De Tuertos y Albos | Parte 2

En este artículo toca analizar lo hecho por el Defensor Sporting Club en este Intermedio, el otro finalista de la primera edición de este torneo transición.

Defensor, desde el año 1976 ya no es un “cuadro chico” más. Fue el primero en ser campeón uruguayo en ese año y por eso su camiseta pesa más que la de cualquier otro cuadro en desarrollo. Defensor comenzó el torneo con viento en la camiseta ya que venía de ser el flamante campeón del Apertura. Su clave fue, al decir por su técnico, la columna vertebral que armó el entrenador Eduardo Acevedo: Reyes en el arco como primera pieza, Correa y el capitán Lamas en la zaga, Zunino y Cabrera en el medio y arriba Bueno y Carneiro.

Como pueden ver, jugadores muy jóvenes se vuelven piezas claves del equipo ya que la experiencia no sobra en ocasiones como esta. Analicemos esa columna:

Reyes demostró ser un golero a la altura de las circunstancias, a diferencia de Conde el sí es más propenso a tener bastantes atajadas por partido pero también tiene que saber responder en partidos que no, que solo tiene una o dos, doble esfuerzo y Reyes cumple. Elegido por muchos como el mejor jugador del dramático partido ante Peñarol lo cual no es poca cosa. A pesar de su baja estatura se la ingenia para ser  un golero que transmite  seguridad, que sabe llevar los tiempos y está cuando lo llaman a actuar, gran acierto de Acevedo al pedirlo apenas llegó.

El “Coto” Correa y el “Flaco” Lamas a pesar de superar los 30 años son dos zagueros muy seguros que han despertado intereses incluso de los cuadros grandes de nuestro país. Ambos tienen muy buen juego aéreo en las dos áreas y eso es más que importante, cuando el equipo por situaciones de juego debe cerrarse atrás  estos dos baluartes del equipo de aburren de restar pelotas con sus cabezas. En este torneo Intermedio acumulan entre los dos tres goles.

Zunino es un jugador que particularmente me encanta. Suele jugar de Carrilero de una línea de 3 o en su defecto de 5. Tácticamente es muy agraciado, aunque a veces un poco pizarrero de más es un jugador excepcional que en este torneo las lesiones lo han tenido a mal traer y cuando no puedo estar hubo dos opciones o Rabuñal –más defensivo- o Castro –más ofensivo-. Ambos también muy buenos jugadores pero  que en mi opinión no llegan al nivel de Matías. Caberea por su parte es un jugador muy experiente, jugó en Europa y en Nacional mucho tiempo. Puede jugar de 10 de gran forma, de 8 y también de 5 sacando la pelota limpia  desde el fondo aunque  sin demasiada marca. Comenzó jugando de doble 5 pero se fue afianzando cada vez más arriba hasta terminar jugando de lo que más le cuaja en mi opinión, de 10, siendo nexo entre el medio y el ataque, dueño de la pelota quieta y el tiro desde los doce pasos.

Arriba dos bestias realmente, Gonzalo Bueno también es un jugador experiente, formado en la cantera de Nacional y también con pasajes –sin penas ni glorias- por el fútbol internacional. Para el medio es un jugador de jerarquía que despertó interés también en los grandes ya que vence su contrato a fin de mes. Por último, la joya del equipo Carneiro, ante la salida de Maxi Gómez se instaló en la prensa quien jugaría en su posición.  Acevedo cortó con toda especulación al decir que ya tenía un sustituto y era Gonzalo Carneiro. Había participado en cuenta gotas en el Apertura pero había dado buenas sensaciones. El Intermedio lo arrancó de titular y así lo terminó, macró 5 goles –varios fueron golazos- y sin dudas ya despierta interés de equipos del extranjero. Sin dudas el juvenil violeta explotó en este Intermedio y todos hinchas de Defensor deben estar más que conformes y expectantes por lo que puede seguir dando el juvenil.

El domingo veremos si los violetas pueden vencer a los albos y quedarse con el segundo torneo del año. El nivel lo tiene, las ganas, doy fe que también ¿Ganará?

De Tuertos y Albos | Parte 1

El próximo domingo llegará la tan ansiada final del Torneo Intermedio; Nacional y Defensor se disputarán el primer Torneo Intermedio de la historia. Como lo marca la tabla acumulada del año, los dos mejores equipos de la temporada hasta la fecha.

Nacional por historia y presente, tiene la obligación de ganar el Intermedio, -al igual que Peñarol, claro-. Esta obligación se agranda al escapársele el Torneo Apertura en la penúltima fecha frente -justamente- al rival de turno, Defensor Sporting.

El equipo tricolor tiene realmente un muy rico plantel, con recambios de lujo para el medio. Para empezar tiene en el arco uno de los mejores guardametas del medio -sino el mejor-, Esteban Conde. Todos los periodistas en nuestro país se deshacen en elogios con las actuaciones del “Coco”, la mayoría de ellos destacan que a pesar de que no tenga nunca una gran cantidad de tapadas, tiene una o dos por partido que son claves, lo que lo convierten en un golero de cuadro grande. No hay dudas, es así, a lo cual se le suma lo que no ven todos, el liderazgo que tiene en el plantel, por más que no sea capitán, es quien ordena el fondo y partido a partido deja su garganta en la cancha. A esto se le suma su fantástico juego con los pies, sin problemas mete cuatro o cinco pases de volea que en grandes porcentajes llegan a destino a punteros o laterales en salidas rápidas, además de ser siempre un apoyo de los defensas o mediocampistas en cada salida. Un gran golero, de gran presente que tuvo en el Apertura y en este Intermedio su cúspide, lo que lo llevó a ser citado y jugar en la Selección Uruguaya.

En la línea de fondo es donde tal vez estén los mayores inconvenientes del equipo. En este Intermedio, los laterales sin dudas fueron el punto más flaco del equipo, en medio del torneo dijo adiós Sergio Otálvaro, el colombiano emigró a tierras guaraníes para jugar en Olimpia. Fucile y Espino, no mantuvieron su nivel, se los ve a ambos muy flojos en la marca, regalando sus espaldas constantemente y con subidas no muy certeras últimamente, sin dudas decayeron y rompe los ojos la incorporación de un nuevo lateral en el período de pases que se abrirá luego de la culminación del torneo. En la zaga sin embargo, una de cal y una de arena. El capitán Diego Polenta a pesar de no pasar su mejor momento desde que está en Nacional siempre rinde y sus momentos “bajos” por así llamarlos son ampliamente aceptables. A su lado Rafa García es un jugador muy temperamental pero en el juego es muy irregular; ha tenido partidos muy buenos, y muy malos, cierres claves y errores garrafales por lo que su rendimiento en balance ronda el aceptable. A esto se le suma la promesa defensiva del equipo el joven Agustín Rogel que ante lesiones y suspensiones ha rendido y con creces, incluso marcando goles, por el fútbol uruguayo, esperemos disfrutarlo unos años al menos.

En la mitad de la cancha recién ahora después de todo un torneo corto, Lasarte encuentra el doble cinco, -que en ocasiones puede sumársele otro marcador como parece ser para esta final- Arismendi – Carballo.  El “Mama” es sin dudas el jugador emblema de Martín Lasarte; el técnico siempre lo mantuvo en el equipo y él, en este torneo principalmente le responde con bunas y regulares performances. A su lado Felipe Carballo, un orgullo de cualquier nacionalófilo, con tan solo 21 años se ganó la titularidad en el equipo tricolor. Comenzó siendo el sexto mediocampista detrás de Arismendi, Romero, el “Tata” González, Rodríguez y Porras. Incluso quedando afuera de convocatorias  jugando en las reservas; sin embargo hoy, en buena ley, se gana la titularidad; un volante mixto, con marca, con buen juego, con llegada y con gol ¿Qué más se puede pedir? Que no emigre sería una de las mejores contrataciones que podría hacer Nacional.

Arriba hay también muy buen material. En este Intermedio se consolidó el tridente; Fernández, Aguirre, Viudez. El cual se deshizo con la lesión de Aguirre y se reformó con Hugo Silveira por el centro. Rodrigo Aguirre es el revulsivo, el distinto del equipo, en este Intermedio jugó 5 partidos y marcó 5 goles Los números hablan por sí mismos. En varias ocasiones se encontró muy solo Rodrigo, y aun así logró sacar adelante partidos muy importantes. Seba Fernández no había jugado nunca tirado hacia la banda izquierda, sin embargo luego de adaptarse lo hizo de muy buena manera, demostrando que a pesar de sus 32 años está más vigente que nunca, con piques cortos a gran velocidad ganándole incluso a jugadores mucho más jóvenes que él; por si fuera poco logró marcar 4 goles en 7 partidos. Por último analizaremos lo hecho por Tabaré Uruguay Viudez, un jugador sumamente desequilibrante, rápido, ágil, muy regateador. Si bien no marcó goles, es también un diferente, posee una gran clase y estando bien físicamente es un jugador que todo equipo quiere. Sin embargo se nota una gran diferencia en sus primeros tiempos que en sus segundos. Su mayor problema parece ser la irregularidad. Y su mayor virtud las asistencias.

Este Nacional es según la tabla acumulada del año el mejor equipo de la temporada. Argumentos le sobran, nombres también pero ¿Podrá con los violetas? Precisamente, los de Acevedo vienen con mucho viento en la camiseta tras ganar el apertura y derrotar a Peñarol en un dramático e histórico partido 9 contra 11.

 

Imagen de portada: http://www.decano.com

Una zurda en Múnich

Tras una temporada 2014-15 subliminal a nivel de juego con abundante colaboración en goleo y asistencias, la salida a final de temporada de Carlo Ancelotti del Real Madrid dejó una gran pena en todo el contorno del equipo que había ganado la tan ansiada Decima un año atrás en Lisboa ante el Atlético de Madrid; eso sí, no tan grande como en la incidencia futbolística para James Rodríguez.

Con la llegada de un estudioso e inflexible Rafa Benítez, la estancia del colombiano se hizo algo engorrosa con la intangible presencia de Casemiro en el once titular y la innegociable ‘BBC’. El arribo de Zinedine Zidane como entrenador suponía un espaldarazo tras esos meses de desazón, pero la relevancia del brasileño como mediocentro se hizo tan innegociable como el tridente ofensivo para el franco-argelino. El poco apoyo y el hecho de no crear un ambiente dentro del campo en donde se sintiera importante, hizo que caiga en evidentes bajones emocionales que se reflejaron en sus presencias cuando le tocaba jugar. Con ciertas indirectas bastante directas atizando a su momento en el equipo, dejaba a entrever que podía en este verano producirse su salida de la capital española buscando un recinto en el cual volver a impactar, teniendo en cuenta lo que se viene en esta temporada en Europa.

Es mucho lo que se pueda debatir del fichaje de James Rodríguez en calidad de cedido por parte del Bayern de Múnich, pero sin duda uno de los grandes incentivos será verle nuevamente bajo la dirección de quien fue el entrenador que mejor supo extraerle sus dotes en el campo: Carlo Ancelotti. Las llegadas de Sebastian Rudy y Corentin Tolisso, suman en cuanto a centrocampistas para monopolizar aún más el balón y la presencia de James es un toque sutil para elevar el nivel y potencial buscando derrocar a los otros grandes equipos de Europa. Utilizado de volante interior izquierdo y emergiendo en un 4-4-2 fueron los medios en los cuales Carletto respaldó al colombiano en Madrid. Claro está que esto no solo se trata de colocar jugadores, sino adaptarse a ellos y ubicarlos dentro de una idea en la que se sientan cómodos y puedan desarrollarse conjuntamente bajo una premisa.

Jugadores como Modrić, Kroos o Isco, fueron fundamentales en ese mediocampo en donde James dejó muy buenas actuaciones de la mano de un Real Madrid arrollador con el balón y ágil luego de perderlo, bien posicionado para robarlo y seguir atacando con dos puñales como lo fueron Cristiano Ronaldo y Karim Benzema.

James Rodríguez llega a un equipo cuajado y poderosamente dominante en la Bundesliga, tras la salida de Douglas Costa hacia Piamonte, las variantes por sobre Ribéry y Robben no sobran. Es inevitable que uno no recuerde el ‘Árbol de Navidad’ del italiano impregnado en su AC Milan y se hace inevitable pensar en que eso pueda volver a ocurrir en el Bayern de Múnich con jugadores del calibre de Rudy, Vidal, Thiago, Kimmich, Sanches, Tolisso, etcétera. Adelante, Müller o Lewandowski a priori se verán beneficiados teniendo atrás a un mediapunta del calibre del colombiano.

Son muchos los sucesos que pueden ocurrir durante una temporada en un club de la grandeza del Bayern de Múnich. Normalmente los once jugadores que inician una temporada no son los que la terminan, pero con James Rodríguez, Ancelotti tiene la responsabilidad de devolverle las buenas sensaciones dentro de un campo de juego, exceptuando los títulos. Habrá que ver si en el disco duro de James se restaura inmediatamente llegue a Säbener Strasse el lado emocional, que ya sabemos que en un jugador de fútbol es algo invalorable. A ver si en el transcurso y al finalizar el año, vemos algo del futbolista que instaló el Ras Tas Tas dentro del mundo futbolístico. La dupla James-Ancelotti se vuelve a encontrar alejados de Madrid, buscando derrumbar al Real del trono mundial.

Con la ilusión intacta

Boston River viajó a Asunción con un objetivo claro: la intención de traerse a Montevideo un resultado positivo para el desquite.

Inició el partido de igual a igual, sin ningún tipo de especulación y tratando de ser protagonista en el partido, ante un Cerro Porteño que presentó algunas bajas y un técnico debutante.

Se paró en campo rival, realizando un despliegue físico-táctico formidable, con circuitos de juego muy interesantes, habituales en la idea futbolística del director técnico.

A los 13′, Maximiliano Pérez le sirve una pelota de pecho a Bruno Foliados, que dibujó una jugada como en el “campito”; se metió entre los defensas a pura gambeta y marcó un golazo, definiendo de zurda al palo opuesto, abriendo el pie, lejos de la estirada del golero Anthony Silva.

Luego de lograr la ventaja, Boston River se replegó, pero con inteligencia, jugando de contra, aprovechando los espacios que dejaba Cerro Porteño. Siempre intentando anticiparse al adversario y pasando al ataque con explosión, sumando jugadores en velocidad, con movimientos aceitados.

La primera mitad culminó con preocupación en el equipo local y tranquilidad en el visitante, por el trabajo realizado.

Para el segundo tiempo, el conjunto local, con la obligación de salir a buscar el partido, procuró imponerse cuidando la pelota y prentendiendo encontrar variantes en ataque. Los dirigidos por Alejandro Apud, bien parados en el fondo, agazapados, esperaban el contragolpe para lastimar al fondo azulgrana. Hasta ese momento, se ejecutaba el plan a la perfección, ya que no existía riesgo alguno, más que alguna jugada de peligro.

De esta forma transcurrió el partido, hasta que en el minuto 75, Cerro Porteño colocó una pelota larga, profunda en ofensiva; el punta controló con tiempo y espacio, encaró al opositor, logró bulnerarlo, centró pinchado y al segundo palo, encontrando de esta manera mal parado al defensa que cerraba, llegando a su espalda y metiendo un golpe de cabeza que venció al arquero Adrián Berbia. Sin merecerlo, el Ciclón de Barrio Obrero obtenía el empate.

Pasados 3′ de esa incidencia, con el partido igualado en 1, Boston River se desconcentró y el conjunto local generó peligro sobre el arco uruguayo. Tan así sucedió, que, en una jugada muy parecida al gol azulgrana, llega un segundo tanto, por una vía reiterada; pelota aéra, con con frentazo a la red.

En los minutos restantes, el conjunto uruguayo mostró una pequeña reacción, aproximándose al arco contrario. Generó una nítida chance de gol, con un pase que logró quebrar la defensa de Cerro Porteño, donde el ingresado, Federico Rodríguez, controló de excelente forma, pero perdió la vertical y no pudo definir correctamente ante el arquero paraguayo, que le ahogó el grito máximo.

Fueron 180” letales para Boston River, que pagó un precio muy caro con respecto al buen juego demostrado en los 90′. Cerro Porteño capitalizó el envión anímico y encontró una brecha que dañó al adversario -juego aéreo-, pero futbolísticamente lo que mostró en el campo resultó ser un pobre rendimiento colectivo. Claramente en Montevideo, Boston River tiene la ilusión intacta y la llave está abierta. Convirtió un gol y esto puede ser definitivo en el partido de vuelta.

El futuro llegó

 

Nahitan Nandez es ese tipo de jugador que todo entrenador quiere tener, por la mezcla de cualidades que tiene, la garra típica del jugador charrúa combinados con los toques de calidad, precisión, y cálculo. Hoy en día, la frase figura del partido está ligada al jugador fernandino que cada vez se hace desear más por los equipos extranjeros.

Quien diría que el joven canterano de Peñarol, que llegó a jugar su primer partido en Primera en Jardines del Hipódromo ingresando por el capitán Antonio Pacheco, llegaría para marcar su huella en el club y darle una identidad al equipo.

Hasta la llegada del actual entrenador Leonardo Ramos, el técnico que más minutos le brindo al actual capitán aurinegro fue Jorge Da Silva, seguido por el ídolo Pablo Bengoechea. En su totalidad el fernandino posee 6.707 minutos jugados en 86 partidos, siete goles a favor y once asistencias.

En rendimiento, Nahitan está pasando actualmente por su mejor momento, con mucha velocidad al momento de la subida al ataque y el retroceso al defender, los pases exactos a sus compañeros, y sus remarcables goles.

En la selección uruguaya también tuvo su formación desde la Sub 20 que forma parte del Sudamericano en Uruguay y del Mundial en Nueva Zelanda. Forma parte del “proceso” actual de Oscar Tabárez, en el que va ganando partido a partido su puesto en la categoría máxima de la celeste.

En lo que títulos respecta, Nahitan Nandez obtuvo con Peñarol el torneo Clausura y Apertura del año 2015 y el Campeonato Uruguayo 2015-2016. Desde el comienzo de su carrera en la primera del club carbonero se notan claramente sus cambios tanto en personalidad dentro del campo de juego, como en sus cambios tácticos que elevan los deseos de equipos extranjeros.

Todos sabemos las cualidades que se necesitan para jugar al futbol de Uruguay, no hay dudas de que el joven capitán posee las mismas y muchas más de las que se necesita. Perfectamente podría estar formando parte de algún equipo argentino o italiano (rumores de los que se hablan hoy en día).

¿Quién sabe? Quizás estamos viendo al futuro gran ídolo de Peñarol, así como a un gran mediocampista de la selección uruguaya de futbol. El futuro llego hace rato para el fútbol charrúa, y Nahitan Nandez es uno de sus ejemplos.

 

 

¿Un México a tono?

El seleccionado del colombiano Osorio demostró otra vez que está a la altura de una competencia con los mejores equipos del mundo, los campeones de cada continente y el del mundo.

México llegó tras coronarse campeón de la CONCACAF y se enfrentó en su grupo a nada más ni nada menos que el campeón de Europa –Portugal-, el local –Rusia- y el campeón de Oceanía – Nueva Zelanda-.

Cada partido tuvo los suyo; el debut, fue sin dudas el partido más interesante del grupo, las dos selecciones candidatas al primer puesto de enfrentaron, en nuestra web ya tu vieron un análisis de ese atractivo partido que terminó con resultado de paridad, 2 goles a 2 con mucha emoción sobre el final. Picando en punta el local Rusia que previamente había dado cuenta del conjunto oceánico 2 a 0 en el partido inaugural.

México sería quien lograría –junto con Portugal- obtener la punta. Dio cuenta de Nueva Zelanda 2 x 1. Ese partido no fue nada fácil para la selección del estadio azteca; los  neozelandeses pegaron primero en un primer tiempo que en el que México pasó totalmente desapercibido, muy poca profundidad y con descuidos defensivos que de no ser por los fallos de los atacantes kiwis le hubieran significado la derrota. El segundo tiempo pareció otro partido, el tri salió como una topadora y se llevó el partido por delante con goles convertidos por Raúl Jiménez, su número 9, gran gol, por cierto, y el restante del experimentado Oribe Peralta que significó un bajón anímico para los All Whites y tiró por la borda todo lo realizado en el primer tiempo.

El tercer y último partido del grupo fue contra el combinado local. Los euroasiáticos lograron -sin renunciar a su juego áspero, de roce y fuerte- ponerse en ventaja. Sin embargo, a diferencia del partido anterior, México despertó temprano y a los pocos minutos ya estaba el marcador igualado. Por primera vez en la Copa, aparecería como titular el joven ex Pachuca, Hirving Lozano, poseedor de un futuro más que prometedor, retóricamente, con sus 174 centímetros puso un gol de cabeza que sentenció el encuentro en un 2 a 1.

La fase de grupos se fue con un México segundo por diferencia de goles que solo perdió puntos con Portugal, quien solo perdió puntos México. Portugal ganó la puja y se llevó el primer lugar.

El rival de turno sería Alemania, el joven, pero talentoso equipo teutón; el conjunto norteamericano se vio superado desde el minuto uno al 90. Los del viejo continente fueron arrolladores y no dejaron reaccionar en ningún momento a los mexicanos. Dos goles del joven Goretzka antes de los ´10 minutos fueron lapidarios para un México que no tuvo armas para remontar ese resultado adverso y pudo apenas descontar cuando perdía por tres goles en el minuto ’89. El partido se fue con un contundente 4 x 1.

¿Qué nos deja este México? Que tiene una plantilla más que interesante pero que aún tiene mucho para mejorar si quiere hacer una buena Copa del mundo. El planteamiento del criticado Osorio es interesante, su filosofía marca presión alta, juego por las bandas, ensanchar el campo y siempre que sea posible jugar por abajo. Varios jugadores prometen llegar en gran nivel al mundial de Rusia; jugadores como Hirving Lozano o Raul Jimenez permiten soñar a una selección mexicana que se ve muy cerca de clasificar al mundial de Rusia 2018. El sabor amargo lo deja la durísima derrota sufrida ante los teutones, pero no podemos por eso no ver todo lo realizado en la fase de grupos que fue muy bueno.

El modelo a seguir

En tan solo un rango de tres días, Alemania ha podido alzar dos trofeos: campeones del Europeo U21 en Polonia y de la Copa Confederaciones en Rusia. Dejándose Löw a jugadores como Neuer, Kroos, Müller, Khedira u Özil en sus vacaciones y arrebatando a Stefan Kuntz (seleccionador del equipo U21) algunos otros, Joachim ha sabido alimentar en los más ‘pequeñines’ una idea de juego variable dependiendo el contexto en el que se encuentren. Respaldado bajo una actitud y mentalidad superior, ha gestionado aptitudes en sus jugadores que han podido, ellos mismos luego, solventar con creces en un torneo de naciones anticipando la Copa del Mundo próxima.

Basándose en rasgos pragmáticos y prácticos, han superado en el marcador a una selección de Chile que si no es la mejor de su historia, se necesitaría una toma del VAR para ver si entra o no en el cetro. Jogi, tuvo un gran mérito en la final: sabiendo que sus jugadores no podían manejar el balón a una velocidad y control como la de su semejante, optó por recular en el territorio y dejar maniobrar a los de Pizzi en condiciones no tan fructíferas. Aun con la precisión y destreza del movimiento del esférico perteneciendo a los de rojo, nunca se sintió una inferioridad marcada de Alemania ante su rival. En la pizarra, en la estrategia y en la táctica sin pelota, no cabe duda que Löw acertó. El gol proviene de un error en salida de Marcelo Díaz producto de una buena presión entre Timo Werner y Lars Stindl.

Die Mannschaft ha conseguido su primer trofeo confederativo. El próximo año en la misma zona geográfica, la Alemania de Joachim Löw tendrá un solo objetivo: revalidar el título de campeón del mundo bajo un presagio. Y es que el ganador de la Copa Confederaciones nunca ha podido obtener el Mundial luego. Lo cierto es que, bajo la conducción del actual entrenador con un abanico abierto de jugadores con capacidades sobresalientes, el objetivo no es un tabú. Mantener la convicción y nivel competitivo bajo cambios de jugadores que elevan o jerarquizan tus ideales, es un valor inconmensurable. Alemania en lo futbolístico posee un batallón inexpugnable y sin duda es un modelo a imitar.

 

Pragmatismo Die Maschine

Se decía en la previa del torneo que reúne a las selecciones campeonas de los certámenes continentales, que para equipos como la Die Mannschaft que es dirigida por Joachim Löw hace más de una década, no había demasiado ‘estimulo’ fijándose tan solo en la nómina que Jogi llevaba a tierras donde se disputará el próximo campeonato mundial.

Lo cierto es que, de forma mesurada, siguiendo un proceso coherente que radica aun con más fervor año a año en su torneo doméstico, vemos también como muchos le han comenzado a llamar ahora, el ‘equipo B’ de Alemania sigue dando muestras de lo bien que se están cimentando las bases en terrenos formativos, llevado de la mano con buenas decisiones extra-futboleras.

Suplantando al lejano ya, ex entrenador Jürgen Klinsmann y continuando una doctrina que antecede la Copa del Mundo 2006, la seriedad y el trabajo son los respaldos que uno encuentra en los resultados de Alemania en el fútbol. El talento bien fecundado llevado al profesionalismo dentro y fuera del césped.

Se comentaba del pragmatismo alemán y se generaba un nulo debate al decir que eran todos altos, fuertes y sin sangre en las venas; con el paso del tiempo, las piernas de los alemanes han dejado de ser rígidas para poder regatear a veces al fiel estilo de un sudamericano o no tan altos para poder inmiscuirse en túneles angostos y salir con la pelota en buenos términos. Mentalmente dotados y abiertos a impregnar nuevos conceptos en búsqueda de mejoras individuales y colectivas para un logro común.

En la semifinal con México, Alemania dio dos cachetadas nada más empezando el partido y no tuvieron problemas en volver a sistemas de antaño para poder castigar luego en los contragolpes que comandaban Julian Draxler o Leon Goretzka, secundados de la artillería a sus alrededores.