marca y juega en toda la cancha. Es un típico capitán de “cuadro grande”

Calidad: A medida que pasan los años, fue mejorando en todas las facetas. Con la experiencia que tiene, soporta el ritmo de juego los 90 minutos, con el esfuerzo ya mencionado. Pero una gran ventaja que fue desarrollando desde su llegada a Peñarol, es su polifuncionalidad. Su posición natural es de volante por izquierda, pero con Leo Ramos, fue ayuda en la marca junto a Gargano o Guzmán Pereira, y cuando falta Maxi Rodríguez, se adelanta y queda como un enlace o segundo delantero por detrás de un futbolista veloz. Contra Tucumán, se le vió jugando tanto de volante como de delantero, e incluso el tercer gol, nace de una gran jugada de él, donde habilita con pase filtrado a Palacios.

Experiencia: A sus 32 años, y todo un recorrido por el fútbol europeo, el actual volante de la Selección Uruguaya, está acostumbrado a los partidos exigentes, donde no se puede fallar. En estos, es donde se ve su mejor versión.

Cristian vive uno de sus mejores momentos futbolísticos, y todo el pueblo uruguayo lo celebra, porque significa el punto perfecto entre experiencia y vigencia de cara al Mundial 2018.