La reinvención de Tabárez

Para preparar cualquier torneo importante a nivel de selecciones, es muy importante el hecho de decidir que jugadores van a adaptarse mejor al esquema que se vaya a implementar, y más cuando se habla del mayor torneo a nivel mundial, la Copa Mundial Rusia 2018. Hay ocasiones en donde tampoco hay mucha variedad de futbolistas a gran nivel para elegir, y menos en el caso de Uruguay, donde la población da a razonar la dificultad que tiene lograr los perfiles perfectos, pero la realidad hoy es otra. Tabárez a la hora de seleccionar, tiene una solución que posiblemente se vuelva un problema, específicamente en el mediocampo. En esta ocasión, te contaremos el porqué de las dificultades al armar el próximo plantel mundialista.

Cuando ya la zona de los volantes estaba estable en la selección mayor, además de otras jóvenes promesas que destacaron últimamente, se dio la gran campaña de la Sub-20 en el mundial de Japón, donde los jóvenes “celestes” obtuvieron el cuarto lugar, y varios de los futbolistas que poseían altas expectativas, eran mediocampistas. Nombres como el de Bentancur, titular en Boca y actualmente dando de qué hablar en la poderosa Juventus, y Valverde, flamante jugador del RC Deportivo, cedido del Real Madrid Castilla, donde fue figura, generaban también un fuerte interés en la gente de verlos con los mayores, por las extraordinarias capacidades demostradas a tan temprana edad, producto del famoso “proceso”, llevado a cabo desde la llegada de Tabárez en 2006. Lo cierto, es que pasadas las eliminatorias y disputados algunos amistosos, ambos futbolistas fueron incluidos en los equipos titulares, junto a Nahitan Nández, antes capitán de Peñarol y actualmente titular en Boca Jrs. Los tres demostraron aptitudes suficientes para ser tenidos en cuenta, pero el problema surge cuando hay que hacerles un espacio en el plantel. Jugadores como Vecino, Laxalt, el “Cebolla” Rodríguez, Carlos Sánchez, De Arrascaeta y Corujo -dejando de lado a los veteranos Arévalo Ríos y Álvaro González que las posibilidades de que sean citados es baja-, demostraron durante toda la eliminatoria también merecer un puesto en el equipo. Sumado a la reciente reserva de la revelación de la Serie A italiana, Lucas Torreira, los futbolistas capaces de adueñarse del medio uruguayo serían diez aproximadamente, una exageración que puede derivar en malas decisiones por parte del “Maestro” Tabárez.

Todos estos futbolistas, a su vez, pueden ofrecer al equipo diferentes variables, y algunas de ellas, son precisamente las que estábamos esperando. Tras la salida de Forlán, encontrar alguien que posea una técnica distinguida como la de él con el balón, se pensaba que iba a ser muy difícil o que íbamos a estar mucho tiempo esperándolo, pero al parecer, jugadores como De Arrascaeta como enlace con los delanteros o también Bentancur o Valverde más en zona de equilibrio en el medio, destacan en facetas muy similares a las cuales sobresalía Diego, tales como en el control y golpeo del esférico. Desde su salida, una de las carencias que tenía este equipo era la de alguien capaz de quedarse con las “pelotas quietas”. Carlos Sánchez, y en su momento Gastón Ramírez, fueron los encargados, pero con la llegada de la nueva generación, incluso ambos perdieron el puesto en la oncena titular, quedando como recambio, y siendo pocas veces utilizados. Giorgian emplea en el Cruzeiro las mismas labores que aplicaba Forlán, y desde su debut, fue tenido muy en cuenta, disputando partidos destacables. Sería la mejor opción hasta ahora para recuperar el enlace que permita jugar a las dos “bestias” de arriba. Por afuera, es necesario alguien con ida y vuelta, o sea, con un equilibrio entre lo ofensivo y lo defensivo.

Cristian Rodríguez, por izquierda, pese a todavía tener una edad aceptable para llegar bien físicamente al mundial, carece de la explosión de velocidad que atesoraba antes, y en el fútbol moderno, hace falta más agilidad para el ida y vuelta, funciones que, en el Génoa de Italia, Diego Laxalt está cumpliendo de la mejor manera. En este caso, el jugador lleva tiempo en la selección, pero tuvo muy pocos minutos como para demostrar su juego. En los amistosos de preparación, sería bueno alinearlo y ver que puede llegar a ofrecer. Por el lado derecho, el ya mencionado “Pato” Sánchez fue el encargado de disputar dicha banda, e incluso también Corujo, pero fueron relegados por Nández, un futbolista con experiencia en posiciones de marca y con velocidad explosiva y buen pie apto para llegadas con peligro hacia el arco rival. A diferencia de Carlos, Nahitan ofrece ese perfil también defensivo para el equilibrio. También se probó con Urretavizcaya, pero el “Rayo” favorece sólo lo ofensivo, aunque en gran manera, en base a velocidad y regates, que le hacían falta también al equipo.

“Torreira viene siendo seguido desde hace un año, fue jugador de las selecciones juveniles; yo no lo recordaba y le pregunté a Coito; él estaba en Wanderers en esa época.”

Oscar Tabárez sobre Torreira el 21/12/2017 – Diario Ovación

Para los volantes centrales, hacía falta más marca, puesto que Arévalo y el “Tata” González ya no estaban en su óptimo nivel. Teniendo el equilibrio de Vecino, y los de las nuevas incorporaciones Bentancur y Valverde entre marca y salida de balón, falta el hombre capaz de cortar las jugadas contrarias. Llegó el momento de Torreira. Aquel joven que de la nada se convirtió en el volante que más balones recupera en la Serie A, jugando para un equipo de mediano calibre como lo es la Sampdoria, parece ser la solución a este tema. Es muy rápido, posee mucha estabilidad pese a su corta estatura e incluso es un buen rematador a larga distancia. En el próximo cuadrangular amistoso, tendrá su oportunidad de demostrar todo lo anterior.

Todavía no se sabe quiénes van a ser los elegidos por Tabárez para defender nuestra camiseta en Rusia, pero lo que se sabe es que puede elegir entre muchas posibilidades tácticas, y todos jugaron (o se espera de Torreira que debutará próximamente) como para merecer un puesto. Esperemos que las opciones electas sean las mejores.

Davinson Sánchez: Quemando etapas…

Davinson Sánchez Mina, nacido en el humilde municipio de Caloto en Colombia, se ha convertido quizá en una de las mayores revelaciones en el continente europeo en cuanto a jugadores U-21 hablamos. Siendo un central de tan poca edad, ha sorprendido a propios y extraños en la premier League por su velocidad, anticipo y liderazgo en la línea defensiva de uno de los equipos más consolidados de Inglaterra.

Su historia en el mundo del futbol empezó con un poco de “suerte”. Aquella cosa a que muchos les gusta llamar de esa manera, yo prefiero llamarla oportunidad. Si, oportunidad que le brindo el ahora estratega de la selección de México y uno de los también estrategas más exitosos en la historia reciente de Atlético Nacional: Juan Carlos Osorio. Pero ¿Que hace interesante esta historia? Pues lo descubrió en un potrero de la ciudad de Cali, cuando el entrenador estaba de vacaciones observando por cosas del destino un partido amateur. Entre ellos destacaba un chico de apenas 15 años con 1’85 cm de estatura; lleno valentía, fuerza y potencia que impresionaron de tal manera al entrenador que el mismo se encargó de llevarlo al equipo de la capital de Antioquia para hacerlo entrenar de manera inmediata en el equipo profesional.

Para el en el año 2016, cinco años después de arribar al equipo de Medellín como un completo desconocido, Sudamérica y el mundo se iban a dar cuenta de quién era Davinson Sánchez. Con la llegada de un nuevo líder a bordo, como lo era Reinaldo Rueda. Sánchez con tan solo 20 años se ganó la confianza de su entrenador como defensor Central y se convirtió en baluarte del equipo para luego de casi treinta años hacerse como una de las figuras del equipo en la obtención se la segunda Copa Libertadores de América para el equipo paisa. Este continente ya le quedaba chico, Europa lo llamaba y parecería que Barcelona sería su destino, sin embargo, en busca de tener continuidad rechazó el equipo español para recalar en el Ajax, el equipo más emblemático de Holanda.

“Lo importante para mí es que es muy joven: solo tiene 21 años. Es muy rápido y es uno de los futbolistas más importantes de Europa. Estamos encantados de habernos hecho con él”

Mauricio Pochettino en rueda de prensa. 25/08/2017

En el Ajax su explosión fue muy rápida, siendo inmediatamente pilar en la defensa con su velocidad, anticipo y su presencia ofensiva anotando una buena cantidad de goles para ayudar al equipo. Aquel equipo fue un boom, llegando a final europea, siendo uno de los equipos más jóvenes de Europa. Pero nuevamente, su proyección fue muy acelerada, la Eredivisie le estaba quedando pequeña para un joven de tan solo 21 años y la liga más mediática del mundo lo esperaba.

Tottenham Hotspur desembolso 46 millones de euros por su pase, siendo el cuarto central más caro en la historia del futbol mundial y los mejores millones invertidos por el club londinense en la historia reciente, luego de fiascos como Soldado, Paulinho o Sissoko. Inmediatamente se hizo un hueco en el once inicial, adulado por su entrenador, compañeros, aficionados y liga. Enfrentando a rivales de categoría cada fin de semana con presencia, con liderazgo y sin ningún tipo de temor. Asimismo, con tan corta edad se afianza cada vez más; mostrando que no es cosa de la suerte, es cuestión de aprovechar las oportunidades que te brinda la vida sin dejar de trabajar duro.

 

Por Alejandro López

Las caras del Clásico

Uno de los años calendario más exitoso de la historia del Real Madrid CF, lo hallaba en su último examen, en vísperas navideñas, con el líder actual de la Liga Santander: el FC Barcelona. Tras la consecución del 5to título del año ante el Grêmio de Renato Gaúcho, no había mejor forma de finalizar el año que ante el clásico rival, intentando acortar la brecha –que se extendió- en la tabla de posiciones.

Partiendo de las inusuales alineaciones, hasta el horario del partido, los equipos de Zinedine Zidane y Ernesto Valverde con dibujos similares sobre la pizarra, pero con diferentes intérpretes que clarifiquen lo requerido, el clásico una vez más, fue salpicado por el factor Messi y el Santiago Bernabéu simplemente tuvo que agachar la cabeza y ver a su equipo cómo se coloca a –con un partido menos- a -14 puntos del lineal club blaugrana, nada más que a diciembre.

Inexplicablemente, en el partido que habría podido acortar distancias numéricas, uno de los mejores jugadores blancos y más que clave en las grandes citas anuales del equipo, no ha podido disputar ni siquiera un solo minuto en la que es su casa. Hablamos de Francisco ‘Isco’ Alarcón. Tan solo tendríamos que hacer un recuento de los diferentes partidos que ha tenido el equipo en Europa o Liga y veríamos que el ‘23’ casi siempre se erigió, sino como figura, cómo elemento descollante para imponer condiciones a través del fútbol que podía practicar el Real Madrid. Casi que se ha convertido en un fundamento futbolístico para el conjunto merengue para desplegar los mejores momentos de juego, que le han hecho levantar dos Copas de Europa de forma consecutiva. Diría descollante hasta el punto de comparar su influencia en determinadas situaciones de la altura de Luka Modrić o Toni Kroos.

Por un lado, si la ausencia de Isco fue fundamental en los términos de juego que haya querido proponer el entrenador, la presencia de Lionel Messi recicla todas las luces y las respuestas del porqué de un 0-3 en condición de visita de un equipo que si bien es cierto, no transmite las mismas sensaciones de fútbol total, sino de un pragmatismo dentro de las ideas arraigadas del club cómo institución, que suelen ser acompañadas precisamente de esto: el ilusionismo de Leo. El fútbol, como juego, tiene un proceso amplio para condicionar al rival. Una serie variantes que hacen rico el análisis, pero está claro que sin una efectividad en ambas áreas, esa riqueza puede irse diluyendo con muchas cosas más. El dominio que el FC Barcelona tiene, a día de hoy, en área rival y propia hace que la andadura del camino con Valverde sea menos rocosa de lo que viene siendo en cuanto a hilos de juego. Un salvavidas cómo Marc-André ter Stegen y un ganapartidos cómo Lionel Messi, aseguran la vida del culé en Liga y resto de Europa.

Intercambiando estilos

Como te contamos en los artículos de análisis anteriores, por más que el Barcelona desplegaba un fútbol exquisito que los dejaba en la primera posición de La Liga, en base a mantener la posesión del balón, el Real Madrid se había acostumbrado a también dominar ese estilo, además del que pega justo con su perfil, el contraataque. Para este partido, se esperaba que todo lo aprendido fuera llevado a cabo, y quedarse con tres puntos vitales para recortar distancias, pero por varios motivos, fue todo lo contrario, una goleada “Culé”. Aquí te contaremos dichos fundamentos, que convirtieron una navidad blanca y hermosa, en una semana negra y con problemas para el club.

Ambas alineaciones poseían un fuerte mediocampo, con una línea de cuatro con los futbolistas de más calidad por afuera, para acompañar a ambos delanteros al llegar al área. Como era de esperarse, el partido comienza con viento a favor del local desde el primer minuto, empujados por su gente. Incluso avisan apenas arrancado el encuentro, con un gol que le anulan por posición adelantada al astro portugués, Ronaldo. Todo eran llegadas blancas, pero lo que no llegaba era el gol, puesto que del otro lado, Ter Stegen fue figura. La zaga “Blaugrana” no podía parar a la locomotora “Merengue”, pero la defensa contraria, tampoco estaría a la altura, y la primera clara del partido, es a favor del visitante, que se topó con un Navas también inspirado, como el alemán. Con los arqueros como figuras, y con casi todas las llegadas de parte del Madrid, se va al descanso el partido.

La segunda parte, comienza al revés que la primera, con llegadas “Culés”, pero bien controladas por el portero costarricense, pero la siguiente no pudo pararla. Busquets limpia la jugada y Rákitic transporta la jugada casi cuarenta metros sin nadie que lo marcara, y sirve a un costado a Sergi Roberto, que deja sólo a Suárez, con la única tarea de empujarla a la red. Primer tanto, que demuestra graves falencias en lo defensivo, y despierta la desesperación del Real Madrid para empatarlo.

Desde ese momento, se dio vuelta el partido. De ser completamente dominado por Real Madrid, a ser tomado por Barcelona. Minutos más tarde, otro error en la zaga, que no puede evitar los repetidos rebotes en el área y Carvajal termina cometiendo penal con la mano, penal que Messi cambia por gol. Las llegadas visitantes se hicieron cada vez más peligrosas, pero Navas seguía inspirado, a pesar de los dos goles concedidos. Entre medio, el local intentaba despertar, ya con Bale y Asensio en cancha, pero también fue la noche de Ter Stegen. Sobre el final, en el minuto 92´ llega una jugada típica del “Barça”, pero esta vez con roles invertidos. Desborde y pase atrás de Messi para que llegue Aleix Vidal, que ingresó en lugar de Sergi Roberto, y la empuje a la red, dejando con poca reacción a Keylor.

Finalizado el partido, y las esperanzas de alcanzar a corto plazo al mejor equipo de La Liga hasta el momento. Buen planteamiento de Valverde, que superó ampliamente a las decisiones de Zidane, y ambos arqueros que tuvieron su noche perfecta, o por lo menos una muy buena para Keylor. Kroos y Modric convencen jugando por afuera, pero los opacaron los malos partidos (o planteamientos) de los volantes centrales. Toca planificar todo de nuevo el Real Madrid. ¿Podrán remontar La Liga?

Las dos caras de Busi

Tal vez haya sido el mejor del campo en el partido disputado en el Bernabéu, pero también, tal vez haya sido de los peores en el primer tiempo. El partido de Sergio Busquets ha sido antagónico en su rendimiento, movimientos y decisiones si tomamos en cuenta las dos mitades del partido.

En la primera mitad, Real Madrid comenzó como todos esperábamos, una presión asfixiante, con seis hombres dedicados a ello. Así, Barcelona no tuvo mayor remedio que salir con pases largo, salteando líneas donde el receptor siempre era Paulinho. El brasilero (de buen rendimiento hoy) no es el idóneo para ser el primer pase de una transición ofensiva en el equipo culé. Es que la poca movilidad de Busquets, sumada a esa presión madridista dejaba anulado al pivote que planta Barcelona desde hace casi diez años.

Y mientras Real Madrid tuvo el balón, Sergio se vio completamente desbordado, sin poder bascular correctamente y cuando lo hacía llegando bastante tarde, sumándose a una desorganización de las dos líneas de cuatro montadas por Valverde en Santiago Bernabéu.

Pero en el segundo tiempo todo cambio. El conjunto local extrañamente comenzó a replegarse más y más, intentando un cambio de guion, buscando contragolpes, pero Barcelona jamás ofreció la posibilidad de ello. Los de Valverde han hecho siempre el mismo libreto en toda la temporada, pareciera que Zidane no estudió ello. Poco a poco, paso a paso los culés van dándole forma al partido, a su partido. En ese trajinar, la figura de Sergio comenzó a crecer, a tomar más relevancia y en realidad a tener más protagonismo y libertad. El primer gol es una muestra de ello, normalmente es capaz de generar esas posesiones eternas, a veces, sin sentido. Esta vez, un rodeo y el balón a Rákitic. Luego, una serie de movimientos geniales con Messi, Suárez y Sergi Roberto como protagonistas mientras el croata conducía, y la definición del delantero charrúa. Pero eso comenzó con el movimiento del pivote culé.

A este Barcelona lo tildan que no respeta mucho lo hecho en los últimos años, y ciertamente tienen razón, no gana los partidos a partir de sus virtudes y fortalezas, sino que los gana a partir de conocer sus defectos y limitaciones, pero cosas como el robo de Piqué en el fondo para salir jugando después en el segundo gol, o la jugada mencionada de Busquets, son un sello del equipo catalán.

Liverpool y su desequilibrio

El partido del día de ayer fue una clara muestra de lo que ha sido el Liverpool en esta mitad de temporada. Un equipo en defensa y otro equipo totalmente antagónico en ataque.

Desde la llegada del entrenador alemán, el Liverpool forma con un claro 4-3-3; sin embargo, el pragmatismo que presenta lo hace cambiar de sistema durante los partidos en una forma más que interesante.

En el caso del encuentro disputado en el Emirates Staduim, Coutinho fue de la partida, empezó el encuentro ubicado recostado sobre la izquierda de esa línea de tres mediocampistas; sin embargo, poco duró en esa posición, ya que el equipo se tiró al ataque rápidamente y esto hizo mover un poco el esquema de juego, pasando de 4-3-3 a una especie de 3-3-1-3, subiendo el marcador de punta por izquierda Robertson a la línea del medio, retrasando al lateral derecho, en esta oportunidad Joe Gomez y adelantando su posición Coutinho quedando detrás de Firmino como un media punta. Este movimiento tuvo sus réditos, ya que rápidamente lograron el primer tanto del encuentro a los ´26 minutos. El gol generó en los reds otro movimiento táctico, pasar de ese 3-3-1-3 a un 4-4-2, ya que Mané se retrasó hasta casi un volante por derecha, Coutinho bajó unos metros y se ubicó casi en doble pivote dejando en este caso a Emre Can más libertad para ir a marcar contra la línea de cal izquierda. Aun así, no resignó ataque, ya que dejó como dos lanzas a Salah y Firmino arriba y con cualquier movimiento podían recibir la ayuda de Coutinho o Mané.

Sin embargo, lamentablemente para los dirigidos por el ex entrenador del Borussia Dortmund, lo peor de este Liverpool tuvo su momento en este partido: la defensa. Tanto Joe Gomez como Robertson son laterales de segunda línea, por algo suelen ocupar un lugar en el banco de relevos; el primero un marcador central devenido al lateral derecho por la lesión de Clyne, pero que sentó en forma bastante aceptable, el segundo, el ex Hull City un joven lateral que fue traído como una apuesta a futuro pero ya está teniendo minutos por la lesión de Alberto Moreno, tampoco ha sentado mal pero ha mostrado ser uno para atacar y otro para defender, como se diría en el FIFA18 “Alto-Normal” muy buena proyección pero poca defensa. Mientras que en la zaga es donde se encuentran las peores falencias del equipo, Klavan no parece ser siquiera un marcador central de segunda línea, es demasiado lento y tampoco puede compensar la falta de velocidad con gran marca. Lovren, tiene mejores condiciones pero tampoco es un clase A, tiene las mismas falencias rítmicas que su compañero se zaga el día de ayer. Tampoco Matip es un clase A, pero de los tres parece ser el más capacitado para ocupar un lugar en la zaga del cuadro más laureado de la ciudad de Liverpool.

En el medio sí, hay muchos jugadores y muy buenos. Milner, Henderson, Can, Wijnaldum, Lallana o hasta Coutinho y en alguna oportunidad Chamberlain pelean por solo tres lugares en cada partido.

El día de ayer el Liverpool mostró su gran capacidad ofensiva y su triste capacidad en defensa, por eso, logró marcar tres goles pero no pudo evitar recibir la misma cantidad. Veremos si en el próximo mercado de fichajes logrará traer a una buen zaguero para estar ahí si listo para pelear la Premier League o incluso algún lugar alto en la UEFA Champions League.

 

Armas blancas en el Bernabéu

Son dos estilos totalmente diferentes, contrarios el uno al otro. Desde la era Guardiola y Mourinho, el Barcelona juega con la filosofía de tener la pelota, de cuidarla y buscar con paciencia mediante triangulaciones el hueco para abrir la defensa rival en busca de una jugada de gol, mientras que el Real Madrid generalmente el contraataque, el robar la pelota y salir a gran velocidad hacia el arco contrario utilizando los huecos de un equipo mal parado tras efectuar sus ideas ofensivas. Para esto, es necesario tener futbolistas muy veloces, que sean capaces de crear una jugada en base a pases largos y corridas, para luego definirlas de la mejor manera. Para esta labor, el conjunto “Blanco” posee jugadores como Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, que en su óptimo rendimiento, son capaces de encarar y finiquitar dichas jugadas de la mejor manera. También, el tercer componente tiene que ser alguien que cuando recibe una oportunidad, simplemente la empuje a la red de cualquier manera. Benzema, hace muchos años que es el elegido, y para Zidane, un jugador que no puede faltar, ya que según él, se entiende de la mejor manera con los de arriba.

Pero actualmente, este modo de juego se ve afectado y cambiado por uno más lento y planificado. Las lesiones del galés, sumado a la irregularidad de rendimientos llevó a también tener el dominio del esférico, para bajar los decibeles del partido. El delantero francés está en una sequía goleadora, y el cambio de tactica hizo cambiar velocidad por buena técnica. Una formación más cerrada y compacta, con Casemiro en la marca e Isco por detrás de Cristiano y Karim, es generalmente el planteamiento. Otro problema es la poca variedad de recambio en los suplentes. Asensio, de gran presente y el canterano Mayoral son las variantes en ataque, pero falta experiencia y capacidad de darle otro aire al juego. Como punto a favor que tiene controlar el partido con la posesión del balón, es evitar errores defensivos que pueda tener el equipo, ya que como mencioné antes, la irregularidad de los rendimientos de algunos futbolistas es el problema actual del equipo, y los goles recibidos en el partido frente al Al-Jazira son muestra de ello. Falencias defensivas de Varane sobre todo, y altibajos de Navas en el arco son temas a arreglar, pero son jugadores con suficiente experiencia como para afrontar este partido. Simplemente un orden defensivo claro, podrá resolver el problema.

Las ventajas para la “Casa Blanca”, son las grandes actuaciones de los volantes, que en la copa reciente, fueron muy importantes. Modric, incluso fue premiado con el Balón de Oro de la competición, y Kroos es capaz de generar esas jugadas clave para explotar la velocidad de los de arriba. Isco y Asensio, son furor actualmente, tras demostrar una calidad técnica y agilidad superior a la de otros mas experientes, y al estar disponibles, todos estos jugadores son los indicados para efectuar ese cambio táctico de la mejor manera. En el caso de Casemiro, el volante de marca es otro gran punto del equipo, y se ganó un papel considerable en la alineación este año. Como ayuda para la banda derecha, está Carvajal, que tras la vuelta de su enfermedad, también tuvo grandes actuaciones, siendo firme y duro en la defensa y rápido y con buen toque para sumarse al ataque.

Pero más allá de los problemas que pueda tener el Madrid, los resultados futbolísticos se están dando, levantando la copa del mundo y acercándose a los primeros puestos de La Liga. De seguir por este camino, pueden contrarrestar el estilo “Blaugrana” y quedarse con tres puntos vitales.

Suárez para Valverde

La primera mitad de temporada para Luis Suárez ha sido sumamente dura. La salida de Neymar hacia Paris Saint-Germain le quitó su socio en banda izquierda y al ataque de Barcelona le quitó claramente toda su amplitud.

Esto hizo que el delantero uruguayo tenga que ser el factor de verticalidad del equipo y comenzó a ser un jugador mucho más físico y con menos sorpresa en relación a su juego con Luis Enrique. Normalmente, Ernesto Valverde ha ensayado con un rombo en mitad de campo, en donde Lionel Messi termina siendo una especie de segundo delantero, pero eso le quita al equipo amplitud, ya que los extremos terminan siendo los laterales, y cuando por derecha juega Sergi Roberto carece de uno de ellos.

Los defensas rivales tienen un trabajo bastante más sencillo ya que su única preocupación pasa a ser Suárez y no tienen otra amenaza, al menos que no sea controlada en líneas anteriores por el resto del equipo. Pero la aparición de Paco Alcácer ha sido la solución a muchos de los problemas ofensivos de Valverde. El ex Valencia termina fijando a un defensa y a un lateral normalmente, ya que se posiciona entre ellos. El delantero nacido en Salto hace lo propio, por la otra banda y cuando Lionel Messi, Jordi Alba e incluso Nelson Semedo se suman al ataque con amplitud y profundidad hacen que los laterales se vayan con ellos.

Obviamente, la situación termina siendo muy favorable para los delanteros blaugranas, ya que terminan jugando “mano a mano” con la pareja de zagueros rivales y la calidad de los mismos prevalece en situaciones ofensivas para Barcelona.

Pensando en el clásico de mañana resta pensar que hará Valverde si buscará la aparición de la pareja Alcácer – Suárez que tantos éxitos le ha dado al uruguayo (casi la mitad de sus goles en liga han sido con su compañero en cancha) o si permanecerá con un once más cuidadoso en donde Suárez sea el único delantero neto y busque la solidez que tan buenos resultados le ha dado al equipo.

Tedesco y su Schalke 04

Las últimas temporadas de la Bundesliga han sido dominadas casi a voluntad por Bayern Münich, el conjunto bávaro ha impuesto en la máxima categoría alemana el modelo de juego y gestión a seguir por los demás y marca las pautas desde hace un lustro. No obstante, han surgido pequeñas resistencias, sobre todo desde la cuenca del Ruhr con Borussia Dortmund.

En esa zona minera, tiznada con el negro del carbón además del conjunto aurinegro encontramos al Schalke 04. Ésta temporada ha apostado por un técnico joven, que llega desde la escuela de Colonia -mismo lugar donde egresó junto a Nagelsmann, entrenador del Hoffenheim-, es Domenico Tedesco.

Avanzando en Copa tras vencer a Colonia por la mínima y segundo en Bundesliga hasta la vuelta del parón invernal, es ineludible que no le dediquemos unas líneas a un sorprendente Schalke 04 que regresa a las primeras planas tras muchas temporadas en el completo ostracismo a la sombra de su máximo rival, pero además lejos incluso de las competiciones europeas.

El joven entrenador calabrés ha apostado por una línea de tres, aprovechando el portento defensivo y físico del brasilero Naldo, pero también de Nastasic. A su vez ha reconvertido a dos mediocampistas a centrales, ya que ha utilizado a Tillman y al francés Stamboulli como centrales indistintamente durante la temporada.

Por delante de la línea de tres ha cambiado bastante de composición del mediocampo, normalmente con Caligiuri por banda derecha y con Bastian Oczipka realizando las mismas tareas de carrilero en el sector opuesto del campo. Normalmente estos jugadores terminan conformando una dura línea de cinco hombres que acorta mucho los espacios y coopera con los tres centrales, ya que al tener menos metros para la cobertura se disimulan mucho ciertas falencias en velocidad, sobre todo en Naldo y Nastasic.

En el centro del campo ha preferido utilizar siempre tres hombres. Dos interiores que suelen hacer una presión muy alta, apoyando a los delanteros, pero además siendo muy colaborativos en banda. A su vez, la utilización de un pivote hace pensar que termina siendo un jugador más para defender, no obstante, suele ser utilizado para sacar el balón jugado y terminar siendo un jugador box-to-box, normalmente ese sitio es de Leon Goretzka, un chico que ha crecido mucho temporada a temporada pero que las lesiones no lo dejan explotar y dominar el juego en la Bundesliga. Asimismo, Tedesco se ha ingeniado para poder reconvertir a Maximilian Meyer, un jugador con características ofensivas brutales, pero que está cumpliendo con esa función de cubrir la distancia de tres cuartos defensivos, hasta el área rival.

En relación a la delantera ha tenido la virtud de revivir dos carreras, como la de Franco Di Santo, que juega haciendo las veces de pivot, bajando muchísimos balones por elevación en ese juego tan directo que practica el conjunto de Gelsenkirchen y por otro lado un delantero austríaco que no estaba en los planes de nadie: Guido Burgstaller.

La única variante ofensiva realizada por Tedesco es cuando quita -ante rivales que no son tan ofensivos en su juego- un interior para darle ingreso al ucraniano Eugene Konoplyanka que juega como extremo por banda izquierda con mucha tendencia a realizar recortes hacia dentro.

Domenico Tedesco ha sorprendido muchísimo en la primera mitad de la Bundesliga, porque no sólo el equipo juega muy bien y con un sistema táctico interesante, sino que lo ha hecho con recursos no tan importantes como los tienen sus rivales directo.

Thomas Müller en clave Heynckes

La salida prematura de Carlo Ancelotti en Bayern Münich encendió todas las alarmas en Bavaria, pero en Alemania no son de tomar decisiones a la ligera, por lo que fueron por un viejo conocido: Jupp Heynckes. Retirado, y con 72 años decidió volver para encarrilar al club que había dirigido por última vez y con gran suceso.

Con el italiano, el conjunto bávaro había perdido la identidad que había ganado con el actual entrenador y por supuesto, en la época siguiente con Pep Guardiola. Pasó de ser un equipo que presionaba muy arriba y asfixiaba al rival a un equipo más controlador, mejor parado en el fondo, si, pero sin tanta presencia ofensiva. Ancelotti buscó lo mismo que había logrado en Real Madrid, un bloque sólido que pusiera en carrera a sus extremos. No obstante, ni el club, ni la afición, ni los jugadores estaban dispuestos a semejante cambio, con los resultados ya a la vista.

Heynckes en su regreso le devolvió el alma al equipo, lo puso a jugar como jugaban hace ya casi un lustro. Presión en tres cuartos ofensivos, la línea defensiva parada casi en mitad de cancha y dos pivotes en el mediocampo, uno posicional (Javi Martínez) pero que suele realizar basculaciones dependiendo del ataque rival, y el otro (Arturo Vidal) que si realiza movimientos verticales más largos sumándose a la contención, pero también a la presión antes mencionada.

“Jupp Heynckes logró con su experiencia y su sentimiento instintivo que fuéramos una unidad en el campo. Ganamos tres veces seguidas por 1-0 sin dominar a los oponentes. Entonces, claramente hay espacio para mejorar.”

Declaraciones de Thomas Müller | 20 de diciembre del 2017

Pero el cambio más significativo en la vuelta de Heynckes es la vuelta a tal vez sus mejores versiones de los extremos. En el partido por Copa ante Borussia Dortmund ellos fueron: Franck Ribéry y Thomas Müller. El presionar más arriba acortó muchísimo los recorridos de estos jugadores, siendo más explosivos ambos y generando el descalabro en la línea de cinco que plantó el equipo de la cuenca del Ruhr.

Centrándonos en el papel de Thomas Müller, hace bastante tiempo no nos ofrecía una noche de tal nivel. Un jugador potente y atacando los espacios cuando Bayern se plantó completamente en campo rival, de hecho, su gol llega de ese modo. Un gran movimiento de Robert Lewandowski dejó a tanto a Schmelzer como a Toprak descolocados y el canterano de Bayern justamente atacó el hueco y convirtió con gran definición ante un desesperado Bürki.

Ya con una ventaja de dos goles, y con un segundo tiempo por delante. Pudimos observar la segunda faceta de los equipos de Heynckes, un equipo más replegado, sin tanta presión, que se arriesgó a sufrir mucho más de la cuenta. Ya plantado con un 4-4-1-1 Thomas Müller llegó a jugar como segundo punta o falso nueve por detrás del delantero polaco, pero una vez que salió James Rodríguez pasó a jugar en su posición, como extremo por izquierda derecha. Allí vimos un trabajo mucho más sacrificado por parte de él. Mostrando un nivel mucho más alto, y demostrando que puede tener un lugar en los 23 de Joachim Löw para Rusia 2018.