¿Qué hizo Boca Juniors para ser campeón?

Vamos a intentar analizar los motivos principales y fundamentales, que lograron consagrar al equipo del barrio de La Boca, no basándonos en su juego, o táctica empleada a la hora de enfrentar a sus rivales, en estas treinta fechas del interminable Torneo argentino 2016/2017, sino intentando ver más allá de estos aspectos.

Al inicio del campeonato Boca Jrs. era el equipo de los denominados grandes, que corría con mayor obligación y presión para adquirir el campeonato, debido a que no tenía competencias internacionales a disputar en su fixture, por el transcurso de dicha temporada. Partiendo de esta base el club iniciaba su año futbolístico con una sola premisa,  obtener el título local a como dé lugar.

¿A que se enfrento entonces, el ya actual campeón?

Fundamentalmente hay que rescatar el recambio de futbolistas que posee el club, porque a lo largo del torneo, tuvo que superar las lesiones de sus principales jugadores, vamos a citar algunos casos más relevantes y estos fueron Guillermo Sara, Fernando Gago, Ricardo Centurión, Darío Benedetto, Pablo Pérez, Juan Manuel Insaurralde. A esto tenemos que sumarle el alejamiento hasta quien por entonces era su principal figura y estandarte Carlos Tevez, quien abandonó el club a mitad del torneo para emigrar al futbol Chino.

Si bien el recambio es amplio, tal vez la falencia de este cuerpo técnico es no permitir mostrarse a jugadores de las inferiores del club, solamente tuvieron dicha chance Nazareno Solís y Gonzalo Maroni. No vamos a citar a Rodrigo Bentancur, porque es un jugador que ya tenía partidos en primera y fue sostén y pilar del mediocampo xeneixe a lo largo del torneo, sostenido solo por el gusto del Cuerpo técnico. Los demás puestos fueron reemplazados por jugadores con experiencia y provenientes de otros clubes.

El cuerpo técnico que siempre estuvo en la mira, realmente dio en la tecla a la hora de realizar cambios en el equipo, ya sea por obligación en el  caso de las lesiones, o por necesidad debido al bajo nivel de algunos jugadores en partidos puntuales. Así Guillermo Barros Schelotto demostró y dejo en claro quién manda en este barco, cuando cambio toda la defensa luego de la derrota con River Plate. Por ejemplo, la defensa se conformaba con Peruzzi, Verginni, insaurralde y Fabra. El colombiano fue el apuntado y el primero en perder la titularidad, vaya a saber por qué. Este es el caso que más se le reprocho al técnico de Boca. Insaurralde por lesión no pudo terminar jugando el torneo, tanto Vergini como Peruzzi perdieron su puesto por bajos rendimientos.

Quienes terminaron jugando en la línea de cuatro del fondo fueron Jara, Tobio, Magallan, Silva. Si había que hacer retoques se hicieron, y fueron justo a tiempo. No vamos a pasar por alto el ingreso en el arco a mediados del torneo de Rossi que reemplazo a Werner, por sus malas actuaciones en los partidos de pretemporada y amistosos en la gira por los EE.UU. en el verano.

 Si, otro factor a resaltar y reconocer es la eficacia a la hora de enfrentarse a los clásicos, donde logró ganar cinco de seis disputados, citaremos el primer clásico versus River Plate, San Lorenzo, Racing, Vélez e Independiente y la única derrota fue justamente contra River Plate por la segunda fecha de clásicos que presentaba este torneo. Cabe destacar, que las victorias fueron contundentes e inobjetables.

Principal mención tienen que tener dos jugadores, el acaso más importante por la relevancia de las actuaciones y el que mayor cantidad de partidos disputo como titular es Darío Benedetto, quien con sus goles ayudo de manera superlativa a lograr el objetivo, consagrándose como goleador del torneo. Y en segundo lugar la incorporación al equipo titular de Wilmar Barrios, el colombiano número cinco que necesitaba el equipo para plantar guerra a la hora de recuperar el balón en la mitad de la cancha, falencia que tenía el mediocampo con Pérez y Gago.

Vamos a finalizar este breve análisis diciendo que, Boca Jrs. es un justo campeón, tal vez sin desplegar un futbol vistoso, pero si efectivo, destacamos que es el equipo más goleador del torneo y el que mejor diferencia de gol posee.

 

El conformismo hecho estilo de juego

En el segundo partido del Grupo A, se enfrentaron el anfitrión, Rusia, contra el actual campeón europeo, Portugal. Rusia sacó ventaja en el primer partido, venciendo a una diezmada Nueva Zelanda; con poco consiguió los 3 puntos. Portugal no pudo llevarse la victoria contra México, que le empató el partido en el epílogo del mismo.

El encuentro comenzó a desarrollarse con Portugal manejando la pelota, sin profundidad, pero buscando los espacios. Por momentos Rusia se lanzaba a la presión alta, pero sin convicción. A los 8′, tras un centro cruzado -letal para los laterales- Cristiano Ronaldo, entrando por detrás de toda la defensa, mete un frentazo que sorprendió al golero ruso, atinando a la mera reacción, sin lograr evitar que el balón ingrese con vehemencia.

Analizando la incidencia se denota un claro error defensivo. Nunca se prestó atención al jugador que venía por el segundo palo -ni más, ni menos que Ronaldo-.

Con la ventaja, Portugal intentó circular el balón con comodidad y llevar a Rusia a la desesperación. La selección local, procuró con afán, aproximarse al arco rival en bloque, pero sin contundencia, sorpresa, ni claridad como para desnivelar y convertir. Falló durante todo el primer tiempo la conexión entre el mediocampo y el ataque; concretando casi nulas ocasiones de gol.

El dominio de toda la parte inicial fue para Portugal, que sometió a Rusia, “sin despeinarse”; con orden táctico y sacando provecho de la diferencia obtenida en el marcador.

La parte complementaria inició con Rusia mostrando otra actitud, algo más agresiva, sin tanta especulación, por momentos inquietando a la defensa portuguesa. Igualmente, el equipo que tuvo las situaciones más cercanas al gol fue el visitante, con reiteradas llegadas que pusieron a prueba al guardameta Akinféev, que respondió de excelente forma, impidiendo que la diferencia sea mayor.

Transcurriendo el encuentro, Rusia empezó a asediar y arrimarse al arco contrario, obteniendo la mayor cantidad de situaciones para convertir en el partido, pero fallando a la hora de la “pincelada final”. Parecía que Portugal se conformaba con la mínima, no invirtiendo en ir al frente y así aumentar la disimilitud en el marcador.

Más hacia el final, el partido cayó en un bajón futbolístico. Portugal mitigando cualquier intento de reacción de la selección rusa, que en los 90′ no se acomodó y se acordó tarde que debía sacar un resultado positivo.

El partido concluyó con la victoria lusitana, por la mínima diferencia, que puede llegar a complicar al anfitrión.

Goretzka box-to-box

Alemania ganó, y realmente no es noticia. Si puede ser noticia que lo haya hecho con un equipo muy joven, con muchísimos jugadores que son recambio de la generación que se alzó con el título de campeón del mundo hace ya tres años.

Hoy Löw, mandó a su equipo con un 4-3-3 en donde la presión alta, la superioridad numérica en cada incidencia de juego y la sorpresa en cada jugada, fueron las claves de un andamiaje que parece muy aceitado. Esto debido a que el cambio en el fútbol alemán excede a la órbita de la mannschaft y los clubes cada vez presentan más y más jugadores con un perfil asociado a la idea de la selección. También sucede a la inversa, el equipo alemán juega a la imagen y semejanza de lo que podemos ver en la Bundesliga.

Hasta que comenzaron los cambios pasados los 60 minutos, los de Löw realizaban un 4-3-3 -como mencionamos- para defender, en donde Rudy se colocaba como pivote casi ocupando el espacio que quedaba entre Rüdiger y Mustafi. Y quedaba la presión en el mediocampo para Lars Stindl y León Goretzka. A la hora de atacar, el equipo pasaba a ser un 3-4-3, ya que Jonas Hector, lateral izquierdo, se desplegaba en el campo y Joshua Kimmich pasaba a cerrar la línea de tres. No obstante, el equipo en ataque daba más de un paso adelante. Esto generaba una presión brutal sobre campo australiano, dificultando su salida con balón y recuperando rápido el útil. Cuando la recuperación no se daba, las líneas estaban tan ajustadas que rápidamente volvían a quedar por detrás de la línea del balón.

En ese juego ofensivo, en algunas ocasiones era Kimmich por su banda quien se desprendía, dando mucha más amplitud al ataque que cuando quedaba Stindl por ese lugar. Allí, era Sebastien Rudy el que formaba la línea de tres en el fondo.

Arriba, Julian Draxler y su tocayo, Julian Brandt mostraron todo su repertorio: regates, diagonales, desbordes, pausas, cambios de ritmo. Fueron un espectáculo. Asimismo, el verdadero lujo, fue ver el partido de León Goretzka. El chico del Schalke 04 logró cuajar un verdadero partidazo. Alternando con Lars Stindl para pisar el área cuando el equipo atacaba, filtrando pases entre las concurridas líneas australianas y marcando el tempo del equipo. A la hora de defender, luego de que la presión de su línea de veía superada, tomaba posiciones defensivas. De hecho, logró a hacer cierres interesantes en tres cuartos de campo defensivo.

El partido de León, nos hizo recordar un poco lo hecho por Michael Ballack, un verdadero box-to-box, yendo de área a área manejando los hilos del conjunto de Löw. Y en gran medida participando en los tres goles. Haciendo bascular el equipo, cambiando la orientación del juego en ataque para el desborde y centro atrás de Brandt en el primer gol. Realizando una preciosa pared que termina con un penal tras pisar el área, para el segundo gol. Y rompiendo líneas entrando de sorpresa para el tercero.

También debemos considerar que, la salida de Sandro Wagner por Timo Werner dio aún más sorpresa al conjunto teutón. El delantero de Hoffenheim hizo un gran partido, pero jugó de un modo mucho más posicional que Timo, que desde su entrada apareció con mucha más movilidad. Mientras el primero fijaba marcas, el segundo sacaba a los defensas de su zona de confort. Con ambos estilos, Alemania lastimó.

El resultado es ajustado pero tal vez sea por errores de Leno, que fue sin dudas el punto más flaco del equipo, no obstante, nos dejó con muchísimas ganas de ver más de este equipo. Y sobre todo del chico León Goretzka.

El futuro en sus manos

“Yo no miro la edad en el DNI” fueron las palabras de Siniša Mihajlović ese 25 de octubre del año 2015 cuando decidió dar la titularidad en un partido oficial por primera vez al jovencísimo arquero Gianluigi Donnarumma (Nápoles, 1999) frente al Sassuolo en detrimento del experimentado Diego López proveniente del Real Madrid. Con 16 años debía afrontar el reto de ser el arquero titular del AC Milan.

Poco más de año y medio más tarde, su agente, el tan mentado como pan de cada día Mino Raiola, le confirma a Marco Fassone (director general) que Gigio no renovará su contrato con el club que le abrió las puertas a la élite y que prácticamente le ha dado alas y confianza para poder desarrollarse aceleradamente en su apenas ínfima –en trayectoria- carrera.

Hace poquísimas semanas fuimos testigos de la fidelidad, más allá del dinero, a un club en menor dimensión del AC Milan. Francesco Totti fue un testimonio de amor en Trigoria. Hoy vemos como un bambino de 18 años recién cumplidos, opta por seguir las sugerencias de un tipo con interés financiero esencialmente y no hace caso a lo que su corazón manda.

Los nuevos dueños del club lombardo y especialmente la dupla Fassone – Mirabelli, querían construir un proyecto teniendo a Donnarumma como eje del cual. Sin duda, lo ocasionado es una mancha evidente en las relaciones que pueda tener con la dirigencia, cuerpo técnico, compañeros del club y obviamente, el tifosi.

El ex entrenador del AC Milan, Arrigo Sacchi, ha tenido palabras para Gigio recordando lo que han sido los traspiés de Kaká o Andriy Shevchenko cuando abandonaron el club: “Luego de salir, se arrepintieron amargamente”.

La especulación y el morbo les pertenecen específicamente a la gente del exterior. La falta de aclaración del tema, nos hace dudar de las voluntades de Gianluigi, también. Quedan varias semanas para que sigan jugando con los posibles destinos del ‘99’. Sus 196 centímetros, con barba prominente, incongruente en un chico de 16, 17 o 18 primaveras o su presencia imponente debajo de un arco, no está calando en sus decisiones, ya con mayoría de edad y en uno de los clubes más grandes de la historia. La magnitud del AC Milan no tiene medición. ¿Donnarumma o Dollarumma?

Tablas con buenas sensaciones

Hoy nos convoca un atractivo partido en lo previo y en lo ocurrido dentro del campo de juego. Se enfrentaron Portugal y México por el grupo A de la Copa Confederaciones en Rusia. El grupo es conformado por quienes protagonizaron el encuentro, el local y el vigente campeón de Oceanía, Nueva Zelanda.

Esperábamos un buen partido. De ida y vuelta, de dos grandes equipos; el campeón de CONCACAF y el de Europa.

Los primeros minutos presentaron un México tocando muy bien el balón, dominando el encuentro, pero sin inquietar. Portugal estaba sólido en defensa pero dejaba jugar a México. Este, presionaba muy arriba forzando errores en las salidas del conjunto Lusitano. Las figuras portuguesas no aparecían. Pero poco a poco comenzaron a exhibirse jugadores como Ricardo Quaresma o el mismo Cristiano Ronaldo. Por el otro lado Carlos Vela y Javier Hernández, estaban muy movedizos por las bandas ayudados por los laterales en varias ocasiones, lograron alguna jugada de rigor.

A pesar del aparente dominio tricolor, la primer jugada clara de gol llegó por parte de los del viejo continente; tras la barrera y el palo después quedarse con el record de CR7 –podía convertirse en el único jugador portugués en marcar durante siete partidos consecutivos con su selección- Pepe, de volea ponía lo que parecía ser el 1 – 0, que anuló el juez argentino Pitana, VAR mediante.

El partido comienza a empardarse y ya el dominio mexicano no era tal. Tras dos buenas intervenciones del guardameta Ochoa, llega un gran gol de Portugal. Una excelente combinación entre los dos mejores en el aspecto ofensivo de los portugueses terminó con Ochoa por el camino y Quaresma decretando ahora sí el 1 – 0.

El conjunto de Norteamérica sintió el golpe anímico, de hecho, al minuto, el mismo Quaresma casi pone el 2 – 0 que sonaba a mucho tras un maravilloso taco del delantero merengue.

Minutos más tarde, cuando Portugal jugaba mejor, llegaría el empate. Tras un centro de Jimenez y un fallo del lateral Guerreiro, Vela mando el centro atrás que encontró la cabeza de Chicharito y fue el 1 – 1 con el cual se fue la primera mitad.

La segunda parte no fue tan interesante, al final de la misma vino lo mejor. Ambos equipos salieron precavidos, sin profundizar demasiado. Guardando sus armas. A los 10 minutos de dio un cambio en el partido a mi entender; la salida Nani, que prácticamente no tocó el balón y el ingreso del joven Gelson que le aportó una frescura y una nueva dinámica al equipo.

Tras jugadas de escaso peligro para ambos equipos llegó a los 84 minutos un soberbio cabezazo del recién ingresado André Silva que desató una espectacular atajada del portero del Granada.

Tan solo un minuto después llegó el segundo gol portugués que parecía sentenciar el encuentro. El lateral Cedric sigue la jugada que va por su carril y sin marca llega al área rival y chuta, tras un desvío la pelota vence a Ochoa y parecía partido liquidado 2 – 1.

Portugal pudo liquidarlo, pero goles errados, son goles en contra. A los 91 minutos de juego, tras un córner, el zaguero Héctor Moreno molestado por el central Lusitano Fonte pone el 2 – 2 final con un cabezazo monumental.

¿Qué nos deja este partido? Que Portugal y México son dos grandes competidores y tienen con qué luchar por el título. Hilando más fino nos deja la estupenda actuación de, en mi opinión el mejor del partido, William Carvalho; el mediocampista más defensivo pero ningún negado con el balón, sin fallar en las entregas de pelota, el nexo del equipo entre la defensa y el mediocampo/ataque. Por otro lado, nos deja la vigencia de Javier Hernández, que pese a estar jugando en un equipo de tal vez no primerísima línea está más vivo que nunca.

Si bien es muy prematuro, ambos equipo son, a mi entender, candidatos al título.

 

Quitándose la mochila del debut

Las dudas iniciales en el público y la prensa rusa, hacían de este debut en Copa Confederaciones un partido mucho más complejo del que podemos esperar ante Nueva Zelanda.

Ambos entrenadores salieron con propuestas muy cuidadosas, pero a sabiendas de que un gol recibido sería catastrófico para ambas escuadras. Porque, tanto europeos como oceánicos no tienen tantas variantes para poder revertir un resultado. Esto se agudiza con los segundos.

Defendiendo, ambos presentaron líneas de cinco hombres, en el caso de Nueva Zelanda mucho más estática cuando le tocó atacar, ya que no lo hizo con un juego asociativo, progresivo y que se valiera de la liberación de los carrileros, sino que decidió saltarse el mediocampo la gran mayoría de las veces, intentando colocarle balones largos a un solitario Chris Wood. El mejor exponente de la selección neozelandesa, poco pudo hacer al recibir generalmente balones aéreos de espalda al arco y sin hombres para descargar los pases que podía controlar.

Su mejor y único aliado por el planteo del entrenador de Nueva Zelanda era Marco Rojas. Pero en vez de ser un segundo punta, directamente fue derivado a tareas de contención, ya que se ocupó de Glushakov y Samedov dependiendo de quien se tirase sobre la banda derecha.

Lo que observamos entonces del campeón de Oceanía fue sumamente pobre, desde la propuesta futbolística, hasta la calidad táctico-técnica de sus jugadores. No se vislumbró en ningún momento una capacidad de reacción y además, desde el primer minuto cedió terreno y balón al combinado local. Ellos, se preparan para la final de su clasificatoria ante Islas Salomón, para luego si vencen, ir ante el quinto de Sudamérica. Cuesta creer que puedan, con este nivel, hacerle frente a una selección de estos lares.

Por su parte Rusia, que como dijimos dominó terreno y balón, tampoco fue algo digno del Bolshoi. Le costó progresar en el campo y a sus delanteros se les dificultó el poder realizar movimientos coordinados. Smolov y Polov no son centrodelanteros clásicos, suelen ensanchar el frente de ataque cayendo a banda con buenos resultados, pero hoy lo que vimos es que directamente se pisaban. Caían juntos sobre la banda, facilitándole el trabajo a los zagueros neozelandeses. No obstante, siempre fueron los primeros defensores del equipo, realizando presiones altas. De ese modo llega el primer tanto, aunque el mérito es de la sala de máquinas del equipo ruso. Ese triángulo en el mediocampo formado por Glushakov, Erokhin y Golovin acortaron el terreno de juego de su rival apretando mucho, y muy bien en tres cuartos de campo. Esa rápida recuperación les permitió conseguir el primer gol, pero además, forzar a Nueva Zelanda a abusar de los balones largos que mencionamos antes.

El otro cambio sustancial se dio con el ingreso de Bukharov, un delantero posicional que fue a ocupar el lugar de Polov. Eso le permitió fijar las marcas y dejar mucho más libre a Smolov. Fue entonces, cuando el último goleador de la liga rusa se pudo soltar con todo su potencial y observamos los mejores minutos en ofensiva de los rusos, pero además, lo mejor en materia individual en un partido que tampoco se caracterizó por ser vertiginoso y entretenido.

Rusia sale victorioso, pero más allá de los tres puntos. Gana en confianza, se saca de encima al rival más débil del grupo, si, pero también al que más presionado y obligado a conseguir los tres puntos estaba. Esto no era nada sencillo, y menos siendo local.

Irán: 20 años después

A veces, muchas veces en realidad. La geopolítica se ve atravesada como con un rayo llamado fútbol. Las múltiples participaciones de Yugoslavia, y sus variantes, hasta llegar a hoy, donde inclusive Kosovo es un miembro pleno de FIFA. El duelo entre Alemania Oriental y Alemania Occidental de mediados de los ´70, cuando las dos superpotencias mundiales intentaban llevar a su bando a los demás países del planeta. O el simple duelo futbolístico entre dos países que están o estuvieron enfrentados por un conflicto, diplomático o bélico.

Hoy nos remitimos a esto último. En la última semana, Irán, país musulmán con una economía basada en la explotación del petróleo en pleno Golfo Pérsico ha clasificado a la Copa del Mundo de Rusia 2018. Clasificación que le resultó hasta sencilla, con ya 20 puntos logrados, y con solo ocho goles convertidos en igual partidos dirigidos por el portugués Carlos Queiroz.

Pero Irán ya participó en Copas del Mundo, de hecho, eso que mencionamos al principio es en referencia a su primera participación. El conjunto iraní accedió a la Copa del Mundo de Francia 1998 tras un doble empate en la repesca contra Australia (que en aquel entonces pertenecía a la OFC) y tener la ventaja por los goles de visita. Los festejos en Teherán y en todo el país fueron increíbles por la gesta histórica liderada por jugadores que, si bien no son conocidos, si tenían un interesante currículo.

La relación de Irán con este último no es sencilla, la Guerra del Golfo con la invasión de Irak a tierras iraníes con apoyo de Estados Unidos hacía que este partido fuese tomado con mucha precaución por las autoridades de seguridad…

A destacar, particularmente dos: Ali Daei, actualmente este ex delantero de más de un metro noventa es el máximo goleador de la selección iraní. De hecho, es considerado el mejor jugador de la historia del país. Supo, inclusive vestir la camiseta del Bayern Múnich en la temporada 1998-1999, pero además estuvo en total cinco temporadas participando de la Bundesliga. El potente delantero, era secundado por el otro jugador a destacar: Mehdi Mahdavikia. Un jugador, de complexión robusta, pero más pequeño fue considerado de los jugadores más habilidosos en su momento en todo Oriente Medio. También supo disfrutar de una gran carrera en el fútbol alemán, donde estuvo cerca de 15 años. Esto, también demuestra el importante componente migratorio iraní en tierras teutonas.

En ese Mundial de Francia 1998, el sorteo los emparejó con Alemania, Yugoslavia y Estados Unidos. La relación de Irán con este último no es sencilla, la Guerra del Golfo con la invasión de Irak a tierras iraníes con apoyo de Estados Unidos hacía que este partido fuese tomado con mucha precaución por las autoridades de seguridad del Mundial e inclusive por los fanáticos de ambos bandos.

En Irán los líderes religiosos clamaban por derrotar a “La gran Bestia” como llamaban a Estados Unidos, en el país asiático el partido tuvo tanta importancia que las mujeres, usualmente prohibidas a ver fútbol tuvieron el “permiso” de poder hacerlo, haciendo una excepción a las costumbres musulmanas.

Los equipos saltaron al campo con pancartas a favor de la paz, se hicieron una foto todos juntos, y la camaradería dejó paso al fútbol. Fue un partido intenso, con los nervios típicos cuando algo más que el fútbol está en juego. Irán logró imponerse por 2 a 1, Mahdavikia cerca del final anotó el 2do y que comenzaba a liquidar el asunto. McBride para EE.UU. en el minuto final logró el descuento.

En Teherán la gente festejó (las mujeres también, por supuesto, se lo permitieron por ese día. Luego no vieron más nada de la Copa del Mundo), pero la cadena ABC estadounidense acusó que el gobierno iraní no dejó celebrar a sus aficionados, y que reprimió a sus corresponsales en la capital iraní, sin embargo, todos pudimos observar los festejos de un pueblo que por primera vez en la historia lograba llevarse la victoria en una Copa del Mundo.

La Azzurra en Cracovia

El verano europeo tendrá dos encuentros maravillosos y ambos en la parte Oriental del continente. Por un lado, la Copa Confederaciones, que marcará el ensayo general de lo que sucederá en menos de un año ya. Y por otro, lo que nos atañe en este artículo, el Campeonato Europeo Sub 21.

Esta competición a realizarse en Polonia atrae, como pocas oportunidades, a muchísimas figuras que, o bien comienzan a aparecer fulgurantemente en primera división o ya son figuras en sus equipos. El caso puntual de España, con un plantel plagado de jugadores de connotada experiencia es una muestra de ello.

No obstante, el equipo con más títulos en la categoría, Italia, también presentará un plantel con muchos jugadores de calidad y que plantará cara al favoritismo español en una preciosa rivalidad entre las dos penínsulas mediterráneas.

El conjunto dirigido por Luigi Di Biagio, ha utilizado un mismo esquema en toda su preparación para el torneo, siendo un 4-3-3 el dibujo. La importancia de los tres interiores ha sido capital, ya que, el pivote defensivo utilizado es la principal salida con balón a ras del césped. Para ello, Danilo Cataldi (Genoa) es el hombre indicado, aunque Roberto Gagliardini (Internazionale) también puede cumplir esa función a la perfección. Por delante de este pivote, dos interiores cumpliendo funciones de presión alta, pero también bien abiertos para contener las bandas rivales. Aquí Di Biagio, cuenta con hombres como Marco Benassi (Torino), Manuel Locatelli (Milan), o Lorenzo Pellegrini (Sassuolo) como grandes alternativas.

…detrás de Gianluigi Buffon, el mejor portero italiano del momento, su tocayo Donnarumma (Milan) será el portero titular.

Importante también, es resaltar los jugadores que van a posicionarse por detrás de este triángulo del centro del campo. En el corazón de la zaga, mucha seguridad. Ya que, Mattia Caldara (Atalanta) y Daniele Rugani (Juventus) han tenido en mayor y menor medida respectivamente un muy buen nivel en la temporada. Principalmente el hombre del equipo de Bergamo. Además, por las bandas también habrá jugadores de calidad como Nicola Murru (Cagliari) por una banda y Andrea Conti (Atalanta) en la opuesta, y éste último ha sido ya mencionado con mucha asiduidad en las agendas de los equipos grandes de Italia que planean hacerse con sus servicios.

En el arco, no necesitamos mucha presentación, ya que, detrás de Gianluigi Buffon, el mejor portero italiano del momento, su tocayo Donnarumma (Milan) será el portero titular. Y si no pudiese ser de la partida, tendría detrás a Simone Scuffet (Udinese), otro enorme prospecto de portero para el futuro.

Nos falta repasar los encargados de convertir las opciones de gol en este equipo. Los más interesantes son: Federico Bernardeschi (Fiorentina), Andrea Petegna (Atalanta) y Domenico Berardi (Sassuolo). Tres jugadores con características muy distintas, que, por lo visto, podrán jugar juntos, ya que el de Fiorentina y el de Sassuolo pueden ir por banda por su tipo de juego y Petagna, que es más robusto, va claramente como un delantero centro “de los de antes”.

Veremos si estos grandes nombres pueden plasmar en el campo lo esperado en este torneo, muchos de ellos comienzan ya, a buscar su lugar en la Copa del Mundo del próximo año.

Renovación en la generación campeona del Mundo

Serbia llega con una generación que pudo conquistar la Copa del Mundo Sub 20 en el 2015, en Nueva Zelanda. Pero sorprende, al ver que muchísimos nombres han cambiado de aquel plantel que supo ganarle el partido decisivo en tiempo extra a Brasil. Esto demuestra, la constante renovación característica de los países balcánicos (sobre todo en Serbia y Croacia), pero además lo fluctuante que puede ser el nivel de los jugadores jóvenes. En épocas donde se gastan millones y millones en menores de 20 años, muchas veces no se miden estas consecuencias.

Aun así, Serbia tiene una cantidad de jugadores sumamente interesantes para presentar. En primer lugar, los que repiten de aquel Mundial, como Maksimovic (Astana), Zivkovic (Partizan), Gajic (Girondins Bordeaux) y Milos Veljkovic (Werder Bremen). Y también hay jugadores interesantes para ver, como el delantero Srdjan Plavsic (Estrella Roja) o Milinkovic-Savic (Lazio) que ya ha tenido minutos en la Serie A de Italia. Pese al recambio, es un equipo interesante para observar y que como todos los equipos de los Balcanes buscará un fútbol atildado y muy agradable a la vista.

Yerry Mina, el central sudamericano

Yerry Mina se ha convertido en uno de los defensas más impresionantes que hemos visto en suelo sudamericano en el último lustro. Hace unas semanas, me tocó escribir sobre un compañero de su club, Alejandro Guerra, y mencionaba que teníamos -por la lógica exportadora del fútbol de este continente- la dicha de contar con un jugador tan superior a la media siendo partícipe de nuestra Copa Libertadores o Sudamericana. Con este chico de 22 años, nacido en el departamento de Cauca, Colombia, pasa exactamente lo mismo.

Mina pasó a inicios del 2014, por una cifra apenas superior a medio millón de euros de su Deportivo Pasto a Independiente de Santa Fé, club de la capital colombiana Bogotá. En Deportivo Pasto, debutó solo una temporada antes, a la edad de 19 años. Su buen rendimiento le permitió estar en el primer equipo, mas su gran vidriera fue la actuación en Copa Sudamericana -que le tendría guardada un gran capítulo más adelante-, donde se pudo observar de manera masiva todo su potencial.

Aprendió de muy buena manera a cubrir los espacios, y debido a su gran zancada suele llegar en muy buen tiempo para realizar cierres justos.

Ya con su paso al club capitalino, tuvo dos entrenadores que más allá de los gustos futbolísticos, son netamente ganadores en el continente, como el argentino Gustavo Costas y el uruguayo Gerardo Pelusso. Con ambos, jugaría como central derecho en una línea de cuatro, además siempre con un lateral con mucha influencia ofensiva, sea Yulián Anchico o Sergio Otálvaro el que jugase. Por lo que, aprendió de muy buena manera a cubrir los espacios, y debido a su gran zancada suele llegar en muy buen tiempo para realizar cierres justos.

En 2015, esa Copa Sudamericana que lo vio mostrarse por primera vez, le iba a otorgar su primer título internacional. Independiente de Santa Fé hizo un torneo muy bueno, eliminando a equipos complicados y ganando en reductos complejos. Yerry Mina fue clave para esto, a su buen juego por abajo para restar balones, también pudo lucirse en toda su faceta aérea. Prestación clave para un jugador de 1.95 de estatura. El cuacano tuvo complejos delanteros para marcar en su camino en ese torneo, Iván Alonso que fue el delantero de Nacional, equipo que derrotaron en la segunda ronda, Miler Bolaños que militaba en Emelec y hoy es figura de Gremio de Porto Alegre. Y en la final, al hoy delantero de Cruzeiro de Brasil, pero que estaba en Huracán de Argentina, Ramón Ábila.

Todos centro-delanteros de características y biotipos totalmente diversos, pero que Yerry Mina pudo controlar de gran manera, tanto en las jugadas de pelota quieta, como leyendo los movimientos de delanteros que poseen un interesante recorrido en los metros finales de campo.

Estas actuaciones, le valieron su pasaje a Palmeiras al año siguiente por más de tres millones de euros. En el conjunto paulista ha sido líder de la defensa del equipo campeón del Brasileirão 2016, en donde brilló el ya conocido Gabriel Jesús.  Pero, por si fuera poco, ha sido elegido como mejor defensa en todos los torneos que ha disputado en Brasil, incluyendo los Paulistão.

En el último amistoso de Colombia, en Getafe ante Camerún, estuvimos ante una exhibición de su portento físico, de su cualidad defensiva y de su capacidad para ganar en ambas áreas. En su selección anotó su segundo y tercer gol en el partido mencionado, pero el primero de su carrera con los cafeteros fue para empatar un partido clave que se perdía ante Uruguay en Barranquilla. Seguramente todas estas cualidades habrán hecho posible su pasaje al FC Barcelona, aunque viajará a Catalunya una vez finalizada la Copa Libertadores o mismo en el 2018.

Sin lugar a dudas, a mi entender, es el mejor defensa central sudamericano jugando en el continente. Y si bien, posee falencias que apuntan a que suele entregar no de muy buena manera el primer pase, también hay que destacar que en Colombia sus equipos no jugaban con salidas por bajo de balón, y recién en su estadía en Brasil ha podido perfeccionar este aspecto. Seguramente en Can Barça pueda mejorar y demostrar lo realizado por estas tierras.

¿Quién es Jorge Sampaoli?

Su historia podría ser contada tranquilamente en una película con un arranque duro, que nos da golpes bajos, pero que en el final nos deja con una sonrisa devorando los últimos pochoclos o palomitas del balde. Es verdaderamente una historia de un tipo que siguió su sueño a pesar de las miles de dificultades que se le atravesaron.

Nacido un 13 de marzo de 1960, a los 57 años le llega la posibilidad de dirigir a la selección que tanto ama, la de su país, Argentina, esa que fue la meta de su carrera cuando dirigía a los juveniles en el equipo del pueblo.

Jorge, el zurdo, o el hombrecito, como es llamado, no tuvo un nombre reconocido en el fútbol y menos en Argentina. Por más que haya sido el técnico campeón con Chile en la Copa América de 2015, es muy posible que más de la mitad de sus compatriotas no lo conozcan hasta el 1° de junio de 2017, cuando asumió oficialmente como entrenador de la celeste y blanca.

Esto, en uno de los países mas exitista que hay en el mundo, no es un dato menor. Él sabe que la gente se pregunta ¿y este de dónde salió? ¿Qué ganó para poder dirigir a la selección? Las respuestas las tendrá que dar nada más y nada menos en las últimas cuatro fechas por las eliminatorias para Rusia 2018. El desafío no es nada fácil, debuta contra Uruguay (un clásico) en Montevideo, recibe en Argentina a Venezuela y Perú, para cerrar de visitante en Ecuador.

Una lesión expuesta de tibia y peroné en el año 1976 terminó con el sueño de ser jugador para Jorge Sampaoli. Esto, lo alejaría por un tiempo de los campos, ya que le hacía mal no poder practicar el deporte que más lo apasionaba.

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La famosa foto en el árbol

Es este año que, por una expulsión dirigiendo Alumni se sube a un árbol fuera del estadio para poder seguir dando indicaciones. Es fotografiado por el diario local, la foto llega a manos de Eduardo López, por entonces presidente de Newells, y le da la oportunidad de ingresar al mundo profesional dirigiendo Argentinos de Rosario desde fines de 1996 hasta que es despedido en 1997. Sampaoli vuelve al amateurismo y se queda en él hasta el año 2002, donde llega la segunda oportunidad de demostrar lo que sabía en el fútbol pago. Desde Perú, el equipo Juan Aurich lo contrata como entrenador. En 2003, pasa a un equipo un poco más grande como Sport Boys. En 2004, firma para Coronel Bolegnesi, que es con el equipo con que hace su aparición en el continente, habiendo estado a punto de eliminar al gigante Colo Colo por la Copa Sudamericana. Para el año 2007 le llega la oportunidad de dirigir a su primer gran equipo, Sporting Cristal. Los resultados y problemas internos de vestuarios hacen que en mayo sea sacado por la dirigencia.

En ese mismo año hace su primera incursión en el futbol chileno, llega a O’Higgins en donde estará hasta el 2009. En 2010, Sampaoli es llamado por otro grande: El Emelec solicita sus conocimientos. Lleva al equipo a una final, pero ésta es perdida frente a la Liga de Quito, dirigida por su compatriota Edgardo Bauza. Regresa a Chile a dirigir nuevamente en el 2011 a uno de los dos más grandes del país, Universidad de Chile, club que lo consagra y le da la oportunidad de llegar a la Selección en el 2012, donde dirige un Mundial y gana la Copa América, hasta que en 2016, por supuestos problemas con los dirigentes, decide partir a su experiencia en Europa. Sevilla es quien decide contratarlo con la idea de un proyecto a largo plazo, pero luego del primer año, éste se ve interrumpido por el llamado -y casi pedido de auxilio- de su sueño más grande. La selección Argentina con Messi golpean las puertas de su despacho.

Donde sí Jorge Sampaoli es conocido y admirado es en el “mundo fútbol”. A todos aquellos a quienes nos apasiona este deporte sabemos que Sampaoli es un confeso admirador de Bielsa, y que además de sacar campeón a Chile de su primer, y en ese momento único, titulo a nivel de selecciones nacionales, hizo un estupendo trabajo en la Universidad de Chile. Con los azules consiguió cuatro títulos consecutivos y el primer título internacional del equipo ganando la Sudamericana 2011. Además de los títulos, el equipo logró alcanzar un nivel de juego superlativo, llegando a ser exageradamente y en sus propias palabras, “como el Barcelona sudamericano”.

Logró triunfos inéditos, como la goleada más abultada de visitante por 4 a 0 al Flamengo, que contaba con Ronaldinho como figura, y dejando en el camino al título a grandes del continente como Nacional de Montevideo, dirigido por ese entonces por Marcelo Gallardo y Vasco da Gama.

Borghi, había agarrado la Selección después de la ida de Marcelo Bielsa. El equipo no encontraba el rumbo y los problemas internos entre las estrellas y el técnico mostraban un mal ambiente de trabajo, esto hacía que las posibilidades de no ir al mundial de Brasil eran más que concretas. La prensa empezó a nombrar al “Hombrecito de Casilda” como el sucesor, remarcando el parecido con su ídolo Bielsa, lo que contagiaba a los hinchas chilenos para pedir por él. Con su llegada, la roja retomó su estilo bielsístico y llegó a Brasil 2014 con un gran nivel y haciendo un gran Mundial, en el que estuvo a punto de dejar fuera al dueño de casa. El romance con la selección terminó en 2016 por problemas de contrato y diferencias con algunas de las figuras del plantel.

Esto abrió las puertas de fútbol europeo para Sampaoli, entre muchas de las ofertas que tuvo como la del club italiano Lazio, eligió Sevilla de España que tenía como director deportivo al numero uno en su puesto: Monchi (creador del gran Sevilla cinco veces campeón) pero después de un año, las cosas cambiaron y hace solamente unos días Jorge Sampaoli llego a su ansiada meta, debuto como entrenador de la selección Argentina de fútbol.